La energía solar se obtiene mediante la captación de la luz y el calor emitidos por el sol. Los paneles solares fotovoltaicos convierten la radiación solar en energía eléctrica con un rendimiento de alrededor del 15%, mientras que los colectores solares térmicos pueden alcanzar un rendimiento del 70% al convertir la energía solar en calor. La energía solar puede usarse para generar calor y electricidad y es una fuente renovable que satisfará las necesidades energéticas de la humanidad durante miles de años.