La lavanda es un arbusto originario del Mediterráneo cuyas flores se utilizan para fabricar perfumes y lociones. Crece abundantemente en la región francesa de Provenza, donde se cosechan las flores a mano entre julio y agosto para extraer un aceite esencial con propiedades calmantes, antibacterianas y cicatrizantes. El aceite de lavanda se usa comúnmente en cosméticos, perfumes y como remedio casero para aliviar estrés y dolores musculares.