Los pueblos mesoamericanos tenían un amplio conocimiento de plantas medicinales que usaban para tratar enfermedades, y compartieron este conocimiento con los españoles durante la conquista. El primer naturalista español en Nueva España, Francisco Hernández, documentó el uso de más de 3,000 plantas medicinales nativas por los indígenas. En 1552, el médico indígena Martín de la Cruz escribió un libro sobre plantas medicinales mexicanas que fue fundamental para la botánica y medicina tradicional. Aún hoy en día,