Lucía, considerada la 'mala del barrio', revela su deseo de tocar en una banda escolar, y tras reunir a varios compañeros y obtener el apoyo del nuevo director, logran formar la banda con instrumentos prestados y fabricados. A pesar de los desafíos, como la falta de fondos y tiempo, logran organizar ensayos y se presentan en un concurso de talentos donde llegan a la final. El relato destaca la importancia de la música en sus vidas y el empoderamiento de Lucía como fundadora de la banda escolar.