El documento ofrece consejos sobre cómo enseñar a leer a un niño de forma divertida e individualizada. Recomienda que la enseñanza comience entre los 2-4 años, usando materiales caseros y juegos inventados. Sugiera que un solo adulto enseñe al niño al inicio para evitar confusión, pero que otros puedan participar más adelante. Aconseja evitar pedirle al niño que lea frente a otros o hacerlo leer palabras que no conoce.