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La lira de La Villada
Cancionero històrico de las guerrillas
villistas
Antonio Avitia Hernàndez
Mèxico, 2022
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PRÒLOGO
En la historiografía de la Revolución Mexicana existen diversas omisiones o huecos
de investigación sobre algunos movimientos regionales como los de La Villada o
Las Guerrillas Villistas.
Las causas que originaron La Villada se remontan a 1914, en los momentos de las
diferencias jerárquicas entre Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército
Constitucionalista y el general Francisco Villa, lìder militar de la División del Norte.
La desavenencia era, en es'encia, sobre las decisiones bèlicas de la guerra
revolucionaria contra el gobierno usurpador contrarrevolucionario del general
Victoriano Huerta.
Las pláticas de Ell Pacto de Torreón, de septiembre de 1914, de avenencia entre
Villa y Carranza resultaron infructuosas y la Convención de Aguascalientes, de
noviembre de 1914, dividió de manera definitiva a los ejércitos revolucionarios,
estableciendo la pugna entre los dos nuevos gobiernos nacionales, producto del
triunfo contra la dictadura huertista; el Gobierno Convencionista y el Gobierno
Constitucionalista.
En abril de 1915, la lucha de facciones provocó las batallas más sangrientas de la
historia mexicana; Celaya, Trinidad y Èbano fueron los lugares donde la antigua
División del Norte, transformada en parte del Ejército Convencionista fue perdiendo
el grueso de sus efectivos y vituallas.
Sin esperanza de levantar cabeza, el derrotado Ejército Convencionista se replegó
a sus terrenos naturales del norte del país. Sin embargo, durante su paso por los
estados del centro y occidente, surgieron diversos grupos guerrilleros;
aparentemente aliados al Gobierno Convencionista y seguidores de la mítica figura
de Francisco Villa. Es de hecho, el momento en que surge La Villada como
movimiento popular alterno a la derrota del convencionismo.
Al caer el sostenimiento militar del Gobierno Convencionista, su último presidente;
Francisco Lagos Cházaro, siguió a las tropas de Benjamín Argumedo a Durango,
en el intento de levantar el espíritu popular del convencionismo.
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Sin el convencimiento personal de su legitimidad polìtica y poder nacional, Lagos
Cházaro prefirió el exiliarse en los Estados Unidos mientras que, en febrero de 1916,
Argumedo, enfrentado a los carrancistas constitucionalistas de Durango, al
mantener la efímera fidelidad a su extinto gobierno, fue fusilado con el fondo musical
de la lírica de las recién creadas Mañanas de Benjamín Argumedo.
Al terminar el Gobierno de la Convención, sin el control político del país, los hombres
de Villa y Zapata continuaron la lucha insistente por sus demandas de tierra, justicia
y libertad.
Sin medir consecuencias, o esperando propicios acontecimientos a su favor, el 9 de
marzo de 1916, Villa invadió la población de Columbus, Nuevo México, en los
Estados Unidos y este suceso fue suficiente para que; una parte del Ejército
Estadounidense, iniciara la Expedición Punitiva en territorio mexicano.
Mientras Villa era infructuosamente perseguido por las tropas estadounienses, en
el estado de Chihuahua, en otros lugares de la República se suscitaban las acciones
de los guerrilleros villistas, algunas de las cuales eran catalogadas, màs como de
bandidaje común, que como de lucha social revoluicionaria, dado que la belicosidad
de algunas de estas guerrillas, era focalizada en contra de la poblaciòn civil y no asì
en contra las tropas constitucionalistas.
Así surgieron guerrillas autodenominadas villistas en los estados de: Jalisco,
Chihuahua, Zacatecas, Nuevo México, Guanajuato, Michoacán, Colima, Coahuila,
Durango y Nayarit, bajo las òrdenes de jefes regionales como Pedro Zamora,
Ramón Ortiz, Luis B. Gutiérrez, Aurelio E. Murga Terán, José Inés Chávez García,
el propio Francisco Villa, Félix Díaz, Justo Avila, Macario Silva, Lorenzo Avalos,
Sabino Rodríguez, Carlos Chávez, Dionisio Carreón, Juan Galindo, Martín López e
Hipólito Villa, entre muchos otros.
Con intenciones de reconstruir a la División del Norte, Villa ocupó las ciudades de
Chihuahua y Torreón, a fines de 1916. Sin embargo, estas acciones de brillo militar
no tuvieron ya los aliados ni el apoyo suficiente para rehacer al ejército vencedor de
Victoriano Huerta.
Las banderas villistas eran agraristas, de lucha por el progreso, la democracia, la
justicia y la educación y sus postulados están expresados en diversos documentos
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como la Ley Agraria Villista de 1915; el Manifiesto a la Nación, de San Andrés,
Chihuahua, fechado en 1916; El Manifiesto al Pueblo Mexicano, de Chihuahua,
Chihuahua, de 1914; A mis compatriotas, al pueblo y al Gobierno de los Estados
Unidos, de Naco, Sonora, fechado1 el 5 de noviembre de 1915. Entre estos
documentos es digno mencionar el desconocido Plan de Río Florido; hoy Villa
Ocampo, Durango, fechado en 1919, contra el gobierno de Venustiano Carranza.
El periodo carrancista de 1916 a 1920 se mantuvo legítimo, a pesar de las múltiples
pugnas regionales, como las ya mencionadas guerrillas villistas que, de vez en
cuando, daban albazos espectaculares en las ciudades del norte del país. De la
misma manera el Ejército Constitucionalista tuvo que enfrentar a la guerra agrarista
de los zapatistas de Morelos, Puebla, Tlaxcala, Guerrero y el Estado de México.
Otros conflictos durante el periodo fueron: La contrarrevolución de Félix Díaz con
su Ejercito Reorganizador Nacional que tuvo brotes rebeldes en diversos estados;
el Movimiento Soberanista Oaxaqueño; la Rebelión de los Finqueros chiapanecos;
mejor conocidos como de los mapaches. La Revolución Emancipadora de Pueblos
y Razas de América, que enarbolaba el Plan de San Diego; y la Expedición Punitiva
estadounidense.
De la misma manera, en medio de la inestabilidad económica y monetaria el
gobierno de Carranza tuvo que sortear la fluctuación de preferencia entre el bando
aliado y el teutón para la posible participaciòn de México en la Primera Guerra
Mundial, así como las terribles pérdidas humanas producto de la hambruna y la
peste, sobre todo por la influenza española en 1918.
En esos conflictivos años también se suscitaron rebeliones poco explicables, como
la del general Elizondo y se desarrollaron fuertes cacicazgos, como el de Manuel
Pelaes, a la sombra del gobierno estadounidense, en la región petrolera de los
estados de Veracruz y Tamaulipas. Por otra parte, los católicos mexicanos,
limitados en su culto y propiedades, también externaron su descontento por la vía
armada.
De cualquier manera, la promulgación de la Constitución de 1917, dio legitimidad y
cohesión al grupo constitucionalista hasta el momento en que sus desavenencias
internas no permitieron màs que el rompimiento para que; en 1920, surgiera la
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hegemonía del Grupo Sonora que resultó triunfante, enarbolando el Plan de Agua
Prieta, encumbrando a este grupo polìtico en el Palacio Nacional, al tiempo que su
principal vocero y presidente interino; Adolfo De la Huerta, logró la rendición de Villa,
acabando con uno de los principales focos insurreccionales del país.
De La Villada, entre 1916 y 1920, surgieron una gran cantidad de composiciones de
la lírica narrativa y su confrontación con otras fuentes: documentales,
hemerográficas y bibliográficas, entre otras, dan validez histórica a las diversas
creaciones, al cotejar la autenticidad y veracidad de los acontecimientos que narran
y los personajes y lugares que mencionan.
Cada una de las composiciones incluidas en este trabajo tienen un texto adicional
que las ubica en lugar, tiempo y circunstancia.
Los corridos históricos, en el contenido de sus letras, obedecen al bando al que el
autor pertenece, por lo cual no se puede pedir objetividad al documento cantado o
publicado en hoja suelta.
De hecho, el principal valor de la lírica narrativa histórica de La Villada se centra en
su fuerza testimonial, la cual tiene tanto o más peso específico que los escuetos y
dispersos partes de guerra, por la belleza poética con que relatan los
acontecimientos y describen a los personajes populares regionales del movimiento.
Al ubicar cronológicamente las composiciones compiladas, junto con la reseña de
su cotejo histórico, heurìstico y hermenèutico, se tiene clara una secuencia del
devenir histórico de la actuación protagónica de las guerrillas villistas en el país, así
como la de sus antagónicas Defensas Sociales regionales y el Ejército Federal y las
compañías de soldados auxiliares irregulares que combatieron a las guerrillas de La
Villada.
Los corridos reunidos abarcan desde 1916, iniciando con el corrido jaliscience de
La Perra Valiente y la secuencia se prolonga hasta 1926 con La decapitación del
cadáver de Villa y La tumba abandonada que tal vez sea el màs famoso corrido
villista.
Francisco Villa es el personaje de la historia mexicana sobre el cual se han
compuesto una mayor cantidad de corridos históricos y ficticios.
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Como guerrero revolucionario, Villa ha sido objeto de un culto popular poco común
y suman cientos los libros, películas y documentales nacionales y extranjeros que
se ocupan de su vida y acciones militares, tanto en lo histórico como en lo legendario
y de ficción.
El culto a Villa incluye obras iconográficas y serigráficas, oraciones, murales,
posters, fotografías y carteles, así como monumentos, calles, poblados, villas,
marcas de productos, negocios y logotipos con el nombre y la figura del personaje.
Desde su asesinato, ocurrido en 1923, Pancho Villa no era considerado oficialmente
entre los héroes de la Revolución Mexicana, a pesar de su decisiva participación
como brazo armado de la guerra antihuertista.
El episodio de la guerrilla villista que nos ocupa, en la que el asì llamado Centauro
del Norte se enfrentó al triunfante Gobierno Constitucionalista, provocó que la
promoción de su culto oficial fuese postergada y, en cambio, en una buena cantidad
de literatura histórica se intentó desvirtuar la importante actuación de Villa en la
conformación del México moderno.
Fue hasta el 25 de noviembre de 1966 cuando el nombre del general Francisco
Villa, escrito con letras de oro, fue descubierto en el recinto de la Cámara de
Diputados del Congreso de la Uniòn. A partir de ese momento, el reconocimiento
del Gobierno Mexicano a Villa es algo que ya no es mal visto y, el 28 de noviembre
de 1976, los restos del guerrero durangueño fueron reinhumados en el Monumento
a la Revolución, en la Ciudad de México.
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La Perra Valiente1
Anónimo
Novecientos dieciséis,
también el cuatro de marzo,
murió la Perra Valiente,
la hicieron dos mil pedazos.
Murió la Perra Valiente
a las seis de la mañana,
con un mauser en las manos,
porque no se acobardaba.
En el sitio de Volcanes,
no me quisiera acordar,
donde ascendió el mayor Flores
a teniente coronel.
En el sitio de Volcanes
no me quisiera acordar,
fusilaron a La Perra
en la esquina de un corral.
Decía la Perra Valiente,
cuando me miró rodeado:
"No corra mi general,
qué ¿no me mira sitiado?".
El general avanzando,
qué caso le había de hacer:
"Defiéndete como puedas,
algún fin has de tener".
Decía el capitán Téllez:
“¿No decías que eras valiente,
querías conocer tu padre,
aquí lo tienes presente?".
Dijo el capitán Tellez:
como él fue el que lo mató,
que después de estar herido,
el máuser le descargó.
1
VICENTE T. MENDOZA. El romance español y el corrido mexicano (Estudio comparativo), México,
UNAM, 1937, pp. 509 a 510.
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Decía don Pedro Zamora:
"La Perra, ¿donde estará?"
le contesta Catarino:
"Ya se halla en la eternidad".
Decía Catarino Díaz:
"Nos quieren hacer poquitos,
ya mataron a La Perra,
pero quedan los perritos".
Decía Catarino Díaz,
quemando parque de acero:
"Ya mataron a La Perra,
murió mi fiel compañero".
Decía don Pedro Zamora:
“Salimos a Cuernavaca,
ya mataron a La Perra,
pero les queda La Urraca”.
Decía don Pedro Zamora,
haciéndose hacia un corral:
"Vamos haciéndoles fuego,
no a todos nos matarán".
Pantaleón Robles decía,
paradito en una laja:
"Si ganaron o perdieron,
voy agarrando ventaja".
Salió don Pedro Zamora,
con rumbo a La Lagunilla,
con diecinueve soldados
gritándoles: "¡Viva Villa!".
Ya con ésta me despido,
son recuerdos de la guerra;
aquí se acaba el corrido
de Saturnino La Perra.
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Después de las derrotas de la División del Norte, los grupos regionales afiliados al
Gobierno Convencionista (villistas); fueron quedando aislados, se rindieron, o
fueron derrotados y sus jefes: fueron fusilados, afiliados al constitucionalismo o se
dedicaron al bandidaje.
En el estado de Jalisco, la partida del general Pedro Zamora, quien había peleado
en las filas maderistas y después contra la dictadura huertista, se hallo en 1916
peleando como villista, asaltando haciendas y poblados en el sur del estado.
Uno de los principales jefes del general Pedro Zamora fue el mayor Saturnino
Medina, mejor conocido como La Perra, apodo que se gano porque en los
momentos de combate se ponía a ladrar como perro.
La acción mas importante de Saturnino Medina fue la derrota de los 100 efectivos
constitucionalistas del general Manuel G. Ulloa, en la hacienda El Gallinero, en
febrero de 1916, excediéndose con el plagio de 8 mujeres.
De Guadalajara, el general Pablo Quiroga, comandante militar del estado de Jalisco,
envió a los 200 de tropa del mayor Petronilo Flores para combatir a la guerrilla
zamorista.
Flores trabo combate con los de Zamora el 4 de marzo de 1916, en la hacienda de
Volcanes, municipio de Atenguillo, Jalisco. En el encuentro murió Saturnino Medina
junto con algunos de sus soldados. El cadáver de La Perra fue conducido a Cuautla,
Jalisco para su exhibición.
La guerrilla de Pedro Zamora continuó combatiendo, hasya 1920, junto con sus
subordinados: Catarino Díaz y José Covarrubias, mejor conocido como La Urraca.
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Portada de libro sobre el jefe jalisciense Pedro Zamora
13
El Corrido de Columbus2
Anónimo
Cuando entramos a la plaza de Columbus
todos los gringos se echaron a correr,
y gritaba su padre Pancho Villa:
"¡Mexicanos, avancen al cuartel...!"
Pancho Villa, valiente guerrillero
y sus soldados al pie del cañón,
disparaban hasta el último cartucho
en defensa de nuestra nación.
Si porque somos muy pocos los villistas
piensan los gringos que nos van a acabar,
aunque traigan mil fusiles y cañones
en la sierra los van a dejar...
¿Qué se creían los norteamericanos
que'l combatir era un baile de carquis... ?
Con la cara tapada de vergüenza
van de vuelta para su país.
Mister Wilson, Carranza y su pandilla,
el chapopote quisieron confiscar:
mientras viva, su padre Pancho Villa,
La Adelita ¡se los va a llevar!
Adiós mi México, febrero veintitrés:
dejo Carranza pasar americanos,
diez mil soldados, quinientos airoplanos,
¡siguiendo a Villa queriéndolo matar...!
Francisco Villa, ya no monta a caballo,
ni sus soldados tampoco montarán:
¡Francisco Villa, es dueño de airoplanos,
que los manija, con gran tranquilidad...!
2
ALEJANDRO GOMEZ MAGANDA. Corridos y Cantares de la Revolución Mexicana, México,
Instituto Mexicano de Cultura, 1970, pp. 58 a 59.
14
El 9 de marzo de 1916, a las 4:30 de la mañana., Francisco Villa y sus generales
Rafael Castro y Pablo López, con 400 de tropa, atacaron de manera sorpresiva, la
población de Columbus, Nuevo México, en territorio estadounidense.
En el ataque a Columbus, los villistas incendiaron dos manzanas, saquearon la
población y se llevaron material bélico y caballos.
Las bajas fueron del bando estadunidense fueron siete soldados y siete civiles
muertos, mientras que, del lado villista, hubo pocas bajas. Después del ataque, los
guerrilleros de Villa se retiraron de Columbus a las 6 de la mañana.
Se desconocen los motivos que Villa tuvo para atacar Columbus y; entre las varias
suposiciones al respecto sobresalen las siguientes: por surtirse de armamento; por
vengarse de un comerciante estadounidense que lo había defraudado con la venta
de parque inservible; corno represalia por el reconocimiento del Gobierno
Estadounidense de Woodrow Wilson al Gobierno Constitucionalista de Venustiano
Carranza y; porque el Gobierno Estadounidense permitió el paso de tropas
carrancistas en su territorio, para combatir a los villistas en el estado de Sonora. Se
llego a decir incluso que Villa había sido patrocinado por algunos capitalistas
estadounidenses para provocar una invasión a México.
Luego de la incursión a Columbus, las relaciones entre México y Estados Unidos se
pusieron tensas y, como represalia, el Gobierno Estadounidense envió tropas
invasoras a territorio mexicano, a partir del 15 de marzo, en la llamada Expedición
Punitiva, que fue autorizada por el Gobierno Constitucionalista. En esta invasión,
tropas norteamericanas se internaron en el estado de Chihuahua, para combatir a
Francisco Villa y ofrecieron recompensa por su cabeza. La Expedición Punitiva
habría de prolongarse hasta el 7 de febrero de.1917.
15
En la Expedición Punitiva, el Gobierno de los Estados Unidos puso precio a la
cabeza de Francisco Villa
16
Corrido del ataque de Ramón Ortiz al pueblo de Salamanca3
Anónimo
Año de mil nuevecientos
el dieciseis que paso,
entro don Ramón Ortiz,
al pueblo donde se crio.
Al llegar a la estación,
les pregunto si llegaba,
el Ferrocarril Central
o algún otro tren de carga.
Los empleados contestaban,
con un semblante apacible:
"Señor, todavía no sé,
pero ahorita suena el timbre".
Luego al momento lo supo
que sí tenía que llegar,
"¡Ay!", les dice a sus amigos:
"No lo vayan a bailar".
Luego se fue para el centro
con muchísimo valor;
con unos cuantos soldados
pero hombres de corazón.
Luego se fue para el centro
pasiándose en su caballo,
toda la calle de Juárez
el mero treinta de mayo.
Dos vueltas dio por la calle,
de una punta hasta l’otra;
le mataron el caballo
y fue toda su derrota.
Dicen que me han de abajar
de los cerros arrastrando;
3
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío, (Hazañas tragedias y corridos (1910-
1920), México, Ed. Katún, 1983, pp. 90 a 92.
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ya se les ahorra el trabajo,
yo solito vine andando.
Decía don Ramón Ortiz:
"Decían que no había de entrar;
ya les di pruebas de hombre,
ya me voy a retirar".
"Yo ya vide a mi mama,
que era lo que yo deseaba;
adiós todos mis amigos,
ya me voy a mi morada".
"Adiós todos mis amigos,
adiós mi mamá, también,
ya yo me voy pa' los cerros,
a ver si llego con bien".
Ya con ésta me despido,
pasando por la estación,
han de dispensarme el rato,
que pasaron con Ramón.
18
Con respecto a Ramón Ortiz, el investigador guanajuatense Juan Diego Razo Oliva
nos refiere que Ortiz fue: "Salmantino de alrededor de 35 años, que trabajó en una
pequeña propiedad del suroriente de Salamanca. Recién ocupada esta ciudad por
los carrancistas triunfadores de Celaya, en abril de 1915, un oficial intento fusilarlo
por supuestos nexos con el villismo.
Ortiz se salvo de morir, pero no de una cruel sabliza, a manos del carrancista. Lleno
de justo coraje, reuniendo a sus amigos y vecinos: José Olivares, José Rostro y
Guadalupe Flores, Ortiz se levanto en armas.
Como general brigadier villista recorrió un ancho territorio; desde Celaya-San
Miguel, hasta León y Degollado, y desde Salvatierra-Yuriria hasta Huanímaro-
Pénjamo.
En marzo de 1918, combatiendo en un punto llamado La Yerbabuena, Jalisco,
Ramón Ortiz cayo muerto y su cadáver fue decapitado, para exponer la cabeza en
Salamanca. Su corrido narra cuando ataco Salamanca en mayo (el día treinta) de
1916, entrando al poblado para ver a su madre, a que lo vieran sus amigos, ya en
plan rebelde, y para apoderarse de un tren con municiones"4
Poco después Ramón
Ortiz se integro a las fuerzas del bandido José Inés Chávez García.
4
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. El Corrido Histórico del Bajío Guanajuatense, México,disco TLALLI,
(Texto adicional al disco Testimonios al viento, Corridos históricos del Bajío), 1983,, p. 6.
19
La persecución de Villa5
Anónimo
De nuestra patria, México querido
gobernando Carranza en el país,
pasaron doce mil americanos,
queriendo a Villa castigar por un desliz.
¡Ay! Carranza les dice afanoso:
"Si son valientes y lo quieren perseguir,
concedido, les doy el permiso
para que así se enseñen a morir".
Organizaron tras él persecusiones,
sin llegarle jamas a divisar,
y regresaban muy tristes y abatidos,
por no poder a Villa castigar.
Los soldaditos que vinieron desde Texas,
los pobrecitos comenzaron a temblar,
muy fatigados de ocho horas de camino,
los pobrecitos se querían regresar.
Aquellos soldados muestrábanse biliosos,
por las marchas penosas bajo el sol
y burlándose de ellos Pancho Villa,
les enviaba recados de dolor.
Pancho Villa ya no anda a caballo,
ni su gente tampoco andará,
Pancho Villa es dueño de airoplanos
y los alquila con gran comodidad.
Cuando creyeron que Villa estaba muerto,
todos gritaban con gusto y con afán:
"Ahora sí, queridos compañeros,
vamos a Texas cubiertos de honor".
Más no sabían que Villa estaba vivo
y que con él nunca habían ya de poder,
ahí si quieren hacerle una visita,
5
CELESTINO HERRERA FRIMONT. Corridos de la Revolución, Pachuca, Hidalgo, Ediciones del
Instituto Científico y Literario, 1934, pp. 72 a 78.
20
está en Parral, lo pueden ir a ver.
Comenzaron a echar expediciones,
Pancho Villa también se transformo,
se vistió de soldado americano,
toda su gente también se transformo.
Más cuando vieron que flotaba
la bandera que Villa les pinto,
se equivocaron también los pilotos,
se bajaron y prisioneros los cogió.
Pancho Villa les dice en su mensaje,
que en Carrizal seiscientos les mato,
que agradezcan a Don Venustiano,
los prisioneros él fue quien los salvo.
¡Ay! Carranza les dice afanoso:
"Si son valientes y lo quieren perseguir
yo les extiendo amplio permiso
para que así se enseñen a morir".
Toda la gente, allá en Ciudad Juárez,
toda la gente asombrada se quedo,
de ver tanto soldado americano,
que Pancho Villa en los postes colgó.
Qué pensarían estos americanos,
que combatir era un baile de carquis,
con su cara llena de vergüenza,
se regresaron otra vez a su país.
Como saben que en México se mata
y que a diario se mueren por acá,
con un solo soldado, mexicano,
nuestra bandera en sus manos flotará.
Cuando entraron los gringos a Chihuahua,
todos pensaron que nos iban a asustar,
pensarían que iban para Nicaragua,
muy asustados pudieron regresar.
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El famoso corrido de La persecución de Villa, mal que bien, nos da razón de la
Expedición Punitiva, que, al mando del general John J. Pershing, se inicio el 15 de
marzo de 1916 y se prolongo hasta el 5 de febrero de 1917.
Durante todo ese lapso, los estadounidenses invasores no pudieron lograr su
supuesto objetivo de atrapar a Francisco Villa para castigarlo por su incursión a
Columbus, Nuevo México (ver corrido de Columbus). Si embargo, en su avance por
el estado de Chihuahua suscitaron algunos encuentros con tropas carrancistas y
con la población civil.
El 12 de abril de 1916 la guarnición de Parral, Chihuahua junto con la población civil
del mismo lugar, detuvieron el avance de la invasión hacia el centro del país.
Pershing estableció cuartel en la Colonia Dublán, poblada por mormones de origen
estadounidense, y de ahí organizó sus movimientos por el estado de Chihuahua.
El 18 de junio, las fuerzas estadounidenses del capitán Charles T. Boyd intentaron
ocupar la Estación de Carrizal, Chihuahua y fueron rechazados por los carrancistas
del general Félix U. Gómez. En esta acción murieron Boyd y Gómez, junto con
algunos cientos de soldados de los dos bandos (aunque en el corrido se alude a
Francisco Villa como el defensor de El Carrizal).
Por su parte, Francisco Villa estuvo herido durante algún tiempo, pero sus tropas
seguían hostilizando a los carrancistas: al recuperarse, Villa incursionó en los
poblados texanos de Glen Springs y Boquillas, e incluso llegó a tomar la capital del
estado de Chihuahua.
Años después, el general John J. Pershing, fue nombrado general en jefe de los
Ejércitos Aliados en Europa, en el momento en que Estados Unidos tomó
participación en la Primera Guerra Mundial.
22
La salida de las tropas estadounidenses de territorio mexicano se debió; tanto a la
presión por la Primera Guerra Mundial, como a las conferencias de paz entre el
gobierno mexicano y el estadounidense.
Tropas estadounidenses de la Expedición Punitiva
23
1916. Corrido de Pancho Villa (o La Expedición Punitiva). A. Anónimo. S. p. i. S. l.
24
1916. La persecución de Villa. A. Anónimo. I. Eduardo Guerrero. México.
25
1916. La persecución de Villa. A. Anónimo. I. Eduardo Guerrero. S. l. S. f.
26
1916. Corrido de la persecución de Villa. A. Anónimo. G. Taller de la Gráfica
Popular S. f.
27
1917. Corrido de la persecución de Villa. A. Anónimo. S. p. i. S. l. S. f.
28
El Chivo Encantado6
Anónimo
De Apatzingán a Paracho,
¡ay!, qué dolores causó
ese engendro del Demonio
a quien Santana mato.
El Chivo Prieto Encantado
esas tierras recorrió
dejando en todas las partes
la miseria y el dolor.
Llegando hasta La Cañada,
de las guaris abuso,
El Chivo Prieto Encantado
que ya el Diablo se llevo.
Con Inés Chávez Ramírez
al estado maltrato,
robaron vacas y chivas
y los jacales quemó.
Santana Galván un día,
en un paso les salió
y le dijo que era un indio,
que fabricaba carbón.
El Chivo Prieto Encantado
a Santana prometió
dejarle las manos libres,
si entraba en el escuadrón.
Santana Galván le dijo:
"Ya a ese precio me enroló",
pero llegando la noche
}al Chivo Prieto mato.
A la orilla del camino,
El Chivo Prieto durmió,
con hombres que ese Santana,
entre pinos los metió.
6
VICENTE T. MENDOZA. El Corrido Mexicano, México, Fondo e Cultura Económica, Colección
Popular #139, 1984, pp. 219 a 221
29
Bajaron de entre los pinos,
como pinos en fogon,
los hombres del Güero Ramos,
por encargo de Galván.
Gritaban todo a una:
"¡Viva la Revolución!"
Y al Chivo Prieto mataron,
sin valerle lo barbón.
Santana Galván le trajo,
la cabeza a la ciudad
del Chivo Prieto Encantado,
ejemplo de gran maldad.
Volando por esa sierra,
de Paracho a Apatzingán,
van palomas de mi tierra,
huyendo de un gavilán.
Son las pobrecitas guaris,
que lloran en su volado,
los daños que les hiciera,
El Chivo Prieto Encantado.
Ya con ésta me despido,
aunque regreso mañana,
y así mataron al Chivo,
esos hombres de Santana.
30
El general Luis B. Gutiérrez, mejor conocido como El Chivo Prieto Encantado fue
oriundo de Arteaga, Michoacán y participó en la Revolución como: maderista,
antihuertista, convencionista y finalmente como bandido, aunque se
autodenominaba villista.
Como convencionista, Luis B. Gutiérrez peleo bajo las ordenes del general Pedo
Zamora y como bandido actuó al lado de José Inés Chávez García (ver corrido de
José Inés Chávez García) y su superficie de acción abarco partes de los estados
de: Michoacán, Colima y Jalisco.
Los datos sobre la muerte de El Chivo Prieto Encantado son muy contradictorios:
mientras que en el corrido se menciona que quien mato al Chivo Encantado fue
Santana Galván; Vicente González Méndez y Héctor Ortiz Ibarra ubican la muerte
de El Chivo Encantado en la hacienda de El Naranjo, Colima, a manos del
tingüindense Ignacio Huerta. Otra versión; la única que da fecha exacta del suceso,
es la de Ricardo B. Nuñez quien nos dice que: "El Chivo Encantado tuvo la osadía
de tomar el entonces pueblo de Tecomán, Colima, haciendo sus víctimas entre los
comerciantes del lugar, a los cuales robo una fuerte cantidad de mercancías, quemó
la Estación del ferrocarril y; después de una arenga que dirigió a los habitantes del
poblado, huyó con su botín al estado de Michoacán, siendo alcanzado por los
soldados de la guarnición de Colima, los cuales le quitaron el producto de aquel
robo. Pocos días después, el 26 de agosto de 1916,El Chivo Encantado fue muerto
cerca de la hacienda de La Estrella, Jalisco, y su cabeza fue llevada a la ciudad de
Colima por el señor Telésforo Aguilar,
31
ROMANCE HISTÓRICO VILLISTA7
Anónimo
(Fragmentos)
(...)
IV.- Fusilamiento de los Juilones
Los del Primer Escuadrón
allí quedamos pendientes,
llevando la comisión
de ir a quemar los puentes.
La fecha del treinta y uno,
cuando ya había amanecido,
nos fuimos a descansar
hasta el arroyo del Nido.
En este arroyo del Nido
tuvimos muy bien cuidado,
porque cada uno estuvo
de saber el resultado.
No esperaba el enemigo,
en aquella hora fatal,
corriendo como aves tristes
por todito el mezquital.
Unos cuantos de a caballo,
los fueron a perseguir
y al darle baque8
para atrás
ninguno quería venir.
La tropa no interesaba
de los pobres pasajeros
querían que a la guarnición
los hicieran prisioneros.
Pocos momentos después
7
Romance Histórico Villista, (Diario en verso de un soldado de Villa), Chihuahua, Chihuahua,
publicación de Antonio Delgado, 1975, pp. 43 a 148.
8
Baque para atrás.- Baque barbarismo del inglés, back, atrás o detrás, de vuelta o retorno.
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llegamos con los juilones,
los mandaron fusilar
por puritos arrancones.
Si estos tuvieran confianza
y no hubieran arrancado,
los hubieran perdonado,
no los hubieran matado.
(...)
IX.- Hay que asaltar un tren.
El trece ya recibimos
la orden para marchar
al rumbo de Sacramento
que era donde había qué agarrar.
En el arroyo de La Tinaja
el coronel dijo así:
"Esta noche estudio el plan,
para que se acuerden de mí".
El catorce muy temprano
reunió su oficialidad
declarándoles un sueño
bueno de felicidad.
Les dijo a sus oficiales:
"Mi sueño me da una idea,
que en El Cobre hay que asaltar,
un tren, no importa cual sea".
Como a las cuatro de la tarde
de La Tinaja salimos
caminando con la gente
hasta el lugar que dijimos.
A la derecha de El Cobre
hay un cerrito elevado,
que de allí, no nos movimos
hasta que no había aclarado.
El quince, como lo he dicho,
a la estación nos bajamos
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buscando al telegrafista
pero ya no lo encontramos.
Con los vecinos de allí
tuvimos el derrotero
que a las ocho de la mañana
iba a pasar pasajero.
Les dijo mi coronel:
"que formen los Escuadrones
aquí morimos o mueren
todos estos coroneles".
También ordeno a su gente
que no fueran a tirar
porque si era el pasajero
lo tenían que respetar.
Como a las ocho serían,
cuando el tren se aproximaba
no podíamos ver pelados
un puro humo se miraba.
Se le hacía a mi coronel
que el tren ni había de llegar
por haber tumbado postes
y lo fueran a notar.
El tren llego, no hubo duda,
era tren de pasajeros
que conducía a los traidores
que van para el extranjero.
(...)
XII.- El veintisiete para Chihuahua marchamos
El día veintidós salimos
del rancho de Santa Rosa
a dar molestias a Antonio,
a Cienega de Mendoza.
Antonio Perez decía:
"Gente como esta no he visto,
pero antes de que llegara,
ya tenía el almuerzo listo".
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Como a las cinco sería,
llevo mi cuenta cabal,
recibió mi coronel
mensaje del general.
En el mensaje decía
que de allí se regresara
a la toma de Chihuahua
y en Las Huertas lo esperaba.
Con ésta disposición
mi coronel no avanzo
a juntarse con Quevedo
pero el mensaje mando.
En ese mismo momento
dijo: "Yo voy personal,
andando toda la noche
yo doy con el general".
También ordeno que Aurelio,
con la gente se quedara,
para que otro día saliera
y hasta La Playa avanzara.
El día veintitrés salió,
como lo habían ordenado,
allí durmió con su gente
todos en muy buen estado.
El veinticuatro salió,
con su gente organizada
al rancho de Calabacillas,
en donde hizo la jornada.
Al llegar a Calabacillas
al coronel encontramos
diciéndonos: "Me fue mal,
al general no lo hallamos".
El veinticinco temprano
nos dijo mi coronel:
"Nos vamos a Sacramento,
para irnos por todo el riel".
Mando trozarles los hilos,
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de la comunicación,
también les quemo unos postes,
estos eran de pilón.
Hasta enfrente de Las Quintas
hemos podido llegar,
organizada la tropa
ya lista para pelear.
Luego miramos un tren
que rumbo al norte salía,
disponiendo el coronel
salirle a la travesía.
El tren como malicioso,
ya no quiso colar más
se le hizo más conveniente
devolverse para atrás.
La tropa, a mata caballo,
al tren se le abalanzo,
pero como iban cansados
al fin el tren se paso.
No tuvimos novedad
en estos tiros cambiados,
nomás tres muías hirieron
y se fueron los pelados.
Al agua de Tierra Blanca,
allí nos fuimos a sestear,
siempre pendientes de ver
si el tren se volvía a pelear.
De allí mando el coronel
avisarle al general;
que su tropa se encontraba
cerca de la vía Central.
Al correo le hizo entender
que se iba a Jesús María
y que allí iba a dormir,
donde lo hallaba otro día.
Llegamos a éste ranchito,
ya queriendo obscurecer,
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hallando la novedad
que un tren se alcanzaba a ver.
Aurelio, que iba a paseo,
al rancho de Sacramento
allí se encontró a Quevedo
reuniendo su campamento.
Le mandaron avisar
al coronel del ranchito,
para ver qué disponía,
Quevedo ya estaba listo.
El coronel ordeno
que tocaran botasilla9
para ir a traer al tren
que acercándose venía.
Tanto Quevedo como él,
su tropa la organizaron,
poniéndole en tiradores
y en tiradores quedaron.
El tren se nos devolvio,
quién sabe porqué lo haría,
cuando ya se disponía
a entrar para La Boquilla.
Al fin dejaron los puestos,
no había esperanza ninguna,
volviéndose a acampar
como cosa de la una.
El veintiséis se aclaro,
luego alcanzamos a ver,
dos trenes que iban a Juárez
Treviño quería correr.
Quevedo y Murga dijeron:
"No hay que dejarlos pasar,
preparemos a la gente
por si se ofrece pelear".
Formaron su línea de fuego,
todita la infantería,
9
Botasilla.- toque de clarín para que los soldados ensillen sus cabalgaduras .
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el tren no quiso la gorda,
les dijo que no quería.
Como en ese día anterior,
se devolvieron atrás,
dejándonos a nosotros
en tiradores nomás.
Unos cuantos oficiales
los fueron a perseguir
les tiraron unos tiros
y nomás los vieron ir.
Enseguida tramitaron
que mejor avanzarían
a donde estaba el general
para ver qué les decía.
Sus cálculos los echaron
y el acuerdo fue seguir
no faltando quien dijera
que un tren se veía venir.
Ese tren venía de Juárez
y nosotros ya montados
tuvimos que devolvernos
a devolver los pelados.
Ese tren vino propuesto,
hasta estación Molinar
creyendo estos que allí
se podrían desembarcar.
La intención es la que vale,
lo digo en éstos renglones,
que luego que ya nos vieron
le avisaron a talones.
Un oficial de Quevedo
que iba adelante primero,
éste les pudo coger
de ellos un prisionero.
Cerca del Cobre llegamos
con esa persecución
y de allí nos devolvimos
con vaquitas a montón.
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Al llegar a Sacramento
llegó comunicación
que avanzara la Brigada
y también la munición.
El veintisiete a las cinco
para Chihuahua marchamos
y enfrentito de Las Quintas
allí nos organizamos.
(...)
XIX. - Avanzó hasta Bermejillo a correrlos a patadas
El dieciseis a las ocho,
salimos a la estación,
nos íbamos a embarcar
y salir para Torreón.
Los trenes no regresaron
el jefe no lo sabía,
nos volvimos a acampar,
para salir otro día.
Como seis vacas matamos,
ya tirando la tantiada,
de oír lo que nos decían,
que por allá no había nada.
José Arballo recordó,
de las hambres retrasadas,
mandó juntar las cabezas
y llevarlas tatemadas.
El horno, como era ajeno,
no se quería calentar,
temiendo que las cabezas
crudas fueran a quedar.
El diecisiete a las ocho,
volvimos a regresar,
formados a la estación
comenzamos a embarcar.
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A las diez de la mañana,
ya Murga se había embarcado,
haciendo también balance
pieza de pan por pelado.
Como a las dos de la tarde,
nos despacho el general,
ordenando al maquinista
nos apeara en Peronal.
Por la tarde y por la noche
iba la tropa azorada,
comiendo su pan con leche
y cabeza tatemada.
Como a las seis del dieciocho
llegamos al Peronal,
allí nos desembarcamos
como ordeno el general.
Don Nicolás que era jefe
y general de Brigada
avanzo hasta Bermejillo
a correrlos a patadas.
Los trenes del enemigo
nos salieron a encontrar,
no creían que por detrás
los pudieron atacar.
La gente de Martín López
días antes se adelanto,
les pudo quitar un tren
y el otro se les salió.
Como a las seis de la tarde
un correo mando a avisar:
"Bermejillo está tomado
no tienen que vacilar".
Fernández mando ordenar
la tropa se organizara
y después de organizada
a Bermejillo avanzara.
Pasamos por la estación
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como gatos en costales
preguntando, ¿donde había agua
que darle a los animales?.
Dormimos en un ranchito
en la miseria siguiente,
sin pasturas la remuda
y sin comida la gente.
El diecinueve seguimos
a la estación Sacramento,
era la orden de Fernández
de poner su campamento.
El día veinte nos dijeron:
"Hoy descansan todo el día
mientras llega a Bermejillo
el general Pancho Villa".
El veintiuno recibieron
la orden para marchar
diciendo: "A Gómez Palacio
hoy nos vamos a tomar".
A Gómez hemos salido,
y poco antes de llegar
nos pusieron un correo
que ya podíamos entrar.
En Gómez estaba Villa
porque éste nos la ganó,
viendo los trenes que traía
el enemigo corrió.
Como cinco cañonazos
tiraron por dar la prueba,
que otro día irían a quedar
sin pantalón y sin leva.
XX.- Veinticuatro horas son buenas para tomarles Torreón.
Esa noche que llegamos,
Villa ordenó a sus Brigadas
que así pasaran la noche
con las bestias enfrenadas.
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A todos sus oficiales
les ordeno posesión;
veinticuatro horas son buenas
para tomarles Torreón.
El veintidós a las cinco
marchamos con ordenanza,
con el general Fernández
por tenerle más confianza.
Villa le dijo a Fernández:
"A tí te voy a mandar,
por el cañón del Guarache,
no te vayas a rajar".
"Te llevas a Aurelio Murga,
Brigada de San Andrés
para que sepan en Torreón
que con ellos se dan tres”.
Al llegar a un cerro grande,
frente al de La Cruz está,
nos tiramos cañonazos
que fue una barbaridad.
El cerro estaba tomado
por los mismos compañeros
tirándoles metrallazos
que parecían aguaceros.
Fernández le dijo a Aurelio:
"Aquí rompemos la guerra
pasaremos en corrida
aunque se muera uno que otro".
Por el Cerro de Calabazas
sube el Primer Escuadrón:
"que quiten las posesiones
que dan vista hacia Torreón".
Al Cuarto Escuadrón le mandan
que suban esos cerritos,
no nos vayan a flanquear
porque somos muy poquitos.
Valdiviez, Murga y García,
42
los tres en disposición,
dispusieron que García
entrara por el cañón.
Estando García de acuerdo
que Murga lo protegiera,
lo mandó subir al cerro
que le nombran Polvorera.
Murga subió con su escolta
a cumplir la comisión,
con otros cuantos soldados
de uno y otro Escuadrón.
Murga avanzó medio cerro
luego se dio una parada,
para apaciguar el fuego
de nuestra misma Brigada.
Aurelio sacó su anteojo
y se puso muy atento,
para ver al enemigo
cómo traía el movimiento.
a José Arballo le dijo:
"Vete pronto y muy de prisa,
arriba de ese cerrito,
para ver que se divisa".
José Arballo se siguió,
con todas las precauciones,
encontrando al enemigo
cogiendo las posiciones.
Al pie de los parapetos
han plantado su bandera
y al grito de"¡Viva Villa!",
han corrido los Herrera.
Les cogimos su bandera
y se las hicimos pedazos
y al correr las codornices
les dimos muchos balazos.
Arballo mando un correo
a Aurelio que le dijera:
"El enemigo corrió
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dejándonos la bandera".
Aurelio llega y pregunta:
"¿Donde van los correlones?
ahora lo que hay que hacer
no dejar las posesiones".
"Que venga el Cuarto Escuadrón
y que les eche la aullada,
dejando abajo del cerro
todita la caballada."
Ya serían como las diez
no estabamos ni apurados,
tocándoles mala suerte
a dos de nuestros soldados.
