Este documento discute tres pilares para el desarrollo de competencias: situaciones, desempeño competente e inteligencia de situaciones. Argumenta que las reformas curriculares deben enfocarse en competencias contextualizadas en lugar de contenidos, adoptando un enfoque socioconstructivista centrado en el estudiante y situaciones de aprendizaje. Finalmente, señala que una teoría basada en competencias podría ayudar a superar las limitaciones de enfoques previos como la pedagogía por objetivos.