Un hombre solo en un hotel llama a recepción para preguntar por horarios de trenes. Engaña a la telefonista para que suba a su habitación ofreciéndole una copa. Terminan teniendo relaciones sexuales. Después el hombre bromea con la telefonista diciendo que sabía que esto pasaría porque lo puso en la Biblia, aunque en realidad lo había escrito él mismo en la primera página.