Al encumbrar el cerrito
a Andrés Corral nos lo hirieron
de los mismos compañeros
los que avanzar no quisieron.
Ha llegado el desconsuelo
la hora en qué lamentar;
ya Basilio Soto es muerto
nos lo acaban de matar.
No se rajen compañeros,
De la Rosa contesto:
"Si Basilio Soto es muerto,
todavía les falto yo".
A los pies del coronel
se ha recibido éste duelo;
Soto que herido en la cara
se ha ido volando al cielo.
Siguiendo el tiroteo
cuando a poquito ratito,
se quejaba Moisés López
diciéndonos: "¡Ay Diosito!".
El brazo derecho fue
donde le dieron el tiro
y cumpliéndose dos horas
dejo el último suspiro.
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Aurelio disimulaba
el dolor que le acobija
por los dos de sus soldados
que habían matado ese día.
Se fue por la línea de fuego
donde estaba Chavarría,
preguntando dónde estaban,
los heridos que tenían.
Chavarría le rindió el parte
que Chacón no había salido,
no sabía si estaba muerto
o estaba nomás herido.
Perfecto Chacón murió
en el campo de batalla,
junto con Vicente Cárdenas,
joven que lo acompañaba.
El día estaba terminado
y no se podía tomar,
dando la orden mi jefe
que teníamos que avanzar.
Se fue el día, llego la noche,
dejamos la posesión,
caminando en tiradores
para el centro de Torreón.
Bajó la escolta de Aurelio,
subiendo y bajando cerros,
teniendo la feliz suerte,
de encontrar los compañeros.
Encontramos a Pastrana
en su línea que tenía,
diciéndonos: "le di ceza10
a los de caballería".
Brigada Benito Juárez,
que era un montón de mayates,
si querías romper el sitio
10
dar ceza.- palabras usadas por los campesinos norteños para retirar al becerro de las ubres de la
vaca, dándoles un golpe en el hocico.
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con Pastrana te atorastes.
Se pusieron a acordar;
Pastrana, Arballo y García;
que Arballo fuera otra vez,
a los puestos que tenía.
Arballo subió a la gente
al cerro de Polvorera,
como lo ordenó García,
a esperar que amaneciera.
La gente ya no quería,
no querían obedecer,
por no tener parque ni agua
mucho menos qué comer.
Uno al otro se decía:
"Se nos acaba el aliento"
con dos días y dos noches
que les faltaba alimento.
Luego que ya amaneció,
Arballo buscaba a Aurelio,
que por no haber dado vuelta
le entraba el desconsuelo.
Encontramos seis soldados
que conducían los heridos
a Epifanio Cerecerez
y a otros mas desconocidos.
Aurelio con Chavarría
y con el otro Escuadrón
les aclaró por las calles
de ese mentado Torreón.
De la Rosa y José Arballo
siguieron con su trabajo
en línea de tiradores,
marchando a la cuesta abajo.
Nos dirigimos a un cerro
Cansados, hechos pedazos,
pero haciéndoles la seña,
allí nos dieron de balazos.
46
Cerrito de la Agazapa,
te tuve que bautizar,
mucho trabajo nos diste
y nos quieres traicionar.
Un talaca11
de la tropa,
lo pensó de otra manera,
avisándole a talones
y tirando la bandera.
La línea dio media vuelta,
como queriendo arrancar,
cuando llegaba un correo;
ya no hay orden de tirar.
Atendimos al correo
demostrándole obediencia,
no dándole a maliciar,
lo hacíamos por conveniencia.
Al grito que hicieron alto,
la gente se organizó,
contemplando al enemigo
que por enfrente pasó.
A orillas del pueblo llegamos
donde Aurelio nos halló,
mando formar a la gente
y allí nos organizó.
Nos fuimos a encuartelar
a la placita de toros,
después trajimos los muertos
y a los heridos a todos.
Aurelio mandó hacer cajas
de los muertos que le hicieron,
en prueba de gratitud
por sus servicios que dieron.
El sábado fue éste día
y de fecha veintitrés
día en que enterramos cinco hombres
del pueblo de San Andrés.
11
talaca.- hombre flaco, tilico, esquelético.
47
Los llevaron al panteón
a hacerles su funeral
cumpliendo con el deber
de una tropa nacional.
XXI.- El descarrilamiento de Rellano
El domingo veinticuatro,
como a las cinco serían,
salieron doscientos hombres
al puente de Picardía.
Salazar llevó a la gente
llevando la comisión
de ir a quemar los puentes
y devolverse a Torreón.
El veinticinco llegamos,
ya queriendo obscurecer,
no procuraban comida
por procurar por mujer.
Veintiséis y veintisiete,
dos días que descansar,
porque el veintiocho a las diez,
nos tenemos que embarcar.
El día veintiocho salimos,
a formar a la estación,
haciéndonos inocentes
con venimos de Torreón.
Toda la noche anduvimos
en el tren sobre los rieles
se le asentaba12
a la tropa
no comer en los hoteles.
El veintinueve también
anduvimos todo el día
pasándonos de Escalón
y a poquito obscurecía.
12
asentar.- extrañar, echar de menos.
48
En la sección de Abasolo
la máquina agua agarró
y antes de llegar a Rellano
el tren se descarriló.
Esa desgracia sufrida
que el tren nos ocasionó,
serán seguros recuerdos,
a mí también me tocó.
Cincuenta y nueve nomas
fue el número de golpeados,
no habiéndome dado cuenta
de los muertos aprensados.
De quejidos y clamores
nomás una voz se oía,
lamentando la desgracia
que nos tocó en ese día.
Fernández dijo a su escolta:
"No sean desacomedidos,
vayan a ayudarle a Murga
a levantar los heridos.
Adelante hay cuatro carros,
dos van a desocupar,
para mandar los golpeados
a Jiménez a curar.
Que haya una comisión
compuesta de diez soldados,
allí les dieron cien pesos
para curar los golpeados.
Hemos llegado a Jiménez,
en la mayor aflicción,
donde murió Eroilán Robles
y se enterro en el panteón.
Un paisano le decía,
como su fiel compañero;
una cruz a su sepulcro
escrita con un letrero.
Cuando se me ha de olvidar
que en el letrero decía:
49
"Aquí murió Eroilán Robles
que fue soldado de Villa".
En diciembre, el veintinueve,
lo tengo en el pensamiento
esa fecha se murió
en un descarrilamiento.
El treinta fue sepultado,
de Jiménez al panteón
viniendo Robles del sur,
de la toma de Torreón.
Los demás de los golpeados,
los llevaron a curar,
recetando los doctores
que tenían que reposar.
El treinta y uno ordenaron,
por orden del general,
embarcaron los golpeados
para llevarlos al Parral.
Intitulado como Romance Histórico Villista, este extenso corrido cuenta con 442
cuartetas y está dividido en 24 partes. En la introducción histórica del texto, Antonio
M. Delgado nos aclara que; cuando su primo Amador Delgado trabajaba en la
Imprenta del Gobierno del Estado de Chihuahua, un buen día se presento un amigo
suyo acompañado de un campesino, quien entrego a Amador una libreta
conteniendo el diario manuscrito.
Amador nunca pudo publicar el diario del desconocido campesino, tampoco volvió
a ver a su autor y decidió entregar el manuscrito a Antonio M. Delgado quien lo
publicó en 1975.
El Romance Histórico Villista abarca del 15 de octubre de 1916 al 3 de enero de
1917 y narra algunas acciones de la guerrilla villista en los estados de: Chihuahua,
Durango y Coahuila.
En la primera quincena de octubre de 1916, el general Francisco Villa lanzó en el
pueblo de San Andrés (hoy Riva Palacio), Chihuahua su Manifiesto a la Nación, en
el que condenaba al gobierno de Don Venustiano Carranza y la invasión
50
estadounidense, al tiempo que convocaba a elecciones libres y civilistas, reconocía
la vigencia de la Constitución de 1857, limitaba la adquisición de bienes raíces a los
estadounidenses y chinos y declaraba las vías ferreas y los minerales como
propiedad de la nación, entre otros puntos.
De la primera a la undécima parte del Romance Histórico Villista, el autor anónimo
nos describe con detalle la vida cotidiana de los guerrilleros villistas, adheridos al
Manifiesto de San Andrés y obedientes al coronel Aurelio E. Murga Terán (nacido
en San Andrés, Chihuahua, el 12 de noviembre de 1891) y su hermano el coronel
Juan Murga Terán.
Entre las partes transcritas se describe cómo; el 20 de noviembre de 1916, el
general Francisco Villa inicio el ataque a la ciudad de Chihuahua, que era
guarnecida por las tropas constitucionalistas del general Jacinto B. Treviño.
Villa envió propios a los diferentes jefes de guerrillas que operaban en el estado de
Chihuahua, entre ellas a la Brigada Murga de Aurelio Murga y Silvestre Quevedo.
Luego de algunas escaramuzas en el tramo de ferrocarril de Chihuahua a Ciudad
Juárez, la Brigada Murga se dirigió a la ciudad de Chihuahua y su asalto al cerro de
Santa Rosa decidió la victoria villista sobre los carrancistas de Treviño.
El 27 de noviembre de 1916 los hombres de la Brigada Murga entraron a Chihuahua
por el rumbo del actual barrio de Pacífico (llamado así por su relación con el
ferrocarril Chihuahua-Pacífico).
Para el 29 de noviembre, ante el avance de las tropas constitucionalistas del general
Francisco Murguía, Villa ordeno que la columna del general José Inés Salazar y
Silvestre Quevedo se dirigiera a Horcasitas, para detener a los efectivos de Murguía.
En estación Horcasitas, ubicada en el tramo del ferrocarril de Chihuahua a Ciudad
Camargo; los constitucionalistas del general Francisco Murguía derrotaron a los
villistas, el 1 de diciembre de 1916, por lo que la Brigada Murga se vio obligada a
dispersarse, mientras que, inevitablemente, las tropas de Francisco Murguía
avanzaron sobre la ciudad de Chihuahua y entraron a la misma a ésta el 2 de
diciembre.
Repuesto de la derrota de Horcasitas; Villa reconcentró sus tropas, las municionó y
se dirigió hacia el sur del estado de Chihuahua, ocupó Satevó, La Joya y Parral.
51
Desde Parral, Villa lanzo su ataque a Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua, lugar
donde, el 13 de diciembre de 1916, los villistas derrotaron a las tropas
constitucionalistas del Segundo Batallón que comandaba el mayor Tirso Hernández.
En Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua se suscito un grave incidente; los villistas
habían registrado los trenes ocupados, carro por carro y luego de recoger las
vituallas últiles que encontraron embarcadas, dejaron a las mujeres soldaderas
constitucionalistas ocupando el tren en que se hallaban. A la sazón, el general
Francisco Villa se detuvo a cierta distancia del tren ocupado por las soldaderas,
dictando órdenes a uno de sus oficiales; en un momento, otro oficial villista cruzó
entre Francisco Villa y el tren de las soldaderas. Se escuchó un disparo y el oficial
que cruzaba cayó muerto, cerca del general Villa.
Como el disparo salió del tren de las soldaderas constitucionalistas, se corrió la voz
de que éstas trataban de dar muerte al general Villa, razón por la cual la escolta de
Dorados de Villa masacró a las soldaderas constitucionalistas. En esa ocasión
murieron alrededor de 90 soldaderas y según Francisco R. Almada, el incidente fue
provocado por la esposa del pagador de las fuerzas del general Rosalío Hernández.
De Santa Rosalía de Camargo, Villa encarriló sus tropas hacia Torreón; ocupó
Bermejillo, el Peronal, Gómez Palacio y Lerdo, Durango; siguiendo la vía de
ferrocarril de Camargo a Torreón.
Los combates de la tercera toma villista de Torreón se realizaron del 20 al 24 de
diciembre de 1916.
Torreón era defendida por las tropas de los generales: Severiano A. Talamantes,
Fortunato Maycotte y Luis Herrera.
El general Luis Herrera murió en la acción de la toma de Torreón y el general
Severiano A. Talamantes, herido en su honor militar por la derrota, decidió
suicidarse.
Por su parte, el autor anónimo del Romance Histórico Villista nos dio su punto de
vista de soldado raso de la Brigada Murga, sobre los movimientos y sentimientos de
los villistas en ésta campaña.
Luego de la tercera toma villista de Torreón, el movimiento de la guerrilla villista
preocupó fuertemente al gobierno de don Venustiano Carranza, mientras que los
52
jefes estadounidenses de la Expedición Punitiva veían cada vez mas lejano el
supuesto objetivo de su misión.
Huyendo de Torreón, el general Fortunato Maycotte se retiró hasta Parras, Coahuila
y ahí fue reforzado por las tropas constitucionalistas del general Francisco Murguía,
quien había substituido al general Jacinto B. Treviño, como jefe de operaciones
militares del estado de Chihuahua.
Con las fuerzas de Murguía, Maycotte logró recuperar la Región Lagunera. Villa se
retiró al norte, internándose en Chihuahua, utilizando la vía ferrea, fue entonces
cuando se suscitó el descarrilamiento de Rellano, Chihuahua que relata la parte
transcrita del romance .
El 3 de enero de 1917 en Estación Reforma, Chihuahua, las tropas del general
Francisco Villa combatieron a las constitucionalistas del general Francisco Murguía,
en la acción, el primero fue derrotado El mismo día, Murguía recuperó Ciudad
Jiménez e Hidalgo del Parral, mientras que los villistas fueron también derrotados
en Satevó y Villa de Zaragoza.
En el epílogo del Romance Histórico Villista, el autor nos da razón de estas
acciones, desde el punto de vista villista. Dada la gran extensión del romance, se
decidió no reproducir la totalidad del corrido y más bien se seleccionaron las partes
sobresalientes del mismo.
53
Portada del Romace histórico villista
54
Generales villistas Martín López Aguirre y José Inés Salazar, guerilleros villistas y
protagonistas del Romance histórico villista
55
La toma de La Piedad13
Anónimo
Con fecha día quince de abril,
amanecer dieciseis,
ha tomado La Piedad
el general don Inés.
Serían las cinco o las seis
que a la plaza iban entrando,
soldados del general,
¡Ah!, qué bien iban quedando.
¡Ay!, qué valor de Ramírez,
cuando a la plaza iba entrando,
se fue derecho al cuartel
y los iba fusilando.
Decía don Ramón Ochoa,
cuadrándose a la pared:
"Ya me mataron a mi hijo,
ahora lo vamos a ver".
Luego que ya lo mataron
lo echaron en su caballo,
los villistas se decían:
"Aquí mataron buen gallo".
A fuego cerrado entraron,
todititos los villistas;
a fuego querían salir,
pobrecitos carrancistas.
Los villistas les decían:
"Pelones hijos del seis,
se salió del camposanto
mi general don Inés.
El teniente Nares decía,
con su sombrero de pelos:
13
ALVARO OCHOA SERRANO. La Violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), México,
Gobierno del Estado de Michoacán / Instituto Michoacano de Cultura, 1990, pp. 262 a 263.
56
"Si vieran qué ganas traigo
de encontrar a Caballero".
A puro fuego taparon
la salida de Zamora,
los carrancistas decían:
"Cuántos moriremos ahora".
Iba el capitán Abraham
por la calle del Cincuenta:
"¿En dónde está Caballero,
señores, dónde se encuentra?"
Cuando ya el tren les silbó,
en la estación de Santa Ana
los carrancistas decían:
"Que repiquen las campanas".
Decía el señor Caballero:
"No han tenido novedad
los que sobraron decían:
"Tomaron a La Piedad".
Ya con esa me despido
con una "pe" y una "a",
aquí termina el corrido;
La toma de La Piedad.
Entre el 15 y el 16 de abril de 1917, las tropas irregulares de José Inés Chávez
García (ver corrido) ocuparon brevemente la poblacion de La Piedad, Michoacán;
en una de las múltiples correrías de los chavistas. En esos días los chavistas se
autonombraban villistas.
57
Combate de Numarán14
Anónimo
Salió de Huandacareo,
José Inés, rumbo a la sierra,
Flores y López lo siguen,
para hacerles fuerte guerra,
pero eso no lo consiguen,
porque Inés no los espera.
El gobierno muy airado,
mandándole desafíos,
pero de temores llenos
le siguen para el Bajío,
Inés dice: "Hoy la decido,
por las orillas del río".
Llego al Carmen, se afortina
con admirable estrategia,
el gobierno no camina,
pues ya, al contrario, lo deja
y teme que lo extermine
y el miedo ya no lo deja.
Flores llego a la Tepuza,
se metieron'para adentro,
entraron y se robaron
los ornamentos del templo,
y varias cosas violaron
que pronto vieron l’ejemplo.
Los villistas desvelados
cansados de caminar
toditos muy fatigados
y con ganas de pelear;
"Ah, qué ganas les traemos",
les dicen al general.
El coronel Madrigal
se acerca muy obediente,
"Aquí estoy mi general,
estoy con toda mi gente,
sus órdenes me ha de dar,
14
ALVARO OCHOA SERRANO. La violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), Op. Cit. pp.
270 a 272.
58
para salirles al frente".
Nares lleva gente buena,
las pruebas las van a dar,
por apodo es La Venena,
ya se ha lucido en pelear
en su tierra y en la ajena,
para ellos siempre es igual.
Como a las once del día,
descargaron sus cañones,
"¡Qué viva Chávez García!",
gritaban como unos leones,
el volteadero se veía
de caballos y pelones.
Más de doscientos murieron,
del partido carrancista,
este combate se vio
y en el punto Buenavista,
allí donde Nicho murió,
y otros cuantos villistas.
Ya con ésta me despido,
recuerdo del mes de enero,
nos despedimos contentos
del valiente guerrillero,
nomás quedan los lamentos,
en Numarán, del gobierno.
Continuando con su secuela anticarrancista de saqueos y violaciones, José Inés
Chávez García atacó Numarán, luego de que el 5 de enero, había sido rechazado
en Huandacareo. El ataque se inició por el lado de Tepuza, municipio de Numarán;
en la acción no faltaron los inseparables jefes chavistas: "El Mocho" Nares y Bruno
Alcaraz, alias La Venena. El corrido sobre la victoria de los chavistas en Numarán,
según se dice, fue compuesta por un sacerdote que se mantuvo oculto durante el
ataque.
59
Corrido del saqueo de Salamanca15
Anónimo
Domingo de Carnaval,
qué día tan señalado,
que al pueblo de Salamanca
los villistas han entrado.
En la esquina del Puente Obscuro,
la música ahí venía,
allí los hizo tocar
el coronel Juan García.
"¡Ay!", gritaba éste Arellano,
mero enfrente del abasto:
"Viva don Ramón Ortiz,
también don Pancho Palo Alto".
Se fueron pa' la Parroquia
pegándose a las paderes,
gritando: "¡Viva Palo Alto!
también don José Gutiérrez".
Se fueron pa’ la Parroquia
se deregían a la tienda;
"¡Ahora, señor don Eulogio,
a jugar Carlestoliendas".
Se fueron pa'l portalito,
se metieron a otra tienda;
porque le vieron fortines
de jugar Carlestoliendas.
"Esa tienda es de pelea",
decía el coronel Juan García;
"porque le veo gallinero
arriba de la azotea".
iAy! la mercería de Campos
toditita la quebraron;
ya lo dejaron sentado
la mercería se llevaron.
15
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío. Hazañas, tragedias y corridos, México,
Editorial Katún, 1983, pp. 118 a 119.
60
Decía don José Rosales:
"Ya yo me voy pa' Celaya,
ya me dejaron sentado
se llevaron la cambaya.16
Gritaban los Tecolotes:17
"También nosotros ahí vamos
’ora que se vayan todos
vamos a ver qué arañamos.
Decía don Matilde Alfaro:
"Salgan si tienen valor;
aquí les traigo el gallito
que les mato a Peñaflor”.
"Traigo muy poquita gente"
decía el coronel Juan García.
"Yo quisiera que saliera
toda la gendarmería'.'.
Se llevaron a Espinoza,
se lo llevaron pa'l cerro,
que iba a ser el rayador,
repartidor del dinero.
Por el lado de Las Playas
gritaban las avanzadas,
decía don Ramón Ortiz:
"¡Sálganle, gorras aguadas!"
Ya con ésta me despido,
de día y con su confianza.
Aquí termina el corrido
del Saqueo de Salamanca.
En éste corrido se nos da relación de como; el 28 de febrero de 1918, la ciudad de
Salamanca, Guanajuato, que en forma austera celebraba la fiesta de carnaval
(carlestoliendas en el corrido), sufrió un ataque por parte de las guerrillas villistas
guanajuatenses dirigidas por los jefes: Ramón Ortiz, Matilde Alfaro, Antonio
Arellano, Macario Silva, Juan García, Pancho Palo Alto y José Gutiérrez. Los
16
Cambaya.- denominación que se aplica a objetos de buena calidad.
17
Tecolotes.- mote que se da a los gendarmes.
61
villistas saquearon los comercios de Salamanca y en la refriega murieron algunos
defensores de la población; gendarmes, voluntarios civiles y algunos de los
integrantes del pequeño destacamento militar que guarnecía Salamanca.
Al retirarse los villistas, los constitucionalistas se apoderaron de Salamanca y; en
vez de ir en persecusión de los guerrilleros, prefirieron dedicarse a la misma acción
que su predecesores; el saqueo.
62
La llegada de Villa a Tepehuanes18
Autor: Alberto Granillo,
comunicado por el señor Pedro Carrera,
en el pueblo de La Purísima,
municipio de Tepehuanes, Durango,
recogido por Lucio Quintero Corral, s/f.
(Fragmentos)
¡Ahí viene Francisco Villa!,
con todos sus coroneles,
dicen que viene colgando
a los jueces de cuarteles.
¡Ahí vienen ya los villistas!,
con éste viejo carcacha,
y los padres de familia,
que escondan a sus muchachas.
Por el lado de El Venado,
les pegaron un grito,
era el general Aguirre
y el general Teodorito.
El combate se empezó
en las Mesas Cardenchentas,19
dejaron sus provisiones
y sus maletas mugrientas.
Gritaba Francisco Villa
les gritaba con afán:
"¡Agárrenme al Jorobado!
para echármelo a mi morral".
Le contesta Teodorito:
"No se vaya a equivocar,
viejo barbas de zamarro
si no soy pieza de pan".
18
LUCIO QUINTERO CORRAL. Pancho Villa derrotado en Tepehuanes, Durango. al intentar tomar
la ciudad de Durango, en 1918, Ciudad Juárez, Chihuahua, Edición del autor, 1990, pp. 26
19
Cardenche.- nombre de una planta desértica de tallo agujereado y espinoso.
63
A Villa lo derrotaron,
pues esa fue su fortuna
y Aguirre lo va siguiendo
rumbo al cerro de La Laguna.
Les decía Francisco Villa,
les decía en su despedida:
"A mi general Eulogio Ortiz
le voy a quitar la vida".
Gritaba Miguel Aguirre:
“¡Échenles fuego bonito!
que paguen las vacas gordas
que se hartaron en El Ojito"
64
Corrido al General Aguirre20
E. Martínez Nájera/Zavala Ortiz
Mil nuevecientos dieciocho
éste recuerdo quedó,
pues el general Aguirre
un escrito recibió,
pero como era de Arango
a él ni cuidado le dio.
Arango quería la plaza,
pues se la quería torrar;
"Su hijo traigo prisionero
con él me voy a vengar,
me entregas diez mil cartuchos
a cambio de su libertad".
Aguirre le contesto,
en sentido muy formal:
"Tu eres un gran guerrillero,
yo también soy general,
la plaza no te la entrego
ya te puedes retirar".
En su caballo retinto
el general se montó,
en la plaza de Tepehuanes
él un grito les pegó,
ciento treinta hombres traía,
mientras que Amaro llegó.
Arango se retiro
con el rumbo al Pitorreal,
en Los Cerritos, Durango,
Aguirre lo fue a alcanzar,
"Esa injusticia que hiciste,
tú la tienes que pagar".
Adiós rancho de El Ojito,
qué tristeza te quedó,
al ver a Manuel Aguirre
que ahí la vida perdió,
ahí se gravó el recuerdo
20
Ibid, p. 27
65
que para siempre quedó.
Derrotado en enero de 1917 (ver Romance Histórico Villista), en la hacienda de
Babícora, Chihuahua. En abril del mismo año; el general Francisco Villa decidió
dispersar a sus tropas e iniciar la guerra de guerrillas.
Mientras sus subalternos actuaban en pequeñas partidas; en el norte del estado de
Durango y en el estado de Chihuahua, el 14 de mayo de 1917, Villa dio la sorpresa
de su ataque a Ojinaga, Chihuahua y continuó combatiendo a las Defensas Sociales
(conocidas como Socialistas) y a las tropas constitucionalistas regulares de los
estados de Durango y Chihuahua, desplazándose por la sierra de Durango y
contando con el apoyo de la población, en lo tocante a vituallas e información
estratégica.
Para junio y julio de 1917, Francisco Villa, disfrazado de soldado constitucionalista,
junto con solo cuarenta y cinco hombres, en un audaz desplazamiento, arribó a
Huejuquilla (Hoy Ciudad Jiménez, Chihuahua).
Los biógrafos de Villa explican que la idea de los villistas era llegar a la Ciudad de
México; a donde se había enviado a una avanzada secreta con el plan de apoyar
un atentado contra la vida de don Venustiano Carranza. Según Francisco
Cervantes: "Villa fue duramente batido cerca de la ciudad de León, Guanajuato,
viéndose obligado a dispersar a sus hombres y emprender, con sólo cinco de ellos,
una penosa, difícil y arriesgadísima retirada para regresar al norte del país".21
Graziella Altamirano G. y Guadalupe Villa G. suponen que "la ausencia de Villa en
Durango y Chihuahua, durante varios meses, nos hace suponer, que por estas
fechas se llevó a cabo en el Cuartel General del Ejército Libertador del Sur, (en el
estado de Morelos) una reunión en la que participaron delegados de los dos
movimientos (zapatistas y villistas), constituidos en una Junta Revolucionaria; a
partir de esta junta, Villa denominó a sus fuerzas: Ejército Defensor de la Causa del
Pueblo".22
21
FEDERICO CERVANTES. Francisco Villa y la Revolución, México, INEHRM, 1985, p. 578.
22
GRAZIELLA ALTAMIRANO G. Y GUADALUPE VILLA G. La Guerrilla Villista a Través de los
Testimonios de sus Protagonistas, México, Ponencia del Primer encuentro de historiadores orales
de Amértica Latia y España, Instituto de Investigaciones Doctor José María Luis Mora, 1989, p. 16.
66
Una vez en sus territorios naturales, Villa volvió a juntar a sus guerrillas,
combatiendo en Ojinaga, Chihuahua y dispersando de nuevo a sus cuerpos, e
iniciando una nueva serie de correrías en el norte del estado de Durango.
Después de ocupar la hacienda de Canutillo, Villa combatió en los municipios de: El
Oro, Santiago Papasquiaro y Tepehuanes, Durango, contra fuerzas regulares
constitucionalistas y Defensas Sociales que, en la región, se habían organizado
para combatir a los villistas.
Por su parte, los constitucionalistas habían iniciado la táctica de guerra de tierra
quemada y la reconcentración de las poblaciones adictas al villismo, mermando el
abastecimiento de las guerrillas.
El 11 de marzo de 1918, Francisco Villa ocupó la población de El Venado, municipio
de Tepehuanes, Durango, el ataque fue dirigido por los generales: Martín López,
Nicolás Fernández y Miguel García y por el coronel Ismael Maynez.
El mismo día, en Santa Catarina de Tepehuanes (hoy Tepehuanes), se reunieron
las tropas constitucionalistas del general Miguel Aguirre, las Defensas Sociales de
Rincón de Ramos y puntos circunvecinos, bajo las órdenes del general irregular
Teodoro Arreola, mejor conocido como El Jorobado, y las tropas constitucionalistas,
procedentes de la ciudad de Durango; recién llegados a Santa Catarina de
Tepehuanes, en el ferrocarril de Durango a Tepehuanes, estos últimos estaban a
las órdenes del general Joaquín Amaro.
El día 12 de marzo de 1918, los efectivos carrancistas sorprendieron a los villistas
en El Venado. En la acción cayeron algunos villistas. Otros huyeron hacia el rumbo
norte y el resto fueron aprehendidos. Estos últimos fueron ahorcados en los árboles
del Cerro de El Pitorreal.
En el Corrido del General Aguirre se menciona el hecho de que Francisco Villa había
aprehendido a Manuel Ramírez (Manuel Aguirre en el corrido), hijo natural del
general Miguel Aguirre, y de que Villa envió una carta a Aguirre, intentando
convencerlo de que se rindiera, a cambio de la vida de Manuel Ramírez, a lo que
Miguel Aguirre no contesto y Manuel Ramírez fue fusilado.
67
Corrido de Chávez Garcia vs. Flores23
Anónimo
En un punto señalado,
distrito de La Piedad,
hubo un combate lucido,
murió una gran cantidad.
Que les pelió don Inés
al gobierno en realidad.
Mandaron un telegrama:
"Oiga, mi coronel Nares,
lo aguardo aquí con su gente,
vénganse todos cabales,
porque ahí viene Flores fuerte;
lo aguardo por esos planes".
Y Nares le contesto:
"Que su gente no peliaba,
que estaban en Jueves Santo
y el Señor no perdonaba
y Flores le contesto:
"Que la hora se le pasaba".
De Purépero salió,
el general con su gente,
se encontró con el gobierno,
se atacaron duramente;
y Chávez se afortinó
a un lado de San Vicente.
Corrieron los carrancistas
a la hacienda de García,
no querían hablar muy recio
en secreto se decían:
"Hermanos, qué les parece,
perdió nuestra compañía".
Salieron a perseguirlos
en fuerte persecución,
sin saber que en Jueves Santo
los iba a hacer matazón;
23
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al viento. Corridos históricos del Bajío, México, disco
TLALLI, # 1. TLC-8013, 1983, cantado por Los Hermanos Cadena.
68
en el rancho del Zapote,
quedaron hechos montón.
Decía el capitán primero:
"-¿Y a dónde me escondo yo?-"
A violencia de carrera
y el caballo lo salvó,
nomás la capa y la gorra,
un villista le avanzó.
69
Corrido de Inés Chávez Garcia o El desafío de Chávez Garcia24
Anónimo.
Señores tengan presente,
lo que canto en éste día:
las hazañas del valiente
don Inés Chávez García.
ESTRIBILLO I:
"La revolución
la tengo por mía",
decía el valiente
Chávez García:
"Y en todos estos cantones,
soy padre de los pelones".
Salieron quinientos hombres,
del partido carrancista,
con orden de afusilar
a toditos los villistas.
ESTRIBILLO II:
¡Viva don Inés
y su compañía,
que se ha lucido ,
en tanta batalla!,
no es contrario a su partido,
no le teme a la metralla.
Decía el señor don Inés,
con su valor sin segundo:
"Soy villista y lo he de ser
mientras yo viva en el mundo".
ESTRIBILLO I.
Decía Rafael Espinosa:
"Señor, lo acompañaré",
y don Inés le decía:
"¿Para qué lo quiero a usted?"
24
GUILLERMO HERNÁNDEZ. The Mexican. Revolution, The Heroes and Events, 1910-1920 and
Beyónd, A collection of corridos fron early historic recordings, El Cerrito, California, álbum de discos
Folklorick Records # 9041/44, s / f cantado por Los Hermanos Bañuelos.
70
ESTRIBILLO II.
"A mis soldados de a diez,
a mis sargentos de a treinta
y a mí, por ser general,
que se me corten cuarenta".
ESTRIBILLO I.
De Tlazazalca salieron
con rumbo a La Colorada:
"Váyanse poniendo en puntos,
que ya los traigo en railada".
ESTRIBILLO I.
Dice el señor don Inés:
"Por Dios que no tengo frío;
soy la espada del valiente,
respetada en El Bajío".
ESTRIBILLO II.
"En Zamora, en Degollado,
en La Piedad de Cabadas,
a los pelones quité:
armas, parque y caballada".
ESTRIBILLO I.
"De Irapuato a Monteleón
siempre he sido respetado,
el puente de Los Ocotes
siete veces lo he quemado".
ESTRIBILLO II.
"A la hora del atorón
yo nunca me hago a la orilla,
porque soy de convicción
soldado de Pancho Villa".
ESTRIBILLO I.
Corrido de José Inés Chávez García
https://www.youtube.com/watch?v=8mdhMZhMTjQ Cantado por Los Hermanos
Bañuelos
71
Corrido de José Inés Chávez García
https://www.youtube.com/watch?v=PtQJfyn6VQA Cantado por el Trío Iglesias –
Calvo - Silva
José Inés Chávez García es tal vez el personaje histórico mexicano que reunió una
mayor cantidad de apodos: José Inés Chávez García, La Fiera de Godino, El Indio,
El Ave Negra de la Revolución y el Gengis Khan Michoacano.
Partiendo de los motivos que propiciaron estos sobrenombres se puede reconstruir
la evolución de la carrera guerrera de Chávez García.
Empezando por el nombre mismo; José Inés Chávez García debió haberse llamado
José Inés García Chávez, por ser hijo de Anacleto García y Bartola Chávez y se
desconoce el motivo por el cual Chávez García invirtió el orden de sus apellidos.
Alias La Fiera de Godino, éste sobrenombre se debió a que Chávez García nació
en el rancho de El Godino, de la Tenencia de Zurumuato, municipio de Puruándiro,
Michoacán el 19 de abril de 1889.
Alias El Indio, éste mote se debió a la apariencia física de Chávez García: bajo de
estatura, lampiño, regordete y de rasgos indígenas.
Alias El Ave Negra de la Revolución, el apodo se relaciona con la carrera
revolucionaria de Chávez García, quien se inicio en las armas por un lío amoroso
que lo llevo a formar parte de una cuerda de reos, durante el porfirismo; de donde
más tarde paso a ser miembro del Sexto Cuerpo de Rurales, bajo las ordenes de
Francisco Cárdenas (en 1913, Cárdenas asesino al presidente Francisco I. Madero),
y le toco participar en las acciones contra el guerrillero anarquista veracruzano
Santana Rodríguez, alias Santanon, en 1910.
Al inicio de la revolución, Chávez García fue maderista, después antihuertista y
actuó bajo las órdenes de Anastasio Pantoja.
Anastasio Pantoja fue fusilado en Romita, por las tropas del general Francisco
Murguía, acusado por el general Joaquín Amaro de un error de guerra que Amaro
había cometido, el 15 de abril de 1915.
72
A partir del momento de la ejecución de Anastasio Pantoja, Chávez García comenzo
a actuar como bandido y por su propia cuenta, apareciendo publicamenté como
partidario de Francisco Villa, aunque Villa lo desconocía como su adepto.
El cuerpo de soldados de Chávez García fluctuaba entre los 1000 y los 3000
hombres conocidos como Los Leopardos Pintados y fueron organizados en
diferentes partidas comandadas por el Estado Mayor Chavista cuyos principales
jefes fueron: Manuel Roa, Jesús Zepeda Madrigal alias El Tejón y Luis B. Gutiérrez
alias El Chivo Encantado, así como Rafael Nares, conocido como El Mocho o El
Manco Nares; este último actuó como segundo de Chávez García.
Otros jefes chavistas fueron: Rodolfo Sánchez, Fidel González y Macario Silva.
La época de mayor acción de Chávez García fue de 1915 a 1918, siendo su territorio
de dominio: la región norte del estado de Michoacán, el sur de Jalisco y el suroeste
del estado de Guanajuato.
El saqueo, el asesinato, la tortura y la violación fueron las constantes de los asaltos
de los chavistas; en especial la violación se convirtió en la obsesión de los
Leopardos Pintados y todavía es muy sonado, en la conseja popular, el caso de Las
Vírgenes de Tacámbaro; se trató de un suicidio colectivo de muchachas, quienes,
al entrar Chávez García a Tacámbaro, se escondieron en la galería del teatro de la
localidad y antes de perder el honor, prefirieron lanzarse desde la azotea al suelo,
al ser descubiertas por los Leopardos Pintados.
Alias El Gengis Khan Michoacano. Este último apodo fue aplicado a Chávez García
porque, aprovechando la ausencia de poder suscitada por la lucha de facciones
entre convencionistas y constitucionalistas y después las luchas de los villistas y
zapatistas. En este contexto, José Inés Chávez García arrasó a todas las
poblaciones michoacanas, guanajuatenses y jaliciences que tuvieron la mala suerte
de estar en medio de sus correrías.
Estas poblaciones se defendían de las agresiones de los Leopardos Pintados
mediante la organización de Defensas Civiles, y estas autodefensas, en última
instancia, junto con algunos destacamentos constitucionalistas, fueron las únicas
fuerzas que opusieron una precaria resistencia a quien se consideró a sí mismo
gobernador de Michoacán.
73
Cabe hacer notar que; cuando la fuerza de Francisco Villa ya declinaba en el norte
del país, Villa invitó a Chávez García a combatir a los constitucionalistas en el norte
del estado de Durango, pero como Chávez tenía el dominio casi completo de su
territorio, fue poco el Ínteres que puso en aceptar la invitación de Francisco Villa,
aún cuando siempre se decía partidiario del villismo.
En los corridos de Chávez García contra Flores y El desafío de Chávez García se
canta cómo; después de estar copado por los carrancistas del capitán primero José
Flores, en la Hacienda de La Luz, distrito de La Piedad, Michoacán, durante los
días: 23, 24 y 25 de marzo de 1918, José Inés Chávez García rompió el cerco
carrancista y resultó triunfante sobre las fuerzas de José Flores, el 28 de marzo de
Numarán, Michoacán.
Durante una de las acciones de esta jornada bélica, en el poblado de La
Yerbabuena, municipio de Tlazazalca, Michoacán, murió el subalterno chavista
guanajuatense Ramón Ortiz (ver corrido del Ataque de Ramón Ortiz a Salamanca)
y su cabeza fue enviada a Salamanca, Guanajuato para su exposición pública.
74
Corrido de la Defensa Social de Valparaíso, Zacatecas25
Anónimo
Año de mil novecientos,
el dieciocho al terminar,
éstas son las mañanitas
de la Defensa Social.
Estaban todos contentos
y con ganas de pelear,
no sabiendo que su Valle
se lo habían de quemar.
El día dieciocho de mayo
la desgracia sucedió,
entrando los faldillones,
Valparaíso se quemó.
"¡No se acobarden!",
gritaba Alfredo,
"¡Qué viva el valor
y que muera el miedo!
y tomemos el ejemplo
de nuestro jefe Cordero".
En el fortín del Mercado
había gente singular,
a ese Pascual, El Guayabo,
no dejaré de admirar.
En el Círculo de Obreros,
el viejito don Sabino,
le decía a Jesús del Hoyo:
"¡Véndanos tantito vino!".
Catarino Argomaníz
gritaba con mucho empeño;
"¡Qué se cierren las cantinas
o si no, nos vence el sueño!".
25
VICENTE T. MENDOZA. El Corrido Mexicano, México, Fondo de Cultura Económica, Colección
Popular # 139, 1984, pp. 69 a 74.
75
“¡No se acobarden...!”
Gritaba Joaquín Carranza:
"Carmen Bazán, ¿cómo ves?
-Lo que yo creo que nos falta
son las escoltas de a pie".
Al señor don Rigoberto,
no siendo nuestro paisano,
tuvimos que agradecer
que dio bonito la mano.
Y don Jesús Talamantes,
que es un hombre tan prudente,
nadie me podrá negar
que es arrojado y valiente.
¡No se acobarden...!
Y si hablamos de valientes,
no nos hemos de olvidar
de que Baudelio Cifuentes
no se cansó de pelear.
También Enrique Gallegos
es muchacho de valor;
pero si al Güero Fidencio
no se le pide favor.
Y de Vicente Ramírez
tuvimos que conprender
que no nomás toca el piano,
también se sabe meter.
¡No se acobarden...!
Don Tomas Perez gritaba:
"Que abran la carnicería
y preparen unas pulpas
no he comido en todo el día".
También el pobre Santitos
corriendo no tenía fin;
buscándole los changuitos
al amo don Agustín.
¡No se acobarden...!
76
Julio es un hombre callado
y valiente por los cielos,
es una raza de leones,
esa familia Bañuelos.
Decía Tolano Gallegos:
"Ya me brinca el corazón,
apenas tengo doce años
y ya mate a un faldillón".
Ese Valentín Bañuelos,
muchacho de gran valor;
herido peleó dos días
y dos noches con tesón.
Decía Juanito Perales:
"Manuel Luna, ¿cómo haremos?
evacuaremos la plaza,
si no, aquí nos quemaremos".
¡No se acobarden...!
Decía don Julián Palacios:
"No vale ser buen empleado,
yo sí que vine por lana
para salir trasquilado".
Decía don Pedro Trujillo:
"Señores, aquí ¿qué haremos?
Si seguimos en la iglesia,
de hambre y sed nos moriremos".
Decía Francisco Ramírez:
"A ver qué plan les formamos;
si a las tres no se retiran,
muy silencitos nos vamos".
¡No se acobarden...!
Y contesto don Fidencio:
"Eso si no puede ser,
si abandonamos el templo
la gente va a perecer".
El señor Miguel Trujillo
hizo en voz alta oración:
"¡Te encargamos las familias,
77
Purísima Concepción!".
Don Miguel Trujillo chico,
es hombre que no se altera;
salió por entre las llamas,
con su arma y su cartuchera.
¡No se acobarden...!
Decían a José Trujillo:
"¿Te vestimos de mujer?",
"No, muchachos, no me vistan,
así no puedo correr".
Gritaba don Pancho Nava,
bajándose del fortín:
"No me deje sin caballo,
amigo don Agustín".
A don Agustín del Hoyo,
hombre de todos querido,
mucho le dolió el dejar
aquel muchacho dormido.
iNo se acobarden...!
Y don Herminio Ramírez,
a salirse se encamina
y estando herido, no pudo
sacarse la mandolina.
Los dos hermanos Acosta,
don Pedro y don Tranquilino,
demostraron su valor
y no probaron el vino.
Epigmenio Talamantes,
joven valiente y callado,
corriendo escoltaba al pueblo
con su rifle bien cargado.
