El documento discute los desafíos de la globalización y cómo ayudar a los más pobres del mundo. Argumenta que el libre comercio solo no es suficiente para reducir la pobreza y que se necesita más cooperación y apoyo financiero. También sugiere que los países ricos deben reducir los subsidios agrícolas que perjudican a los agricultores pobres y aumentar la ayuda al desarrollo. Concluye que se necesita un enfoque unificado que combine el libre comercio con más apoyo para los países más pobres.