La función de relación consiste en captar información del exterior a través de los sentidos, interpretarla en el cerebro y actuar en consecuencia. Los sentidos reciben la información y la transmiten al sistema nervioso, que envía las señales al cerebro para su análisis. El cerebro luego da órdenes al aparato locomotor (músculos y esqueleto) para que el cuerpo actúe de forma apropiada.