El señor don Rafael Torres,
que era nuestro presidente,
tuvo que evacuar la plaza
obligado por la gente.
¡No se acobarden...!
78
Deeía el señor presidente:
"No es por falta de valor;
nos ganaron con cautela
y perdimos con honor".
Eran cien los defensores,
los otros mil ochocientos;
pero venían taladrando
y haciendo horrores sin cuento.
¡No se acobarden... !
A cuatro de la mañana,
silencios fueron saliendo,
pues no pudieron estar,
en los fortines ardiendo.
Vuelen, palomas del Valle,
párense en aquel jacal,
y canten las mañanitas
de la Defensa Social.
Durante la Villada; nombre regional que, en Valparaíso, Zacatecas, se dio al periodo
histórico de las guerrillas villistas, los villistas faldillones; nombre regional que se dio
a los soldados villistas abajeños del estado de Nayarit, por su camisa volada de
manta blanca, que dirigía el general villista Justo Ávila y el jefe Félix Díaz, alias el
Tepiqueño, atacaron la población de Valparaíso, Zacatecas, el 18 de mayo de 1918.
Luego de ocupar el poblado, los faldillones se dedicaron al saqueo y al pillaje.
Los habitantes de Valparaíso; conocido regionalmente como Valle, decidieron
organizarse como Defensa Social, bajo el mando de José de Jesús Talamantes,
para combatir a los faldillones de Villa. Dos días después del ataque de los
faldillones; ayudados por las Defensas en Huejuquilla, Tenzompa, Mezquitic y San
Juan Capistrano; los de Valparaíso lograron evacuar a la población del Valle.
Antonio Saucedo Ovalle nos refiere que el presidente municipal de Valparaíso,
Zacatecas:
"Rafael Torres, 1918. Recibe el ataque despiadado del general Justo Ávila
quien incendia la presidencia municipal pasando a cuchillo a don Pablo
79
Reyes padre, Pablo Reyes hijo, Reynaldo Madera, de Potrero de Gallegos,
Martín Trujillo, hombre de avanzada edad y sólo por el delito de ser padre de
Miguel, Edmundo y José Trujillo los cuales después fueron colgados en la
Alameda, de lo que hoy es la Calzada de los Mártires del 18 de mayo de
1918, que fueron acompañados por otros, como un señor que le decían La
Peseta y 41 defensores de éste pueblo; en forma cruel y sanguinaria los
clavan del cuello de una alcayata de los álamos dando un aspecto esta
calzada sumamente horripilante. Cuentan los vecinos; que iban a verlos
colgar, para poderles rezar un padrenuestro y un avemaria.
Tres días duraron las vejaciones, saqueos y violaciones en éste pueblo
estoico, hasta que el capitán de caballería don Jesús Talamantes Hernández
organiza, el 20 de mayo de 1918, la Defensa Civil y hacen huir a los
revolucionarios, con la ayuda de pueblos hermanos con sus defensas; como
lo fueron la de San Juan Capistrano, Mezquixtic, Tenzompa y Huejuquilla El
Alto, Jalisco".26
26
ANTONIO SAUCEDO OVALLE. Así fue y así es Valparaíso, Valparaíso, Zacatecas, Edición del
autor,1986,p. 31.
80
Corrido de Eligio Daza Gòmez27
David Guerrero
Señores, con su licencia,
me presento en esta casa,
a componerle unos versos
al señor Eligió Daza.
Don Eligió, carrancista,
de esos que valen la plata,
puso a Eutimio Figueroa
en los cuernos de una vaca.
El Espejo les gritaba:
"¡Ese parque no se escapa!"
Le contesto don Eligió:
"¡Aquí lo tiene tu papa!".
Decía don Cipriano Daza,
con carabina en la mano:
"Aunque me cueste la vida
yo me junto con mi heraano".
Estaba Trino Moreno,
que el bigote le temblaba,
cuando supo que la gente
de Salvador se acercaba.
Estaba El Americano
asomado en su fortín,
cuando llegò Alberto Méndez
tocándoles el clarín.
Y don Teodosio, El Zapote,
brincándose las ventanas
se dirigió a los horcones,
a repicar las campanas
Señores ya me despido,
yo solo vine a su casa
a cantar este corrido,
27
GONZALEZ MENDEZ VICENTE, Y HECTOR ORTIZ YBARRA. Los Reyes, Tingüindín, Tancítaro,
Tocumbo y Per iban, Centro Occidental de Michóacan, Morelia, Michoacàn, Gobierno del Estado de
Michoacàn, Monografìas municipales, 1980, pp. 463 a 464
81
en honor a Eligió Daza.
En este corrido se da fe de como; el 22 de mayo de 1918, las fuerzas del teniente
coronel Eligió Daza; jefe carrancista de la guarnición de Apatzingán, Michoacán, por
medio de ingeniosas argucias guerreras; como provocar polvareda con ramas,
dar toques de clarín para desorientar al enemigo, así como la ruidosa llegada de
refuerzos dirigidos por su hermano Cipriano, hicieron huir a los villistas que, dirigidos
por Eutimio Figueroa, José EL Espejo Zamora y Salvador Àlvarez; habían puesto
sitio a la población de Apo, Michoacàn.
82
Gran tragedia del horrible asalto que sufrió el tren de Tepehuanes28
Gonzalo Raymundo
Señores, pongan cuidado
prestarme buena atención;
de lo que acaba de pasar
voy a dar información.
El veintisiete de mayo,
presente lo tengo yo,
el tren que iba a Tepehuanes
sangriento asalto sufrió.
El veintisiete de mayo,
presente lo tengo yo,
ese tren de Tepehuanes
Marcial Ortiz lo asaltó.
Pasaron a Canatlán
y no había ocurrido nada
pero el tren les fue asaltado
llegando a Piedra Encimada.
Entre las diez y las once,
cuando el caso sucedió,
oyeron los pasajeros
que una bomba estalló.
Gran sorpresa recibieron
toditos los pasajeros
al ver que estaban rodeados
por más de cien bandoleros.
Les decía Marcial Ortiz,
a todos sus bandoleros:
“Súbanse pronto a los carros
a ver si encuentran dinero”.
Y la escolta que allí iba
por dos horas combatió
28
GONZALO RAYMUNDO. Gran tragedia del horrible asalto que sufriò el tren de Tepehuanes, hoja
suelta, Colecciòn de hojas sueltas de Antonio Raymundo Muros, facilitada po su hijo Moisès Muros
Martìnez, en Santiago Papasquiaro, Durango, 1987.
83
pero en ese poco tiempo
bastante gente murió.
Cuando ya quedaron dueños
del campo los bandoleros,
comenzaron a robar
a todos los pasajeros.
Hasta el mayor Balerazo
que iba a esta ciudad
de dinero le quitaron
pues una gran cantidad.
Pobrecito Carlos Lira
¡Ah!, qué suerte le tocó,
como él era el maquinista
graves heridas sufrió.
Fogonero y maquinista
junto con el celador
los trajeron a Durango
a los tres en un armón.
Se subieron a los carros
toditos los bandoleros
y el dinero les quitaron
a todos los pasajeros.
De la gente que allí iba
se oían ayes lastimosos
porque los villistas iban
todititos muy furiosos.
Lloraban los inocentes
y también las señoritas
de ver todas las infamias
que cometían los villistas.
Esas son barbaridades
de esos hombres sin piedad
que andan dejando inocentes
en la mayor orfandad.
De los muertos que quedaron,
sobre los carros del tren,
murió el teniente Tostado
y también un coronel.
84
Murió Francisco Muñoz
de la gente de Laveaga
y de Tejamen murió
el mayor Marcial Ibarra.
Pobre del mayor Ibarra
¡Ah!, qué suerte le tocó
que al dirigirse a su tierra
en el camino murió.
Vuela, vuela palomita,
y párate en aquella parra,
anda a avisar a Tejamen
que murió el mayor Ibarra.
Sigue paloma volando
y sin hacer tanto alarde
y avísale a Julio Ibarra
que ya falleció su padre.
Pues de la gente de Arrieta
murió el coronel Hernández
y murieron de la escolta
varios jefes y oficiales
Por los datos que aquí ha habido
y se dice que son ciertos
de ese asalto que ha ocurrido
quedaron cincuenta muertos.
Ya se acabó la tragedia
de ese tren que fue asaltado
señores yo no lo vi
pero así me han platicado.
El 27 de mayo de 1918, la guerrilla villista de Marcial Ortiz atacó el ferrocarril de
Durango a Tepehuanes, en el punto conocido como Piedra Encimada, situado en el
kilómetro 79 de la vía entre las estaciones de Pinos y Las Olas, cerca de la población
de Canatlán, Durango. En el asalto murieron más de 50 personas, entre militares
carrancistas y civiles. Por su parte, los villistas obtuvieron un botín cercano a los
100,000 pesos.
85
En el corrido de La gran tragedia del horrible asalto que sufrió el tren de
Tepehuanes, se relata cómo se efectuó el asalto y se menciona la muerte de
algunos oficiales carrancistas como el teniente coronel José Tostado y el coronel
Francisco Muñoz, ambos miembros del Estado Mayor del general Miguel Laveaga ,
así como el general Marcial Ibarra y el coronel Gabino Hernández, los dos
pertenecientes a las tropas carrancistas del general Domingo Arrieta León. El botín
que los villistas obtuvieron fue cuantioso, porque en el tren viajaba el pagador de la
Brigada Gavira, Alfonso Balerazo quien cargaba con 45,000 pesos en monedas de
oro para cubrir los haberes de las tropas carrancistas destacadas en los partidos de
Indé y El Oro, Durango.
86
Corrido de Pueblo Nuevo de Degollado29
Anònimo
Pueblo Nuevo infortunado,
qué triste es tu situación,
pues don Inés lo ha quemado,
sin tenerle compasión.
El general pone un parte,
es por demás su capricho,
los voluntarios son firmes,
hasta el último cartucho.
Para entrar a los fortines
y acabar con los retenes,
se van rompiendo paredes
dejando las calles libres.
El general Nares dice:
"Eso lo vamos a ver,
vámosle prendiendo fuego,
¡Qué bonito es ver arder!"
Todas las niñas bonitas,
toditas eran doncellas;
A Nares dieron reliquias
que ya no podía con ellas.
Debía Atanasio Curiel:
"Yo no sé lo que me pasa,
pues ya somos muy perdidos,
reventaron en la plaza".
Murieron como soldados,
en su valor fueron fieles,
a puñal fueron pasados
esos valientes Curíeles.
Había un fresno elegante,
en la orilla de la plaza,
nomás se oía rechinar
29
ÀLVARO OCHOA SERRANO. La violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), Mèxico,
Gobierno del Estado de Michoacàn / Instituto Michoacano de Cultura, 1990, pp. 268 a 269.
87
los jalones de las reatas.
Ya con ésta me despido,
de Pueblo Nuevo lucido,
pues don Inés lo ha quemado,
por no haberle obedecido.
Desde la Navidad y hasta el 27 de diciembre de 1917, los hombres de José Inés
Chávez García ocuparon la población de Degollado, Michoacán. Luego de acabar
con los 100 de Defensa Social y de Acordada que defendían el lugar, los chavistas
se dedicaron al saqueo y a la violación. Para 1918, los chavistas villistas dejaron
Degollado y continuaron sus correrías en el municipio de Zamora.
88
Corrido de Uriangato30
Alberto Vieyra /
Faustino Torres
y Esteban Nùñez
En el mes de junio, el día veinticuatro,
tengan presente ese día,
del fuerte ataque que hubo en Uriangato,
con José Inés Chávez García.
Mil quinientos fueron los bandidos,
los que intentaron entrar,
en contra de cien vecinos del pueblo,
de la Defensa Social.
Al toque de las campanas, toditos corrían,
todos con gran animación,
a coger las armas, porque el enemigo
venía cerca del panteón.
Para comenzar se formaron todos,
todos juntos en reunión,
para recibir del padre Paredes,
toditos la bendición.
Cuando los bendijo, les suplico a todos:
"Aclamen a San Miguel,
porque él es el príncipe de la milicia
y nos ha de favorecer".
Como a la una y media se consumò el fuego
en los primeros fortines,
rompiendo el fuego, primero la gente
de Inés y Pancho Martínez.
Por El Atorón, barrio de La Loma,
fue por donde ellos entraron,
como no había quien les hiciera fuego,
por eso se aprovecharon.
A los indefensos, que ellos se encontraron,
30
ÀLVARO OCHOA SERRANO. La Violencia en Mlchoacán (Ahí viene Chávez García), Op. Cit., pp.
287 a 290.
89
a todos los maltrataron,
los golpearon mucho, mucho los robaron
y luego los incendiaron.
Cuando los del templo vieron
la humareda que de la orilla salía;
"Por tì moriremos, pueblo uriangatense,
que esclavos ser de Chávez García".
Algunas muchachas, que en el templo había,
gritaban en su delirio:
"Si vemos que vencen a los defensores,
subimos a dar auxilio".
Para que vean còmo se pelea,
tumbado de uno por uno,
y tengan presente la toma que hicieron,
el veinticuatro de junio.
Serian las cuatro y media de la tarde,
¡Ay!, què hora tan señalada,
cuando no alcanzaban a sacar los muertos
y heridos de La Deseada.
Porque ese rancho ellos eligieron,
como hospital general,
para los muertos y heridos que hubiera,
los llevaron a curar.
Cuando el doctor se dirigió a Chávez:
"Mi general, còmo hacemos,
ya son veinticuatro heridos que tengo
y algodón ya no tenemos".
Muy enojado, le contestó Chávez:
"¡Ah!, qué pueblo tan valiente,
que por creerme de Nùñez me puse en vergüenza
y me mataron la gente".
Seis horas duraron, sosteniendo el fuego,
¡Ah qué pollitos tan finos!
cuando llegaron a prestar auxilio
Urrutia con dos amigos.
Los dos amigos que Urrutia traía
yo te los voy a decir:
Uno se llamaba Timoteo Tena
90
y el otro Francisco Servìn.
Una persona muy honorable,
que no era ni defensor,
vino a pelear con gran valentía,
que era don Salvador.
"¡Viva Uriangato!", llegaron gritando,
con muchísimo valor,
cuando se metieron para echarlos
fuera de lado del obrador.
Noventa y cinco fueron las bajas,
que a Chávez García le hicieron,
todo el Estado Mayor le mataron
que fue cuando lo corrieron.
Al día siguiente pensaron volver,
a las seis de la mañana,
pero toditos se desanimaron
cuando sonò la campana.
"¡Ah!, qué pollitos tiene Uriangato,
hay que dejarlos pa'cría,
para jugarles y darles tronchado
a los de Chávez García".
Que suene el clarín, que toque el tambor,
pabellón de tres colores,
¡Que viva el heroico pueblo de Uriangato
con todos sus defensores!
Corrido de Uriangato, cantado por la Banda La Lobera.
https://www.facebook.com/CanalHola13/videos/corrido-de-uriangato-con-banda-la-
lobera/1135438110153494/
Uriangato, Guanajuato, fue de los pocos pueblos que opusieron su Defensa Social
a las huestes de José Inés Chávez García, en el corrido se da fe de la resistencia
de los uriangatenses a los chavistas el 24 de junio de 1918, para esos días la estrella
de Chávez ya había perdido su fulgor.
91
92
Corrido de Juan Garcia31
Anónimo.
El día veintiocho de junio,
como a las once del día,
en esa Puerta del Roble
mataron a Juan García.
En esa Puerta del Roble
mataron a Juan García.
El guardia estaba dormido
cuando un tiro de repente,
cuando les llego el aviso
que el gobierno estaba enfrente,
cuando les llego el aviso
que el gobierno estaba enfrente.
"¡Ay!", les decía Juan García:
"Ora, Atanasio Arellano,
no le vayas a correr
que la llevamos de gano",
"No le vayas a correr
que la llevamos de gano".
Decía Atanasio Arellano:
"Yo no juyo ni desmayo,
¿adónde está mi asistente?
que me traiga mi caballo",
"¿adonde está mi asistente
que me traiga mi caballo".
Por la lomita de enfrente,
todos muy a la carrera,
porque dentro de las peñas
nomás se vía la humareda,
porque dentro de las peñas
nomás se vía la humareda".
Decía Margarito Plaza
"Túpanle como aguacero,
apúntenle a Juan García,
31
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al Viento, Corridos Historíeos del Bajío, disco TLALLI #
1, TLC-8013, cantado por José Soledad y José Romero, Los Hermanos Cadena, Op. Cit., Texto
adicional pp. 14
93
aquel vestido de cuero",
"Apúntenle a Juan García,
aquel vestido de cuero".
Decía Dolores Acosta:
y le respondió Sebastián:
"Fuimos los Reyes Chiquitos
por los cerros de San Juan",
"Fuimos los Reyes Chiquitos
por los cerros de San Juan".
Decía Dolores Acosta:
"Ni me quisiera acordar,
en esa Puerta del Roble,
se nos quedo qué desear",
"En esa Puerta del Roble,
se nos quedo qué desear".
Entre Raymundo y Matilde
fueron los que lo animaron
y a los primeros balazos
corrieron y lo dejaron,
y a los primeros balazos
corrieron y lo dejaron.
Luego que ya lo mataron
dieron parte a Guanajuato:
"Ya Juan García está colgado,
en el pueblo de Irapuato",
"Ya Juan García está colgado,
en el pueblo de IrapuatoV.
Salieron todos los ricos,
que hasta la calle se tupe:
"Murió la espada valiente,
de Hacienda de Guadalupe".
"Murió la espada valiente
de Hacienda de Guadalupe".
Ya con ésta me despido,
con la flor de una alhelía,
aquí terminan los versos
del coronel Juan García,
aquí terminan los versos
del coronel Juan García.
Ya con ésta me despido,
94
ya viene alboreando el día,
aquí termina el corrido
del coronel Juan García,
aquí termina el corrido
del coronel Juan García.
Sobre éste corrido, su compilador original, Juan Diego Razo Oliva nos da las
siguientes referencias: "Juan García, era empleado joven de la hacienda de
Guadalupe de Rivera, al sureste de Irapuato, de allí salió con un grupo armado; en
el que figuraban sus tíos Valente y Cleofas y su papá Sabino, a unirse a los villistas
‘ora de Macario Silva, ‘ora de Ramón Ortiz y ‘ora de Alfaro. Este último y un tal
Raymundo Rivera; al parecer, emparentado con los dueños (?) de la hacienda, lo
enrolaron. Y significándose por valiente y apto para el mando militar, Juan García
llegó a coronel del villismo. En todo el centro del Bajío guanajuatense y luchó
incansable contra el carrancismo hasta que, a mediados de 1918, en un punto de la
sierra de Guanajuato llamado La Puerta del Roble, murió en combate; y su cadáver
fue colgado en una calle de Irapuato".32
32
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío, Op. Cit., p. 59.
95
Corrido del asalto al tren de pasajeros en La Piedra Encimada, o
La muerte de Marcial Ortiz33
Felipe García.
Mil novecientos dieciocho,
presente lo tengo yo,
el veintisiete de mayo
Marcial el tren asalto.
El tren salió de Durango,
con destino a Tepehuanes,
en esa Piedra Encimada
los villistas asaltaron.
Cuarenta mil pesos oro,
se llevaron los villistas,
era el pago que llevaba,
a las fuerzas carrancistas.
Mil novecientos dieciocho
ni me quisiera acordar,
en los Llanos del Toboso
allí se murió Marcial.
Iban con destino a Lajas,
por el puerto de Coneto,
todos iban pensativos
porque Marcial había muerto.
En esa hacienda de Lajas
sepultaron a Marcial,
y algunos de sus compañeros
empezaron a llorar.
Allí quedo sepultado,
con toditos los honores,
el jefe de los villistas
de San Juan y de Menores.
33
Comunicado por don Cenobio Valenzuela, recogido por Enrique Arrieta Silva en la ciudad de
Durango, en:ENRIQUE ARRIETA SILVA. Corridos Revolucionarios, Durango, Durango, Editorial del
Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Durango, Cuadernos # 14, 1990, pp. 145 a 146.
96
Adiós la Piedra Encimada,
tenemos que recordar
del asalto que pasò
con la gente de Marcial.
Adiós el tren pasajero,
de Durango a Tepehuanes,
ya murió Marcial Ortiz
quien tramitaba los planes.
Vuela, vuela palomita,
párate en aquel reliz,
avísale a Pancho Villa
que murió Marcial Ortiz.
Adiós la hacienda de Sauces,
El Trébol y San Miguel,
ya murió Marcial Ortiz
no lo volverán a ver.
Vuela, vuela palomita,
vuela con rumbo a Parral,
avísale a Pancho Villa
que mataron a Marcial.
Enrique Arrieta Silva nos refiere que: "Respecto a la muerte de Marcial Ortiz, puede
leerse lo siguiente en el periódico Telegramas, número 219, de fecha 4 de agosto
de 1918, primera plana, columnas: primera, segunda y tercera: Ayer tuvimos
oportunidad de hablar con uno de los vecinos de Chinacates, Durango, quien nos
informa que; al hacer la persecución de los bandoleros, las fuerzas del gobierno;
dos soldados se separaron de sus compañeros con objero de hacer una exploración
y al ser notados por Marcial Ortiz, a éste le pareció fácil matarlos, pero uno de ellos,
bastante hábil se tiro del caballo que montaba y poniendo rodilla, en tierra disparo
dos veces sobre el cabecilla, habiendo recibido las dos descargas del valiente
soldado. Dice nuestro informante que: según versiones, Marcial Ortiz traía todavía,
al ser muerto, seis mil pesos en relucientes aztecas de los robados en el asalto de
97
que fue objero el tren adelante de Canatlan (ver Corrido de El Horrible Asalto que
sufrió el Tren de Tepehuanes) en meses pasados".34
El periódico al que Arrieta hace mención aparecía en la ciudad de Durango y se
localiza en la Hemeroteca de la Biblioteca Central del Estado de Durango.
Con la muerte de Marcial Ortiz, la guerrilla villista de Canatlán, Durango perdió a
uno de sus mejores lìderes combatientes. Sin embargo sus subalternos continuaron
la guerra contra los carrancistas y las Defensas Sociales de la zona.
34
Ibidem, p.144.
98
Corrido de Rafael “El Mocho” Nares35
Anónimo.
Señores tengan presente
lo que en Peribán pasò;
hubo un combate sangriento,
El Mocho Nárez murió.
Bajo Nares con su gente,
a almorzar a ese pueblito:
"iOrita les dan caliente,
nomás esperen tantito!".
Bajo Nares con su gente
y nadie le dijo nada
y Pruneda, con su gente,
ya le tenía una emboscada.
De repente un fuerte trueno
por todo el pueblo se oía,
un grito: "¡Viva el gobierno!
¡Muera Inés Chávez García!"
Lo sacaron a balazos,
por entre una magueyera;
de repente, de un treintazo,
le quebraron una pierna.
Rafael Nares decía:
"No se asusten muchachones,
vale màs morir peleando
que correrle a los felones".
Lo sacaron a caballo,
entre una lluvia de balas;
a orillas de Periban,
a él le toco la de malas.
Ya con ésta me despido
por las orillas del plan;
aquí se acaban cantando
35
VICENTE GONZÀLEZ MÈNDEZ Y HÈCTOR ORTIZ YBARRA. Los Reyes, Tancítaro, Tocumbo y
Peribán (Centro Occidental de Michoacán), Morelia, Michoacàn, Gobierno del Estado de Michoacàn,
Monografìas municipales, 1980, pp. 476 a 477.
99
los versos de Peribán.
El 24 de agosto de 1918, en Peribán de Ramos, Michoacán, los carrancistas,
dirigidos por el general Antonio Pruneda R. y Bonifacio García; sorprendieron y
vencieron a las fuerzas de José Inés Chávez García. En el combate murió Rafael
Nares, brazo derecho de Chávez García y mejor conocido como El Mocho o El
Manco. La acción de Periban fue la última en que tomo parte José Inés Chávez
García.
100
Corrido de Orlachia36
Anónimo.
El mero cuatro de Octubre,
en ese Isachtla mentado,
el general Orlachía
a Zamora lo ha sitiado.
Decía entonces Orlachía:
"Èntrenles, que están dormidos
y agarremos a Zamora
y acabemos los bandidos".
Decía a todos Orlachía:
"Vámonos poco a poquito,
y agarremos a La Urraca,
le quitamos lo maldito".
La Urraca lo estaba oyendo,
de adentro se levanto,
con su pistola en las manos
y el fuego allí comenzó.
Como andaba entre la gente
al Huarache se encontró,
le descargó la pistola
y tres balazos le dio.
Decía Rafael El Huarache,
como es de resolución;
"Aquí no rifa Zamora,
rifa nomas El Limón".
"¡Maldita Revolución!
pues ahora ya me da pena;
pero cuando me metí
creía que era cosa buena".
"No quiero revolución,
traigo en peligro mi vida,
¡Cómo lloraba Rosario,
36
VICENTE T. MENDOZA. El Corrido Mexicano, Op. Cit., pp. 76 a 78.
101
porque era la consentida!"
Salió el general Zamora
con rumbo a La Lagunilla,
con diecinueve soldados
diciendo: "¡Que viva Villa!"
Ya con ésta me despido,
ya viene la luz del día,
aquí se acaban cantando
los versitos de Orlachía.
Continuando con su guerrilla villista, en el sur de Jalisco y en el estado de Colima,
el general Pedro Zamora atacò, el 15 de septiembre de 1918, el poblado de San
Gabriel, Jalisco, obteniendo un buen botín y haciendo algunas bajas entre los
miembros de las Defensas Sociales. Luego de éste asalto, Zamora dividió a su
guerrilla y una parte salió al occidente y otra hacia el sur de San Gabriel.
El general Juan José Méndez, jefe de operaciones militares de Colima y Jalisco
movilizò a las tropas del teniente Petronilo Flores (ver corrido de La Perra Valiente)
con dirección a Uniòn de Tula, en persecución de los zamoristas de José
Covarrubias, alias La Urraca, y al general Agustín Olachea (Orlachía en el corrido)
con tropas del Septugésimo Batallón, en dirección a Tuxcacuezco, en seguimiento
de la partida de Pedro Zamora.
102
A fines de septiembre de 1918, Orlachea sostuvo varios encuentros con la guerrilla
de Zamora, quien se interno en la Sierra de Tepalpa; mientras que Orlachea no
cejaba en su seguimiento. EL 3 de octubre de 1918, Pedro Zamora y su gente
acamparon en el casco de la hacienda de Saixtla (Isachtla en el corrido), municipio
de Chiquilixtlán y la noche de ese mismo día, los constitucionalistas de Orlachea
sorprendieron y combatieron a los villistas de Zamora, resultando 20 zamoristas
muertos y la desbandada de la gente de Zamora.
A estos últimos sucesos corresponde la relación del Corrido de Orlachía. Los
corridos de La Perra Valiente, (vid) y el de Orlachía, guardan una estrecha relaciòn
narrativa con el cuento El llano en llamas, de Juan Rulfo.
103
Corrido de Macario Silva37
Anónimo.
A las tierras del Bajío
don Macario ya llego;
peleando por su bandera
dondequiera se encontró.
En Coahuila y Nuevo León,
en la División del Norte,
entre bravos se rifó
combatiendo frente a frente.
Cuando todo se acabó,
en el Norte muy lejano,
a su tierra regresó
levantando mucha gente
del suelo donde nació.
Con Alfaro y los Ramírez,
los García y otros valientes,
a los changos derrotó,
en los llanos y en los montes.
En medio de los combates
en su caballo grandote,
gritaba a los carranclanes:
"No corran gorras aguadas,
cabezas de zopilote".
Les decía a sus muchachos
con el màuser en las manos:
"Si el parque se nos acaba
a puñaladas nos vamos".
Por dos años don Macario
al gobierno combatió;
y la gripa muy traidora
la vida le arrebató.
En medio de los combates,
en su caballo grandote
gritaba a los carranclanes:
37
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío, Op. Cit. pp. 99 a 100.
104
"No corran gorras aguadas,
cabezas de zopilote".
De la sierra, en una orilla,
en secreto sepultaron
al valiente don Macario
general de Pancho Villa.
Ya con ésta me despido
voy trotando en mi caballo.
Ya les dejo éste recuerdo
del valiente don Macario.
Macario Silva Tavera, oriundo de Valle de Santiago, Guanajuato, fue administrador
de la hacienda de La Tinaja, propiedad de su familia, donde resistió a la guerrilla de
Palemón Zavala, durante el periodo de la Revoluciòn maderista.
En noviembre de 1914, Macario Silva se afiliò al Ejército Convencionista, bajo las
ordenes del general Francisco Villa, con grado de general brigadier y una partida de
100 jinetes abajeños, conocida como La Brigada Silva.
Como convencionista, Silva combatió, en el norte del país, bajo el mando del
general Felipe Angeles. Luego de la derrota de los convencionistas en Celaya,
Macario Silva, mejor conocido como El Chato, regresó a su región de El Bajío,
luchando contra los carrancistas y uniéndose a las guerrillas de: José Inés Chávez
García, Matilde Alfaro, Los Gutiérrez y Francisco Palo Alto, entre otros,
manteniéndose invicto hasta 1918. A mediados de ese año, El Chato se contagió
de gripe, o influenza española y murió en la sierra perteneciente al municipio de
Santa Ana Maya, Michoacán, aledaña al Lago de Cuitzeo.
105
Corrido de Chàvez Garcìa contra Villarreal38
Anónimo
Señores pongan cuidado,
lo que les voy a cantar:
donde pelió don Inés
con el señor Villarreal.
De Penjamillo salieron,
cuatrocientos carrancistas,
con l’orden de terminar
a toditos los villistas.
ESTRIBILLO:
¡Viva don Inés
Chávez y García
que se ha lucido
en tanta batalla,
que con valor les decía:
"No le temo a la metralla"!
Como a las ocho del día
pasaron por Casa Zarca,
por donde quiera que estén,
allí les marcaba el alto.
Como a las ocho del día
gritaban los carrancistas:
"¡Auxilio, mi general,
nos acaban los villistas!".
Iban dos mil de gobierno,
por el camino corriendo:
"¡Ay!", les decía Villarreal,
"Muchachos, me estoy muriendo".
"Llevo un balazo en el pecho
me voy a morir tal vez;
yo no creía que mi padre
çera el general Inés".
38
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al Viento, Corridos Històrícos del Bajío, disco TLALLI #
1, TLC-8013, Op. Cit. cantado por: Manuel y Apolinar Pantoja.
106
Los de Purépero dicen:
"Válgame San Juan Bautista
que si pierde don Inés
ya no vuelve a ser villista".
Le contesto don Inés,
con un valor sin segundo:
"Yo soy villista y seré
mientras yo viva en el mundo”.
Ya con ésta me despido,
Chatita, tú no lo sabes.
Aquí se acaban cantando
versos de Inés García Chávez.
ESTRIBILLO.
Ya con ésta me despido
con las flores de alhelía.
Aquí les hago un recuerdo
del señor Chávez García.
107
Corrido de Chàvez Garcìa39
Anònimo.
Quisiera contar a ustedes
de grandes hombres proezas
que honra dieron a la patria
por sus heroicas empresas.
Mas, por desgracia funesta,
están los tiempos tan malos
que hasta los hechos notables
están del todo enfangados.
Voy a referirles la historia
de un hombre que fue temido
en Michoacán, hace poco,
y que jamas fue vencido.
No fueran dignos de loas
sus vicios que dan horror,
sí no fuera porque llenan
páginas de gran dolor.
José Inés Chávez García,
hombre que fue tan temido,
era gañan en Santa Ana
Mancera, do había nacido.
Cuando el grito de Madero
en sus filas se alistò
y con las tropas de Amaro
a mayor pronto llego.
Después se unió con la fuerza
de Villa y por él peleo
y en la derrota de León,
a Michoacán regreso.
Conocía muy bien su tierra
y por senderos y atajos
burlaba la vigilancia
dando a Carranza trabajos.
39
JESÙS ROMERO FLORES. Corridos de la Revolución Mexicana, Mèxico, Costa Amic editores,
1979, pp. 184 a 187.
108
Se hizo de fama perversa
y toda la gente vaga
se le unió con alegría,
aun cuando fuera sin paga.
Buscaba donde no hubiera
en esa región tan bella,
sin pasar un solo día
en que menguase su estrella.
Más de dos años anduvo,
destruyendo aquella tierra,
imperando como dueño
de los campos y la sierra.
En Tacámbaro y Quiroga,
en Puruándiro y los Reyes,
todos sufrieron su yugo,
doblegándose a sus leyes.
Al sorprender un poblado,
en la plaza principal,
hacía reunir a la gente
para hacerles todo mal.
Les repartía a sus leales
las infelices mujeres
y a los hombres fusilaba,
si no se hacían a sus leyes.
Buscaba donde no hubiera
sino corta guarnición,
cayendo cual lobo hambriento
sobre cualquier población.
Con las más lindas doncellas
aumentaba su serrallo
y saqueaban y robaban
desde un peso hasta un caballo.
En Pátzcuaro llego al colmo
con sus delitos sin cuento,
destruyendo propiedades
y dando la muerte a ciento.
Allí se habló de un suceso,
109
de heroísmo sin igual,
que a Chávez habría ablandado
si no fuese vil chacal.
Un niño de dieciseis años
hizo esconder a su hermana
y defendió a sus padres
con potencia sobrehumana.
Por el número abrumado,
fue llevado ante el bandido
y en vez de ser perdonado
le mandó quitar la vida.
Cinco mil hombres de tropa,
siempre estuvieron tras él,
pero se burlaba de ellos
y la suerte le fue fiel.
A nadie compadecía,
de la gente por igual
y los pobres y los ricos
sufrían su saña infernal.
A doncellas y casadas
mancillaban sus secuaces
y para buscar dinero
de lo peor eran capaces.
Cuando el gobierno sabía
de cualesquier fechoría
enviaba tropas al punto
pero Chávez luego huía.
Y en las intricadas sierras,
o corriendo como gamo,
siendo del estado el amo,
no pudo ser derrotado.
Cuando se veía acosado,
al cerro del Pajarito,
se iba a galope tendido
y no le importaba un pito.
Fue su cuartel general
en Zacapu y Tarejero
y allí nunca pudo entrar
110
ni el mas valiente guerrero.
Tan solo una entrada tiene,
el valle donde se asienta,
y hay que pasar la cañada
uno a uno, así se cuenta.
En ese valle tenía
sus sembrados y animales,
escondrijos y graneros
y también sus arsenales.
Castigo a tanta vileza
por fin Dios le vino a dar
y de la influenza española
fue a Purépero a enfermar.
Sin médico y sin amigos,
sin medicinas ni nada,
se agravò su enfermedad
y su fuerza vio acabada.
Envió a llamar a la madre
y entre sus brazos murió,
dejando horrible memoria
por los daños que causo.
Sus tropas se desbandaron
o murieron de la influenza,
terminando aquel azote
que acabo con la paciencia.
Michoacán ha mejorado,
con la muerte de García
y aunque se quedaron otros
no igualan su villanía.
Dicen que deja un tesoro,
en la Sierra de Quiroga,
son dos millines de pesos
y el que lo halle se lo abroga.
Pero como anda penando,
José Inés Chávez García,
yo por nada de este mundo
el tesoro buscaría.
111
Estos versos son abrojos
que con gusto quitaría,
si no fuera que retratan
a José Inés Chávez García.
El 11 de noviembre de 1918 murió José Inés Chávez García, víctima de la influenza
española que contrajo en la hacienda de Marmol, Guanajuato, de donde sus
soldados lo condujeron en camilla a Penjamillo de Degollado, Michoacán.
Debido a la gravedad de su contagio, Chàvez García no pudo combatir a las fuerzas
carrancistas del general Manuel M. Diéguez que en esos días lo perseguían.
En el Corrido de Chávez García contra Altamirano se sigue la secuencia los últimos
movimientos de los hombres del guerrillero / bandolero, mientras que el Corrido de
Chávez García; aún cuando adolece de algunas inexactitudes en fechas y lugares,
nos ofrece una imagen creíble de la biografía de José Inés Chávez García.
De acuerdo con Roberto Galván Flores; Chávez García fue enterrado en el cerro de
La Alberca, cercano a la población de Paricutiro.
112
113
Tragedia del combate en Navacoyàn y en La Estancia de San Pablo, el dia trece
de mayo de 191940
Las Fuerzas Federales y las Rurales del Estado salen victoriosas derrotando a los
famosos cabecillas bandoleros: Félix Díaz El Tepiqueño, Lorenzo Avalos y otros.
G. R.; Atribuido a Gonzalo Raymundo
Señores voy a contar
lo que pasa en la ocasión,
todo ello ha sido verdad
que merece información.
El martes 13 de mayo,
presente lo tengo yo,
en ese Navacoyán,
un combate se libró.
A las tres de la mañana,
el teléfono sonaba,
era de lo más urgente
avisar lo que pasaba.
Al señor general Lares,
de Dolores le anunciaban,
que en ese Navacoyán,
el tiroteo se escuchaba.
Salvador Sánchez, teniente,
de las fuerzas federales,
peleaba valientemente
en unión de sus leales.
Ayudando al capitán,
Felipe Cerros mentado,
que es de las fuerzas rurales
de la hacienda de El Cuidado.
Con treinta hombres que tenían,
40
Hoja Suelta, s/f, s/p, de la Colección de manuscritos y hojas sueltas del corridista Antonio
Raymundo Muros, facilitado por su hijo Moisés Muros Martínez, en Santiago Papasquiaro, Durango,
recogido por Antonio Avitia en 1987.
114
se portaban singulares,
en espera del auxilio
que le habían pedido a Lares.
Cuando los villistas
vieron que el auxilio se acercaba,
le avisaron a talones
y caballo les faltaba.
Lares, sin perder el tiempo,
y sin hacerse donaire,
ordena seguir sobre ellos
por San Lorenzo del Aire.
Es el rumbo que tomaron,
al dejar Navacoyán,
y las fuerzas de Rurales,
lo siguen con mucho afán.
Los bandoleros tantean
que su plan va a fracasar
y en San Lorenzo no esperan
y corren sin descansar.
Lares por fin los alcanza,
porque su plan no es de balde
y los comienza a cueriar
desde la Hacienda de Alcalde.
Félix Díaz El Tepiqueño,
no se tantea muy seguro
pues ya le han dicho que Lares
siempre les pega muy duro.
Y corrieron a vapor,
como alma que lleva el Diablo,
tratando de hacerse fuertes
en la Estancia de San Pablo.
Allí se vio apretadito
el mentado Félix Díaz,
que, para poder cumplir,
ya acabalaba con frías.
Allí, las chusmas villistas,
creyeron que habían triunfado
pues a Lares, con su gente,
115
casi lo tenían copado.
Tres horas duró el combate,
que fue de los muy reñidos,
Miguel González murió y
hubo como cinco heridos.
Cuando Lares y su gente,
peleaban con valentía,
les llegaba como auxilio
gente de la policía.
El combate fue reñido,
por lo que es de comprender,
y los leales del gobierno
cumplieron con su deber.
Pelearon con gran valor
Rurales y policías
y gran derrota sufrieron
Ávalos y Félix Díaz.
Los villistas que murieron,
en el combate librado,
sepultados los hallaron
a todos en un vallado.
En el combate murieron
dos soldados de los leales,
y otro día los sepultaron
con honores militares.
¡Paz al soldado que muere
peleando con mucho honor
y en defensa de la causa
la muerte ve con valor!
¡Que viva el teniente Sánchez
y viva el capitán Cerros!
¡Vivan todos los soldados
que con valor combatieron!
¡Que vivan Lares, Carrasco,
González, Rubio y Canales!,
que siempre han peleado bien,
con sus fuerzas de Rurales.
116
Aquí se acaban los versos,
en que hay algo que conmueve,
recuerda el trece de mayo
novecientos diecinueve.
Durante 1918, las guerrillas villistas continuaron combatiendo en los estados de
Durango y Chihuahua principalmente. Sin embargo, el villismo no lograba
consolidarse ni unificarse, por lo que; desde el exilio en los Estados Unidos, surgió
un grupo revolucionario que intentó para organizarze en el Ejercito de
Reconstrucción Nacional.
Con ese objetivo, a fines de 1918, el general Felipe Ángeles regresó al país y se
internó por Chihuahua para establecer contacto con el general Francisco Villa y
convencerlo de que apoyara y se integrara a la recién creada organización Alianza
Liberal Mexicana, que aglutinaba a enemigos de Carranza y de la Constitución de
1917. Los afiliados a esta asociación pretendían formar un nuevo gobierno y
restablecer la Constitución de 1857.
La reunión entre Villa y Ángeles se efectuó en el campamento de Tosesihua,
Chihuahua, el 14 de diciembre de 1918. Después de las conferencias y la
convivencia entre Villa y Ángeles, las guerrillas villistas se concentraron, a principios
de 1919, en Río Florido;41
hoy Villa Ocampo, Durango, donde Villa dio a conocer el
Plan de Río Florido, sumándose a las pretensiones de la Alianza Liberal Mexicana.
Sin citar su fuente, Alberto Calzadíaz nos refiere la reacción inmediata de los jefes
guerrilleros villistas ante la lectura del Plan de Río Florido:
"Los jefes y oficiales escucharon silenciosamente la lectura del documento.
Como nadie hiciera objeciones, Villa preguntó a sus subalternos:
-¿Pues nadie tiene nada que decir?
Y como ninguno respondiera, entonces el general dirigiéndose a Martín
López, le interrogó:
-A ver, Martín, dí ¿Qué te parece el Plan?
-Que está muy bien, mi general.
41
Llamado Bocas de Río Florido.
117
Villa se rascó la cabeza, volviéndose a Lorenzo Avalos, al que dijo:
-Lencho, ¿Qué te parece el Plan?, ¿Qué dices de la Constitución de 1857?
-Mi general, yo no se nada de constituciones, pero desde el momento que
Carranza la quitó quiere decir que era buena".42
Hasta el momento no ha sido posible encontrar una copia del Plan de Río Florido,
por lo que se desconocen los detalles de su contenido.
