La fe es aferrarse a lo que se espera aunque no se vea, según Hebreos 11:1. Hay tres tipos de fe: la fe natural, la fe emotiva o infructuosa, y la fe verdadera basada en las Escrituras. La fe está relacionada con la Iglesia porque recibimos la fe de la Iglesia y la vivimos en comunión con otros creyentes. El Año de la Fe fue convocado por el Papa Benedicto XVI para renovar el entusiasmo por creer en Jesucristo y testimoniar la fuerza transformadora