La teoría keynesiana propone estimular la economía durante las crisis a través del gasto público y la inversión privada. Fue desarrollada por John Maynard Keynes en respuesta a la Gran Depresión de 1929. Se centra en el análisis de los cambios en la demanda agregada y sus efectos en el empleo y los ingresos. Keynes argumentó que los gobiernos y las instituciones internacionales deben tener el poder de controlar la economía durante las recesiones.