Hasta donde se tiene noticia, El Plan de Río Florido, es el único documento que
señalaría los motivos de la lucha de las guerrilas villistas. De hecho; la gran
diferencia de la guerra villista con la zapatista, es precisamente que; mientras la
lucha del Ejército Libertador del Sur, dirigido por Emiliano Zapata, se sustentaba en
el Plan de Ayala. Las guerrillas villistas, salvo el desconocido Plan de Río Florido,
no tuvieron un documento rector de sus larga y sufrida guerra.
En la continuación de las acciones bélicas, se deduce que, mientras que Francisco
Villa siguió peleando en el norte de Durango y en el estado de Chihuahua, éste
envió a Lorenzo Avalos a pelear en el sur del estado, ya con la bandera del Plan de
Río Florido, y que Ávalos se juntó con la guerrilla de Félix Díaz El Tepiqueño, para
protagonizar el corrido de La Tragedia del Combate en Navacoyán y en la Estancia
de San Pablo el Día Trece de Mayo de 1919, en el que se cuenta la derrota que
sufrieron las guerrillas villistas de Félix Díaz El Tepiqueño, y el general Lorenzo
Ávalos, por la acción de las tropas carrancistas y los gendarmes de la ciudad de
Durango, comandadas por el general Ismael Lares, perteneciente a la División
Durango; el coronel Dámaso Carrasco y el coronel Arturo Canales, en la Hacienda
de Navacoyán, municipio de Durango, en el estado del mismo nombre.
42
ALBERTO CALZADÍAZ BARRERA. Hechos reales de la Revolución, Séptimo Tomo, La muerte
del Centauro, México, Editorial Patria, 1980, pp. 130 a 131.
118
119
Corrido de Naranjo y Sabino43
Anónimo.
Música de La Cárcel de Cananea
Alégrense ciudadanos,
la paz del Alto nos vino.
Ya mataron a Naranjo
y a ese mentado Sabino.
En el día quince de agosto
les ha dado su destino.
iAy!, mataron a dos gallos,
y la verdad, bien jugados,
por las fronteras del norte,
por donde quiera afamados.
Aunque tráiban poca gente,
pero bien disciplinados.
Se bajaban al Bajío
a cuquiar los voluntarios
echándoles desafíos,
pidiendo armas y caballos,
haciendo bastantes males
porque se atenían por gallos.
Salieron a perseguirlos,
la Defensa iba adelante,
en un campo dominante,
los villistas divisaron,
como era bastante gente
al momento los sitiaron.
Cuando rompieron el fuego,
Carlos Chávez, como un viento,
se salió rompiendo el sitio,
en su buen caballo prieto,
gritando: "¡Que viva Villa!"
se les perdió en el momento.
Les marcaron el "¿Quién vive?",
dándoles fuego cerrado.
43
JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al Viento, Corridos Históricos de Bajío, Op. Cit. disco
TLALLI # 1, cantado por Los Hermanos Cadena.
120
El correr era imposible
mejor querdaron tirados.
El correr era inposible,
mejor quedaron tirados.
Y Naranjo en su caballo:
"Soy su padre", les decía.
Lo tumbaron como un rayo,
con tan buena puntería,
que él, por sus pasos, fue a dar
a poder de infantería.
Y Naranjo les decía:
"Les daré mi nombramiento:
Sabino era general
y yo coronel, por cierto".
"Sabino era general
y yo coronel por cierto".
"Pablo Duarte, te suplico,
te encargo, si eres mi amigo:
que nomás no me desnuden,
como hicieron con Sabino.
Máteme el que sea más hombre,
siempre he sido su padrino".
Y Naranjo les decía,
antes de llegar a la horca:
"Nomás un favor les pido:
no me maten a mi escolta,
no es lo mismo ver morir,
como cuando a uno le toca".
“Ora sí, ya estás pagando
tú que eras tan asesino,
ahí te dejaron colgados,
los dos en aquel encino,
ya con ésta me despido.
A las diez de la mañana
murió Naranjo y Sabino.
;Ay! se quedaron colgados,
árbol tan afortunado;
ya con ésta me despido.
121
Como secuela del bandidaje de José Inés Chávez García, el hermano de éste,
Carlos Chávez, continuaba su carrera de salteador. Según Alvaro Ochoa Serrano:
"Los campesinos (de Michoacán), cansados de sufrir las depredaciones de
los bandoleros, optaron por colaborar en la pacificación.
Las defensas, conocedoras del suelo que pisaban, acabaron en gran parte
con los reductos rebeldes. El bandido; llamado general Sabino o Gabino
Rodríguez, cayó para no levantarse, en agosto de 1919, en Llano Grande,
jurisdicción de Zacapu, a manos de las defensas purepenses de Jesús
Duarte y los voluntarios de Cherán, al mando de Casimiro López Leco.
Mientras estos acorralaban a Rodríguez,"Carlos Chávez, como un viento / se
salió rompiendo el sitio / en un buen caballo prieto."44
Al poco tiempo, en ese mismo año de 1919, Carlos García Chávez murió colgado
en Puruándiro".
44
ÁLVARO OCHOA SERRANO. La violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), Op, Cit. p.
112.
122
El Corrido de Carreón45
Anónimo
En mil novecientos diez,
que Carreón se levantó,
diez años anduvo en armas
y el diecinueve murió.
Carreon salió de Parrilla,
con toda su compañía,
con tres castaños de vino
que de la Villa46
traía.
Carreón llegó a Cieneguilla
con toda su compañía:
"Traigan a Reyes Hernández
para bailar todo el día".
Llega Chícharo y le dice:
"Oiga usted mi general,
ahí se divisa una gente,
por ese camino real".
Sale Carreon y les dice,
con muchísima alegría:
"Esa gente que diviso,
toda es gente de la mía".
Castro le dice a Carreón:
"Buenos días mi general,
dicen que viene una gente
queriéndonos agarrar".
No era gente de la suya
sino la gente de Márquez
y en menos que se los cuento,
echaron a los rifles parque.
Salieron a la casita
donde echaron los gemelos:
"Dicen que la gente es mucha,
nos iremos a los cerros".
45
ENRIQUE ARRIETA SILVA. Corridos revolucionarios, Op. Cit., pp. 140 a 141.
46
Villa de Nombre de Dios, Durango.
123
Castro le dice a Carreón:
"Buenos días mi general
le encargo mi cabellera
si me llegan a matar".
Carreón le contestó a Castro:
"Eso le digo yo a usté’
le encargo mi cabellera
que es pa'l Señor San José".
Se soltó la balacera
y ésta vez Carreón perdió
y estuvo dura la mezquitera,
que mucha gente murió.
Carreon era como Villa;
muy bueno pa'echar balazos,
pero en esa Cieneguilla,
se le acortaron los pasos.
Murió Gregorio Carreón,
por providencia del cielo,
ya se acabaron los bailes
en la casa de Consuelo.
Consuelo era muy bonita,
una mujer lisonjera,
a Chícharo, Carreón y Castro
los traía como en collera.47
Murió Gregorio Carreón,
señores ya lo verían,
esos ricos hacendados,
¡Ay!, qué a gusto quedarían.
Ya con ésta me despido,
por el rumbo de La Breña,
aquí se queda Carreón,
que siempre anduvo a la greña.
47
Collera.- Reata gruesa y larga con la que, por medio de nudos especiales, se ata a los animales
que forman la cobra (conjunto de bestias caballares que se utilizan para la trilla, la cobra se compone
de siete animales).
124
Dionisio Carreón se inició en la Revolución, en 1910, como maderista y, a la sazón,
en 1919, se vio como villista y operó en la zona comprendida por los municipios de:
Nombre de Dios, Poanas, Vicente Guerrero (antes Muleros) y Súchil, en el sur del
estado de Durango.
Enrique Arrieta Silva reunió la siguiente información sobre el villista Carreon:
"El 12 de septiembre de 1919, en el kilómetro 54, entre las estaciones de Poanas y
La Breña. Marchaba el convoy compuesto por la maquina 732, el carro de escolta
que llevaba 30 hombres, un carro de primera, uno de segunda, el express y un
furgón cuando lo sacudió una tremenda explosión de dinamita, al mismo tiempo -
que según información del periódico local El Monitor, número 178, de fecha 13 de
septiembre de 1919- salían de la espesura hasta doscientos rebeldes disparando
sus armas, los cuales, una vez cometido el asalto, incendiaron por completo el
convoy, consumiendo el fuego varios cadáveres, entre ellos el de Donaciano
Martínez, conductor del tren y se retiraron a sus dominios jefaturados por Gregorio
Carreón, Jesús de Ávila y Ángel Méndez.
El Gobierno del Estado, para evitar los asaltos frecuentes realizados por Carreón y
sus hombres, había dispuesto que viajara en el tren, de manera obligada, un
pequeño hijo de Carreón. Enterado Carreón de ello, había dispuesto de que se
asaltara el tren que, de Cañitas (hoy Felipe Pescador, Zacatecas) venía a ésta
ciudad de Durango y no el que, de Durango, se dirigía a Cañitas, porque sabía que
en éste último viajaba su hijo, pero habiendo llegado después del asalto se enteró,
con gran disgusto, que precisamente éste último, había sido el tren asaltado, el
disgusto se convirtió en rabia, dolor y desesperación al advertir que, entre los
muertos, se encontraba su hijo. Informa El Monitor, número 179, de fecha 14 de
septiembre de 1919, que Carreón se retiró con el cadáver de su hijo en brazos,
jurando que no volvería a dejar correr tranquilos los trenes que transitan a Cañitas,
y así hubiera sido seguramente, de no haber encontrado la muerte pocos días
después, el 16 de septiembre de 1919, en un encuentro con fuerzas carrancistas
que operaban en Zacatecas, al mando del teniente coronel Márquez. La acción
ocurrió, según El Monitor, número 182, de fecha 19 de septiembre de 1919, en un
punto de Durango, llamado Cieneguita, inmediato a la Sierra de La Ochoa, Gregorio
125
Carreón cayó en poder de las fuerzas del gobierno y fue pasado por las armas en
el mismo lugar, su cadáver fue trasladado a Poanas y colgado de un poste
telegráfico de la vía de Cañitas.”48
48
ENRIQUE ARRIETA SILVA. Corridos revolucionarios, Op. Cit., pp. 139 a 140.
126
Tragedia de Martín49
Anónimo
Paloma leal de Durango,
párate allí en el fortín.
les dices a los carranzas
que aquí se queda Martín.
Martín López les decía:
"Ni miedo les tengo yo"
y jugando a los balazos,
ninguno se le escapó.
Martín López les decía:
"Cuando atacamos Columbus,
quemamos todas las casas
y nos vamos a otros rumbos".
En la Hacienda La Labor,
una bala lo alcanzó:
dos días luego pasaron
y luego se nos murió.
Martín López nos decía:
"No se vayan a rendir:
mejor que mueran alzados
y así es bonito morir".
Martín López le hace piernas
a su caballo alazán:
en Llanos de Catarinas
fue diablo para pelear.
De un lado para otro iba,
gritando fuerte y muy claro:
"Aquí les traigo a los changos
sus cosquillas y su rayo".
A caballo y con su lazo,
los rodió allí en Canutillo:
allí toditos murieron,
pos no hubo ningún herido.
49
NELLIE CAMPOBELLO. “Cartucho”, en: La novela de la Revolución Mexicana, Tomo I, México,
Editorial Aguilar, 1971, pp. 965 a 966.
127
En Chihuahua y en Torreón,
y en el bonito Parral,
Martín López fue adelante,
porque sabía pelear.
A Chihuahua se metió,
en su caballo jobero;
los escalones subió
del Palacio de Gobierno.
En Las Cruces se murió,
en ese mes de septiembre:
lo enterraron los dorados,
los muchachos y su gente.
Paloma Real de Durango,
no te canses de volar;
diles que al Güero Martín
lo acaban ya de enterrar.
Pancho Villa lo lloraba,
lo lloraron los dorados,
lo lloró toda la gente,
hasta los más encuerados.
Todos los cerros del Norte,
recordarán a Martín,
a caballo los subió
sin miedo de irse a morir.
Vuela, paloma ceniza,
vete pa’aquella humareda,
y diles que Martín López
aquí se quedó en la sierra.
El general chihuahuense Martín López fue miembro de la Escolta de Los Dorados
de Villa, participó en la Revolución al lado del general Francisco Villa y estuvo
presente en todas las campañas del jefe de la División del Norte.
El 9 de septiembre, como parte de la campaña sobre el estado de Durango, el
general Villa mandó a Martín López el asalto a la ciudad de Durango, las fuerzas de
López fueron derrotadas por los refuerzos carrancistas que llegaron de la Región
128
Lagunera. López se vio obligado a ordenar la retirada y fue herido en la huida, por
las fuerzas de caballería del general Irineo Villarreal, en la Estación La Labor,
municipio de Durango y después de cuatro días el general López murió en Las
Cruces, Durango.
Nellie Campobello, en su novela Cartucho, relata que los carrancistas, al no creer
que Martín López; quien, en ese momento era el segundo en los mandos villistas,
había muerto, exhumaron su cuerpo y tras identificarlo le quitaron unas hojas verdes
que cubrían la herida de su vientre, quedando sorprendidos al notar que las hojas
habían mantenido su color original, después de varios días de la inhumación del
oficial villista.
129
Aprehensiòn del General Àngeles50
Anónimo.
Voy a cantar un corrido,
señores, con atención,
por un triste sucedido
que conmueve el corazón.
El dieciseis de septiembre,
señores, tengan presente,
que tomaron prisionero
a un general muy valiente.
En mil novecientos quince
se fue a la vida privada,
por no ver correr más sangre
de su gente idolatrada.
Nueve años de rebelión,
ya perdida la esperanza,
sin lograr con sus acciones
hacer una firme alianza.
Viendo sus planes frustrados
y sus ideales perdidos,
pensaba en cada momento
volver a Estados Unidos.
En el cerro de Las Moras,
tristeza da recordar,
que el general Felipe Àngeles
su desgracia fue a encontrar.
En el Valle de Los Olivos,
allí el mayor Sandoval,
supo que Felipe Àngeles
su desgracia fue a encontrar.
Pues el mayor Sandoval,
hizo una junta especial,
para perseguir a Àngeles
50
CÈSAR MACAZAGA ORDOÑO. Corridos de la Revolución Mexicana, Mèxico, Ediciòn facimilar de
Corridos de la Revoluciòn Mexicana de 1910 a 1930 y otros notables de varias èpocas, Colecciòn
de 100 corridos publicados por Eduardo Guerrero en 1930, Editorial Innovaciòn, 1985, s/p.
130
que acababa de pasar.
Con cien hombres que llevaba
a la sierra se marchó,
y en ese Cañón del Túnel,
el combate se trabó.
Con veinte hombres que traía
el valiente general,
sin temer a cien contrarios
los combatió muy formal.
Allí perdió diez dragones,
de los veinte que traía,
con el resto se marchò
por toda la serranía.
En el Cerro de Las Moras,
sin pensar en sus entregas,
determinò descansar
un rato de sus fatigas.
Cuatro hombres solo quedaron,
en su trágico camino,
dispuestos a recibir
lo que ofreciera el destino.
Dos puso de centinelas
y los otros dos de avanzada,
para poderse escapar,
en caso de una tantiada.
La avanzada fue aprehendida
por el jefe Sandoval
y de guía se lo llevaron,
donde estaba el general.
Sorprendiéronle dormido
y en un consejo de guerra
lo condenaron a muerte,
en aquella misma tierra.
El gobierno americano
y la viuda de Madero,
pedía clemencia y perdón
para el pobre prisionero.
131
Ya con ésta me despido, p
or los prados de un rosal,
aquí da fin el corrido
de un valiente general.
132
Tragedia del General Felipe Àngeles51
Anónimo.
Señores, con atención,
les diré lo que ha pasado,
que agarraron prisionero
a un general afamado.
Este dicho general
que era un hombre valiente
y como buen militar,
sabía dirigir la gente.
De artillero comenzó
la carrera militar,
al poco tiempo llegò
a ser un gran general.
Anduvo por dondequiera,
nadie le pudo ganar,
por Chihuahua, la frontera;
en San José del Parral.
Se fue para el extranjero,
anduvo por Nueva York,
y fue a proteger a Francia,
demostrando su valor.
Luego se vino a su patria
para ver como arreglaba,
abandonar la carrera
e irse a la vida privada.
El gobierno comprendió
el mal que había de causar;
por eso lo perseguía
para mandarlo fusilar.
Entonces Àngeles dijo:
"mis planes han sorprendido,
pienso mejor retirarme
a los Estados Unidos".
51
ANDRÈS HENESTRQSA. Espuma y flor de corridos mexicanos, Mèxco, Editores Porrùa, 1977,
pp. 142 a 146.
133
Todo fue inútil, señores;
lo que deseaba arreglar,
porque los perseguidores
ya no le dieron lugar.
En el cerro de La Mora,
le tocò la mala suerte,
prisionero en mala hora
lo sentenciaron a muerte.
Al estado de Chihuahua
lo condujo la Acordada,
todo se echò en el olvido,
la sentencia estaba dada.
En el Teatro de los Héroes,
el consejo se reunió;
a la presencia de todos
la sentencia se firmò.
Hubo muchos defensores,
que lo deseaban salvar,
suplicándole al Gobierno
no lo fuera a fusilar.
El Gobierno Americano
y la esposa de Madero,
pedían perdón y clemencia
para el pobre prisionero.
El Gobierno contestò
los males que había causado,
la sentencia estaba dada,
que había de ser fusilado.
Cuando el consejo de guerra
al prisionero pidió,
Àngeles, con obediencia,
sus òrdenes respetò.
Le leyeron la sentencia,
Àngeles la respetò,
allí, en presencia de todos,
con sus labios la besò.
Y de allí fue conducido
134
a la prisión militar,
mientras la hora le llegaba
de sacarlo a fusilar.
Luego que ya lo sacaron,
para hacer la ejecución,
luego que vio las armas
se le alegró el corazón.
Cantando Las golondrinas,
cuando estaba un prisionero,
se acordaba de sus tiempos
cuando andaba de artillero.
Porque era un hombre valiente
y de valor verdadero,
deseaba mejor la muerte
que estar allí prisionero.
Era un hombre muy valiente
de un valor sin segundo,
que bien se podía decir;
que no había otro en el mundo.
"Yo no soy de los cobardes
que le temen a la muerte,
la muerte no mata a nadie
la matadora es la suerte".
Àngeles puso un mensaje
al Congreso de la Union;
"Que si he de ser fusilado,
estoy a su disposición".
"Yo no soy de los cobardes
que demuestran su tristeza,
a los hombres como yo
no se les da en la cabeza".
"El reloj marca sus horas,
se acerca la ejecución,
preparen muy bien sus armas
y apunten al corazón".
"Se acerca la ejecución,
se acerca ya mi partida
démen primero permiso
135
de escribirle a mi familia".
Se le concedió el permiso,
pues nunca se le negó,
luego se puso a escribir
toda la noche ocupò.
Cuando acabó de escribir,
con todo su corazón,
lAy!, les dijo a sus verdugos,
"Estoy a su disposición".
"Aquí está mi corazón
para que lo hagan pedazos,
porque me sobra valor
para recibir balazos".
Ya con èsta me despido,
al pie de un verde granado,
aquí termina el corrido
de un general afamado.
136
Corrido del General Felipe Àngeles52
Anónimo.
Todo México ha tenido
un gesto de compasión,
al saber que estaba preso
un jefe de la reacción.
Àngeles era querido
por su proceder honrado,
pues nunca manchó su nombre
con ningún acto malvado.
En Balleza, de Chihuahua,
y muy cerca del Parral,
fue aprehendido don Felipe,
por el jefe Sandoval.
Lo llevaron con escolta
para Chihuahua muy luego,
y condenado fue a muerte,
sin que le valiera un ruego.
El Consejo presidiólo
el general don Gabriel
Gavira, y fue reunido
por orden del gran cuartel.
En el Teatro de los Héroes,
se reunió el gran tribunal,
donde se jugó la vida
el sentido general.
Pobrecito don Felipe,
mejor le hubiera valido
estarse en Texas tranquilo
o haber pegado un volido
En México no prospera
ninguna revolución,
porque el pueblo está cansado
y prefiere que haya unión.
52
ARMANDO DE MARÌA Y CAMPOS. La Revolución Mexicana a través de los corridos populares,
Tomo II, # 26, Mèxico, INERHM, 1962, pp. 168 a 169.
137
El respeto a los gobiernos
debe ser bien comprendido,
que si un gobernante es malo,
la opinión lo ha maldecido.
Y al terminar su período,
si obrò con torpe cautela,
despreciado morirá
sin merecer una vela.
Felipe Angeles nació,
en Molango, por Pachuca,
y en la Escuela Militar,
desde niño bien se educa.
Por su ciencia y su valer,
ascendió hasta general
y sirvió bien al gobierno,
distinguiéndose por leal.
Madero lo quiso mucho
y con Huerta se enfrentò,
cuando éste, con vil astucia,
al gobierno traicionò.
Màs tarde se unió con Villa,
para batir al traidor
y desde entonces fue aliado,
combatiendo con honor.
Cuando Villa, disgustado,
contra Carranza se alzò,
Àngeles fue al extranjero,
de la lucha se alejò.
Los emigrados de Texas
lo animaron a volver,
y en conferencia con Villa,
se dejò al fin convencer.
Pisò tierra mexicana,
y combatió con denuedo,
pero su suerte fue adversa,
aunque nunca tuvo miedo.
Perseguido por doquier,
y ya sin mas esperanza,
138
en el Rancho del Olivo,
cayó en poder de Carranza.
A las seis de la mañana,
del veintiséis de noviembre,
Àngeles fue fusilado,
en el año diecinueve.
En un patio del cuartel
del Veintiuno Batallón,
pasó la terrible escena
de reciente ejecución.
Àngeles pasó la noche,
en continua agitación,
esperando la mañana,
haciendo su confesión.
Dejò la capilla erguido,
sin asomos de temor,
con una muy fuerte escolta
que admiraba su valor.
Pidió un favor al jefe,
del trágico pelotón,
que él diera la voz de fuego,
en la triste ejecución.
Siguió nutrida descarga
a la voz que pronunció,
y Àngeles cayó de bruces,
pero luego no murió.
Los intestinos de fuera
y en convulsión de agonía,
recibió el tiro de gracia
que puso fin a sus días.
Así terminó en Chihuahua
tan nombrado general,
que tuvo tan grande fama
en el mundo por lo leal.
Triste final de esta historia
que hoy acabo de contar,
que Dios lo tenga en su gloria
pues ya cesó su penar.
139
Ya con ésta me despido,
con gran tristeza letal,
que aquí se acaba la historia
del valiente general.
Corrido General Felipe Àngeles 1a Parte, interpretado por Gonzàlez y Hernàndez
https://frontera.library.ucla.edu/es/recordings/nuevo-corrido-general-felipe-angeles-
1a-parte-0
Corrido del General Felipe Ángeles (ft. Grupo Zacatecas), Cantado por Carmen
Cardenal
https://www.youtube.com/watch?v=onWlFalrD18
Corrido de Felipe Àngeles, cantado por Las Jilguerillas.
https://www.youtube.com/watch?v=czyG-58_vLk
El general hidalguense Felipe Àngeles estudió la carrera de las armas en el Colegio
Militar donde, para 1910, obtuvo el grado de coronel técnico de artillería.
Durante el gobierno maderista Àngeles ascendió a general brigadier y en 1912
desarrolló la campaña contra los zapatistas de Morelos.
Correspondió a Àngeles ser aprehendido, junto con el presidente Madero, en
febrero de 1913, y luego de salvar la vida y sortear dos juicios militares, se unió a la
Revolucion contra Huerta, en 1913, actuando como el principal estratega de la
Divisiòn del Norte.
Durante la escición de las fuerzas de Villa y de Carranza, que dio inicio a la lucha
de facciones; convencionista y constitucionalista, Àngeles permaneció fiel al
Gobierno Convencionista y a Francisco Villa, y combatiò a los constitucionalistas
carrancistas, en el noreste del país. A fines de 1915, Àngeles se exiliò en los
Estados Unidos y regresó a México a fines de 1918, reincorporándose a las filas
villistas bajo la bandera del Plan de Río Florido.
140
Diferencias personales y de decisiones en la lucha, distanciaron a Àngeles de Villa
y, a fines de 1919, Felipe Àngeles se encontró errante, con una pequeña escolta,
por el territorio chihuahuense.
El 15 de noviembre, traicionado por Félix Salas, Àngeles fue aprehendido por el jefe
de Defensa Social Gabino Sandoval. Trasladado a la ciudad de Chihuahua, el otrora
estratega y general villista fue sometido a un Consejo de Guerra sumarìsimo que lo
condenó a la pena de muerte por el delito de rebelión y fue ejecutado el 26 de
noviembre de 1919.
No son pocos los corridos que hacen mención a las actuaciones militares del
general Felipe Àngeles y las tres composiciones transcritas, ademas de bosquejar
la biografía de Àngeles, cantan el juicio y fusilamiento del que fuera uno de los
personajes más interesantes y honestos de la Revolución Mexicana.
141
142
La rendicion de Villa53
Eduardo Guerrero
¡Válgame Dios de los cielos!
tan contento que estoy ahora,
porque México está en paz;
Pancho Villa no es malora.
Obedeció a su cariño,
por nuestra patria querida
y se rindió con su gente
cambiando luego de vida.
Cerca de Nieves se encuentra
la Hacienda de Canutillo,
para ella se ha retirado
el famoso Pancho Villa.
Como el más grande patriota
dejò de estar rebelado
y al dársele garantías,
fue por siempre desarmado.
Cual moderno Cincinato,
çdejo el mando y sus honores
y pide a la madre tierra
el premio de sus labores.
Ha demostrado su amor
por la patria mexicana,
ayudando a que la paz
sea una verdad muy cercana.
En la Hacienda Tlahualilo,
muy cerquita de Torreón,
entregaron sus pertrechos
los villistas a Obregón.
Les pagó el actual gobierno
un año de sus haberes
y muy contentos se fueron
a buscar nuevos placeres.
53
JESÙS ROMERO FLORES. Corridos de la Revolución Mexicana, Op. Cit. pp. 223 a 225.
143
Chihuahua quedó tranquilo
y mucho va a prosperar,
pues que ya la paz impera;
nueva era va a comenzar.
Toda la frontera norte
trabajará muy tranquila
y marchará a la vanguardia
feliz por toda la vida.
¡Madre mía Guadalupana,
quien no hincará la rodilla,
para darle muchas gracias
por la rendición de Villa1
Tiene un grande corazón
el famoso guerrillero
y todo el norte lo quiere
y lo cuidan con esmero.
Al pobre lo ha protegido,
y a los ancianos también
y quien le pide un auxilio
nunca se vuelve sin el.
Cuando Madero se alzò,
Villa formò una guerrilla
y a las tropas federales
metió buena zancadilla.
Al triunfo de Ciudad Juárez
Villa en Chihuahua quedó
y cuando se rebeló Orozco
con valor lo combatió.
A Huerta nunca lo quiso,
porque lo hizo aprehender
y lo hubiera fusilado
si no se llega a esconder.
Después del vil cuartelazo
combatió al usurpador
y fue la región del norte
testigo de su valor.
Entrò a Chihuahua y Torreón,
Zacatecas y otras tierras
144
y en todas se hizo famoso
por sus hazañas guerreras.
Ocupó Carranza a México
y a Villa mal le pagó,
volviéndose su enemigo
y nunca lo perdonó.
Al empuje de su espada
Carranza se retiró
y entrando a México Villa
otro gobierno formó.
Dos años duró esa guerra
y por fin fue derrotado,
retirándose hacia el norte
para no ser molestado.
Al Yanqui lo maltratò
siempre que así lo ha querido
y en Carrizal y en Columbus
se hizo de ellos muy temido.
Al morir don Venustiano
se llego la hora propicia
y propuso al presidente
su rendición en justicia.
Nuestro digno mandatario
acepto con alegría
y envió al general Martínez,
que le hablara al otro día.
Un abrazo sellò el pacto
y mostrando gran cordura
quedò Villa sometido,
en Sabinas de Angostura.
Con cincuenta de sus fieles,
se van la tierra a sembrar,
a la Hacienda Canutillo
pues ya no quieren guerrear.
Dèmosle gracias a Dios
y a María Guadalupana
que ya no hay lucha entre hermanos,
en la nación mexicana.
145
La conferencia con Villa54
Anónimo
Año novecientos veinte,
señores, tengan presente,
que hubo una conferencia
con Pancho Villa y su gente.
A Villa le habló el Gobierno,
con táctica cortesana,
que se firmara la paz
en la patria mexicana.
Contestó Francisco Villa
con todo su corazón,
que lo haría con mucho gusto
y buena disposición.
Don Adolfo de la Huerta,
Don Eugenio y otros más
conferenciaron con Villa
hasta firmarse la paz.
- Les dijo Francisco Villa,
desde San Pablo Meoque
que con el general Martínez
hablar deseaba y al trote.
El señor Francisco Villa
era un hombre que comprende
dijo que les resolvía,
en este Valle de Allende.
Van para el Valle de Allende
con la misma comisión,
donde varios generales
le querían hacer traición.
Cuando Villa comprendió
que era una pura traición,
levantó el grito de guerra
y volvió a la rebelión.
54
CESAR MACAZAGA ORDOÑO. Corridos de la Revolución Mexicana, Op. Cit, s/p.
146
Dice el señor de la Huerta:
"El señor Villa ha cambiado,
voy a mandar a Sabinas
al momento un delegado".
Pues al general Martínez
le tocó la comisión,
de conferenciar con Villa
para salvar la nación.
Un año de haber les dieron
y todos pa' trabajar
con sus armas y caballos
a la tierra a cultivar.
Esa región de Chihuahua
la dejaron muy tranquila,
sus asuntos arreglaron
en Estado de Coahuila.
En Estado de Coahuila
Viva Dios y nada más
en Sabinas quiso Dios
que se firmara la paz.
Terminó la conferencia
del guerrillero valiente,
le mandaron unos trenes
para embarcar a su gente.
Contestó Francisco Villa,
que èl en trenes no venía,
que él avanzaría por tierra
con toda su caballería.
Cuando a San Pedro llegó
con su gente muy tranquilo
levantó su campamento ç
en la Hacienda El Tlahualilo.
Los villistas no se rinden
ninguno se ha amnistiado
los arreglos de sus jefes
los tenía bien calculados.
¡Viva don Francisco Villa!
que en el sepulcro descansa,
147
él dijo que no quería
de presidente a Carranza.
Vuela, vuela, pajarillo,
y anùncíale al mundo entero
que en la Hacienda Canutillo
Pancho Villa es el primero.
Qué bonita conferencia,
como ella no habrá otra igual,
terminó la rebelión
y todos a trabajar.
Ya con ésta me despido
señores, en su presencia,
aquí da fin el corrido
de la buena conferencia.
El 25 de mayo de 1920, un día después de la elección de don Adolfo de la Huerta
como presidente de la República, se realizò la primera conferencia de paz, entre el
general Francisco Villa y el general Ignacio Enriquez, en el poblado de El Pueblito,
cercano al Valle de Allende, en el estado de Chihuahua. En la conferencia se tratò
el asunto de la rendición de Francisco Villa, ésta primera conferencia se vio frustrada
porque las tropas de Jesús Guajardo se movilizaron para reforzar las tropas del
general Antonio Amaro, con la finalidad de combatir a la guerrilla villista.
En julio del mismo año, el general Eugenio Martínez estableció contacto con
Francisco Villa, quien se había movilizado de manera sorpresiva, desde el estado
de Chihuahua al de Coahuila y había concentrado sus fuerzas en Tlahualilo,
Durango. La conferencia entre Villa y Martínez tuvo lugar en Sabinas, Coahuila, el
28 de julio de 1920 y, con la anuencia de Adolfo de la Huerta, Plutarco Elias Calles
y Benjamín Hill, se acordó la amnistía de la guerrilla villista, dando garantías y un
año de haberes a las tropas villistas, así como la Hacienda de Canutillo, Durango al
general Francisco Villa.
En agosto de 1920, las tropas villistas fueron licenciadas y el general Villa estableció
su residencia en la Hacienda de Canutillo.
La rendición de Villa fue uno de los mayores triunfos de la administración del
presidente Adolfo de la Huerta.
148
149
150
Rendición de Francisco Villa y sus leales guerrilleros55
Montes El de la Guaripa.
¡Hosana!, ¡Qué maravilla!
venid les voy a decir,
el guerrero Pancho Villa
siempre se pensó rendir.
Cuando el señor De la Huerta
fue a México a gobernar
con voz firme, clara y cierta
dijo: "Voy a perdonar”.
Sin hacer caso al chanchullo
que otros hacían con encono
dijo: "Yo a todos perdono
y les doy lo que sea suyo".
Dijo a todos los alzados:
"Nomás que no haya más guerra,
venid todos amnistiados,
id a cultivar la tierra".
Y Villa en las serranías
donde estaba, contesto:
"Si, me rindo también yo
pero me dan garantías".
El ingeniero Elías Torres
y el señor Raúl Madero;
hablaron dichos señores
al celebre guerrillero.
Pero antes Martínez y Haro
empezaron a salir
Andrew Almazán y Amaro
que lo iban a combatir.
Mas Villa vio que el gobierno
persigue muy buenos fines
y habló el guerrillero eterno
55
Hoja suelta, publicada en la ciudad de Durango, Durango, el 22 de agosto de 1920, de la Colección
de Antonio Raymundo Muros, facilitado por su hijo Moisés, en Santiago Papasquiaro, Durango,
recogido por Antonio Avitia en 1987.
151
con el general Martínez.
En cordial conversación,
Villa y Martínez hablaron
los dos guerreros trataron
de la pacificación.
Mas lo que Villa pidió,
para él y toda su gente;
Martínez lo consultó
con el señor presidente.
Todos con muy buenos fines
a un arreglo se llegó
y Villa más bien confió
en el general Martínez.
Supo toda la nación,
que Villa aceptó el tratado,
y que iba a ser amnistiado
en la ciudad de Torreón.
Ninguno lo quería creer,
pero Villa se rindió
y dijo: "Lo que hago yo
lo hago en aras del deber".
El gobierno de Carranza
no lo pudo someter,
que por saciar su venganza
se veía la sangre correr.
Nadie quería hacer la paz
todos eran vengativos
unos y otros a cual más
querían comérselos vivos.
Caprichos de oposición
que no conducían a nada,
causa que nuestra nación
esté triste y desolada.
Los ranchos están desiertos
tienen pocos moradores,
los empleados fueron muertos
dizque por libertadores.
152
¡No hay manadas en el llano
no hay ganado en el potrero!
¡no vive en la hacienda el amo,
no bala manso el cordero...!
La guerra con su fragor
y los que en ella lucharon
al trabajador dejaron
en la situación peor.
Hoy que Villa se amnistió
que era el núcleo principal,
abrid paso al capital
olvido a lo que pasó.
Villa pues movió a su gente
y al Tlahualilo marchó
sin duda que ésto acordó
con el señor presidente.
Cuando empezó la jornada,
desde allá de La Boquilla
el pueblo donde llegará
le gritaba:"¡Viva Villa!".
Villa con confianza más
al pueblo así le decía:
que por fin se sometía
porque deseaba la paz.
"Todos somos mexicanos
ambos mostrad el perdón
y que en toda la nación
cese la guerra entre hermanos".
"Aunque soy hombre sencillo
Dios me ha querido guardar
hoy quiero irme a trabajar
a mi hacienda El Canutillo".
Cuando en San Pedro ésto habló,
todo el pueblo lo aclamaba
y cuando él le peroró
más y mas'se entusiasmaba.
"Mi gente será amnistiada,
toda quiere descansar
153
y ya se va a retirar
toda, a la vida privada".
"No penséis mal, no os asombre,
yo también lo cumpliré,
a trabajar me pondré,
sin armas y sin ningún hombre".
Le acompaña Albino Aranda
también Nicolás Fernández,
Lorenzo Avalos, Miranda,
Ricardo Michel y Hernández.
Garza, Trillo, García y Frías
y en fin, otros generales,
que han sido a Villa leales,
en todas sus correrías.
Tienen su palabra dada
de que ninguno conspira,
que cada uno se retira
para la vida privada.
Señores capitalistas
ya debeís tener confianza,
se acabaron los villistas
y el gobierno de Carranza.
Villa ha dicho donde quiera,
que en nada se mezclará
y que solo luchará,
cuando haya guerra extranjera.
Termino ésta información
que aunque parezca sencilla,
contenta está la nación
con la rendición de Villa.
En su versión local, con lenguaje arcaico, la Imprenta Popular de la ciudad de
Durango publicó el corrido compuestro por Montes El de la Guaripa; nombre
regional que se da al sombrero, sobre la rendición del general Francisco Villa en
agosto de 1920.
154
Entre los corridos de: La Conferencia con Villa, La Rendición de Villa y La Rendición
de Villa y sus Leales Guerrilleros, se complementa la información sobre el asunto.
155
Verdaderos detalles del asesinato del General Francisco Villa.
Cometido en Hidalgo del Parral, Chih., el 20 de julio de 192356
Samuel M. Lozano.
Como un recuerdo triste, escribo aquí esta historia;
al pueblo le suplico me preste su atención,
para cantar a ustedes la vida transitoria
del gran general Villa, segundo Napoleón.
Los méritos que tuvo, pues, éste gran patriota,
en sus fastos la historia por siempre guardará,
sus glorias y laureles escribo en esta nota,
y ruego al Ser Supremo que a su lado estará.
Al lado de Madero fue el hombre de confianza,
cuando estallò la guerra, en mil novecientos diez,
se conquistò victorias, al lado de Carranza,
y ser un gran guerrero mostró más de una vez.
Dejando en paz batallas, galones y laureles,
se dedicò al trabajo, cansado de luchar,
cuando la Parca inerte le aprisionó en sus redes,
sembrando en su familia el luto y la orfandad.
El día veinte de julio, según tengo presente,
la fecha memorable que nunca olvidaré,
cuando el general Villa fue víctima inocente,
de viles ambiciosos, cobardes y sin fe.
Políticos traidores, de instintos tan venales,
que a Villa le temían por su gran corazón,
idearon en conjunto sus planes criminales
que sirven de vergüenza a toda la nación.
El dieciocho de julio salió de Canutillo,
a asuntos comerciales, a Hidalgo del Parral,
con cinco hombres de escolta y el coronel Trillo,
mas ellos no sabían, su suerte tan fatal.
Villa viendo arreglado su asunto que llevaba,
56
ARMANDO DE MARÌA Y CAMPOS. La Revolución Mexicana a Través de los Corridos Populares,
Tomo I, Op. Cit. pp. 354 a 356.
156
a Canutillo quisó, muy presto regresar
en su automóvil Dodge, que el mismo manejaba,
salió con Trillo y otros, al centro de Parral.
En una casa sola, ocultos se encontraban,
los cómplices pagados para acabar con él;
ya listos con sus armas, a Villa lo esperaban,
para cumplir mandatos de inicuo proceder.
El día veinte de julio, como a las ocho y media,
Villa, Trillo y su escolta marcharon muy veloz,
al llegar a las calles de Juárez y Barreda
los cómplices hicieron una descarga atroz.
Como los asesinos habían hecho sus planes,
para evitar que Villa pudiera combatir,
descarga tras descarga, hacían los criminales
logrando que el gran Villa dejara de existir.
En esa escaramuza murió toda la escolta
que acompañaba a Villa en esa expedición,
lo mismo Miguel Trillo, un hombre tan patriota,
murió junto a su jefe, cumpliendo su misión.
En su último momento grito el general Villa:
“Mis hermanos de raza me traicionaron ya;
más nunca crean que tuve codicia por la silla;
hacer grande a mi patria, yo quise de verdad".
Cuando el gobierno supo los trágicos sucesos,
al jefe de las armas, de Hidalgo del Parral,
mando que persiguiera y que pusiera presos
a todos los culpables, directos por igual.
Pero el coronel Lara puso muchos pretextos,
diciendo que caballos no había a disposición,
por lo que se calcula que éste hombre no persigue,
a los que cometieron aquella infame acción.
El triste fin funesto que a Villa ha acontecido,
ha sido comentado por toda la nación,
y todo el pueblo pide el ejemplar castigo
de todos los culpables, directos de esta acción.
¡Adiós, General Villa, gran héroe entre los héroes,
el bardo que te quiso, no te olvida jamás,
descansa entre los muertos, el mundo de otros seres,
157
y si hay gloria, que goces por siempre eterna paz!.
158
La muerte de Francisco Villa. Segunda parte57
Ezequiel Martínez.
Señores tengan presente,
y pongan mucho cuidado,
que en el día veinte de julio,
Villa ha sido asesinado.
Año de mil novecientos,
en el veintitrés actual,
mataron a Pancho Villa
en Hidalgo del Parral.
Villa era un pollito fino
y no había otro en la nación,
como le tuvieron miedo
lo mataron a traición.
Siempre peleaba justicia,
no ambiciones de la silla,
y regocijaba el alma
el nombre de Pancho Villa.
Porque aunque a todos les pese
dio pruebas de su valor,
en los estados del norte,
Pancho Villa era el terror.
Villa fue leal partidario,
siempre benigno y sincero,
vengò la horrible traición
que le hicieron a Madero.
Cuando ese infame Huerta
a Madero traicionò,
Francisco Villa, en el norte,
en armas se levantò.
En compañía de Carranza,
combatió aquella traición,
presentó heroicos combates ç
en la ciudad de Torreón.
57
CELESTINO HERRERA FRIMONT. Corridos de la Revolución, Op. Cit. pp. 123 a 125.
159
Contra las tropas huertistas,
Villa mucho combatió,
y después de tanta lucha
la Constitución triunfó.
Don Venustiano Carranza,
cuando triunfante se vio,
mirándose en el poder,
a Villa desconoció.
Desde entonces Pancho Villa
prosiguió la rebelión,
que causó grandes tristezas
a toda nuestra nación.
En mil novecientos veinte
que la guerra terminó,
don Adolfo de la Huerta
con Villa conferenció.
Y le pidió garantías
éste valiente caudillo
y el gobierno le cedió
la hacienda de Canutillo.
En los trabajos del campo
él puso su inteligencia,
y a los tres años cumplidos
le quitaron la existencia.
