Johann Strauss II se opuso al deseo de su padre de que no fuese músico y decidió dedicarse al violín y la composición. Fundó su propia orquesta a los 17 años que rivalizaba con la de su padre, y viajó por Europa y Estados Unidos actuando. Sus valses como "El Danubio Azul" se hicieron muy populares y le valieron el apodo de "El Rey del Vals". Su música sigue siendo muy popular hoy en día, especialmente en la tradición del Concierto de Año Nuevo de Viena.