El documento discute la indiferencia, describiéndola como una actitud neurótica y auto-defensiva que evita compromisos. La persona indiferente es neutral en todos los ámbitos y siempre espera sin tomar acción. Las consecuencias incluyen falta de fuerza, alegría y satisfacción, pudiendo llevar a casos extremos de suicidio. Para vencer la indiferencia, se debe reconocer el estado, pedir perdón a Dios y confiar en las promesas de la Biblia.