El día veinte, en la mañana,
para su hacienda salió
de la ciudad de Parral
donde la vida perdió.
Villa pasó en su automóvil q
ue él mismo iba manejando
sin saber que los traidores
ya lo estaban esperando.
En un barrio de la entrada
llamado de Guanajuato,
pasando una casa sola
fue el horrible asesinato.
Al pasar por esa casa
varias descargas se oyeron,
160
Villa, con Trillo y su escolta
todos juntos perecieron,
Dos infames asesinos
al instante se bajaron,
sobre Villa y sus soldados
sus pistolas descargaron.
Con rumbo de Santa Bàrbara
los asesinos se fueron
y las tropas del gobierno
con furor los persiguieron.
Grande novedad causò,
en Hidalgo del Parral,
la muerte tan repentina
del valiente general.
Vuela, vuela, palomita,
párate en esa higuerilla,
avísales a los gringos
que murió Francisco Villa.
Ahora sí, gringos cobardes,
recobren ya su valor,
ya se acabò Pancho Villa
que era de ustedes terror.
En el pueblo de Columbus
sus recuerdos les dejò,
nomás diecisiete gringos
fueron los que allí dejò.
Despedida no les doy,
la angustia no es muy sencilla,
¡la falta que hace a mi patria
el señor Francisco Villa!
Aunque les pese, repito,
sin facha ni alevosías,
pollos como Pancho Villa,
no nacen todos los días.
161
El 20 de julio de 1923, el General de División Francisco Villa (Doroteo Arango) fue
asesinado, al caer en una emboscada, cuando viajaba a bordo de su automóvil al
dirigirse; de la ciudad de Parral, Chihuahua, a la hacienda de Canutio, Durango.
En el atentado murieron también: el secretario de Villa Miguel Trillo, Claro Hurtado,
Ramón Contreras, Daniel Tamayo y Rosalío Hurtado.
Jesús Salas Barraza, diputado local del estado de Durango, organizó a un grupo de
enemigos de Villa para darle muerte, el grupo estuvo integrado por: Melitòn Lozoya,
Librado Martínez, Ramón Guerra; quien murió en la refriega, Josè Saenz Pardo,
José Guerra, José Barraza, Ruperto Vara y Juan López Saenz Pardo.
Existen varias versiones acerca de la dirección intelectual y el patrocinio del
asesinato de Villa.
Según Jesús Salas Barraza, se tratò de una venganza personal: "En bien de la
patria".
Según el diputado Emilio Gandarilla, el general Plutarco Elìas Calles fue el autor
intelectual y patrocinador de la acción. También se ha relacionado con el suceso a:
Gabriel Chávez, Eduardo Rico, Guillermo Portillo y a Jesús Corral Valles.
Los supuestos motivos del asesinato de Villa fueron sobre todo: su virtual apoyo a
la inminente candidatura de don Adolfo de la Huerta, así como los supuestos planes
de organización de una nueva rebelión en contra de Àlvaro Obregón, para la cual
Villa ya contaba con armas y parque, así como con gente dispuesta en el norte de
Durango, el sur de los estados de Chihuahua y Coahuila.
La muerte de Villa fue teatralizada por Juan Tovar en su obra: La Madrugada o
Corrido de la muerte y atroz asesinato del general Francisco Villa, asimismo existe
el relato de Victor Ceja Reyes: Yo Maté a Villa, de la misma manera, la
representación de la muerte de Villa aparece en diversas películas nacionales.
Entre los corridos màs famosos que se refiere al asesinato de Villa se encuentran:
La tumba abandonada, de Pepe Albarrán y El Mayor de los Dorados, de Jesús
Berrones.
162
163
164
165
166
La decapitacion de Pancho Villa58
Anónimo.
No respetan ya los gringos,
ni hasta la paz sepulcral,
pues profanaron la tumba,
de Pancho Villa en Parral.
Se le puso en el magín,
a un mercachifle sajón,
que ganaría muchos pesos
explotando un buen filón.
En cada pueblo de primos
les haría una exhibición,
donde vieran la cabeza
de Pancho Villa , a tostón.
Y cual lo pensó lo hizo,
ni respeto ni razón,
profanó aquel cadáver
en esa triste ocasión.
El cemento lo rompió
con un barretón de hierro
y quitando tierra suelta,
sacó el cuerpo de su entierro.
Luego cortó la cabeza,
mísero despojo humano
y dejando abierta la fosa
huyó aquel americano.
El cuerpo ya cercenado,
arrojado en la oquedad,
fue encontrado al día siguiente
¡Oh, quò lujo de maldad!
Y cuentan que en un papel
decía con mucha malicia:
"Si reclaman la cabeza
en Columbus se cotiza".
Infamia tan peregrina,
58
JESÙS ROMERO FLORES. Corridos dé la Revolución Mexicana, Op. Cit. pp. 256 a 257.
167
nadie pensándolo habría
si el metal no lo pusieran
màs alto que la "hombradía".
Aunque se discuta mucho
al general Pancho Villa,
al morir mal y a traición
indigna tanta mancilla.
Solo en tiempos de barbarie
se vieron cosas malvadas,
pero en este siglo veinte
no debían ser fraguadas.
No lo pudieron vencer
los yanquis en buena lid
y cortaron su cabeza,
pues cuenta no ha de pedir.
Ese infame que esperò
a triunfar sobre un difunto,
merecía que lo enterraran
con Pancho Villa allí junto.
Con ésta ya me despido,
de tan amable reunión,
quisiera no haber sabido
esta infame y vil acción.
El 5 de febrero de 1926 en el Panteón de la ciudad de Parral, Chihuahua fue
exhumado y decapitado el cadáver del general Francisco Villa; así, en forma
involuntaria, Pancho Villa fue el protagonista post mortem de un corrido.
Los primeros rumores acerca del paradero de la cabeza del cadáver de Villa fueron,
como menciona el corrido; que se exhibía para espectáculo de circo, en el circo
Ringling Bros, de los Estados Unidos, otro rumor decía que algunos doctores
estadounidenses habían comprado la cabeza de Villa para examinarla, por sus
características criminales, estos y otros rumores corrieron y nunca se supo a ciencia
cierta a donde fue a parar la cabeza de Villa.
Años después del suceso, Victor Ceja Reyes investigò a fondo el asunto y llegò a la
conclusión de que el capitán José Elpidio Garcilazo, obedeciendo las òrdenes del
168
general Francisco Durazo, ordenò a algunos de sus subalternos; la exhumación y
decapitación del cadáver de Villa.
Ceja Reyes, después de indagar esta necrófila historia, nunca pudo saber tampoco,
qué hicieron los profanadores con la cabeza de Villa, ni los motivos de ilìcito.
169
La tumba abandonada59
Pepe Albarrán.
Cuantos jilgueros y zenzontles veo pasar
pero qué tristes cantan esas avecillas,
van a Chihuahua y a llorar sobre Parral
donde descansa el General Francisco Villa.
Lloran al ver... aquella tumba
donde descansa para siempre el General,
sin un clavel... sin flor ninguna
solo hojas secas que le ofrenda el vendaval.
De sus Dorados nadie quiere recordar
que Villa duerme bajo el cielo de Chihuahua,
solo las aves que gorgean sobre el Parral
van a llorar sobre la tumba abandonada.
Solo uno fue... que no ha olvidado
y a su sepulcro una oración le fue a dejar,
amigo fiel... y gran soldado.
Grabo en su tumba: "Estoy presente General".
Canten zenzontles y jilgueros sin parar
y que sus trinos se oigan en la serranía,
y cuando vuelen bajo el cielo de Parral
lloren conmigo por aquel Francisco Villa.
Adiós, Adiós... mis avecillas
yo también'quiero recordarle a mi Nación,
que allá en Parral... descansa Villa ç
en el regazo del lugar que tanto amó.
Compositor villista por convencimiento, Pepe Albarrán ha producido una buena
cantidad de corridos sobre la figura del, asì llamado, Centauro del Norte, entre los
que sobresale:. La tumba abandonada. Según Arturo Langle: "En esa pieza musical,
Albarrán cantó una verdad que, aunque triste, se prolongó por muchos años, pues
59
Corridos Famosos, Los Halcones del Sálitrlllo, Album de Discos FM-AFM- 2005, cantado por los
Halcones del Salítrillo.
170
a pesar de que Villa construyò, con anterioridad a su muerte, una capilla en el
cementerio de la ciudad de Chihuahua, para que en ella fuera depositado su cuerpo,
el destino se encargò de cambiar sus deseos.
Su calidad de exrevolucionario derrotado y el odio que las autoridades y mucha
gente màs le profesaba, dieron por resultado que; después de cometido el crimen
artero fuera enterrado en una fosa común en el Panteón Municipal de Parral. (...)
El éxito de La tumba abandonada llevo a Pepe a visitar Parral, obtuvo mayor
información y compuso lo que podemos considerar como la continuación de aquel
corrido. La inscripción que leyó en la tumba: "Estoy presente General" le impresionò
profundamente y con los nuevos datos compuso la versión definitiva de su
corrido".60
La tumba abandonada, autor Pepe Albarràn, cantado pr Los Alegres de Teràn
https://www.youtube.com/watch?v=GWc_c176dSs
60
ARTURO LANGLE RAMÌREZ. Crónica de la cobija de Pancho Villa, Mèxico, ediciòn del autor, s /
f., pp. 86 a 87.
171
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177
Ìndice
Pàgina
PRÒLOGO________________________________________________________3
La Perra Valiente___________________________________________________9
El Corrido de Columbus_____________________________________________13
Corrido del ataque de Ramón Ortiz al pueblo de Salamanca________________16
La persecución de Villa_____________________________________________19
El Chivo Encantado________________________________________________28
ROMANCE HISTÓRICO VILLISTA____________________________________31
La toma de La Piedad______________________________________________55
Combate de Numarán______________________________________________57
Corrido del saqueo de Salamanca_____________________________________59
La llegada de Villa a Tepehuanes_____________________________________62
Corrido al General Aguirre___________________________________________64
Corrido de Chávez Garcia vs. Flores___________________________________67
Corrido de Inés Chávez Garcia o El desafío de Chávez Garcia______________69
Corrido de la Defensa Social de Valparaíso, Zacatecas____________________74
Corrido de Eligio Daza Gòmez_______________________________________80
Gran tragedia del horrible asalto que sufrió el tren de Tepehuanes___________82
Corrido de Pueblo Nuevo de Degollado________________________________86
Corrido de Uriangato_______________________________________________88
Corrido de Juan Garcia_____________________________________________92
Corrido del asalto al tren de pasajeros en La Piedra Encimada, o
La muerte de Marcial Ortiz___________________________________________95
Corrido de Rafael “El Mocho” Nares___________________________________98
Corrido de Orlachia________________________________________________99
Corrido de Macario Silva___________________________________________103
Corrido de Chàvez Garcìa contra Villarreal_____________________________105
178
Corrido de Chàvez Garcìa__________________________________________107
Tragedia del combate en Navacoyàn y en La Estancia de San Pablo,
el dia trece de mayo de 1919________________________________________113
Corrido de Naranjo y Sabino________________________________________118
El Corrido de Carreón_____________________________________________122
Tragedia de Martín________________________________________________126
Aprehensiòn del General Àngeles____________________________________129
Tragedia del General Felipe Àngeles_________________________________132
Corrido del General Felipe Àngeles___________________________________136
La rendicion de Villa_______________________________________________142
La conferencia con Villa____________________________________________145
Rendición de Francisco Villa y sus leales guerrilleros_____________________150
Verdaderos detalles del asesinato del General Francisco Villa.
Cometido en Hidalgo del Parral, Chih., el 20 de julio de 1923______________155
La muerte de Francisco Villa. Segunda parte___________________________158
La decapitacion de Pancho Villa_____________________________________166
La tumba abandonada_____________________________________________169
FUENTES______________________________________________________171

La Lira de la Villada.pdf

  • 1.
    1 La lira deLa Villada Cancionero històrico de las guerrillas villistas Antonio Avitia Hernàndez Mèxico, 2022
  • 2.
  • 3.
    3 PRÒLOGO En la historiografíade la Revolución Mexicana existen diversas omisiones o huecos de investigación sobre algunos movimientos regionales como los de La Villada o Las Guerrillas Villistas. Las causas que originaron La Villada se remontan a 1914, en los momentos de las diferencias jerárquicas entre Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército Constitucionalista y el general Francisco Villa, lìder militar de la División del Norte. La desavenencia era, en es'encia, sobre las decisiones bèlicas de la guerra revolucionaria contra el gobierno usurpador contrarrevolucionario del general Victoriano Huerta. Las pláticas de Ell Pacto de Torreón, de septiembre de 1914, de avenencia entre Villa y Carranza resultaron infructuosas y la Convención de Aguascalientes, de noviembre de 1914, dividió de manera definitiva a los ejércitos revolucionarios, estableciendo la pugna entre los dos nuevos gobiernos nacionales, producto del triunfo contra la dictadura huertista; el Gobierno Convencionista y el Gobierno Constitucionalista. En abril de 1915, la lucha de facciones provocó las batallas más sangrientas de la historia mexicana; Celaya, Trinidad y Èbano fueron los lugares donde la antigua División del Norte, transformada en parte del Ejército Convencionista fue perdiendo el grueso de sus efectivos y vituallas. Sin esperanza de levantar cabeza, el derrotado Ejército Convencionista se replegó a sus terrenos naturales del norte del país. Sin embargo, durante su paso por los estados del centro y occidente, surgieron diversos grupos guerrilleros; aparentemente aliados al Gobierno Convencionista y seguidores de la mítica figura de Francisco Villa. Es de hecho, el momento en que surge La Villada como movimiento popular alterno a la derrota del convencionismo. Al caer el sostenimiento militar del Gobierno Convencionista, su último presidente; Francisco Lagos Cházaro, siguió a las tropas de Benjamín Argumedo a Durango, en el intento de levantar el espíritu popular del convencionismo.
  • 4.
    4 Sin el convencimientopersonal de su legitimidad polìtica y poder nacional, Lagos Cházaro prefirió el exiliarse en los Estados Unidos mientras que, en febrero de 1916, Argumedo, enfrentado a los carrancistas constitucionalistas de Durango, al mantener la efímera fidelidad a su extinto gobierno, fue fusilado con el fondo musical de la lírica de las recién creadas Mañanas de Benjamín Argumedo. Al terminar el Gobierno de la Convención, sin el control político del país, los hombres de Villa y Zapata continuaron la lucha insistente por sus demandas de tierra, justicia y libertad. Sin medir consecuencias, o esperando propicios acontecimientos a su favor, el 9 de marzo de 1916, Villa invadió la población de Columbus, Nuevo México, en los Estados Unidos y este suceso fue suficiente para que; una parte del Ejército Estadounidense, iniciara la Expedición Punitiva en territorio mexicano. Mientras Villa era infructuosamente perseguido por las tropas estadounienses, en el estado de Chihuahua, en otros lugares de la República se suscitaban las acciones de los guerrilleros villistas, algunas de las cuales eran catalogadas, màs como de bandidaje común, que como de lucha social revoluicionaria, dado que la belicosidad de algunas de estas guerrillas, era focalizada en contra de la poblaciòn civil y no asì en contra las tropas constitucionalistas. Así surgieron guerrillas autodenominadas villistas en los estados de: Jalisco, Chihuahua, Zacatecas, Nuevo México, Guanajuato, Michoacán, Colima, Coahuila, Durango y Nayarit, bajo las òrdenes de jefes regionales como Pedro Zamora, Ramón Ortiz, Luis B. Gutiérrez, Aurelio E. Murga Terán, José Inés Chávez García, el propio Francisco Villa, Félix Díaz, Justo Avila, Macario Silva, Lorenzo Avalos, Sabino Rodríguez, Carlos Chávez, Dionisio Carreón, Juan Galindo, Martín López e Hipólito Villa, entre muchos otros. Con intenciones de reconstruir a la División del Norte, Villa ocupó las ciudades de Chihuahua y Torreón, a fines de 1916. Sin embargo, estas acciones de brillo militar no tuvieron ya los aliados ni el apoyo suficiente para rehacer al ejército vencedor de Victoriano Huerta. Las banderas villistas eran agraristas, de lucha por el progreso, la democracia, la justicia y la educación y sus postulados están expresados en diversos documentos
  • 5.
    5 como la LeyAgraria Villista de 1915; el Manifiesto a la Nación, de San Andrés, Chihuahua, fechado en 1916; El Manifiesto al Pueblo Mexicano, de Chihuahua, Chihuahua, de 1914; A mis compatriotas, al pueblo y al Gobierno de los Estados Unidos, de Naco, Sonora, fechado1 el 5 de noviembre de 1915. Entre estos documentos es digno mencionar el desconocido Plan de Río Florido; hoy Villa Ocampo, Durango, fechado en 1919, contra el gobierno de Venustiano Carranza. El periodo carrancista de 1916 a 1920 se mantuvo legítimo, a pesar de las múltiples pugnas regionales, como las ya mencionadas guerrillas villistas que, de vez en cuando, daban albazos espectaculares en las ciudades del norte del país. De la misma manera el Ejército Constitucionalista tuvo que enfrentar a la guerra agrarista de los zapatistas de Morelos, Puebla, Tlaxcala, Guerrero y el Estado de México. Otros conflictos durante el periodo fueron: La contrarrevolución de Félix Díaz con su Ejercito Reorganizador Nacional que tuvo brotes rebeldes en diversos estados; el Movimiento Soberanista Oaxaqueño; la Rebelión de los Finqueros chiapanecos; mejor conocidos como de los mapaches. La Revolución Emancipadora de Pueblos y Razas de América, que enarbolaba el Plan de San Diego; y la Expedición Punitiva estadounidense. De la misma manera, en medio de la inestabilidad económica y monetaria el gobierno de Carranza tuvo que sortear la fluctuación de preferencia entre el bando aliado y el teutón para la posible participaciòn de México en la Primera Guerra Mundial, así como las terribles pérdidas humanas producto de la hambruna y la peste, sobre todo por la influenza española en 1918. En esos conflictivos años también se suscitaron rebeliones poco explicables, como la del general Elizondo y se desarrollaron fuertes cacicazgos, como el de Manuel Pelaes, a la sombra del gobierno estadounidense, en la región petrolera de los estados de Veracruz y Tamaulipas. Por otra parte, los católicos mexicanos, limitados en su culto y propiedades, también externaron su descontento por la vía armada. De cualquier manera, la promulgación de la Constitución de 1917, dio legitimidad y cohesión al grupo constitucionalista hasta el momento en que sus desavenencias internas no permitieron màs que el rompimiento para que; en 1920, surgiera la
  • 6.
    6 hegemonía del GrupoSonora que resultó triunfante, enarbolando el Plan de Agua Prieta, encumbrando a este grupo polìtico en el Palacio Nacional, al tiempo que su principal vocero y presidente interino; Adolfo De la Huerta, logró la rendición de Villa, acabando con uno de los principales focos insurreccionales del país. De La Villada, entre 1916 y 1920, surgieron una gran cantidad de composiciones de la lírica narrativa y su confrontación con otras fuentes: documentales, hemerográficas y bibliográficas, entre otras, dan validez histórica a las diversas creaciones, al cotejar la autenticidad y veracidad de los acontecimientos que narran y los personajes y lugares que mencionan. Cada una de las composiciones incluidas en este trabajo tienen un texto adicional que las ubica en lugar, tiempo y circunstancia. Los corridos históricos, en el contenido de sus letras, obedecen al bando al que el autor pertenece, por lo cual no se puede pedir objetividad al documento cantado o publicado en hoja suelta. De hecho, el principal valor de la lírica narrativa histórica de La Villada se centra en su fuerza testimonial, la cual tiene tanto o más peso específico que los escuetos y dispersos partes de guerra, por la belleza poética con que relatan los acontecimientos y describen a los personajes populares regionales del movimiento. Al ubicar cronológicamente las composiciones compiladas, junto con la reseña de su cotejo histórico, heurìstico y hermenèutico, se tiene clara una secuencia del devenir histórico de la actuación protagónica de las guerrillas villistas en el país, así como la de sus antagónicas Defensas Sociales regionales y el Ejército Federal y las compañías de soldados auxiliares irregulares que combatieron a las guerrillas de La Villada. Los corridos reunidos abarcan desde 1916, iniciando con el corrido jaliscience de La Perra Valiente y la secuencia se prolonga hasta 1926 con La decapitación del cadáver de Villa y La tumba abandonada que tal vez sea el màs famoso corrido villista. Francisco Villa es el personaje de la historia mexicana sobre el cual se han compuesto una mayor cantidad de corridos históricos y ficticios.
  • 7.
    7 Como guerrero revolucionario,Villa ha sido objeto de un culto popular poco común y suman cientos los libros, películas y documentales nacionales y extranjeros que se ocupan de su vida y acciones militares, tanto en lo histórico como en lo legendario y de ficción. El culto a Villa incluye obras iconográficas y serigráficas, oraciones, murales, posters, fotografías y carteles, así como monumentos, calles, poblados, villas, marcas de productos, negocios y logotipos con el nombre y la figura del personaje. Desde su asesinato, ocurrido en 1923, Pancho Villa no era considerado oficialmente entre los héroes de la Revolución Mexicana, a pesar de su decisiva participación como brazo armado de la guerra antihuertista. El episodio de la guerrilla villista que nos ocupa, en la que el asì llamado Centauro del Norte se enfrentó al triunfante Gobierno Constitucionalista, provocó que la promoción de su culto oficial fuese postergada y, en cambio, en una buena cantidad de literatura histórica se intentó desvirtuar la importante actuación de Villa en la conformación del México moderno. Fue hasta el 25 de noviembre de 1966 cuando el nombre del general Francisco Villa, escrito con letras de oro, fue descubierto en el recinto de la Cámara de Diputados del Congreso de la Uniòn. A partir de ese momento, el reconocimiento del Gobierno Mexicano a Villa es algo que ya no es mal visto y, el 28 de noviembre de 1976, los restos del guerrero durangueño fueron reinhumados en el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México.
  • 8.
  • 9.
    9 La Perra Valiente1 Anónimo Novecientosdieciséis, también el cuatro de marzo, murió la Perra Valiente, la hicieron dos mil pedazos. Murió la Perra Valiente a las seis de la mañana, con un mauser en las manos, porque no se acobardaba. En el sitio de Volcanes, no me quisiera acordar, donde ascendió el mayor Flores a teniente coronel. En el sitio de Volcanes no me quisiera acordar, fusilaron a La Perra en la esquina de un corral. Decía la Perra Valiente, cuando me miró rodeado: "No corra mi general, qué ¿no me mira sitiado?". El general avanzando, qué caso le había de hacer: "Defiéndete como puedas, algún fin has de tener". Decía el capitán Téllez: “¿No decías que eras valiente, querías conocer tu padre, aquí lo tienes presente?". Dijo el capitán Tellez: como él fue el que lo mató, que después de estar herido, el máuser le descargó. 1 VICENTE T. MENDOZA. El romance español y el corrido mexicano (Estudio comparativo), México, UNAM, 1937, pp. 509 a 510.
  • 10.
    10 Decía don PedroZamora: "La Perra, ¿donde estará?" le contesta Catarino: "Ya se halla en la eternidad". Decía Catarino Díaz: "Nos quieren hacer poquitos, ya mataron a La Perra, pero quedan los perritos". Decía Catarino Díaz, quemando parque de acero: "Ya mataron a La Perra, murió mi fiel compañero". Decía don Pedro Zamora: “Salimos a Cuernavaca, ya mataron a La Perra, pero les queda La Urraca”. Decía don Pedro Zamora, haciéndose hacia un corral: "Vamos haciéndoles fuego, no a todos nos matarán". Pantaleón Robles decía, paradito en una laja: "Si ganaron o perdieron, voy agarrando ventaja". Salió don Pedro Zamora, con rumbo a La Lagunilla, con diecinueve soldados gritándoles: "¡Viva Villa!". Ya con ésta me despido, son recuerdos de la guerra; aquí se acaba el corrido de Saturnino La Perra.
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    11 Después de lasderrotas de la División del Norte, los grupos regionales afiliados al Gobierno Convencionista (villistas); fueron quedando aislados, se rindieron, o fueron derrotados y sus jefes: fueron fusilados, afiliados al constitucionalismo o se dedicaron al bandidaje. En el estado de Jalisco, la partida del general Pedro Zamora, quien había peleado en las filas maderistas y después contra la dictadura huertista, se hallo en 1916 peleando como villista, asaltando haciendas y poblados en el sur del estado. Uno de los principales jefes del general Pedro Zamora fue el mayor Saturnino Medina, mejor conocido como La Perra, apodo que se gano porque en los momentos de combate se ponía a ladrar como perro. La acción mas importante de Saturnino Medina fue la derrota de los 100 efectivos constitucionalistas del general Manuel G. Ulloa, en la hacienda El Gallinero, en febrero de 1916, excediéndose con el plagio de 8 mujeres. De Guadalajara, el general Pablo Quiroga, comandante militar del estado de Jalisco, envió a los 200 de tropa del mayor Petronilo Flores para combatir a la guerrilla zamorista. Flores trabo combate con los de Zamora el 4 de marzo de 1916, en la hacienda de Volcanes, municipio de Atenguillo, Jalisco. En el encuentro murió Saturnino Medina junto con algunos de sus soldados. El cadáver de La Perra fue conducido a Cuautla, Jalisco para su exhibición. La guerrilla de Pedro Zamora continuó combatiendo, hasya 1920, junto con sus subordinados: Catarino Díaz y José Covarrubias, mejor conocido como La Urraca.
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    12 Portada de librosobre el jefe jalisciense Pedro Zamora
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    13 El Corrido deColumbus2 Anónimo Cuando entramos a la plaza de Columbus todos los gringos se echaron a correr, y gritaba su padre Pancho Villa: "¡Mexicanos, avancen al cuartel...!" Pancho Villa, valiente guerrillero y sus soldados al pie del cañón, disparaban hasta el último cartucho en defensa de nuestra nación. Si porque somos muy pocos los villistas piensan los gringos que nos van a acabar, aunque traigan mil fusiles y cañones en la sierra los van a dejar... ¿Qué se creían los norteamericanos que'l combatir era un baile de carquis... ? Con la cara tapada de vergüenza van de vuelta para su país. Mister Wilson, Carranza y su pandilla, el chapopote quisieron confiscar: mientras viva, su padre Pancho Villa, La Adelita ¡se los va a llevar! Adiós mi México, febrero veintitrés: dejo Carranza pasar americanos, diez mil soldados, quinientos airoplanos, ¡siguiendo a Villa queriéndolo matar...! Francisco Villa, ya no monta a caballo, ni sus soldados tampoco montarán: ¡Francisco Villa, es dueño de airoplanos, que los manija, con gran tranquilidad...! 2 ALEJANDRO GOMEZ MAGANDA. Corridos y Cantares de la Revolución Mexicana, México, Instituto Mexicano de Cultura, 1970, pp. 58 a 59.
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    14 El 9 demarzo de 1916, a las 4:30 de la mañana., Francisco Villa y sus generales Rafael Castro y Pablo López, con 400 de tropa, atacaron de manera sorpresiva, la población de Columbus, Nuevo México, en territorio estadounidense. En el ataque a Columbus, los villistas incendiaron dos manzanas, saquearon la población y se llevaron material bélico y caballos. Las bajas fueron del bando estadunidense fueron siete soldados y siete civiles muertos, mientras que, del lado villista, hubo pocas bajas. Después del ataque, los guerrilleros de Villa se retiraron de Columbus a las 6 de la mañana. Se desconocen los motivos que Villa tuvo para atacar Columbus y; entre las varias suposiciones al respecto sobresalen las siguientes: por surtirse de armamento; por vengarse de un comerciante estadounidense que lo había defraudado con la venta de parque inservible; corno represalia por el reconocimiento del Gobierno Estadounidense de Woodrow Wilson al Gobierno Constitucionalista de Venustiano Carranza y; porque el Gobierno Estadounidense permitió el paso de tropas carrancistas en su territorio, para combatir a los villistas en el estado de Sonora. Se llego a decir incluso que Villa había sido patrocinado por algunos capitalistas estadounidenses para provocar una invasión a México. Luego de la incursión a Columbus, las relaciones entre México y Estados Unidos se pusieron tensas y, como represalia, el Gobierno Estadounidense envió tropas invasoras a territorio mexicano, a partir del 15 de marzo, en la llamada Expedición Punitiva, que fue autorizada por el Gobierno Constitucionalista. En esta invasión, tropas norteamericanas se internaron en el estado de Chihuahua, para combatir a Francisco Villa y ofrecieron recompensa por su cabeza. La Expedición Punitiva habría de prolongarse hasta el 7 de febrero de.1917.
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    15 En la ExpediciónPunitiva, el Gobierno de los Estados Unidos puso precio a la cabeza de Francisco Villa
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    16 Corrido del ataquede Ramón Ortiz al pueblo de Salamanca3 Anónimo Año de mil nuevecientos el dieciseis que paso, entro don Ramón Ortiz, al pueblo donde se crio. Al llegar a la estación, les pregunto si llegaba, el Ferrocarril Central o algún otro tren de carga. Los empleados contestaban, con un semblante apacible: "Señor, todavía no sé, pero ahorita suena el timbre". Luego al momento lo supo que sí tenía que llegar, "¡Ay!", les dice a sus amigos: "No lo vayan a bailar". Luego se fue para el centro con muchísimo valor; con unos cuantos soldados pero hombres de corazón. Luego se fue para el centro pasiándose en su caballo, toda la calle de Juárez el mero treinta de mayo. Dos vueltas dio por la calle, de una punta hasta l’otra; le mataron el caballo y fue toda su derrota. Dicen que me han de abajar de los cerros arrastrando; 3 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío, (Hazañas tragedias y corridos (1910- 1920), México, Ed. Katún, 1983, pp. 90 a 92.
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    17 ya se lesahorra el trabajo, yo solito vine andando. Decía don Ramón Ortiz: "Decían que no había de entrar; ya les di pruebas de hombre, ya me voy a retirar". "Yo ya vide a mi mama, que era lo que yo deseaba; adiós todos mis amigos, ya me voy a mi morada". "Adiós todos mis amigos, adiós mi mamá, también, ya yo me voy pa' los cerros, a ver si llego con bien". Ya con ésta me despido, pasando por la estación, han de dispensarme el rato, que pasaron con Ramón.
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    18 Con respecto aRamón Ortiz, el investigador guanajuatense Juan Diego Razo Oliva nos refiere que Ortiz fue: "Salmantino de alrededor de 35 años, que trabajó en una pequeña propiedad del suroriente de Salamanca. Recién ocupada esta ciudad por los carrancistas triunfadores de Celaya, en abril de 1915, un oficial intento fusilarlo por supuestos nexos con el villismo. Ortiz se salvo de morir, pero no de una cruel sabliza, a manos del carrancista. Lleno de justo coraje, reuniendo a sus amigos y vecinos: José Olivares, José Rostro y Guadalupe Flores, Ortiz se levanto en armas. Como general brigadier villista recorrió un ancho territorio; desde Celaya-San Miguel, hasta León y Degollado, y desde Salvatierra-Yuriria hasta Huanímaro- Pénjamo. En marzo de 1918, combatiendo en un punto llamado La Yerbabuena, Jalisco, Ramón Ortiz cayo muerto y su cadáver fue decapitado, para exponer la cabeza en Salamanca. Su corrido narra cuando ataco Salamanca en mayo (el día treinta) de 1916, entrando al poblado para ver a su madre, a que lo vieran sus amigos, ya en plan rebelde, y para apoderarse de un tren con municiones"4 Poco después Ramón Ortiz se integro a las fuerzas del bandido José Inés Chávez García. 4 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. El Corrido Histórico del Bajío Guanajuatense, México,disco TLALLI, (Texto adicional al disco Testimonios al viento, Corridos históricos del Bajío), 1983,, p. 6.
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    19 La persecución deVilla5 Anónimo De nuestra patria, México querido gobernando Carranza en el país, pasaron doce mil americanos, queriendo a Villa castigar por un desliz. ¡Ay! Carranza les dice afanoso: "Si son valientes y lo quieren perseguir, concedido, les doy el permiso para que así se enseñen a morir". Organizaron tras él persecusiones, sin llegarle jamas a divisar, y regresaban muy tristes y abatidos, por no poder a Villa castigar. Los soldaditos que vinieron desde Texas, los pobrecitos comenzaron a temblar, muy fatigados de ocho horas de camino, los pobrecitos se querían regresar. Aquellos soldados muestrábanse biliosos, por las marchas penosas bajo el sol y burlándose de ellos Pancho Villa, les enviaba recados de dolor. Pancho Villa ya no anda a caballo, ni su gente tampoco andará, Pancho Villa es dueño de airoplanos y los alquila con gran comodidad. Cuando creyeron que Villa estaba muerto, todos gritaban con gusto y con afán: "Ahora sí, queridos compañeros, vamos a Texas cubiertos de honor". Más no sabían que Villa estaba vivo y que con él nunca habían ya de poder, ahí si quieren hacerle una visita, 5 CELESTINO HERRERA FRIMONT. Corridos de la Revolución, Pachuca, Hidalgo, Ediciones del Instituto Científico y Literario, 1934, pp. 72 a 78.
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    20 está en Parral,lo pueden ir a ver. Comenzaron a echar expediciones, Pancho Villa también se transformo, se vistió de soldado americano, toda su gente también se transformo. Más cuando vieron que flotaba la bandera que Villa les pinto, se equivocaron también los pilotos, se bajaron y prisioneros los cogió. Pancho Villa les dice en su mensaje, que en Carrizal seiscientos les mato, que agradezcan a Don Venustiano, los prisioneros él fue quien los salvo. ¡Ay! Carranza les dice afanoso: "Si son valientes y lo quieren perseguir yo les extiendo amplio permiso para que así se enseñen a morir". Toda la gente, allá en Ciudad Juárez, toda la gente asombrada se quedo, de ver tanto soldado americano, que Pancho Villa en los postes colgó. Qué pensarían estos americanos, que combatir era un baile de carquis, con su cara llena de vergüenza, se regresaron otra vez a su país. Como saben que en México se mata y que a diario se mueren por acá, con un solo soldado, mexicano, nuestra bandera en sus manos flotará. Cuando entraron los gringos a Chihuahua, todos pensaron que nos iban a asustar, pensarían que iban para Nicaragua, muy asustados pudieron regresar.
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    21 El famoso corridode La persecución de Villa, mal que bien, nos da razón de la Expedición Punitiva, que, al mando del general John J. Pershing, se inicio el 15 de marzo de 1916 y se prolongo hasta el 5 de febrero de 1917. Durante todo ese lapso, los estadounidenses invasores no pudieron lograr su supuesto objetivo de atrapar a Francisco Villa para castigarlo por su incursión a Columbus, Nuevo México (ver corrido de Columbus). Si embargo, en su avance por el estado de Chihuahua suscitaron algunos encuentros con tropas carrancistas y con la población civil. El 12 de abril de 1916 la guarnición de Parral, Chihuahua junto con la población civil del mismo lugar, detuvieron el avance de la invasión hacia el centro del país. Pershing estableció cuartel en la Colonia Dublán, poblada por mormones de origen estadounidense, y de ahí organizó sus movimientos por el estado de Chihuahua. El 18 de junio, las fuerzas estadounidenses del capitán Charles T. Boyd intentaron ocupar la Estación de Carrizal, Chihuahua y fueron rechazados por los carrancistas del general Félix U. Gómez. En esta acción murieron Boyd y Gómez, junto con algunos cientos de soldados de los dos bandos (aunque en el corrido se alude a Francisco Villa como el defensor de El Carrizal). Por su parte, Francisco Villa estuvo herido durante algún tiempo, pero sus tropas seguían hostilizando a los carrancistas: al recuperarse, Villa incursionó en los poblados texanos de Glen Springs y Boquillas, e incluso llegó a tomar la capital del estado de Chihuahua. Años después, el general John J. Pershing, fue nombrado general en jefe de los Ejércitos Aliados en Europa, en el momento en que Estados Unidos tomó participación en la Primera Guerra Mundial.
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    22 La salida delas tropas estadounidenses de territorio mexicano se debió; tanto a la presión por la Primera Guerra Mundial, como a las conferencias de paz entre el gobierno mexicano y el estadounidense. Tropas estadounidenses de la Expedición Punitiva
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    23 1916. Corrido dePancho Villa (o La Expedición Punitiva). A. Anónimo. S. p. i. S. l.
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    24 1916. La persecuciónde Villa. A. Anónimo. I. Eduardo Guerrero. México.
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    25 1916. La persecuciónde Villa. A. Anónimo. I. Eduardo Guerrero. S. l. S. f.
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    26 1916. Corrido dela persecución de Villa. A. Anónimo. G. Taller de la Gráfica Popular S. f.
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    27 1917. Corrido dela persecución de Villa. A. Anónimo. S. p. i. S. l. S. f.
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    28 El Chivo Encantado6 Anónimo DeApatzingán a Paracho, ¡ay!, qué dolores causó ese engendro del Demonio a quien Santana mato. El Chivo Prieto Encantado esas tierras recorrió dejando en todas las partes la miseria y el dolor. Llegando hasta La Cañada, de las guaris abuso, El Chivo Prieto Encantado que ya el Diablo se llevo. Con Inés Chávez Ramírez al estado maltrato, robaron vacas y chivas y los jacales quemó. Santana Galván un día, en un paso les salió y le dijo que era un indio, que fabricaba carbón. El Chivo Prieto Encantado a Santana prometió dejarle las manos libres, si entraba en el escuadrón. Santana Galván le dijo: "Ya a ese precio me enroló", pero llegando la noche }al Chivo Prieto mato. A la orilla del camino, El Chivo Prieto durmió, con hombres que ese Santana, entre pinos los metió. 6 VICENTE T. MENDOZA. El Corrido Mexicano, México, Fondo e Cultura Económica, Colección Popular #139, 1984, pp. 219 a 221
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    29 Bajaron de entrelos pinos, como pinos en fogon, los hombres del Güero Ramos, por encargo de Galván. Gritaban todo a una: "¡Viva la Revolución!" Y al Chivo Prieto mataron, sin valerle lo barbón. Santana Galván le trajo, la cabeza a la ciudad del Chivo Prieto Encantado, ejemplo de gran maldad. Volando por esa sierra, de Paracho a Apatzingán, van palomas de mi tierra, huyendo de un gavilán. Son las pobrecitas guaris, que lloran en su volado, los daños que les hiciera, El Chivo Prieto Encantado. Ya con ésta me despido, aunque regreso mañana, y así mataron al Chivo, esos hombres de Santana.
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    30 El general LuisB. Gutiérrez, mejor conocido como El Chivo Prieto Encantado fue oriundo de Arteaga, Michoacán y participó en la Revolución como: maderista, antihuertista, convencionista y finalmente como bandido, aunque se autodenominaba villista. Como convencionista, Luis B. Gutiérrez peleo bajo las ordenes del general Pedo Zamora y como bandido actuó al lado de José Inés Chávez García (ver corrido de José Inés Chávez García) y su superficie de acción abarco partes de los estados de: Michoacán, Colima y Jalisco. Los datos sobre la muerte de El Chivo Prieto Encantado son muy contradictorios: mientras que en el corrido se menciona que quien mato al Chivo Encantado fue Santana Galván; Vicente González Méndez y Héctor Ortiz Ibarra ubican la muerte de El Chivo Encantado en la hacienda de El Naranjo, Colima, a manos del tingüindense Ignacio Huerta. Otra versión; la única que da fecha exacta del suceso, es la de Ricardo B. Nuñez quien nos dice que: "El Chivo Encantado tuvo la osadía de tomar el entonces pueblo de Tecomán, Colima, haciendo sus víctimas entre los comerciantes del lugar, a los cuales robo una fuerte cantidad de mercancías, quemó la Estación del ferrocarril y; después de una arenga que dirigió a los habitantes del poblado, huyó con su botín al estado de Michoacán, siendo alcanzado por los soldados de la guarnición de Colima, los cuales le quitaron el producto de aquel robo. Pocos días después, el 26 de agosto de 1916,El Chivo Encantado fue muerto cerca de la hacienda de La Estrella, Jalisco, y su cabeza fue llevada a la ciudad de Colima por el señor Telésforo Aguilar,
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    31 ROMANCE HISTÓRICO VILLISTA7 Anónimo (Fragmentos) (...) IV.-Fusilamiento de los Juilones Los del Primer Escuadrón allí quedamos pendientes, llevando la comisión de ir a quemar los puentes. La fecha del treinta y uno, cuando ya había amanecido, nos fuimos a descansar hasta el arroyo del Nido. En este arroyo del Nido tuvimos muy bien cuidado, porque cada uno estuvo de saber el resultado. No esperaba el enemigo, en aquella hora fatal, corriendo como aves tristes por todito el mezquital. Unos cuantos de a caballo, los fueron a perseguir y al darle baque8 para atrás ninguno quería venir. La tropa no interesaba de los pobres pasajeros querían que a la guarnición los hicieran prisioneros. Pocos momentos después 7 Romance Histórico Villista, (Diario en verso de un soldado de Villa), Chihuahua, Chihuahua, publicación de Antonio Delgado, 1975, pp. 43 a 148. 8 Baque para atrás.- Baque barbarismo del inglés, back, atrás o detrás, de vuelta o retorno.
