La jirafa planeó una carrera entre los animales del bosque para celebrar a San Francisco. Sin embargo, se burló de los otros animales por ser diferentes a ella. Cuando no pudo atarse los cordones de sus botas debido a su altura, los demás animales acudieron a ayudarla. La cebra le enseñó a la jirafa que a pesar de las diferencias, todos pueden ser amigos y ayudarse mutuamente. La jirafa aprendió sobre la amistad y pidió disculpas. Luego, todos participaron felizmente en la carrera