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    32 llegamos con losjuilones, los mandaron fusilar por puritos arrancones. Si estos tuvieran confianza y no hubieran arrancado, los hubieran perdonado, no los hubieran matado. (...) IX.- Hay que asaltar un tren. El trece ya recibimos la orden para marchar al rumbo de Sacramento que era donde había qué agarrar. En el arroyo de La Tinaja el coronel dijo así: "Esta noche estudio el plan, para que se acuerden de mí". El catorce muy temprano reunió su oficialidad declarándoles un sueño bueno de felicidad. Les dijo a sus oficiales: "Mi sueño me da una idea, que en El Cobre hay que asaltar, un tren, no importa cual sea". Como a las cuatro de la tarde de La Tinaja salimos caminando con la gente hasta el lugar que dijimos. A la derecha de El Cobre hay un cerrito elevado, que de allí, no nos movimos hasta que no había aclarado. El quince, como lo he dicho, a la estación nos bajamos
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    33 buscando al telegrafista peroya no lo encontramos. Con los vecinos de allí tuvimos el derrotero que a las ocho de la mañana iba a pasar pasajero. Les dijo mi coronel: "que formen los Escuadrones aquí morimos o mueren todos estos coroneles". También ordeno a su gente que no fueran a tirar porque si era el pasajero lo tenían que respetar. Como a las ocho serían, cuando el tren se aproximaba no podíamos ver pelados un puro humo se miraba. Se le hacía a mi coronel que el tren ni había de llegar por haber tumbado postes y lo fueran a notar. El tren llego, no hubo duda, era tren de pasajeros que conducía a los traidores que van para el extranjero. (...) XII.- El veintisiete para Chihuahua marchamos El día veintidós salimos del rancho de Santa Rosa a dar molestias a Antonio, a Cienega de Mendoza. Antonio Perez decía: "Gente como esta no he visto, pero antes de que llegara, ya tenía el almuerzo listo".
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    34 Como a lascinco sería, llevo mi cuenta cabal, recibió mi coronel mensaje del general. En el mensaje decía que de allí se regresara a la toma de Chihuahua y en Las Huertas lo esperaba. Con ésta disposición mi coronel no avanzo a juntarse con Quevedo pero el mensaje mando. En ese mismo momento dijo: "Yo voy personal, andando toda la noche yo doy con el general". También ordeno que Aurelio, con la gente se quedara, para que otro día saliera y hasta La Playa avanzara. El día veintitrés salió, como lo habían ordenado, allí durmió con su gente todos en muy buen estado. El veinticuatro salió, con su gente organizada al rancho de Calabacillas, en donde hizo la jornada. Al llegar a Calabacillas al coronel encontramos diciéndonos: "Me fue mal, al general no lo hallamos". El veinticinco temprano nos dijo mi coronel: "Nos vamos a Sacramento, para irnos por todo el riel". Mando trozarles los hilos,
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    35 de la comunicación, tambiénles quemo unos postes, estos eran de pilón. Hasta enfrente de Las Quintas hemos podido llegar, organizada la tropa ya lista para pelear. Luego miramos un tren que rumbo al norte salía, disponiendo el coronel salirle a la travesía. El tren como malicioso, ya no quiso colar más se le hizo más conveniente devolverse para atrás. La tropa, a mata caballo, al tren se le abalanzo, pero como iban cansados al fin el tren se paso. No tuvimos novedad en estos tiros cambiados, nomás tres muías hirieron y se fueron los pelados. Al agua de Tierra Blanca, allí nos fuimos a sestear, siempre pendientes de ver si el tren se volvía a pelear. De allí mando el coronel avisarle al general; que su tropa se encontraba cerca de la vía Central. Al correo le hizo entender que se iba a Jesús María y que allí iba a dormir, donde lo hallaba otro día. Llegamos a éste ranchito, ya queriendo obscurecer,
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    36 hallando la novedad queun tren se alcanzaba a ver. Aurelio, que iba a paseo, al rancho de Sacramento allí se encontró a Quevedo reuniendo su campamento. Le mandaron avisar al coronel del ranchito, para ver qué disponía, Quevedo ya estaba listo. El coronel ordeno que tocaran botasilla9 para ir a traer al tren que acercándose venía. Tanto Quevedo como él, su tropa la organizaron, poniéndole en tiradores y en tiradores quedaron. El tren se nos devolvio, quién sabe porqué lo haría, cuando ya se disponía a entrar para La Boquilla. Al fin dejaron los puestos, no había esperanza ninguna, volviéndose a acampar como cosa de la una. El veintiséis se aclaro, luego alcanzamos a ver, dos trenes que iban a Juárez Treviño quería correr. Quevedo y Murga dijeron: "No hay que dejarlos pasar, preparemos a la gente por si se ofrece pelear". Formaron su línea de fuego, todita la infantería, 9 Botasilla.- toque de clarín para que los soldados ensillen sus cabalgaduras .
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    37 el tren noquiso la gorda, les dijo que no quería. Como en ese día anterior, se devolvieron atrás, dejándonos a nosotros en tiradores nomás. Unos cuantos oficiales los fueron a perseguir les tiraron unos tiros y nomás los vieron ir. Enseguida tramitaron que mejor avanzarían a donde estaba el general para ver qué les decía. Sus cálculos los echaron y el acuerdo fue seguir no faltando quien dijera que un tren se veía venir. Ese tren venía de Juárez y nosotros ya montados tuvimos que devolvernos a devolver los pelados. Ese tren vino propuesto, hasta estación Molinar creyendo estos que allí se podrían desembarcar. La intención es la que vale, lo digo en éstos renglones, que luego que ya nos vieron le avisaron a talones. Un oficial de Quevedo que iba adelante primero, éste les pudo coger de ellos un prisionero. Cerca del Cobre llegamos con esa persecución y de allí nos devolvimos con vaquitas a montón.
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    38 Al llegar aSacramento llegó comunicación que avanzara la Brigada y también la munición. El veintisiete a las cinco para Chihuahua marchamos y enfrentito de Las Quintas allí nos organizamos. (...) XIX. - Avanzó hasta Bermejillo a correrlos a patadas El dieciseis a las ocho, salimos a la estación, nos íbamos a embarcar y salir para Torreón. Los trenes no regresaron el jefe no lo sabía, nos volvimos a acampar, para salir otro día. Como seis vacas matamos, ya tirando la tantiada, de oír lo que nos decían, que por allá no había nada. José Arballo recordó, de las hambres retrasadas, mandó juntar las cabezas y llevarlas tatemadas. El horno, como era ajeno, no se quería calentar, temiendo que las cabezas crudas fueran a quedar. El diecisiete a las ocho, volvimos a regresar, formados a la estación comenzamos a embarcar.
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    39 A las diezde la mañana, ya Murga se había embarcado, haciendo también balance pieza de pan por pelado. Como a las dos de la tarde, nos despacho el general, ordenando al maquinista nos apeara en Peronal. Por la tarde y por la noche iba la tropa azorada, comiendo su pan con leche y cabeza tatemada. Como a las seis del dieciocho llegamos al Peronal, allí nos desembarcamos como ordeno el general. Don Nicolás que era jefe y general de Brigada avanzo hasta Bermejillo a correrlos a patadas. Los trenes del enemigo nos salieron a encontrar, no creían que por detrás los pudieron atacar. La gente de Martín López días antes se adelanto, les pudo quitar un tren y el otro se les salió. Como a las seis de la tarde un correo mando a avisar: "Bermejillo está tomado no tienen que vacilar". Fernández mando ordenar la tropa se organizara y después de organizada a Bermejillo avanzara. Pasamos por la estación
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    40 como gatos encostales preguntando, ¿donde había agua que darle a los animales?. Dormimos en un ranchito en la miseria siguiente, sin pasturas la remuda y sin comida la gente. El diecinueve seguimos a la estación Sacramento, era la orden de Fernández de poner su campamento. El día veinte nos dijeron: "Hoy descansan todo el día mientras llega a Bermejillo el general Pancho Villa". El veintiuno recibieron la orden para marchar diciendo: "A Gómez Palacio hoy nos vamos a tomar". A Gómez hemos salido, y poco antes de llegar nos pusieron un correo que ya podíamos entrar. En Gómez estaba Villa porque éste nos la ganó, viendo los trenes que traía el enemigo corrió. Como cinco cañonazos tiraron por dar la prueba, que otro día irían a quedar sin pantalón y sin leva. XX.- Veinticuatro horas son buenas para tomarles Torreón. Esa noche que llegamos, Villa ordenó a sus Brigadas que así pasaran la noche con las bestias enfrenadas.
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    41 A todos susoficiales les ordeno posesión; veinticuatro horas son buenas para tomarles Torreón. El veintidós a las cinco marchamos con ordenanza, con el general Fernández por tenerle más confianza. Villa le dijo a Fernández: "A tí te voy a mandar, por el cañón del Guarache, no te vayas a rajar". "Te llevas a Aurelio Murga, Brigada de San Andrés para que sepan en Torreón que con ellos se dan tres”. Al llegar a un cerro grande, frente al de La Cruz está, nos tiramos cañonazos que fue una barbaridad. El cerro estaba tomado por los mismos compañeros tirándoles metrallazos que parecían aguaceros. Fernández le dijo a Aurelio: "Aquí rompemos la guerra pasaremos en corrida aunque se muera uno que otro". Por el Cerro de Calabazas sube el Primer Escuadrón: "que quiten las posesiones que dan vista hacia Torreón". Al Cuarto Escuadrón le mandan que suban esos cerritos, no nos vayan a flanquear porque somos muy poquitos. Valdiviez, Murga y García,
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    42 los tres endisposición, dispusieron que García entrara por el cañón. Estando García de acuerdo que Murga lo protegiera, lo mandó subir al cerro que le nombran Polvorera. Murga subió con su escolta a cumplir la comisión, con otros cuantos soldados de uno y otro Escuadrón. Murga avanzó medio cerro luego se dio una parada, para apaciguar el fuego de nuestra misma Brigada. Aurelio sacó su anteojo y se puso muy atento, para ver al enemigo cómo traía el movimiento. a José Arballo le dijo: "Vete pronto y muy de prisa, arriba de ese cerrito, para ver que se divisa". José Arballo se siguió, con todas las precauciones, encontrando al enemigo cogiendo las posiciones. Al pie de los parapetos han plantado su bandera y al grito de"¡Viva Villa!", han corrido los Herrera. Les cogimos su bandera y se las hicimos pedazos y al correr las codornices les dimos muchos balazos. Arballo mando un correo a Aurelio que le dijera: "El enemigo corrió
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    43 dejándonos la bandera". Aureliollega y pregunta: "¿Donde van los correlones? ahora lo que hay que hacer no dejar las posesiones". "Que venga el Cuarto Escuadrón y que les eche la aullada, dejando abajo del cerro todita la caballada." Ya serían como las diez no estabamos ni apurados, tocándoles mala suerte a dos de nuestros soldados. Al encumbrar el cerrito a Andrés Corral nos lo hirieron de los mismos compañeros los que avanzar no quisieron. Ha llegado el desconsuelo la hora en qué lamentar; ya Basilio Soto es muerto nos lo acaban de matar. No se rajen compañeros, De la Rosa contesto: "Si Basilio Soto es muerto, todavía les falto yo". A los pies del coronel se ha recibido éste duelo; Soto que herido en la cara se ha ido volando al cielo. Siguiendo el tiroteo cuando a poquito ratito, se quejaba Moisés López diciéndonos: "¡Ay Diosito!". El brazo derecho fue donde le dieron el tiro y cumpliéndose dos horas dejo el último suspiro.
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    44 Aurelio disimulaba el dolorque le acobija por los dos de sus soldados que habían matado ese día. Se fue por la línea de fuego donde estaba Chavarría, preguntando dónde estaban, los heridos que tenían. Chavarría le rindió el parte que Chacón no había salido, no sabía si estaba muerto o estaba nomás herido. Perfecto Chacón murió en el campo de batalla, junto con Vicente Cárdenas, joven que lo acompañaba. El día estaba terminado y no se podía tomar, dando la orden mi jefe que teníamos que avanzar. Se fue el día, llego la noche, dejamos la posesión, caminando en tiradores para el centro de Torreón. Bajó la escolta de Aurelio, subiendo y bajando cerros, teniendo la feliz suerte, de encontrar los compañeros. Encontramos a Pastrana en su línea que tenía, diciéndonos: "le di ceza10 a los de caballería". Brigada Benito Juárez, que era un montón de mayates, si querías romper el sitio 10 dar ceza.- palabras usadas por los campesinos norteños para retirar al becerro de las ubres de la vaca, dándoles un golpe en el hocico.
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    45 con Pastrana teatorastes. Se pusieron a acordar; Pastrana, Arballo y García; que Arballo fuera otra vez, a los puestos que tenía. Arballo subió a la gente al cerro de Polvorera, como lo ordenó García, a esperar que amaneciera. La gente ya no quería, no querían obedecer, por no tener parque ni agua mucho menos qué comer. Uno al otro se decía: "Se nos acaba el aliento" con dos días y dos noches que les faltaba alimento. Luego que ya amaneció, Arballo buscaba a Aurelio, que por no haber dado vuelta le entraba el desconsuelo. Encontramos seis soldados que conducían los heridos a Epifanio Cerecerez y a otros mas desconocidos. Aurelio con Chavarría y con el otro Escuadrón les aclaró por las calles de ese mentado Torreón. De la Rosa y José Arballo siguieron con su trabajo en línea de tiradores, marchando a la cuesta abajo. Nos dirigimos a un cerro Cansados, hechos pedazos, pero haciéndoles la seña, allí nos dieron de balazos.
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    46 Cerrito de laAgazapa, te tuve que bautizar, mucho trabajo nos diste y nos quieres traicionar. Un talaca11 de la tropa, lo pensó de otra manera, avisándole a talones y tirando la bandera. La línea dio media vuelta, como queriendo arrancar, cuando llegaba un correo; ya no hay orden de tirar. Atendimos al correo demostrándole obediencia, no dándole a maliciar, lo hacíamos por conveniencia. Al grito que hicieron alto, la gente se organizó, contemplando al enemigo que por enfrente pasó. A orillas del pueblo llegamos donde Aurelio nos halló, mando formar a la gente y allí nos organizó. Nos fuimos a encuartelar a la placita de toros, después trajimos los muertos y a los heridos a todos. Aurelio mandó hacer cajas de los muertos que le hicieron, en prueba de gratitud por sus servicios que dieron. El sábado fue éste día y de fecha veintitrés día en que enterramos cinco hombres del pueblo de San Andrés. 11 talaca.- hombre flaco, tilico, esquelético.
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    47 Los llevaron alpanteón a hacerles su funeral cumpliendo con el deber de una tropa nacional. XXI.- El descarrilamiento de Rellano El domingo veinticuatro, como a las cinco serían, salieron doscientos hombres al puente de Picardía. Salazar llevó a la gente llevando la comisión de ir a quemar los puentes y devolverse a Torreón. El veinticinco llegamos, ya queriendo obscurecer, no procuraban comida por procurar por mujer. Veintiséis y veintisiete, dos días que descansar, porque el veintiocho a las diez, nos tenemos que embarcar. El día veintiocho salimos, a formar a la estación, haciéndonos inocentes con venimos de Torreón. Toda la noche anduvimos en el tren sobre los rieles se le asentaba12 a la tropa no comer en los hoteles. El veintinueve también anduvimos todo el día pasándonos de Escalón y a poquito obscurecía. 12 asentar.- extrañar, echar de menos.
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    48 En la secciónde Abasolo la máquina agua agarró y antes de llegar a Rellano el tren se descarriló. Esa desgracia sufrida que el tren nos ocasionó, serán seguros recuerdos, a mí también me tocó. Cincuenta y nueve nomas fue el número de golpeados, no habiéndome dado cuenta de los muertos aprensados. De quejidos y clamores nomás una voz se oía, lamentando la desgracia que nos tocó en ese día. Fernández dijo a su escolta: "No sean desacomedidos, vayan a ayudarle a Murga a levantar los heridos. Adelante hay cuatro carros, dos van a desocupar, para mandar los golpeados a Jiménez a curar. Que haya una comisión compuesta de diez soldados, allí les dieron cien pesos para curar los golpeados. Hemos llegado a Jiménez, en la mayor aflicción, donde murió Eroilán Robles y se enterro en el panteón. Un paisano le decía, como su fiel compañero; una cruz a su sepulcro escrita con un letrero. Cuando se me ha de olvidar que en el letrero decía:
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    49 "Aquí murió EroilánRobles que fue soldado de Villa". En diciembre, el veintinueve, lo tengo en el pensamiento esa fecha se murió en un descarrilamiento. El treinta fue sepultado, de Jiménez al panteón viniendo Robles del sur, de la toma de Torreón. Los demás de los golpeados, los llevaron a curar, recetando los doctores que tenían que reposar. El treinta y uno ordenaron, por orden del general, embarcaron los golpeados para llevarlos al Parral. Intitulado como Romance Histórico Villista, este extenso corrido cuenta con 442 cuartetas y está dividido en 24 partes. En la introducción histórica del texto, Antonio M. Delgado nos aclara que; cuando su primo Amador Delgado trabajaba en la Imprenta del Gobierno del Estado de Chihuahua, un buen día se presento un amigo suyo acompañado de un campesino, quien entrego a Amador una libreta conteniendo el diario manuscrito. Amador nunca pudo publicar el diario del desconocido campesino, tampoco volvió a ver a su autor y decidió entregar el manuscrito a Antonio M. Delgado quien lo publicó en 1975. El Romance Histórico Villista abarca del 15 de octubre de 1916 al 3 de enero de 1917 y narra algunas acciones de la guerrilla villista en los estados de: Chihuahua, Durango y Coahuila. En la primera quincena de octubre de 1916, el general Francisco Villa lanzó en el pueblo de San Andrés (hoy Riva Palacio), Chihuahua su Manifiesto a la Nación, en el que condenaba al gobierno de Don Venustiano Carranza y la invasión
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    50 estadounidense, al tiempoque convocaba a elecciones libres y civilistas, reconocía la vigencia de la Constitución de 1857, limitaba la adquisición de bienes raíces a los estadounidenses y chinos y declaraba las vías ferreas y los minerales como propiedad de la nación, entre otros puntos. De la primera a la undécima parte del Romance Histórico Villista, el autor anónimo nos describe con detalle la vida cotidiana de los guerrilleros villistas, adheridos al Manifiesto de San Andrés y obedientes al coronel Aurelio E. Murga Terán (nacido en San Andrés, Chihuahua, el 12 de noviembre de 1891) y su hermano el coronel Juan Murga Terán. Entre las partes transcritas se describe cómo; el 20 de noviembre de 1916, el general Francisco Villa inicio el ataque a la ciudad de Chihuahua, que era guarnecida por las tropas constitucionalistas del general Jacinto B. Treviño. Villa envió propios a los diferentes jefes de guerrillas que operaban en el estado de Chihuahua, entre ellas a la Brigada Murga de Aurelio Murga y Silvestre Quevedo. Luego de algunas escaramuzas en el tramo de ferrocarril de Chihuahua a Ciudad Juárez, la Brigada Murga se dirigió a la ciudad de Chihuahua y su asalto al cerro de Santa Rosa decidió la victoria villista sobre los carrancistas de Treviño. El 27 de noviembre de 1916 los hombres de la Brigada Murga entraron a Chihuahua por el rumbo del actual barrio de Pacífico (llamado así por su relación con el ferrocarril Chihuahua-Pacífico). Para el 29 de noviembre, ante el avance de las tropas constitucionalistas del general Francisco Murguía, Villa ordeno que la columna del general José Inés Salazar y Silvestre Quevedo se dirigiera a Horcasitas, para detener a los efectivos de Murguía. En estación Horcasitas, ubicada en el tramo del ferrocarril de Chihuahua a Ciudad Camargo; los constitucionalistas del general Francisco Murguía derrotaron a los villistas, el 1 de diciembre de 1916, por lo que la Brigada Murga se vio obligada a dispersarse, mientras que, inevitablemente, las tropas de Francisco Murguía avanzaron sobre la ciudad de Chihuahua y entraron a la misma a ésta el 2 de diciembre. Repuesto de la derrota de Horcasitas; Villa reconcentró sus tropas, las municionó y se dirigió hacia el sur del estado de Chihuahua, ocupó Satevó, La Joya y Parral.
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    51 Desde Parral, Villalanzo su ataque a Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua, lugar donde, el 13 de diciembre de 1916, los villistas derrotaron a las tropas constitucionalistas del Segundo Batallón que comandaba el mayor Tirso Hernández. En Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua se suscito un grave incidente; los villistas habían registrado los trenes ocupados, carro por carro y luego de recoger las vituallas últiles que encontraron embarcadas, dejaron a las mujeres soldaderas constitucionalistas ocupando el tren en que se hallaban. A la sazón, el general Francisco Villa se detuvo a cierta distancia del tren ocupado por las soldaderas, dictando órdenes a uno de sus oficiales; en un momento, otro oficial villista cruzó entre Francisco Villa y el tren de las soldaderas. Se escuchó un disparo y el oficial que cruzaba cayó muerto, cerca del general Villa. Como el disparo salió del tren de las soldaderas constitucionalistas, se corrió la voz de que éstas trataban de dar muerte al general Villa, razón por la cual la escolta de Dorados de Villa masacró a las soldaderas constitucionalistas. En esa ocasión murieron alrededor de 90 soldaderas y según Francisco R. Almada, el incidente fue provocado por la esposa del pagador de las fuerzas del general Rosalío Hernández. De Santa Rosalía de Camargo, Villa encarriló sus tropas hacia Torreón; ocupó Bermejillo, el Peronal, Gómez Palacio y Lerdo, Durango; siguiendo la vía de ferrocarril de Camargo a Torreón. Los combates de la tercera toma villista de Torreón se realizaron del 20 al 24 de diciembre de 1916. Torreón era defendida por las tropas de los generales: Severiano A. Talamantes, Fortunato Maycotte y Luis Herrera. El general Luis Herrera murió en la acción de la toma de Torreón y el general Severiano A. Talamantes, herido en su honor militar por la derrota, decidió suicidarse. Por su parte, el autor anónimo del Romance Histórico Villista nos dio su punto de vista de soldado raso de la Brigada Murga, sobre los movimientos y sentimientos de los villistas en ésta campaña. Luego de la tercera toma villista de Torreón, el movimiento de la guerrilla villista preocupó fuertemente al gobierno de don Venustiano Carranza, mientras que los
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    52 jefes estadounidenses dela Expedición Punitiva veían cada vez mas lejano el supuesto objetivo de su misión. Huyendo de Torreón, el general Fortunato Maycotte se retiró hasta Parras, Coahuila y ahí fue reforzado por las tropas constitucionalistas del general Francisco Murguía, quien había substituido al general Jacinto B. Treviño, como jefe de operaciones militares del estado de Chihuahua. Con las fuerzas de Murguía, Maycotte logró recuperar la Región Lagunera. Villa se retiró al norte, internándose en Chihuahua, utilizando la vía ferrea, fue entonces cuando se suscitó el descarrilamiento de Rellano, Chihuahua que relata la parte transcrita del romance . El 3 de enero de 1917 en Estación Reforma, Chihuahua, las tropas del general Francisco Villa combatieron a las constitucionalistas del general Francisco Murguía, en la acción, el primero fue derrotado El mismo día, Murguía recuperó Ciudad Jiménez e Hidalgo del Parral, mientras que los villistas fueron también derrotados en Satevó y Villa de Zaragoza. En el epílogo del Romance Histórico Villista, el autor nos da razón de estas acciones, desde el punto de vista villista. Dada la gran extensión del romance, se decidió no reproducir la totalidad del corrido y más bien se seleccionaron las partes sobresalientes del mismo.
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    53 Portada del Romacehistórico villista
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    54 Generales villistas MartínLópez Aguirre y José Inés Salazar, guerilleros villistas y protagonistas del Romance histórico villista
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    55 La toma deLa Piedad13 Anónimo Con fecha día quince de abril, amanecer dieciseis, ha tomado La Piedad el general don Inés. Serían las cinco o las seis que a la plaza iban entrando, soldados del general, ¡Ah!, qué bien iban quedando. ¡Ay!, qué valor de Ramírez, cuando a la plaza iba entrando, se fue derecho al cuartel y los iba fusilando. Decía don Ramón Ochoa, cuadrándose a la pared: "Ya me mataron a mi hijo, ahora lo vamos a ver". Luego que ya lo mataron lo echaron en su caballo, los villistas se decían: "Aquí mataron buen gallo". A fuego cerrado entraron, todititos los villistas; a fuego querían salir, pobrecitos carrancistas. Los villistas les decían: "Pelones hijos del seis, se salió del camposanto mi general don Inés. El teniente Nares decía, con su sombrero de pelos: 13 ALVARO OCHOA SERRANO. La Violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), México, Gobierno del Estado de Michoacán / Instituto Michoacano de Cultura, 1990, pp. 262 a 263.
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    56 "Si vieran quéganas traigo de encontrar a Caballero". A puro fuego taparon la salida de Zamora, los carrancistas decían: "Cuántos moriremos ahora". Iba el capitán Abraham por la calle del Cincuenta: "¿En dónde está Caballero, señores, dónde se encuentra?" Cuando ya el tren les silbó, en la estación de Santa Ana los carrancistas decían: "Que repiquen las campanas". Decía el señor Caballero: "No han tenido novedad los que sobraron decían: "Tomaron a La Piedad". Ya con esa me despido con una "pe" y una "a", aquí termina el corrido; La toma de La Piedad. Entre el 15 y el 16 de abril de 1917, las tropas irregulares de José Inés Chávez García (ver corrido) ocuparon brevemente la poblacion de La Piedad, Michoacán; en una de las múltiples correrías de los chavistas. En esos días los chavistas se autonombraban villistas.
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    57 Combate de Numarán14 Anónimo Salióde Huandacareo, José Inés, rumbo a la sierra, Flores y López lo siguen, para hacerles fuerte guerra, pero eso no lo consiguen, porque Inés no los espera. El gobierno muy airado, mandándole desafíos, pero de temores llenos le siguen para el Bajío, Inés dice: "Hoy la decido, por las orillas del río". Llego al Carmen, se afortina con admirable estrategia, el gobierno no camina, pues ya, al contrario, lo deja y teme que lo extermine y el miedo ya no lo deja. Flores llego a la Tepuza, se metieron'para adentro, entraron y se robaron los ornamentos del templo, y varias cosas violaron que pronto vieron l’ejemplo. Los villistas desvelados cansados de caminar toditos muy fatigados y con ganas de pelear; "Ah, qué ganas les traemos", les dicen al general. El coronel Madrigal se acerca muy obediente, "Aquí estoy mi general, estoy con toda mi gente, sus órdenes me ha de dar, 14 ALVARO OCHOA SERRANO. La violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), Op. Cit. pp. 270 a 272.
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    58 para salirles alfrente". Nares lleva gente buena, las pruebas las van a dar, por apodo es La Venena, ya se ha lucido en pelear en su tierra y en la ajena, para ellos siempre es igual. Como a las once del día, descargaron sus cañones, "¡Qué viva Chávez García!", gritaban como unos leones, el volteadero se veía de caballos y pelones. Más de doscientos murieron, del partido carrancista, este combate se vio y en el punto Buenavista, allí donde Nicho murió, y otros cuantos villistas. Ya con ésta me despido, recuerdo del mes de enero, nos despedimos contentos del valiente guerrillero, nomás quedan los lamentos, en Numarán, del gobierno. Continuando con su secuela anticarrancista de saqueos y violaciones, José Inés Chávez García atacó Numarán, luego de que el 5 de enero, había sido rechazado en Huandacareo. El ataque se inició por el lado de Tepuza, municipio de Numarán; en la acción no faltaron los inseparables jefes chavistas: "El Mocho" Nares y Bruno Alcaraz, alias La Venena. El corrido sobre la victoria de los chavistas en Numarán, según se dice, fue compuesta por un sacerdote que se mantuvo oculto durante el ataque.
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    59 Corrido del saqueode Salamanca15 Anónimo Domingo de Carnaval, qué día tan señalado, que al pueblo de Salamanca los villistas han entrado. En la esquina del Puente Obscuro, la música ahí venía, allí los hizo tocar el coronel Juan García. "¡Ay!", gritaba éste Arellano, mero enfrente del abasto: "Viva don Ramón Ortiz, también don Pancho Palo Alto". Se fueron pa' la Parroquia pegándose a las paderes, gritando: "¡Viva Palo Alto! también don José Gutiérrez". Se fueron pa’ la Parroquia se deregían a la tienda; "¡Ahora, señor don Eulogio, a jugar Carlestoliendas". Se fueron pa'l portalito, se metieron a otra tienda; porque le vieron fortines de jugar Carlestoliendas. "Esa tienda es de pelea", decía el coronel Juan García; "porque le veo gallinero arriba de la azotea". iAy! la mercería de Campos toditita la quebraron; ya lo dejaron sentado la mercería se llevaron. 15 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío. Hazañas, tragedias y corridos, México, Editorial Katún, 1983, pp. 118 a 119.
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    60 Decía don JoséRosales: "Ya yo me voy pa' Celaya, ya me dejaron sentado se llevaron la cambaya.16 Gritaban los Tecolotes:17 "También nosotros ahí vamos ’ora que se vayan todos vamos a ver qué arañamos. Decía don Matilde Alfaro: "Salgan si tienen valor; aquí les traigo el gallito que les mato a Peñaflor”. "Traigo muy poquita gente" decía el coronel Juan García. "Yo quisiera que saliera toda la gendarmería'.'. Se llevaron a Espinoza, se lo llevaron pa'l cerro, que iba a ser el rayador, repartidor del dinero. Por el lado de Las Playas gritaban las avanzadas, decía don Ramón Ortiz: "¡Sálganle, gorras aguadas!" Ya con ésta me despido, de día y con su confianza. Aquí termina el corrido del Saqueo de Salamanca. En éste corrido se nos da relación de como; el 28 de febrero de 1918, la ciudad de Salamanca, Guanajuato, que en forma austera celebraba la fiesta de carnaval (carlestoliendas en el corrido), sufrió un ataque por parte de las guerrillas villistas guanajuatenses dirigidas por los jefes: Ramón Ortiz, Matilde Alfaro, Antonio Arellano, Macario Silva, Juan García, Pancho Palo Alto y José Gutiérrez. Los 16 Cambaya.- denominación que se aplica a objetos de buena calidad. 17 Tecolotes.- mote que se da a los gendarmes.
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    61 villistas saquearon loscomercios de Salamanca y en la refriega murieron algunos defensores de la población; gendarmes, voluntarios civiles y algunos de los integrantes del pequeño destacamento militar que guarnecía Salamanca. Al retirarse los villistas, los constitucionalistas se apoderaron de Salamanca y; en vez de ir en persecusión de los guerrilleros, prefirieron dedicarse a la misma acción que su predecesores; el saqueo.
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    62 La llegada deVilla a Tepehuanes18 Autor: Alberto Granillo, comunicado por el señor Pedro Carrera, en el pueblo de La Purísima, municipio de Tepehuanes, Durango, recogido por Lucio Quintero Corral, s/f. (Fragmentos) ¡Ahí viene Francisco Villa!, con todos sus coroneles, dicen que viene colgando a los jueces de cuarteles. ¡Ahí vienen ya los villistas!, con éste viejo carcacha, y los padres de familia, que escondan a sus muchachas. Por el lado de El Venado, les pegaron un grito, era el general Aguirre y el general Teodorito. El combate se empezó en las Mesas Cardenchentas,19 dejaron sus provisiones y sus maletas mugrientas. Gritaba Francisco Villa les gritaba con afán: "¡Agárrenme al Jorobado! para echármelo a mi morral". Le contesta Teodorito: "No se vaya a equivocar, viejo barbas de zamarro si no soy pieza de pan". 18 LUCIO QUINTERO CORRAL. Pancho Villa derrotado en Tepehuanes, Durango. al intentar tomar la ciudad de Durango, en 1918, Ciudad Juárez, Chihuahua, Edición del autor, 1990, pp. 26 19 Cardenche.- nombre de una planta desértica de tallo agujereado y espinoso.
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    63 A Villa loderrotaron, pues esa fue su fortuna y Aguirre lo va siguiendo rumbo al cerro de La Laguna. Les decía Francisco Villa, les decía en su despedida: "A mi general Eulogio Ortiz le voy a quitar la vida". Gritaba Miguel Aguirre: “¡Échenles fuego bonito! que paguen las vacas gordas que se hartaron en El Ojito"
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    64 Corrido al GeneralAguirre20 E. Martínez Nájera/Zavala Ortiz Mil nuevecientos dieciocho éste recuerdo quedó, pues el general Aguirre un escrito recibió, pero como era de Arango a él ni cuidado le dio. Arango quería la plaza, pues se la quería torrar; "Su hijo traigo prisionero con él me voy a vengar, me entregas diez mil cartuchos a cambio de su libertad". Aguirre le contesto, en sentido muy formal: "Tu eres un gran guerrillero, yo también soy general, la plaza no te la entrego ya te puedes retirar". En su caballo retinto el general se montó, en la plaza de Tepehuanes él un grito les pegó, ciento treinta hombres traía, mientras que Amaro llegó. Arango se retiro con el rumbo al Pitorreal, en Los Cerritos, Durango, Aguirre lo fue a alcanzar, "Esa injusticia que hiciste, tú la tienes que pagar". Adiós rancho de El Ojito, qué tristeza te quedó, al ver a Manuel Aguirre que ahí la vida perdió, ahí se gravó el recuerdo 20 Ibid, p. 27
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    65 que para siemprequedó. Derrotado en enero de 1917 (ver Romance Histórico Villista), en la hacienda de Babícora, Chihuahua. En abril del mismo año; el general Francisco Villa decidió dispersar a sus tropas e iniciar la guerra de guerrillas. Mientras sus subalternos actuaban en pequeñas partidas; en el norte del estado de Durango y en el estado de Chihuahua, el 14 de mayo de 1917, Villa dio la sorpresa de su ataque a Ojinaga, Chihuahua y continuó combatiendo a las Defensas Sociales (conocidas como Socialistas) y a las tropas constitucionalistas regulares de los estados de Durango y Chihuahua, desplazándose por la sierra de Durango y contando con el apoyo de la población, en lo tocante a vituallas e información estratégica. Para junio y julio de 1917, Francisco Villa, disfrazado de soldado constitucionalista, junto con solo cuarenta y cinco hombres, en un audaz desplazamiento, arribó a Huejuquilla (Hoy Ciudad Jiménez, Chihuahua). Los biógrafos de Villa explican que la idea de los villistas era llegar a la Ciudad de México; a donde se había enviado a una avanzada secreta con el plan de apoyar un atentado contra la vida de don Venustiano Carranza. Según Francisco Cervantes: "Villa fue duramente batido cerca de la ciudad de León, Guanajuato, viéndose obligado a dispersar a sus hombres y emprender, con sólo cinco de ellos, una penosa, difícil y arriesgadísima retirada para regresar al norte del país".21 Graziella Altamirano G. y Guadalupe Villa G. suponen que "la ausencia de Villa en Durango y Chihuahua, durante varios meses, nos hace suponer, que por estas fechas se llevó a cabo en el Cuartel General del Ejército Libertador del Sur, (en el estado de Morelos) una reunión en la que participaron delegados de los dos movimientos (zapatistas y villistas), constituidos en una Junta Revolucionaria; a partir de esta junta, Villa denominó a sus fuerzas: Ejército Defensor de la Causa del Pueblo".22 21 FEDERICO CERVANTES. Francisco Villa y la Revolución, México, INEHRM, 1985, p. 578. 22 GRAZIELLA ALTAMIRANO G. Y GUADALUPE VILLA G. La Guerrilla Villista a Través de los Testimonios de sus Protagonistas, México, Ponencia del Primer encuentro de historiadores orales de Amértica Latia y España, Instituto de Investigaciones Doctor José María Luis Mora, 1989, p. 16.
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    66 Una vez ensus territorios naturales, Villa volvió a juntar a sus guerrillas, combatiendo en Ojinaga, Chihuahua y dispersando de nuevo a sus cuerpos, e iniciando una nueva serie de correrías en el norte del estado de Durango. Después de ocupar la hacienda de Canutillo, Villa combatió en los municipios de: El Oro, Santiago Papasquiaro y Tepehuanes, Durango, contra fuerzas regulares constitucionalistas y Defensas Sociales que, en la región, se habían organizado para combatir a los villistas. Por su parte, los constitucionalistas habían iniciado la táctica de guerra de tierra quemada y la reconcentración de las poblaciones adictas al villismo, mermando el abastecimiento de las guerrillas. El 11 de marzo de 1918, Francisco Villa ocupó la población de El Venado, municipio de Tepehuanes, Durango, el ataque fue dirigido por los generales: Martín López, Nicolás Fernández y Miguel García y por el coronel Ismael Maynez. El mismo día, en Santa Catarina de Tepehuanes (hoy Tepehuanes), se reunieron las tropas constitucionalistas del general Miguel Aguirre, las Defensas Sociales de Rincón de Ramos y puntos circunvecinos, bajo las órdenes del general irregular Teodoro Arreola, mejor conocido como El Jorobado, y las tropas constitucionalistas, procedentes de la ciudad de Durango; recién llegados a Santa Catarina de Tepehuanes, en el ferrocarril de Durango a Tepehuanes, estos últimos estaban a las órdenes del general Joaquín Amaro. El día 12 de marzo de 1918, los efectivos carrancistas sorprendieron a los villistas en El Venado. En la acción cayeron algunos villistas. Otros huyeron hacia el rumbo norte y el resto fueron aprehendidos. Estos últimos fueron ahorcados en los árboles del Cerro de El Pitorreal. En el Corrido del General Aguirre se menciona el hecho de que Francisco Villa había aprehendido a Manuel Ramírez (Manuel Aguirre en el corrido), hijo natural del general Miguel Aguirre, y de que Villa envió una carta a Aguirre, intentando convencerlo de que se rindiera, a cambio de la vida de Manuel Ramírez, a lo que Miguel Aguirre no contesto y Manuel Ramírez fue fusilado.
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    67 Corrido de ChávezGarcia vs. Flores23 Anónimo En un punto señalado, distrito de La Piedad, hubo un combate lucido, murió una gran cantidad. Que les pelió don Inés al gobierno en realidad. Mandaron un telegrama: "Oiga, mi coronel Nares, lo aguardo aquí con su gente, vénganse todos cabales, porque ahí viene Flores fuerte; lo aguardo por esos planes". Y Nares le contesto: "Que su gente no peliaba, que estaban en Jueves Santo y el Señor no perdonaba y Flores le contesto: "Que la hora se le pasaba". De Purépero salió, el general con su gente, se encontró con el gobierno, se atacaron duramente; y Chávez se afortinó a un lado de San Vicente. Corrieron los carrancistas a la hacienda de García, no querían hablar muy recio en secreto se decían: "Hermanos, qué les parece, perdió nuestra compañía". Salieron a perseguirlos en fuerte persecución, sin saber que en Jueves Santo los iba a hacer matazón; 23 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al viento. Corridos históricos del Bajío, México, disco TLALLI, # 1. TLC-8013, 1983, cantado por Los Hermanos Cadena.
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    68 en el ranchodel Zapote, quedaron hechos montón. Decía el capitán primero: "-¿Y a dónde me escondo yo?-" A violencia de carrera y el caballo lo salvó, nomás la capa y la gorra, un villista le avanzó.
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    69 Corrido de InésChávez Garcia o El desafío de Chávez Garcia24 Anónimo. Señores tengan presente, lo que canto en éste día: las hazañas del valiente don Inés Chávez García. ESTRIBILLO I: "La revolución la tengo por mía", decía el valiente Chávez García: "Y en todos estos cantones, soy padre de los pelones". Salieron quinientos hombres, del partido carrancista, con orden de afusilar a toditos los villistas. ESTRIBILLO II: ¡Viva don Inés y su compañía, que se ha lucido , en tanta batalla!, no es contrario a su partido, no le teme a la metralla. Decía el señor don Inés, con su valor sin segundo: "Soy villista y lo he de ser mientras yo viva en el mundo". ESTRIBILLO I. Decía Rafael Espinosa: "Señor, lo acompañaré", y don Inés le decía: "¿Para qué lo quiero a usted?" 24 GUILLERMO HERNÁNDEZ. The Mexican. Revolution, The Heroes and Events, 1910-1920 and Beyónd, A collection of corridos fron early historic recordings, El Cerrito, California, álbum de discos Folklorick Records # 9041/44, s / f cantado por Los Hermanos Bañuelos.
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    70 ESTRIBILLO II. "A missoldados de a diez, a mis sargentos de a treinta y a mí, por ser general, que se me corten cuarenta". ESTRIBILLO I. De Tlazazalca salieron con rumbo a La Colorada: "Váyanse poniendo en puntos, que ya los traigo en railada". ESTRIBILLO I. Dice el señor don Inés: "Por Dios que no tengo frío; soy la espada del valiente, respetada en El Bajío". ESTRIBILLO II. "En Zamora, en Degollado, en La Piedad de Cabadas, a los pelones quité: armas, parque y caballada". ESTRIBILLO I. "De Irapuato a Monteleón siempre he sido respetado, el puente de Los Ocotes siete veces lo he quemado". ESTRIBILLO II. "A la hora del atorón yo nunca me hago a la orilla, porque soy de convicción soldado de Pancho Villa". ESTRIBILLO I. Corrido de José Inés Chávez García https://www.youtube.com/watch?v=8mdhMZhMTjQ Cantado por Los Hermanos Bañuelos
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    71 Corrido de JoséInés Chávez García https://www.youtube.com/watch?v=PtQJfyn6VQA Cantado por el Trío Iglesias – Calvo - Silva José Inés Chávez García es tal vez el personaje histórico mexicano que reunió una mayor cantidad de apodos: José Inés Chávez García, La Fiera de Godino, El Indio, El Ave Negra de la Revolución y el Gengis Khan Michoacano. Partiendo de los motivos que propiciaron estos sobrenombres se puede reconstruir la evolución de la carrera guerrera de Chávez García. Empezando por el nombre mismo; José Inés Chávez García debió haberse llamado José Inés García Chávez, por ser hijo de Anacleto García y Bartola Chávez y se desconoce el motivo por el cual Chávez García invirtió el orden de sus apellidos. Alias La Fiera de Godino, éste sobrenombre se debió a que Chávez García nació en el rancho de El Godino, de la Tenencia de Zurumuato, municipio de Puruándiro, Michoacán el 19 de abril de 1889. Alias El Indio, éste mote se debió a la apariencia física de Chávez García: bajo de estatura, lampiño, regordete y de rasgos indígenas. Alias El Ave Negra de la Revolución, el apodo se relaciona con la carrera revolucionaria de Chávez García, quien se inicio en las armas por un lío amoroso que lo llevo a formar parte de una cuerda de reos, durante el porfirismo; de donde más tarde paso a ser miembro del Sexto Cuerpo de Rurales, bajo las ordenes de Francisco Cárdenas (en 1913, Cárdenas asesino al presidente Francisco I. Madero), y le toco participar en las acciones contra el guerrillero anarquista veracruzano Santana Rodríguez, alias Santanon, en 1910. Al inicio de la revolución, Chávez García fue maderista, después antihuertista y actuó bajo las órdenes de Anastasio Pantoja. Anastasio Pantoja fue fusilado en Romita, por las tropas del general Francisco Murguía, acusado por el general Joaquín Amaro de un error de guerra que Amaro había cometido, el 15 de abril de 1915.
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    72 A partir delmomento de la ejecución de Anastasio Pantoja, Chávez García comenzo a actuar como bandido y por su propia cuenta, apareciendo publicamenté como partidario de Francisco Villa, aunque Villa lo desconocía como su adepto. El cuerpo de soldados de Chávez García fluctuaba entre los 1000 y los 3000 hombres conocidos como Los Leopardos Pintados y fueron organizados en diferentes partidas comandadas por el Estado Mayor Chavista cuyos principales jefes fueron: Manuel Roa, Jesús Zepeda Madrigal alias El Tejón y Luis B. Gutiérrez alias El Chivo Encantado, así como Rafael Nares, conocido como El Mocho o El Manco Nares; este último actuó como segundo de Chávez García. Otros jefes chavistas fueron: Rodolfo Sánchez, Fidel González y Macario Silva. La época de mayor acción de Chávez García fue de 1915 a 1918, siendo su territorio de dominio: la región norte del estado de Michoacán, el sur de Jalisco y el suroeste del estado de Guanajuato. El saqueo, el asesinato, la tortura y la violación fueron las constantes de los asaltos de los chavistas; en especial la violación se convirtió en la obsesión de los Leopardos Pintados y todavía es muy sonado, en la conseja popular, el caso de Las Vírgenes de Tacámbaro; se trató de un suicidio colectivo de muchachas, quienes, al entrar Chávez García a Tacámbaro, se escondieron en la galería del teatro de la localidad y antes de perder el honor, prefirieron lanzarse desde la azotea al suelo, al ser descubiertas por los Leopardos Pintados. Alias El Gengis Khan Michoacano. Este último apodo fue aplicado a Chávez García porque, aprovechando la ausencia de poder suscitada por la lucha de facciones entre convencionistas y constitucionalistas y después las luchas de los villistas y zapatistas. En este contexto, José Inés Chávez García arrasó a todas las poblaciones michoacanas, guanajuatenses y jaliciences que tuvieron la mala suerte de estar en medio de sus correrías. Estas poblaciones se defendían de las agresiones de los Leopardos Pintados mediante la organización de Defensas Civiles, y estas autodefensas, en última instancia, junto con algunos destacamentos constitucionalistas, fueron las únicas fuerzas que opusieron una precaria resistencia a quien se consideró a sí mismo gobernador de Michoacán.
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    73 Cabe hacer notarque; cuando la fuerza de Francisco Villa ya declinaba en el norte del país, Villa invitó a Chávez García a combatir a los constitucionalistas en el norte del estado de Durango, pero como Chávez tenía el dominio casi completo de su territorio, fue poco el Ínteres que puso en aceptar la invitación de Francisco Villa, aún cuando siempre se decía partidiario del villismo. En los corridos de Chávez García contra Flores y El desafío de Chávez García se canta cómo; después de estar copado por los carrancistas del capitán primero José Flores, en la Hacienda de La Luz, distrito de La Piedad, Michoacán, durante los días: 23, 24 y 25 de marzo de 1918, José Inés Chávez García rompió el cerco carrancista y resultó triunfante sobre las fuerzas de José Flores, el 28 de marzo de Numarán, Michoacán. Durante una de las acciones de esta jornada bélica, en el poblado de La Yerbabuena, municipio de Tlazazalca, Michoacán, murió el subalterno chavista guanajuatense Ramón Ortiz (ver corrido del Ataque de Ramón Ortiz a Salamanca) y su cabeza fue enviada a Salamanca, Guanajuato para su exposición pública.
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    74 Corrido de laDefensa Social de Valparaíso, Zacatecas25 Anónimo Año de mil novecientos, el dieciocho al terminar, éstas son las mañanitas de la Defensa Social. Estaban todos contentos y con ganas de pelear, no sabiendo que su Valle se lo habían de quemar. El día dieciocho de mayo la desgracia sucedió, entrando los faldillones, Valparaíso se quemó. "¡No se acobarden!", gritaba Alfredo, "¡Qué viva el valor y que muera el miedo! y tomemos el ejemplo de nuestro jefe Cordero". En el fortín del Mercado había gente singular, a ese Pascual, El Guayabo, no dejaré de admirar. En el Círculo de Obreros, el viejito don Sabino, le decía a Jesús del Hoyo: "¡Véndanos tantito vino!". Catarino Argomaníz gritaba con mucho empeño; "¡Qué se cierren las cantinas o si no, nos vence el sueño!". 25 VICENTE T. MENDOZA. El Corrido Mexicano, México, Fondo de Cultura Económica, Colección Popular # 139, 1984, pp. 69 a 74.
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    75 “¡No se acobarden...!” GritabaJoaquín Carranza: "Carmen Bazán, ¿cómo ves? -Lo que yo creo que nos falta son las escoltas de a pie". Al señor don Rigoberto, no siendo nuestro paisano, tuvimos que agradecer que dio bonito la mano. Y don Jesús Talamantes, que es un hombre tan prudente, nadie me podrá negar que es arrojado y valiente. ¡No se acobarden...! Y si hablamos de valientes, no nos hemos de olvidar de que Baudelio Cifuentes no se cansó de pelear. También Enrique Gallegos es muchacho de valor; pero si al Güero Fidencio no se le pide favor. Y de Vicente Ramírez tuvimos que conprender que no nomás toca el piano, también se sabe meter. ¡No se acobarden...! Don Tomas Perez gritaba: "Que abran la carnicería y preparen unas pulpas no he comido en todo el día". También el pobre Santitos corriendo no tenía fin; buscándole los changuitos al amo don Agustín. ¡No se acobarden...!
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    76 Julio es unhombre callado y valiente por los cielos, es una raza de leones, esa familia Bañuelos. Decía Tolano Gallegos: "Ya me brinca el corazón, apenas tengo doce años y ya mate a un faldillón". Ese Valentín Bañuelos, muchacho de gran valor; herido peleó dos días y dos noches con tesón. Decía Juanito Perales: "Manuel Luna, ¿cómo haremos? evacuaremos la plaza, si no, aquí nos quemaremos". ¡No se acobarden...! Decía don Julián Palacios: "No vale ser buen empleado, yo sí que vine por lana para salir trasquilado". Decía don Pedro Trujillo: "Señores, aquí ¿qué haremos? Si seguimos en la iglesia, de hambre y sed nos moriremos". Decía Francisco Ramírez: "A ver qué plan les formamos; si a las tres no se retiran, muy silencitos nos vamos". ¡No se acobarden...! Y contesto don Fidencio: "Eso si no puede ser, si abandonamos el templo la gente va a perecer". El señor Miguel Trujillo hizo en voz alta oración: "¡Te encargamos las familias,
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    77 Purísima Concepción!". Don MiguelTrujillo chico, es hombre que no se altera; salió por entre las llamas, con su arma y su cartuchera. ¡No se acobarden...! Decían a José Trujillo: "¿Te vestimos de mujer?", "No, muchachos, no me vistan, así no puedo correr". Gritaba don Pancho Nava, bajándose del fortín: "No me deje sin caballo, amigo don Agustín". A don Agustín del Hoyo, hombre de todos querido, mucho le dolió el dejar aquel muchacho dormido. iNo se acobarden...! Y don Herminio Ramírez, a salirse se encamina y estando herido, no pudo sacarse la mandolina. Los dos hermanos Acosta, don Pedro y don Tranquilino, demostraron su valor y no probaron el vino. Epigmenio Talamantes, joven valiente y callado, corriendo escoltaba al pueblo con su rifle bien cargado. El señor don Rafael Torres, que era nuestro presidente, tuvo que evacuar la plaza obligado por la gente. ¡No se acobarden...!
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    78 Deeía el señorpresidente: "No es por falta de valor; nos ganaron con cautela y perdimos con honor". Eran cien los defensores, los otros mil ochocientos; pero venían taladrando y haciendo horrores sin cuento. ¡No se acobarden... ! A cuatro de la mañana, silencios fueron saliendo, pues no pudieron estar, en los fortines ardiendo. Vuelen, palomas del Valle, párense en aquel jacal, y canten las mañanitas de la Defensa Social. Durante la Villada; nombre regional que, en Valparaíso, Zacatecas, se dio al periodo histórico de las guerrillas villistas, los villistas faldillones; nombre regional que se dio a los soldados villistas abajeños del estado de Nayarit, por su camisa volada de manta blanca, que dirigía el general villista Justo Ávila y el jefe Félix Díaz, alias el Tepiqueño, atacaron la población de Valparaíso, Zacatecas, el 18 de mayo de 1918. Luego de ocupar el poblado, los faldillones se dedicaron al saqueo y al pillaje. Los habitantes de Valparaíso; conocido regionalmente como Valle, decidieron organizarse como Defensa Social, bajo el mando de José de Jesús Talamantes, para combatir a los faldillones de Villa. Dos días después del ataque de los faldillones; ayudados por las Defensas en Huejuquilla, Tenzompa, Mezquitic y San Juan Capistrano; los de Valparaíso lograron evacuar a la población del Valle. Antonio Saucedo Ovalle nos refiere que el presidente municipal de Valparaíso, Zacatecas: "Rafael Torres, 1918. Recibe el ataque despiadado del general Justo Ávila quien incendia la presidencia municipal pasando a cuchillo a don Pablo
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    79 Reyes padre, PabloReyes hijo, Reynaldo Madera, de Potrero de Gallegos, Martín Trujillo, hombre de avanzada edad y sólo por el delito de ser padre de Miguel, Edmundo y José Trujillo los cuales después fueron colgados en la Alameda, de lo que hoy es la Calzada de los Mártires del 18 de mayo de 1918, que fueron acompañados por otros, como un señor que le decían La Peseta y 41 defensores de éste pueblo; en forma cruel y sanguinaria los clavan del cuello de una alcayata de los álamos dando un aspecto esta calzada sumamente horripilante. Cuentan los vecinos; que iban a verlos colgar, para poderles rezar un padrenuestro y un avemaria. Tres días duraron las vejaciones, saqueos y violaciones en éste pueblo estoico, hasta que el capitán de caballería don Jesús Talamantes Hernández organiza, el 20 de mayo de 1918, la Defensa Civil y hacen huir a los revolucionarios, con la ayuda de pueblos hermanos con sus defensas; como lo fueron la de San Juan Capistrano, Mezquixtic, Tenzompa y Huejuquilla El Alto, Jalisco".26 26 ANTONIO SAUCEDO OVALLE. Así fue y así es Valparaíso, Valparaíso, Zacatecas, Edición del autor,1986,p. 31.
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    80 Corrido de EligioDaza Gòmez27 David Guerrero Señores, con su licencia, me presento en esta casa, a componerle unos versos al señor Eligió Daza. Don Eligió, carrancista, de esos que valen la plata, puso a Eutimio Figueroa en los cuernos de una vaca. El Espejo les gritaba: "¡Ese parque no se escapa!" Le contesto don Eligió: "¡Aquí lo tiene tu papa!". Decía don Cipriano Daza, con carabina en la mano: "Aunque me cueste la vida yo me junto con mi heraano". Estaba Trino Moreno, que el bigote le temblaba, cuando supo que la gente de Salvador se acercaba. Estaba El Americano asomado en su fortín, cuando llegò Alberto Méndez tocándoles el clarín. Y don Teodosio, El Zapote, brincándose las ventanas se dirigió a los horcones, a repicar las campanas Señores ya me despido, yo solo vine a su casa a cantar este corrido, 27 GONZALEZ MENDEZ VICENTE, Y HECTOR ORTIZ YBARRA. Los Reyes, Tingüindín, Tancítaro, Tocumbo y Per iban, Centro Occidental de Michóacan, Morelia, Michoacàn, Gobierno del Estado de Michoacàn, Monografìas municipales, 1980, pp. 463 a 464
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    81 en honor aEligió Daza. En este corrido se da fe de como; el 22 de mayo de 1918, las fuerzas del teniente coronel Eligió Daza; jefe carrancista de la guarnición de Apatzingán, Michoacán, por medio de ingeniosas argucias guerreras; como provocar polvareda con ramas, dar toques de clarín para desorientar al enemigo, así como la ruidosa llegada de refuerzos dirigidos por su hermano Cipriano, hicieron huir a los villistas que, dirigidos por Eutimio Figueroa, José EL Espejo Zamora y Salvador Àlvarez; habían puesto sitio a la población de Apo, Michoacàn.
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    82 Gran tragedia delhorrible asalto que sufrió el tren de Tepehuanes28 Gonzalo Raymundo Señores, pongan cuidado prestarme buena atención; de lo que acaba de pasar voy a dar información. El veintisiete de mayo, presente lo tengo yo, el tren que iba a Tepehuanes sangriento asalto sufrió. El veintisiete de mayo, presente lo tengo yo, ese tren de Tepehuanes Marcial Ortiz lo asaltó. Pasaron a Canatlán y no había ocurrido nada pero el tren les fue asaltado llegando a Piedra Encimada. Entre las diez y las once, cuando el caso sucedió, oyeron los pasajeros que una bomba estalló. Gran sorpresa recibieron toditos los pasajeros al ver que estaban rodeados por más de cien bandoleros. Les decía Marcial Ortiz, a todos sus bandoleros: “Súbanse pronto a los carros a ver si encuentran dinero”. Y la escolta que allí iba por dos horas combatió 28 GONZALO RAYMUNDO. Gran tragedia del horrible asalto que sufriò el tren de Tepehuanes, hoja suelta, Colecciòn de hojas sueltas de Antonio Raymundo Muros, facilitada po su hijo Moisès Muros Martìnez, en Santiago Papasquiaro, Durango, 1987.
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    83 pero en esepoco tiempo bastante gente murió. Cuando ya quedaron dueños del campo los bandoleros, comenzaron a robar a todos los pasajeros. Hasta el mayor Balerazo que iba a esta ciudad de dinero le quitaron pues una gran cantidad. Pobrecito Carlos Lira ¡Ah!, qué suerte le tocó, como él era el maquinista graves heridas sufrió. Fogonero y maquinista junto con el celador los trajeron a Durango a los tres en un armón. Se subieron a los carros toditos los bandoleros y el dinero les quitaron a todos los pasajeros. De la gente que allí iba se oían ayes lastimosos porque los villistas iban todititos muy furiosos. Lloraban los inocentes y también las señoritas de ver todas las infamias que cometían los villistas. Esas son barbaridades de esos hombres sin piedad que andan dejando inocentes en la mayor orfandad. De los muertos que quedaron, sobre los carros del tren, murió el teniente Tostado y también un coronel.
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    84 Murió Francisco Muñoz dela gente de Laveaga y de Tejamen murió el mayor Marcial Ibarra. Pobre del mayor Ibarra ¡Ah!, qué suerte le tocó que al dirigirse a su tierra en el camino murió. Vuela, vuela palomita, y párate en aquella parra, anda a avisar a Tejamen que murió el mayor Ibarra. Sigue paloma volando y sin hacer tanto alarde y avísale a Julio Ibarra que ya falleció su padre. Pues de la gente de Arrieta murió el coronel Hernández y murieron de la escolta varios jefes y oficiales Por los datos que aquí ha habido y se dice que son ciertos de ese asalto que ha ocurrido quedaron cincuenta muertos. Ya se acabó la tragedia de ese tren que fue asaltado señores yo no lo vi pero así me han platicado. El 27 de mayo de 1918, la guerrilla villista de Marcial Ortiz atacó el ferrocarril de Durango a Tepehuanes, en el punto conocido como Piedra Encimada, situado en el kilómetro 79 de la vía entre las estaciones de Pinos y Las Olas, cerca de la población de Canatlán, Durango. En el asalto murieron más de 50 personas, entre militares carrancistas y civiles. Por su parte, los villistas obtuvieron un botín cercano a los 100,000 pesos.
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    85 En el corridode La gran tragedia del horrible asalto que sufrió el tren de Tepehuanes, se relata cómo se efectuó el asalto y se menciona la muerte de algunos oficiales carrancistas como el teniente coronel José Tostado y el coronel Francisco Muñoz, ambos miembros del Estado Mayor del general Miguel Laveaga , así como el general Marcial Ibarra y el coronel Gabino Hernández, los dos pertenecientes a las tropas carrancistas del general Domingo Arrieta León. El botín que los villistas obtuvieron fue cuantioso, porque en el tren viajaba el pagador de la Brigada Gavira, Alfonso Balerazo quien cargaba con 45,000 pesos en monedas de oro para cubrir los haberes de las tropas carrancistas destacadas en los partidos de Indé y El Oro, Durango.
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    86 Corrido de PuebloNuevo de Degollado29 Anònimo Pueblo Nuevo infortunado, qué triste es tu situación, pues don Inés lo ha quemado, sin tenerle compasión. El general pone un parte, es por demás su capricho, los voluntarios son firmes, hasta el último cartucho. Para entrar a los fortines y acabar con los retenes, se van rompiendo paredes dejando las calles libres. El general Nares dice: "Eso lo vamos a ver, vámosle prendiendo fuego, ¡Qué bonito es ver arder!" Todas las niñas bonitas, toditas eran doncellas; A Nares dieron reliquias que ya no podía con ellas. Debía Atanasio Curiel: "Yo no sé lo que me pasa, pues ya somos muy perdidos, reventaron en la plaza". Murieron como soldados, en su valor fueron fieles, a puñal fueron pasados esos valientes Curíeles. Había un fresno elegante, en la orilla de la plaza, nomás se oía rechinar 29 ÀLVARO OCHOA SERRANO. La violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), Mèxico, Gobierno del Estado de Michoacàn / Instituto Michoacano de Cultura, 1990, pp. 268 a 269.
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    87 los jalones delas reatas. Ya con ésta me despido, de Pueblo Nuevo lucido, pues don Inés lo ha quemado, por no haberle obedecido. Desde la Navidad y hasta el 27 de diciembre de 1917, los hombres de José Inés Chávez García ocuparon la población de Degollado, Michoacán. Luego de acabar con los 100 de Defensa Social y de Acordada que defendían el lugar, los chavistas se dedicaron al saqueo y a la violación. Para 1918, los chavistas villistas dejaron Degollado y continuaron sus correrías en el municipio de Zamora.
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    88 Corrido de Uriangato30 AlbertoVieyra / Faustino Torres y Esteban Nùñez En el mes de junio, el día veinticuatro, tengan presente ese día, del fuerte ataque que hubo en Uriangato, con José Inés Chávez García. Mil quinientos fueron los bandidos, los que intentaron entrar, en contra de cien vecinos del pueblo, de la Defensa Social. Al toque de las campanas, toditos corrían, todos con gran animación, a coger las armas, porque el enemigo venía cerca del panteón. Para comenzar se formaron todos, todos juntos en reunión, para recibir del padre Paredes, toditos la bendición. Cuando los bendijo, les suplico a todos: "Aclamen a San Miguel, porque él es el príncipe de la milicia y nos ha de favorecer". Como a la una y media se consumò el fuego en los primeros fortines, rompiendo el fuego, primero la gente de Inés y Pancho Martínez. Por El Atorón, barrio de La Loma, fue por donde ellos entraron, como no había quien les hiciera fuego, por eso se aprovecharon. A los indefensos, que ellos se encontraron, 30 ÀLVARO OCHOA SERRANO. La Violencia en Mlchoacán (Ahí viene Chávez García), Op. Cit., pp. 287 a 290.
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    89 a todos losmaltrataron, los golpearon mucho, mucho los robaron y luego los incendiaron. Cuando los del templo vieron la humareda que de la orilla salía; "Por tì moriremos, pueblo uriangatense, que esclavos ser de Chávez García". Algunas muchachas, que en el templo había, gritaban en su delirio: "Si vemos que vencen a los defensores, subimos a dar auxilio". Para que vean còmo se pelea, tumbado de uno por uno, y tengan presente la toma que hicieron, el veinticuatro de junio. Serian las cuatro y media de la tarde, ¡Ay!, què hora tan señalada, cuando no alcanzaban a sacar los muertos y heridos de La Deseada. Porque ese rancho ellos eligieron, como hospital general, para los muertos y heridos que hubiera, los llevaron a curar. Cuando el doctor se dirigió a Chávez: "Mi general, còmo hacemos, ya son veinticuatro heridos que tengo y algodón ya no tenemos". Muy enojado, le contestó Chávez: "¡Ah!, qué pueblo tan valiente, que por creerme de Nùñez me puse en vergüenza y me mataron la gente". Seis horas duraron, sosteniendo el fuego, ¡Ah qué pollitos tan finos! cuando llegaron a prestar auxilio Urrutia con dos amigos. Los dos amigos que Urrutia traía yo te los voy a decir: Uno se llamaba Timoteo Tena
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    90 y el otroFrancisco Servìn. Una persona muy honorable, que no era ni defensor, vino a pelear con gran valentía, que era don Salvador. "¡Viva Uriangato!", llegaron gritando, con muchísimo valor, cuando se metieron para echarlos fuera de lado del obrador. Noventa y cinco fueron las bajas, que a Chávez García le hicieron, todo el Estado Mayor le mataron que fue cuando lo corrieron. Al día siguiente pensaron volver, a las seis de la mañana, pero toditos se desanimaron cuando sonò la campana. "¡Ah!, qué pollitos tiene Uriangato, hay que dejarlos pa'cría, para jugarles y darles tronchado a los de Chávez García". Que suene el clarín, que toque el tambor, pabellón de tres colores, ¡Que viva el heroico pueblo de Uriangato con todos sus defensores! Corrido de Uriangato, cantado por la Banda La Lobera. https://www.facebook.com/CanalHola13/videos/corrido-de-uriangato-con-banda-la- lobera/1135438110153494/ Uriangato, Guanajuato, fue de los pocos pueblos que opusieron su Defensa Social a las huestes de José Inés Chávez García, en el corrido se da fe de la resistencia de los uriangatenses a los chavistas el 24 de junio de 1918, para esos días la estrella de Chávez ya había perdido su fulgor.
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    92 Corrido de JuanGarcia31 Anónimo. El día veintiocho de junio, como a las once del día, en esa Puerta del Roble mataron a Juan García. En esa Puerta del Roble mataron a Juan García. El guardia estaba dormido cuando un tiro de repente, cuando les llego el aviso que el gobierno estaba enfrente, cuando les llego el aviso que el gobierno estaba enfrente. "¡Ay!", les decía Juan García: "Ora, Atanasio Arellano, no le vayas a correr que la llevamos de gano", "No le vayas a correr que la llevamos de gano". Decía Atanasio Arellano: "Yo no juyo ni desmayo, ¿adónde está mi asistente? que me traiga mi caballo", "¿adonde está mi asistente que me traiga mi caballo". Por la lomita de enfrente, todos muy a la carrera, porque dentro de las peñas nomás se vía la humareda, porque dentro de las peñas nomás se vía la humareda". Decía Margarito Plaza "Túpanle como aguacero, apúntenle a Juan García, 31 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al Viento, Corridos Historíeos del Bajío, disco TLALLI # 1, TLC-8013, cantado por José Soledad y José Romero, Los Hermanos Cadena, Op. Cit., Texto adicional pp. 14
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    93 aquel vestido decuero", "Apúntenle a Juan García, aquel vestido de cuero". Decía Dolores Acosta: y le respondió Sebastián: "Fuimos los Reyes Chiquitos por los cerros de San Juan", "Fuimos los Reyes Chiquitos por los cerros de San Juan". Decía Dolores Acosta: "Ni me quisiera acordar, en esa Puerta del Roble, se nos quedo qué desear", "En esa Puerta del Roble, se nos quedo qué desear". Entre Raymundo y Matilde fueron los que lo animaron y a los primeros balazos corrieron y lo dejaron, y a los primeros balazos corrieron y lo dejaron. Luego que ya lo mataron dieron parte a Guanajuato: "Ya Juan García está colgado, en el pueblo de Irapuato", "Ya Juan García está colgado, en el pueblo de IrapuatoV. Salieron todos los ricos, que hasta la calle se tupe: "Murió la espada valiente, de Hacienda de Guadalupe". "Murió la espada valiente de Hacienda de Guadalupe". Ya con ésta me despido, con la flor de una alhelía, aquí terminan los versos del coronel Juan García, aquí terminan los versos del coronel Juan García. Ya con ésta me despido,
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    94 ya viene alboreandoel día, aquí termina el corrido del coronel Juan García, aquí termina el corrido del coronel Juan García. Sobre éste corrido, su compilador original, Juan Diego Razo Oliva nos da las siguientes referencias: "Juan García, era empleado joven de la hacienda de Guadalupe de Rivera, al sureste de Irapuato, de allí salió con un grupo armado; en el que figuraban sus tíos Valente y Cleofas y su papá Sabino, a unirse a los villistas ‘ora de Macario Silva, ‘ora de Ramón Ortiz y ‘ora de Alfaro. Este último y un tal Raymundo Rivera; al parecer, emparentado con los dueños (?) de la hacienda, lo enrolaron. Y significándose por valiente y apto para el mando militar, Juan García llegó a coronel del villismo. En todo el centro del Bajío guanajuatense y luchó incansable contra el carrancismo hasta que, a mediados de 1918, en un punto de la sierra de Guanajuato llamado La Puerta del Roble, murió en combate; y su cadáver fue colgado en una calle de Irapuato".32 32 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío, Op. Cit., p. 59.
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    95 Corrido del asaltoal tren de pasajeros en La Piedra Encimada, o La muerte de Marcial Ortiz33 Felipe García. Mil novecientos dieciocho, presente lo tengo yo, el veintisiete de mayo Marcial el tren asalto. El tren salió de Durango, con destino a Tepehuanes, en esa Piedra Encimada los villistas asaltaron. Cuarenta mil pesos oro, se llevaron los villistas, era el pago que llevaba, a las fuerzas carrancistas. Mil novecientos dieciocho ni me quisiera acordar, en los Llanos del Toboso allí se murió Marcial. Iban con destino a Lajas, por el puerto de Coneto, todos iban pensativos porque Marcial había muerto. En esa hacienda de Lajas sepultaron a Marcial, y algunos de sus compañeros empezaron a llorar. Allí quedo sepultado, con toditos los honores, el jefe de los villistas de San Juan y de Menores. 33 Comunicado por don Cenobio Valenzuela, recogido por Enrique Arrieta Silva en la ciudad de Durango, en:ENRIQUE ARRIETA SILVA. Corridos Revolucionarios, Durango, Durango, Editorial del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Durango, Cuadernos # 14, 1990, pp. 145 a 146.
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    96 Adiós la PiedraEncimada, tenemos que recordar del asalto que pasò con la gente de Marcial. Adiós el tren pasajero, de Durango a Tepehuanes, ya murió Marcial Ortiz quien tramitaba los planes. Vuela, vuela palomita, párate en aquel reliz, avísale a Pancho Villa que murió Marcial Ortiz. Adiós la hacienda de Sauces, El Trébol y San Miguel, ya murió Marcial Ortiz no lo volverán a ver. Vuela, vuela palomita, vuela con rumbo a Parral, avísale a Pancho Villa que mataron a Marcial. Enrique Arrieta Silva nos refiere que: "Respecto a la muerte de Marcial Ortiz, puede leerse lo siguiente en el periódico Telegramas, número 219, de fecha 4 de agosto de 1918, primera plana, columnas: primera, segunda y tercera: Ayer tuvimos oportunidad de hablar con uno de los vecinos de Chinacates, Durango, quien nos informa que; al hacer la persecución de los bandoleros, las fuerzas del gobierno; dos soldados se separaron de sus compañeros con objero de hacer una exploración y al ser notados por Marcial Ortiz, a éste le pareció fácil matarlos, pero uno de ellos, bastante hábil se tiro del caballo que montaba y poniendo rodilla, en tierra disparo dos veces sobre el cabecilla, habiendo recibido las dos descargas del valiente soldado. Dice nuestro informante que: según versiones, Marcial Ortiz traía todavía, al ser muerto, seis mil pesos en relucientes aztecas de los robados en el asalto de
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    97 que fue objeroel tren adelante de Canatlan (ver Corrido de El Horrible Asalto que sufrió el Tren de Tepehuanes) en meses pasados".34 El periódico al que Arrieta hace mención aparecía en la ciudad de Durango y se localiza en la Hemeroteca de la Biblioteca Central del Estado de Durango. Con la muerte de Marcial Ortiz, la guerrilla villista de Canatlán, Durango perdió a uno de sus mejores lìderes combatientes. Sin embargo sus subalternos continuaron la guerra contra los carrancistas y las Defensas Sociales de la zona. 34 Ibidem, p.144.
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    98 Corrido de Rafael“El Mocho” Nares35 Anónimo. Señores tengan presente lo que en Peribán pasò; hubo un combate sangriento, El Mocho Nárez murió. Bajo Nares con su gente, a almorzar a ese pueblito: "iOrita les dan caliente, nomás esperen tantito!". Bajo Nares con su gente y nadie le dijo nada y Pruneda, con su gente, ya le tenía una emboscada. De repente un fuerte trueno por todo el pueblo se oía, un grito: "¡Viva el gobierno! ¡Muera Inés Chávez García!" Lo sacaron a balazos, por entre una magueyera; de repente, de un treintazo, le quebraron una pierna. Rafael Nares decía: "No se asusten muchachones, vale màs morir peleando que correrle a los felones". Lo sacaron a caballo, entre una lluvia de balas; a orillas de Periban, a él le toco la de malas. Ya con ésta me despido por las orillas del plan; aquí se acaban cantando 35 VICENTE GONZÀLEZ MÈNDEZ Y HÈCTOR ORTIZ YBARRA. Los Reyes, Tancítaro, Tocumbo y Peribán (Centro Occidental de Michoacán), Morelia, Michoacàn, Gobierno del Estado de Michoacàn, Monografìas municipales, 1980, pp. 476 a 477.
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    99 los versos dePeribán. El 24 de agosto de 1918, en Peribán de Ramos, Michoacán, los carrancistas, dirigidos por el general Antonio Pruneda R. y Bonifacio García; sorprendieron y vencieron a las fuerzas de José Inés Chávez García. En el combate murió Rafael Nares, brazo derecho de Chávez García y mejor conocido como El Mocho o El Manco. La acción de Periban fue la última en que tomo parte José Inés Chávez García.
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    100 Corrido de Orlachia36 Anónimo. Elmero cuatro de Octubre, en ese Isachtla mentado, el general Orlachía a Zamora lo ha sitiado. Decía entonces Orlachía: "Èntrenles, que están dormidos y agarremos a Zamora y acabemos los bandidos". Decía a todos Orlachía: "Vámonos poco a poquito, y agarremos a La Urraca, le quitamos lo maldito". La Urraca lo estaba oyendo, de adentro se levanto, con su pistola en las manos y el fuego allí comenzó. Como andaba entre la gente al Huarache se encontró, le descargó la pistola y tres balazos le dio. Decía Rafael El Huarache, como es de resolución; "Aquí no rifa Zamora, rifa nomas El Limón". "¡Maldita Revolución! pues ahora ya me da pena; pero cuando me metí creía que era cosa buena". "No quiero revolución, traigo en peligro mi vida, ¡Cómo lloraba Rosario, 36 VICENTE T. MENDOZA. El Corrido Mexicano, Op. Cit., pp. 76 a 78.
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    101 porque era laconsentida!" Salió el general Zamora con rumbo a La Lagunilla, con diecinueve soldados diciendo: "¡Que viva Villa!" Ya con ésta me despido, ya viene la luz del día, aquí se acaban cantando los versitos de Orlachía. Continuando con su guerrilla villista, en el sur de Jalisco y en el estado de Colima, el general Pedro Zamora atacò, el 15 de septiembre de 1918, el poblado de San Gabriel, Jalisco, obteniendo un buen botín y haciendo algunas bajas entre los miembros de las Defensas Sociales. Luego de éste asalto, Zamora dividió a su guerrilla y una parte salió al occidente y otra hacia el sur de San Gabriel. El general Juan José Méndez, jefe de operaciones militares de Colima y Jalisco movilizò a las tropas del teniente Petronilo Flores (ver corrido de La Perra Valiente) con dirección a Uniòn de Tula, en persecución de los zamoristas de José Covarrubias, alias La Urraca, y al general Agustín Olachea (Orlachía en el corrido) con tropas del Septugésimo Batallón, en dirección a Tuxcacuezco, en seguimiento de la partida de Pedro Zamora.
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    102 A fines deseptiembre de 1918, Orlachea sostuvo varios encuentros con la guerrilla de Zamora, quien se interno en la Sierra de Tepalpa; mientras que Orlachea no cejaba en su seguimiento. EL 3 de octubre de 1918, Pedro Zamora y su gente acamparon en el casco de la hacienda de Saixtla (Isachtla en el corrido), municipio de Chiquilixtlán y la noche de ese mismo día, los constitucionalistas de Orlachea sorprendieron y combatieron a los villistas de Zamora, resultando 20 zamoristas muertos y la desbandada de la gente de Zamora. A estos últimos sucesos corresponde la relación del Corrido de Orlachía. Los corridos de La Perra Valiente, (vid) y el de Orlachía, guardan una estrecha relaciòn narrativa con el cuento El llano en llamas, de Juan Rulfo.
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    103 Corrido de MacarioSilva37 Anónimo. A las tierras del Bajío don Macario ya llego; peleando por su bandera dondequiera se encontró. En Coahuila y Nuevo León, en la División del Norte, entre bravos se rifó combatiendo frente a frente. Cuando todo se acabó, en el Norte muy lejano, a su tierra regresó levantando mucha gente del suelo donde nació. Con Alfaro y los Ramírez, los García y otros valientes, a los changos derrotó, en los llanos y en los montes. En medio de los combates en su caballo grandote, gritaba a los carranclanes: "No corran gorras aguadas, cabezas de zopilote". Les decía a sus muchachos con el màuser en las manos: "Si el parque se nos acaba a puñaladas nos vamos". Por dos años don Macario al gobierno combatió; y la gripa muy traidora la vida le arrebató. En medio de los combates, en su caballo grandote gritaba a los carranclanes: 37 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Rebeldes Populares del Bajío, Op. Cit. pp. 99 a 100.
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    104 "No corran gorrasaguadas, cabezas de zopilote". De la sierra, en una orilla, en secreto sepultaron al valiente don Macario general de Pancho Villa. Ya con ésta me despido voy trotando en mi caballo. Ya les dejo éste recuerdo del valiente don Macario. Macario Silva Tavera, oriundo de Valle de Santiago, Guanajuato, fue administrador de la hacienda de La Tinaja, propiedad de su familia, donde resistió a la guerrilla de Palemón Zavala, durante el periodo de la Revoluciòn maderista. En noviembre de 1914, Macario Silva se afiliò al Ejército Convencionista, bajo las ordenes del general Francisco Villa, con grado de general brigadier y una partida de 100 jinetes abajeños, conocida como La Brigada Silva. Como convencionista, Silva combatió, en el norte del país, bajo el mando del general Felipe Angeles. Luego de la derrota de los convencionistas en Celaya, Macario Silva, mejor conocido como El Chato, regresó a su región de El Bajío, luchando contra los carrancistas y uniéndose a las guerrillas de: José Inés Chávez García, Matilde Alfaro, Los Gutiérrez y Francisco Palo Alto, entre otros, manteniéndose invicto hasta 1918. A mediados de ese año, El Chato se contagió de gripe, o influenza española y murió en la sierra perteneciente al municipio de Santa Ana Maya, Michoacán, aledaña al Lago de Cuitzeo.
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    105 Corrido de ChàvezGarcìa contra Villarreal38 Anónimo Señores pongan cuidado, lo que les voy a cantar: donde pelió don Inés con el señor Villarreal. De Penjamillo salieron, cuatrocientos carrancistas, con l’orden de terminar a toditos los villistas. ESTRIBILLO: ¡Viva don Inés Chávez y García que se ha lucido en tanta batalla, que con valor les decía: "No le temo a la metralla"! Como a las ocho del día pasaron por Casa Zarca, por donde quiera que estén, allí les marcaba el alto. Como a las ocho del día gritaban los carrancistas: "¡Auxilio, mi general, nos acaban los villistas!". Iban dos mil de gobierno, por el camino corriendo: "¡Ay!", les decía Villarreal, "Muchachos, me estoy muriendo". "Llevo un balazo en el pecho me voy a morir tal vez; yo no creía que mi padre çera el general Inés". 38 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al Viento, Corridos Històrícos del Bajío, disco TLALLI # 1, TLC-8013, Op. Cit. cantado por: Manuel y Apolinar Pantoja.
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    106 Los de Puréperodicen: "Válgame San Juan Bautista que si pierde don Inés ya no vuelve a ser villista". Le contesto don Inés, con un valor sin segundo: "Yo soy villista y seré mientras yo viva en el mundo”. Ya con ésta me despido, Chatita, tú no lo sabes. Aquí se acaban cantando versos de Inés García Chávez. ESTRIBILLO. Ya con ésta me despido con las flores de alhelía. Aquí les hago un recuerdo del señor Chávez García.
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    107 Corrido de ChàvezGarcìa39 Anònimo. Quisiera contar a ustedes de grandes hombres proezas que honra dieron a la patria por sus heroicas empresas. Mas, por desgracia funesta, están los tiempos tan malos que hasta los hechos notables están del todo enfangados. Voy a referirles la historia de un hombre que fue temido en Michoacán, hace poco, y que jamas fue vencido. No fueran dignos de loas sus vicios que dan horror, sí no fuera porque llenan páginas de gran dolor. José Inés Chávez García, hombre que fue tan temido, era gañan en Santa Ana Mancera, do había nacido. Cuando el grito de Madero en sus filas se alistò y con las tropas de Amaro a mayor pronto llego. Después se unió con la fuerza de Villa y por él peleo y en la derrota de León, a Michoacán regreso. Conocía muy bien su tierra y por senderos y atajos burlaba la vigilancia dando a Carranza trabajos. 39 JESÙS ROMERO FLORES. Corridos de la Revolución Mexicana, Mèxico, Costa Amic editores, 1979, pp. 184 a 187.
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    108 Se hizo defama perversa y toda la gente vaga se le unió con alegría, aun cuando fuera sin paga. Buscaba donde no hubiera en esa región tan bella, sin pasar un solo día en que menguase su estrella. Más de dos años anduvo, destruyendo aquella tierra, imperando como dueño de los campos y la sierra. En Tacámbaro y Quiroga, en Puruándiro y los Reyes, todos sufrieron su yugo, doblegándose a sus leyes. Al sorprender un poblado, en la plaza principal, hacía reunir a la gente para hacerles todo mal. Les repartía a sus leales las infelices mujeres y a los hombres fusilaba, si no se hacían a sus leyes. Buscaba donde no hubiera sino corta guarnición, cayendo cual lobo hambriento sobre cualquier población. Con las más lindas doncellas aumentaba su serrallo y saqueaban y robaban desde un peso hasta un caballo. En Pátzcuaro llego al colmo con sus delitos sin cuento, destruyendo propiedades y dando la muerte a ciento. Allí se habló de un suceso,
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    109 de heroísmo sinigual, que a Chávez habría ablandado si no fuese vil chacal. Un niño de dieciseis años hizo esconder a su hermana y defendió a sus padres con potencia sobrehumana. Por el número abrumado, fue llevado ante el bandido y en vez de ser perdonado le mandó quitar la vida. Cinco mil hombres de tropa, siempre estuvieron tras él, pero se burlaba de ellos y la suerte le fue fiel. A nadie compadecía, de la gente por igual y los pobres y los ricos sufrían su saña infernal. A doncellas y casadas mancillaban sus secuaces y para buscar dinero de lo peor eran capaces. Cuando el gobierno sabía de cualesquier fechoría enviaba tropas al punto pero Chávez luego huía. Y en las intricadas sierras, o corriendo como gamo, siendo del estado el amo, no pudo ser derrotado. Cuando se veía acosado, al cerro del Pajarito, se iba a galope tendido y no le importaba un pito. Fue su cuartel general en Zacapu y Tarejero y allí nunca pudo entrar
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    110 ni el masvaliente guerrero. Tan solo una entrada tiene, el valle donde se asienta, y hay que pasar la cañada uno a uno, así se cuenta. En ese valle tenía sus sembrados y animales, escondrijos y graneros y también sus arsenales. Castigo a tanta vileza por fin Dios le vino a dar y de la influenza española fue a Purépero a enfermar. Sin médico y sin amigos, sin medicinas ni nada, se agravò su enfermedad y su fuerza vio acabada. Envió a llamar a la madre y entre sus brazos murió, dejando horrible memoria por los daños que causo. Sus tropas se desbandaron o murieron de la influenza, terminando aquel azote que acabo con la paciencia. Michoacán ha mejorado, con la muerte de García y aunque se quedaron otros no igualan su villanía. Dicen que deja un tesoro, en la Sierra de Quiroga, son dos millines de pesos y el que lo halle se lo abroga. Pero como anda penando, José Inés Chávez García, yo por nada de este mundo el tesoro buscaría.
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    111 Estos versos sonabrojos que con gusto quitaría, si no fuera que retratan a José Inés Chávez García. El 11 de noviembre de 1918 murió José Inés Chávez García, víctima de la influenza española que contrajo en la hacienda de Marmol, Guanajuato, de donde sus soldados lo condujeron en camilla a Penjamillo de Degollado, Michoacán. Debido a la gravedad de su contagio, Chàvez García no pudo combatir a las fuerzas carrancistas del general Manuel M. Diéguez que en esos días lo perseguían. En el Corrido de Chávez García contra Altamirano se sigue la secuencia los últimos movimientos de los hombres del guerrillero / bandolero, mientras que el Corrido de Chávez García; aún cuando adolece de algunas inexactitudes en fechas y lugares, nos ofrece una imagen creíble de la biografía de José Inés Chávez García. De acuerdo con Roberto Galván Flores; Chávez García fue enterrado en el cerro de La Alberca, cercano a la población de Paricutiro.
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    113 Tragedia del combateen Navacoyàn y en La Estancia de San Pablo, el dia trece de mayo de 191940 Las Fuerzas Federales y las Rurales del Estado salen victoriosas derrotando a los famosos cabecillas bandoleros: Félix Díaz El Tepiqueño, Lorenzo Avalos y otros. G. R.; Atribuido a Gonzalo Raymundo Señores voy a contar lo que pasa en la ocasión, todo ello ha sido verdad que merece información. El martes 13 de mayo, presente lo tengo yo, en ese Navacoyán, un combate se libró. A las tres de la mañana, el teléfono sonaba, era de lo más urgente avisar lo que pasaba. Al señor general Lares, de Dolores le anunciaban, que en ese Navacoyán, el tiroteo se escuchaba. Salvador Sánchez, teniente, de las fuerzas federales, peleaba valientemente en unión de sus leales. Ayudando al capitán, Felipe Cerros mentado, que es de las fuerzas rurales de la hacienda de El Cuidado. Con treinta hombres que tenían, 40 Hoja Suelta, s/f, s/p, de la Colección de manuscritos y hojas sueltas del corridista Antonio Raymundo Muros, facilitado por su hijo Moisés Muros Martínez, en Santiago Papasquiaro, Durango, recogido por Antonio Avitia en 1987.
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    114 se portaban singulares, enespera del auxilio que le habían pedido a Lares. Cuando los villistas vieron que el auxilio se acercaba, le avisaron a talones y caballo les faltaba. Lares, sin perder el tiempo, y sin hacerse donaire, ordena seguir sobre ellos por San Lorenzo del Aire. Es el rumbo que tomaron, al dejar Navacoyán, y las fuerzas de Rurales, lo siguen con mucho afán. Los bandoleros tantean que su plan va a fracasar y en San Lorenzo no esperan y corren sin descansar. Lares por fin los alcanza, porque su plan no es de balde y los comienza a cueriar desde la Hacienda de Alcalde. Félix Díaz El Tepiqueño, no se tantea muy seguro pues ya le han dicho que Lares siempre les pega muy duro. Y corrieron a vapor, como alma que lleva el Diablo, tratando de hacerse fuertes en la Estancia de San Pablo. Allí se vio apretadito el mentado Félix Díaz, que, para poder cumplir, ya acabalaba con frías. Allí, las chusmas villistas, creyeron que habían triunfado pues a Lares, con su gente,
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    115 casi lo teníancopado. Tres horas duró el combate, que fue de los muy reñidos, Miguel González murió y hubo como cinco heridos. Cuando Lares y su gente, peleaban con valentía, les llegaba como auxilio gente de la policía. El combate fue reñido, por lo que es de comprender, y los leales del gobierno cumplieron con su deber. Pelearon con gran valor Rurales y policías y gran derrota sufrieron Ávalos y Félix Díaz. Los villistas que murieron, en el combate librado, sepultados los hallaron a todos en un vallado. En el combate murieron dos soldados de los leales, y otro día los sepultaron con honores militares. ¡Paz al soldado que muere peleando con mucho honor y en defensa de la causa la muerte ve con valor! ¡Que viva el teniente Sánchez y viva el capitán Cerros! ¡Vivan todos los soldados que con valor combatieron! ¡Que vivan Lares, Carrasco, González, Rubio y Canales!, que siempre han peleado bien, con sus fuerzas de Rurales.
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    116 Aquí se acabanlos versos, en que hay algo que conmueve, recuerda el trece de mayo novecientos diecinueve. Durante 1918, las guerrillas villistas continuaron combatiendo en los estados de Durango y Chihuahua principalmente. Sin embargo, el villismo no lograba consolidarse ni unificarse, por lo que; desde el exilio en los Estados Unidos, surgió un grupo revolucionario que intentó para organizarze en el Ejercito de Reconstrucción Nacional. Con ese objetivo, a fines de 1918, el general Felipe Ángeles regresó al país y se internó por Chihuahua para establecer contacto con el general Francisco Villa y convencerlo de que apoyara y se integrara a la recién creada organización Alianza Liberal Mexicana, que aglutinaba a enemigos de Carranza y de la Constitución de 1917. Los afiliados a esta asociación pretendían formar un nuevo gobierno y restablecer la Constitución de 1857. La reunión entre Villa y Ángeles se efectuó en el campamento de Tosesihua, Chihuahua, el 14 de diciembre de 1918. Después de las conferencias y la convivencia entre Villa y Ángeles, las guerrillas villistas se concentraron, a principios de 1919, en Río Florido;41 hoy Villa Ocampo, Durango, donde Villa dio a conocer el Plan de Río Florido, sumándose a las pretensiones de la Alianza Liberal Mexicana. Sin citar su fuente, Alberto Calzadíaz nos refiere la reacción inmediata de los jefes guerrilleros villistas ante la lectura del Plan de Río Florido: "Los jefes y oficiales escucharon silenciosamente la lectura del documento. Como nadie hiciera objeciones, Villa preguntó a sus subalternos: -¿Pues nadie tiene nada que decir? Y como ninguno respondiera, entonces el general dirigiéndose a Martín López, le interrogó: -A ver, Martín, dí ¿Qué te parece el Plan? -Que está muy bien, mi general. 41 Llamado Bocas de Río Florido.
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    117 Villa se rascóla cabeza, volviéndose a Lorenzo Avalos, al que dijo: -Lencho, ¿Qué te parece el Plan?, ¿Qué dices de la Constitución de 1857? -Mi general, yo no se nada de constituciones, pero desde el momento que Carranza la quitó quiere decir que era buena".42 Hasta el momento no ha sido posible encontrar una copia del Plan de Río Florido, por lo que se desconocen los detalles de su contenido. Hasta donde se tiene noticia, El Plan de Río Florido, es el único documento que señalaría los motivos de la lucha de las guerrilas villistas. De hecho; la gran diferencia de la guerra villista con la zapatista, es precisamente que; mientras la lucha del Ejército Libertador del Sur, dirigido por Emiliano Zapata, se sustentaba en el Plan de Ayala. Las guerrillas villistas, salvo el desconocido Plan de Río Florido, no tuvieron un documento rector de sus larga y sufrida guerra. En la continuación de las acciones bélicas, se deduce que, mientras que Francisco Villa siguió peleando en el norte de Durango y en el estado de Chihuahua, éste envió a Lorenzo Avalos a pelear en el sur del estado, ya con la bandera del Plan de Río Florido, y que Ávalos se juntó con la guerrilla de Félix Díaz El Tepiqueño, para protagonizar el corrido de La Tragedia del Combate en Navacoyán y en la Estancia de San Pablo el Día Trece de Mayo de 1919, en el que se cuenta la derrota que sufrieron las guerrillas villistas de Félix Díaz El Tepiqueño, y el general Lorenzo Ávalos, por la acción de las tropas carrancistas y los gendarmes de la ciudad de Durango, comandadas por el general Ismael Lares, perteneciente a la División Durango; el coronel Dámaso Carrasco y el coronel Arturo Canales, en la Hacienda de Navacoyán, municipio de Durango, en el estado del mismo nombre. 42 ALBERTO CALZADÍAZ BARRERA. Hechos reales de la Revolución, Séptimo Tomo, La muerte del Centauro, México, Editorial Patria, 1980, pp. 130 a 131.
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    119 Corrido de Naranjoy Sabino43 Anónimo. Música de La Cárcel de Cananea Alégrense ciudadanos, la paz del Alto nos vino. Ya mataron a Naranjo y a ese mentado Sabino. En el día quince de agosto les ha dado su destino. iAy!, mataron a dos gallos, y la verdad, bien jugados, por las fronteras del norte, por donde quiera afamados. Aunque tráiban poca gente, pero bien disciplinados. Se bajaban al Bajío a cuquiar los voluntarios echándoles desafíos, pidiendo armas y caballos, haciendo bastantes males porque se atenían por gallos. Salieron a perseguirlos, la Defensa iba adelante, en un campo dominante, los villistas divisaron, como era bastante gente al momento los sitiaron. Cuando rompieron el fuego, Carlos Chávez, como un viento, se salió rompiendo el sitio, en su buen caballo prieto, gritando: "¡Que viva Villa!" se les perdió en el momento. Les marcaron el "¿Quién vive?", dándoles fuego cerrado. 43 JUAN DIEGO RAZO OLIVA. Testimonios al Viento, Corridos Históricos de Bajío, Op. Cit. disco TLALLI # 1, cantado por Los Hermanos Cadena.
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    120 El correr eraimposible mejor querdaron tirados. El correr era inposible, mejor quedaron tirados. Y Naranjo en su caballo: "Soy su padre", les decía. Lo tumbaron como un rayo, con tan buena puntería, que él, por sus pasos, fue a dar a poder de infantería. Y Naranjo les decía: "Les daré mi nombramiento: Sabino era general y yo coronel, por cierto". "Sabino era general y yo coronel por cierto". "Pablo Duarte, te suplico, te encargo, si eres mi amigo: que nomás no me desnuden, como hicieron con Sabino. Máteme el que sea más hombre, siempre he sido su padrino". Y Naranjo les decía, antes de llegar a la horca: "Nomás un favor les pido: no me maten a mi escolta, no es lo mismo ver morir, como cuando a uno le toca". “Ora sí, ya estás pagando tú que eras tan asesino, ahí te dejaron colgados, los dos en aquel encino, ya con ésta me despido. A las diez de la mañana murió Naranjo y Sabino. ;Ay! se quedaron colgados, árbol tan afortunado; ya con ésta me despido.
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    121 Como secuela delbandidaje de José Inés Chávez García, el hermano de éste, Carlos Chávez, continuaba su carrera de salteador. Según Alvaro Ochoa Serrano: "Los campesinos (de Michoacán), cansados de sufrir las depredaciones de los bandoleros, optaron por colaborar en la pacificación. Las defensas, conocedoras del suelo que pisaban, acabaron en gran parte con los reductos rebeldes. El bandido; llamado general Sabino o Gabino Rodríguez, cayó para no levantarse, en agosto de 1919, en Llano Grande, jurisdicción de Zacapu, a manos de las defensas purepenses de Jesús Duarte y los voluntarios de Cherán, al mando de Casimiro López Leco. Mientras estos acorralaban a Rodríguez,"Carlos Chávez, como un viento / se salió rompiendo el sitio / en un buen caballo prieto."44 Al poco tiempo, en ese mismo año de 1919, Carlos García Chávez murió colgado en Puruándiro". 44 ÁLVARO OCHOA SERRANO. La violencia en Michoacán (Ahí viene Chávez García), Op, Cit. p. 112.
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    122 El Corrido deCarreón45 Anónimo En mil novecientos diez, que Carreón se levantó, diez años anduvo en armas y el diecinueve murió. Carreon salió de Parrilla, con toda su compañía, con tres castaños de vino que de la Villa46 traía. Carreón llegó a Cieneguilla con toda su compañía: "Traigan a Reyes Hernández para bailar todo el día". Llega Chícharo y le dice: "Oiga usted mi general, ahí se divisa una gente, por ese camino real". Sale Carreon y les dice, con muchísima alegría: "Esa gente que diviso, toda es gente de la mía". Castro le dice a Carreón: "Buenos días mi general, dicen que viene una gente queriéndonos agarrar". No era gente de la suya sino la gente de Márquez y en menos que se los cuento, echaron a los rifles parque. Salieron a la casita donde echaron los gemelos: "Dicen que la gente es mucha, nos iremos a los cerros". 45 ENRIQUE ARRIETA SILVA. Corridos revolucionarios, Op. Cit., pp. 140 a 141. 46 Villa de Nombre de Dios, Durango.
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    123 Castro le dicea Carreón: "Buenos días mi general le encargo mi cabellera si me llegan a matar". Carreón le contestó a Castro: "Eso le digo yo a usté’ le encargo mi cabellera que es pa'l Señor San José". Se soltó la balacera y ésta vez Carreón perdió y estuvo dura la mezquitera, que mucha gente murió. Carreon era como Villa; muy bueno pa'echar balazos, pero en esa Cieneguilla, se le acortaron los pasos. Murió Gregorio Carreón, por providencia del cielo, ya se acabaron los bailes en la casa de Consuelo. Consuelo era muy bonita, una mujer lisonjera, a Chícharo, Carreón y Castro los traía como en collera.47 Murió Gregorio Carreón, señores ya lo verían, esos ricos hacendados, ¡Ay!, qué a gusto quedarían. Ya con ésta me despido, por el rumbo de La Breña, aquí se queda Carreón, que siempre anduvo a la greña. 47 Collera.- Reata gruesa y larga con la que, por medio de nudos especiales, se ata a los animales que forman la cobra (conjunto de bestias caballares que se utilizan para la trilla, la cobra se compone de siete animales).
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    124 Dionisio Carreón seinició en la Revolución, en 1910, como maderista y, a la sazón, en 1919, se vio como villista y operó en la zona comprendida por los municipios de: Nombre de Dios, Poanas, Vicente Guerrero (antes Muleros) y Súchil, en el sur del estado de Durango. Enrique Arrieta Silva reunió la siguiente información sobre el villista Carreon: "El 12 de septiembre de 1919, en el kilómetro 54, entre las estaciones de Poanas y La Breña. Marchaba el convoy compuesto por la maquina 732, el carro de escolta que llevaba 30 hombres, un carro de primera, uno de segunda, el express y un furgón cuando lo sacudió una tremenda explosión de dinamita, al mismo tiempo - que según información del periódico local El Monitor, número 178, de fecha 13 de septiembre de 1919- salían de la espesura hasta doscientos rebeldes disparando sus armas, los cuales, una vez cometido el asalto, incendiaron por completo el convoy, consumiendo el fuego varios cadáveres, entre ellos el de Donaciano Martínez, conductor del tren y se retiraron a sus dominios jefaturados por Gregorio Carreón, Jesús de Ávila y Ángel Méndez. El Gobierno del Estado, para evitar los asaltos frecuentes realizados por Carreón y sus hombres, había dispuesto que viajara en el tren, de manera obligada, un pequeño hijo de Carreón. Enterado Carreón de ello, había dispuesto de que se asaltara el tren que, de Cañitas (hoy Felipe Pescador, Zacatecas) venía a ésta ciudad de Durango y no el que, de Durango, se dirigía a Cañitas, porque sabía que en éste último viajaba su hijo, pero habiendo llegado después del asalto se enteró, con gran disgusto, que precisamente éste último, había sido el tren asaltado, el disgusto se convirtió en rabia, dolor y desesperación al advertir que, entre los muertos, se encontraba su hijo. Informa El Monitor, número 179, de fecha 14 de septiembre de 1919, que Carreón se retiró con el cadáver de su hijo en brazos, jurando que no volvería a dejar correr tranquilos los trenes que transitan a Cañitas, y así hubiera sido seguramente, de no haber encontrado la muerte pocos días después, el 16 de septiembre de 1919, en un encuentro con fuerzas carrancistas que operaban en Zacatecas, al mando del teniente coronel Márquez. La acción ocurrió, según El Monitor, número 182, de fecha 19 de septiembre de 1919, en un punto de Durango, llamado Cieneguita, inmediato a la Sierra de La Ochoa, Gregorio
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    125 Carreón cayó enpoder de las fuerzas del gobierno y fue pasado por las armas en el mismo lugar, su cadáver fue trasladado a Poanas y colgado de un poste telegráfico de la vía de Cañitas.”48 48 ENRIQUE ARRIETA SILVA. Corridos revolucionarios, Op. Cit., pp. 139 a 140.
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    126 Tragedia de Martín49 Anónimo Palomaleal de Durango, párate allí en el fortín. les dices a los carranzas que aquí se queda Martín. Martín López les decía: "Ni miedo les tengo yo" y jugando a los balazos, ninguno se le escapó. Martín López les decía: "Cuando atacamos Columbus, quemamos todas las casas y nos vamos a otros rumbos". En la Hacienda La Labor, una bala lo alcanzó: dos días luego pasaron y luego se nos murió. Martín López nos decía: "No se vayan a rendir: mejor que mueran alzados y así es bonito morir". Martín López le hace piernas a su caballo alazán: en Llanos de Catarinas fue diablo para pelear. De un lado para otro iba, gritando fuerte y muy claro: "Aquí les traigo a los changos sus cosquillas y su rayo". A caballo y con su lazo, los rodió allí en Canutillo: allí toditos murieron, pos no hubo ningún herido. 49 NELLIE CAMPOBELLO. “Cartucho”, en: La novela de la Revolución Mexicana, Tomo I, México, Editorial Aguilar, 1971, pp. 965 a 966.
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    127 En Chihuahua yen Torreón, y en el bonito Parral, Martín López fue adelante, porque sabía pelear. A Chihuahua se metió, en su caballo jobero; los escalones subió del Palacio de Gobierno. En Las Cruces se murió, en ese mes de septiembre: lo enterraron los dorados, los muchachos y su gente. Paloma Real de Durango, no te canses de volar; diles que al Güero Martín lo acaban ya de enterrar. Pancho Villa lo lloraba, lo lloraron los dorados, lo lloró toda la gente, hasta los más encuerados. Todos los cerros del Norte, recordarán a Martín, a caballo los subió sin miedo de irse a morir. Vuela, paloma ceniza, vete pa’aquella humareda, y diles que Martín López aquí se quedó en la sierra. El general chihuahuense Martín López fue miembro de la Escolta de Los Dorados de Villa, participó en la Revolución al lado del general Francisco Villa y estuvo presente en todas las campañas del jefe de la División del Norte. El 9 de septiembre, como parte de la campaña sobre el estado de Durango, el general Villa mandó a Martín López el asalto a la ciudad de Durango, las fuerzas de López fueron derrotadas por los refuerzos carrancistas que llegaron de la Región
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    128 Lagunera. López sevio obligado a ordenar la retirada y fue herido en la huida, por las fuerzas de caballería del general Irineo Villarreal, en la Estación La Labor, municipio de Durango y después de cuatro días el general López murió en Las Cruces, Durango. Nellie Campobello, en su novela Cartucho, relata que los carrancistas, al no creer que Martín López; quien, en ese momento era el segundo en los mandos villistas, había muerto, exhumaron su cuerpo y tras identificarlo le quitaron unas hojas verdes que cubrían la herida de su vientre, quedando sorprendidos al notar que las hojas habían mantenido su color original, después de varios días de la inhumación del oficial villista.
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    129 Aprehensiòn del GeneralÀngeles50 Anónimo. Voy a cantar un corrido, señores, con atención, por un triste sucedido que conmueve el corazón. El dieciseis de septiembre, señores, tengan presente, que tomaron prisionero a un general muy valiente. En mil novecientos quince se fue a la vida privada, por no ver correr más sangre de su gente idolatrada. Nueve años de rebelión, ya perdida la esperanza, sin lograr con sus acciones hacer una firme alianza. Viendo sus planes frustrados y sus ideales perdidos, pensaba en cada momento volver a Estados Unidos. En el cerro de Las Moras, tristeza da recordar, que el general Felipe Àngeles su desgracia fue a encontrar. En el Valle de Los Olivos, allí el mayor Sandoval, supo que Felipe Àngeles su desgracia fue a encontrar. Pues el mayor Sandoval, hizo una junta especial, para perseguir a Àngeles 50 CÈSAR MACAZAGA ORDOÑO. Corridos de la Revolución Mexicana, Mèxico, Ediciòn facimilar de Corridos de la Revoluciòn Mexicana de 1910 a 1930 y otros notables de varias èpocas, Colecciòn de 100 corridos publicados por Eduardo Guerrero en 1930, Editorial Innovaciòn, 1985, s/p.
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    130 que acababa depasar. Con cien hombres que llevaba a la sierra se marchó, y en ese Cañón del Túnel, el combate se trabó. Con veinte hombres que traía el valiente general, sin temer a cien contrarios los combatió muy formal. Allí perdió diez dragones, de los veinte que traía, con el resto se marchò por toda la serranía. En el Cerro de Las Moras, sin pensar en sus entregas, determinò descansar un rato de sus fatigas. Cuatro hombres solo quedaron, en su trágico camino, dispuestos a recibir lo que ofreciera el destino. Dos puso de centinelas y los otros dos de avanzada, para poderse escapar, en caso de una tantiada. La avanzada fue aprehendida por el jefe Sandoval y de guía se lo llevaron, donde estaba el general. Sorprendiéronle dormido y en un consejo de guerra lo condenaron a muerte, en aquella misma tierra. El gobierno americano y la viuda de Madero, pedía clemencia y perdón para el pobre prisionero.
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    131 Ya con éstame despido, p or los prados de un rosal, aquí da fin el corrido de un valiente general.
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    132 Tragedia del GeneralFelipe Àngeles51 Anónimo. Señores, con atención, les diré lo que ha pasado, que agarraron prisionero a un general afamado. Este dicho general que era un hombre valiente y como buen militar, sabía dirigir la gente. De artillero comenzó la carrera militar, al poco tiempo llegò a ser un gran general. Anduvo por dondequiera, nadie le pudo ganar, por Chihuahua, la frontera; en San José del Parral. Se fue para el extranjero, anduvo por Nueva York, y fue a proteger a Francia, demostrando su valor. Luego se vino a su patria para ver como arreglaba, abandonar la carrera e irse a la vida privada. El gobierno comprendió el mal que había de causar; por eso lo perseguía para mandarlo fusilar. Entonces Àngeles dijo: "mis planes han sorprendido, pienso mejor retirarme a los Estados Unidos". 51 ANDRÈS HENESTRQSA. Espuma y flor de corridos mexicanos, Mèxco, Editores Porrùa, 1977, pp. 142 a 146.
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    133 Todo fue inútil,señores; lo que deseaba arreglar, porque los perseguidores ya no le dieron lugar. En el cerro de La Mora, le tocò la mala suerte, prisionero en mala hora lo sentenciaron a muerte. Al estado de Chihuahua lo condujo la Acordada, todo se echò en el olvido, la sentencia estaba dada. En el Teatro de los Héroes, el consejo se reunió; a la presencia de todos la sentencia se firmò. Hubo muchos defensores, que lo deseaban salvar, suplicándole al Gobierno no lo fuera a fusilar. El Gobierno Americano y la esposa de Madero, pedían perdón y clemencia para el pobre prisionero. El Gobierno contestò los males que había causado, la sentencia estaba dada, que había de ser fusilado. Cuando el consejo de guerra al prisionero pidió, Àngeles, con obediencia, sus òrdenes respetò. Le leyeron la sentencia, Àngeles la respetò, allí, en presencia de todos, con sus labios la besò. Y de allí fue conducido
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    134 a la prisiónmilitar, mientras la hora le llegaba de sacarlo a fusilar. Luego que ya lo sacaron, para hacer la ejecución, luego que vio las armas se le alegró el corazón. Cantando Las golondrinas, cuando estaba un prisionero, se acordaba de sus tiempos cuando andaba de artillero. Porque era un hombre valiente y de valor verdadero, deseaba mejor la muerte que estar allí prisionero. Era un hombre muy valiente de un valor sin segundo, que bien se podía decir; que no había otro en el mundo. "Yo no soy de los cobardes que le temen a la muerte, la muerte no mata a nadie la matadora es la suerte". Àngeles puso un mensaje al Congreso de la Union; "Que si he de ser fusilado, estoy a su disposición". "Yo no soy de los cobardes que demuestran su tristeza, a los hombres como yo no se les da en la cabeza". "El reloj marca sus horas, se acerca la ejecución, preparen muy bien sus armas y apunten al corazón". "Se acerca la ejecución, se acerca ya mi partida démen primero permiso
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    135 de escribirle ami familia". Se le concedió el permiso, pues nunca se le negó, luego se puso a escribir toda la noche ocupò. Cuando acabó de escribir, con todo su corazón, lAy!, les dijo a sus verdugos, "Estoy a su disposición". "Aquí está mi corazón para que lo hagan pedazos, porque me sobra valor para recibir balazos". Ya con èsta me despido, al pie de un verde granado, aquí termina el corrido de un general afamado.
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    136 Corrido del GeneralFelipe Àngeles52 Anónimo. Todo México ha tenido un gesto de compasión, al saber que estaba preso un jefe de la reacción. Àngeles era querido por su proceder honrado, pues nunca manchó su nombre con ningún acto malvado. En Balleza, de Chihuahua, y muy cerca del Parral, fue aprehendido don Felipe, por el jefe Sandoval. Lo llevaron con escolta para Chihuahua muy luego, y condenado fue a muerte, sin que le valiera un ruego. El Consejo presidiólo el general don Gabriel Gavira, y fue reunido por orden del gran cuartel. En el Teatro de los Héroes, se reunió el gran tribunal, donde se jugó la vida el sentido general. Pobrecito don Felipe, mejor le hubiera valido estarse en Texas tranquilo o haber pegado un volido En México no prospera ninguna revolución, porque el pueblo está cansado y prefiere que haya unión. 52 ARMANDO DE MARÌA Y CAMPOS. La Revolución Mexicana a través de los corridos populares, Tomo II, # 26, Mèxico, INERHM, 1962, pp. 168 a 169.
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    137 El respeto alos gobiernos debe ser bien comprendido, que si un gobernante es malo, la opinión lo ha maldecido. Y al terminar su período, si obrò con torpe cautela, despreciado morirá sin merecer una vela. Felipe Angeles nació, en Molango, por Pachuca, y en la Escuela Militar, desde niño bien se educa. Por su ciencia y su valer, ascendió hasta general y sirvió bien al gobierno, distinguiéndose por leal. Madero lo quiso mucho y con Huerta se enfrentò, cuando éste, con vil astucia, al gobierno traicionò. Màs tarde se unió con Villa, para batir al traidor y desde entonces fue aliado, combatiendo con honor. Cuando Villa, disgustado, contra Carranza se alzò, Àngeles fue al extranjero, de la lucha se alejò. Los emigrados de Texas lo animaron a volver, y en conferencia con Villa, se dejò al fin convencer. Pisò tierra mexicana, y combatió con denuedo, pero su suerte fue adversa, aunque nunca tuvo miedo. Perseguido por doquier, y ya sin mas esperanza,
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    138 en el Ranchodel Olivo, cayó en poder de Carranza. A las seis de la mañana, del veintiséis de noviembre, Àngeles fue fusilado, en el año diecinueve. En un patio del cuartel del Veintiuno Batallón, pasó la terrible escena de reciente ejecución. Àngeles pasó la noche, en continua agitación, esperando la mañana, haciendo su confesión. Dejò la capilla erguido, sin asomos de temor, con una muy fuerte escolta que admiraba su valor. Pidió un favor al jefe, del trágico pelotón, que él diera la voz de fuego, en la triste ejecución. Siguió nutrida descarga a la voz que pronunció, y Àngeles cayó de bruces, pero luego no murió. Los intestinos de fuera y en convulsión de agonía, recibió el tiro de gracia que puso fin a sus días. Así terminó en Chihuahua tan nombrado general, que tuvo tan grande fama en el mundo por lo leal. Triste final de esta historia que hoy acabo de contar, que Dios lo tenga en su gloria pues ya cesó su penar.
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    139 Ya con éstame despido, con gran tristeza letal, que aquí se acaba la historia del valiente general. Corrido General Felipe Àngeles 1a Parte, interpretado por Gonzàlez y Hernàndez https://frontera.library.ucla.edu/es/recordings/nuevo-corrido-general-felipe-angeles- 1a-parte-0 Corrido del General Felipe Ángeles (ft. Grupo Zacatecas), Cantado por Carmen Cardenal https://www.youtube.com/watch?v=onWlFalrD18 Corrido de Felipe Àngeles, cantado por Las Jilguerillas. https://www.youtube.com/watch?v=czyG-58_vLk El general hidalguense Felipe Àngeles estudió la carrera de las armas en el Colegio Militar donde, para 1910, obtuvo el grado de coronel técnico de artillería. Durante el gobierno maderista Àngeles ascendió a general brigadier y en 1912 desarrolló la campaña contra los zapatistas de Morelos. Correspondió a Àngeles ser aprehendido, junto con el presidente Madero, en febrero de 1913, y luego de salvar la vida y sortear dos juicios militares, se unió a la Revolucion contra Huerta, en 1913, actuando como el principal estratega de la Divisiòn del Norte. Durante la escición de las fuerzas de Villa y de Carranza, que dio inicio a la lucha de facciones; convencionista y constitucionalista, Àngeles permaneció fiel al Gobierno Convencionista y a Francisco Villa, y combatiò a los constitucionalistas carrancistas, en el noreste del país. A fines de 1915, Àngeles se exiliò en los Estados Unidos y regresó a México a fines de 1918, reincorporándose a las filas villistas bajo la bandera del Plan de Río Florido.
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    140 Diferencias personales yde decisiones en la lucha, distanciaron a Àngeles de Villa y, a fines de 1919, Felipe Àngeles se encontró errante, con una pequeña escolta, por el territorio chihuahuense. El 15 de noviembre, traicionado por Félix Salas, Àngeles fue aprehendido por el jefe de Defensa Social Gabino Sandoval. Trasladado a la ciudad de Chihuahua, el otrora estratega y general villista fue sometido a un Consejo de Guerra sumarìsimo que lo condenó a la pena de muerte por el delito de rebelión y fue ejecutado el 26 de noviembre de 1919. No son pocos los corridos que hacen mención a las actuaciones militares del general Felipe Àngeles y las tres composiciones transcritas, ademas de bosquejar la biografía de Àngeles, cantan el juicio y fusilamiento del que fuera uno de los personajes más interesantes y honestos de la Revolución Mexicana.
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    142 La rendicion deVilla53 Eduardo Guerrero ¡Válgame Dios de los cielos! tan contento que estoy ahora, porque México está en paz; Pancho Villa no es malora. Obedeció a su cariño, por nuestra patria querida y se rindió con su gente cambiando luego de vida. Cerca de Nieves se encuentra la Hacienda de Canutillo, para ella se ha retirado el famoso Pancho Villa. Como el más grande patriota dejò de estar rebelado y al dársele garantías, fue por siempre desarmado. Cual moderno Cincinato, çdejo el mando y sus honores y pide a la madre tierra el premio de sus labores. Ha demostrado su amor por la patria mexicana, ayudando a que la paz sea una verdad muy cercana. En la Hacienda Tlahualilo, muy cerquita de Torreón, entregaron sus pertrechos los villistas a Obregón. Les pagó el actual gobierno un año de sus haberes y muy contentos se fueron a buscar nuevos placeres. 53 JESÙS ROMERO FLORES. Corridos de la Revolución Mexicana, Op. Cit. pp. 223 a 225.
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    143 Chihuahua quedó tranquilo ymucho va a prosperar, pues que ya la paz impera; nueva era va a comenzar. Toda la frontera norte trabajará muy tranquila y marchará a la vanguardia feliz por toda la vida. ¡Madre mía Guadalupana, quien no hincará la rodilla, para darle muchas gracias por la rendición de Villa1 Tiene un grande corazón el famoso guerrillero y todo el norte lo quiere y lo cuidan con esmero. Al pobre lo ha protegido, y a los ancianos también y quien le pide un auxilio nunca se vuelve sin el. Cuando Madero se alzò, Villa formò una guerrilla y a las tropas federales metió buena zancadilla. Al triunfo de Ciudad Juárez Villa en Chihuahua quedó y cuando se rebeló Orozco con valor lo combatió. A Huerta nunca lo quiso, porque lo hizo aprehender y lo hubiera fusilado si no se llega a esconder. Después del vil cuartelazo combatió al usurpador y fue la región del norte testigo de su valor. Entrò a Chihuahua y Torreón, Zacatecas y otras tierras
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    144 y en todasse hizo famoso por sus hazañas guerreras. Ocupó Carranza a México y a Villa mal le pagó, volviéndose su enemigo y nunca lo perdonó. Al empuje de su espada Carranza se retiró y entrando a México Villa otro gobierno formó. Dos años duró esa guerra y por fin fue derrotado, retirándose hacia el norte para no ser molestado. Al Yanqui lo maltratò siempre que así lo ha querido y en Carrizal y en Columbus se hizo de ellos muy temido. Al morir don Venustiano se llego la hora propicia y propuso al presidente su rendición en justicia. Nuestro digno mandatario acepto con alegría y envió al general Martínez, que le hablara al otro día. Un abrazo sellò el pacto y mostrando gran cordura quedò Villa sometido, en Sabinas de Angostura. Con cincuenta de sus fieles, se van la tierra a sembrar, a la Hacienda Canutillo pues ya no quieren guerrear. Dèmosle gracias a Dios y a María Guadalupana que ya no hay lucha entre hermanos, en la nación mexicana.
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    145 La conferencia conVilla54 Anónimo Año novecientos veinte, señores, tengan presente, que hubo una conferencia con Pancho Villa y su gente. A Villa le habló el Gobierno, con táctica cortesana, que se firmara la paz en la patria mexicana. Contestó Francisco Villa con todo su corazón, que lo haría con mucho gusto y buena disposición. Don Adolfo de la Huerta, Don Eugenio y otros más conferenciaron con Villa hasta firmarse la paz. - Les dijo Francisco Villa, desde San Pablo Meoque que con el general Martínez hablar deseaba y al trote. El señor Francisco Villa era un hombre que comprende dijo que les resolvía, en este Valle de Allende. Van para el Valle de Allende con la misma comisión, donde varios generales le querían hacer traición. Cuando Villa comprendió que era una pura traición, levantó el grito de guerra y volvió a la rebelión. 54 CESAR MACAZAGA ORDOÑO. Corridos de la Revolución Mexicana, Op. Cit, s/p.
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    146 Dice el señorde la Huerta: "El señor Villa ha cambiado, voy a mandar a Sabinas al momento un delegado". Pues al general Martínez le tocó la comisión, de conferenciar con Villa para salvar la nación. Un año de haber les dieron y todos pa' trabajar con sus armas y caballos a la tierra a cultivar. Esa región de Chihuahua la dejaron muy tranquila, sus asuntos arreglaron en Estado de Coahuila. En Estado de Coahuila Viva Dios y nada más en Sabinas quiso Dios que se firmara la paz. Terminó la conferencia del guerrillero valiente, le mandaron unos trenes para embarcar a su gente. Contestó Francisco Villa, que èl en trenes no venía, que él avanzaría por tierra con toda su caballería. Cuando a San Pedro llegó con su gente muy tranquilo levantó su campamento ç en la Hacienda El Tlahualilo. Los villistas no se rinden ninguno se ha amnistiado los arreglos de sus jefes los tenía bien calculados. ¡Viva don Francisco Villa! que en el sepulcro descansa,
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    147 él dijo queno quería de presidente a Carranza. Vuela, vuela, pajarillo, y anùncíale al mundo entero que en la Hacienda Canutillo Pancho Villa es el primero. Qué bonita conferencia, como ella no habrá otra igual, terminó la rebelión y todos a trabajar. Ya con ésta me despido señores, en su presencia, aquí da fin el corrido de la buena conferencia. El 25 de mayo de 1920, un día después de la elección de don Adolfo de la Huerta como presidente de la República, se realizò la primera conferencia de paz, entre el general Francisco Villa y el general Ignacio Enriquez, en el poblado de El Pueblito, cercano al Valle de Allende, en el estado de Chihuahua. En la conferencia se tratò el asunto de la rendición de Francisco Villa, ésta primera conferencia se vio frustrada porque las tropas de Jesús Guajardo se movilizaron para reforzar las tropas del general Antonio Amaro, con la finalidad de combatir a la guerrilla villista. En julio del mismo año, el general Eugenio Martínez estableció contacto con Francisco Villa, quien se había movilizado de manera sorpresiva, desde el estado de Chihuahua al de Coahuila y había concentrado sus fuerzas en Tlahualilo, Durango. La conferencia entre Villa y Martínez tuvo lugar en Sabinas, Coahuila, el 28 de julio de 1920 y, con la anuencia de Adolfo de la Huerta, Plutarco Elias Calles y Benjamín Hill, se acordó la amnistía de la guerrilla villista, dando garantías y un año de haberes a las tropas villistas, así como la Hacienda de Canutillo, Durango al general Francisco Villa. En agosto de 1920, las tropas villistas fueron licenciadas y el general Villa estableció su residencia en la Hacienda de Canutillo. La rendición de Villa fue uno de los mayores triunfos de la administración del presidente Adolfo de la Huerta.
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    150 Rendición de FranciscoVilla y sus leales guerrilleros55 Montes El de la Guaripa. ¡Hosana!, ¡Qué maravilla! venid les voy a decir, el guerrero Pancho Villa siempre se pensó rendir. Cuando el señor De la Huerta fue a México a gobernar con voz firme, clara y cierta dijo: "Voy a perdonar”. Sin hacer caso al chanchullo que otros hacían con encono dijo: "Yo a todos perdono y les doy lo que sea suyo". Dijo a todos los alzados: "Nomás que no haya más guerra, venid todos amnistiados, id a cultivar la tierra". Y Villa en las serranías donde estaba, contesto: "Si, me rindo también yo pero me dan garantías". El ingeniero Elías Torres y el señor Raúl Madero; hablaron dichos señores al celebre guerrillero. Pero antes Martínez y Haro empezaron a salir Andrew Almazán y Amaro que lo iban a combatir. Mas Villa vio que el gobierno persigue muy buenos fines y habló el guerrillero eterno 55 Hoja suelta, publicada en la ciudad de Durango, Durango, el 22 de agosto de 1920, de la Colección de Antonio Raymundo Muros, facilitado por su hijo Moisés, en Santiago Papasquiaro, Durango, recogido por Antonio Avitia en 1987.
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    151 con el generalMartínez. En cordial conversación, Villa y Martínez hablaron los dos guerreros trataron de la pacificación. Mas lo que Villa pidió, para él y toda su gente; Martínez lo consultó con el señor presidente. Todos con muy buenos fines a un arreglo se llegó y Villa más bien confió en el general Martínez. Supo toda la nación, que Villa aceptó el tratado, y que iba a ser amnistiado en la ciudad de Torreón. Ninguno lo quería creer, pero Villa se rindió y dijo: "Lo que hago yo lo hago en aras del deber". El gobierno de Carranza no lo pudo someter, que por saciar su venganza se veía la sangre correr. Nadie quería hacer la paz todos eran vengativos unos y otros a cual más querían comérselos vivos. Caprichos de oposición que no conducían a nada, causa que nuestra nación esté triste y desolada. Los ranchos están desiertos tienen pocos moradores, los empleados fueron muertos dizque por libertadores.
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    152 ¡No hay manadasen el llano no hay ganado en el potrero! ¡no vive en la hacienda el amo, no bala manso el cordero...! La guerra con su fragor y los que en ella lucharon al trabajador dejaron en la situación peor. Hoy que Villa se amnistió que era el núcleo principal, abrid paso al capital olvido a lo que pasó. Villa pues movió a su gente y al Tlahualilo marchó sin duda que ésto acordó con el señor presidente. Cuando empezó la jornada, desde allá de La Boquilla el pueblo donde llegará le gritaba:"¡Viva Villa!". Villa con confianza más al pueblo así le decía: que por fin se sometía porque deseaba la paz. "Todos somos mexicanos ambos mostrad el perdón y que en toda la nación cese la guerra entre hermanos". "Aunque soy hombre sencillo Dios me ha querido guardar hoy quiero irme a trabajar a mi hacienda El Canutillo". Cuando en San Pedro ésto habló, todo el pueblo lo aclamaba y cuando él le peroró más y mas'se entusiasmaba. "Mi gente será amnistiada, toda quiere descansar
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    153 y ya seva a retirar toda, a la vida privada". "No penséis mal, no os asombre, yo también lo cumpliré, a trabajar me pondré, sin armas y sin ningún hombre". Le acompaña Albino Aranda también Nicolás Fernández, Lorenzo Avalos, Miranda, Ricardo Michel y Hernández. Garza, Trillo, García y Frías y en fin, otros generales, que han sido a Villa leales, en todas sus correrías. Tienen su palabra dada de que ninguno conspira, que cada uno se retira para la vida privada. Señores capitalistas ya debeís tener confianza, se acabaron los villistas y el gobierno de Carranza. Villa ha dicho donde quiera, que en nada se mezclará y que solo luchará, cuando haya guerra extranjera. Termino ésta información que aunque parezca sencilla, contenta está la nación con la rendición de Villa. En su versión local, con lenguaje arcaico, la Imprenta Popular de la ciudad de Durango publicó el corrido compuestro por Montes El de la Guaripa; nombre regional que se da al sombrero, sobre la rendición del general Francisco Villa en agosto de 1920.
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    154 Entre los corridosde: La Conferencia con Villa, La Rendición de Villa y La Rendición de Villa y sus Leales Guerrilleros, se complementa la información sobre el asunto.
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    155 Verdaderos detalles delasesinato del General Francisco Villa. Cometido en Hidalgo del Parral, Chih., el 20 de julio de 192356 Samuel M. Lozano. Como un recuerdo triste, escribo aquí esta historia; al pueblo le suplico me preste su atención, para cantar a ustedes la vida transitoria del gran general Villa, segundo Napoleón. Los méritos que tuvo, pues, éste gran patriota, en sus fastos la historia por siempre guardará, sus glorias y laureles escribo en esta nota, y ruego al Ser Supremo que a su lado estará. Al lado de Madero fue el hombre de confianza, cuando estallò la guerra, en mil novecientos diez, se conquistò victorias, al lado de Carranza, y ser un gran guerrero mostró más de una vez. Dejando en paz batallas, galones y laureles, se dedicò al trabajo, cansado de luchar, cuando la Parca inerte le aprisionó en sus redes, sembrando en su familia el luto y la orfandad. El día veinte de julio, según tengo presente, la fecha memorable que nunca olvidaré, cuando el general Villa fue víctima inocente, de viles ambiciosos, cobardes y sin fe. Políticos traidores, de instintos tan venales, que a Villa le temían por su gran corazón, idearon en conjunto sus planes criminales que sirven de vergüenza a toda la nación. El dieciocho de julio salió de Canutillo, a asuntos comerciales, a Hidalgo del Parral, con cinco hombres de escolta y el coronel Trillo, mas ellos no sabían, su suerte tan fatal. Villa viendo arreglado su asunto que llevaba, 56 ARMANDO DE MARÌA Y CAMPOS. La Revolución Mexicana a Través de los Corridos Populares, Tomo I, Op. Cit. pp. 354 a 356.
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    156 a Canutillo quisó,muy presto regresar en su automóvil Dodge, que el mismo manejaba, salió con Trillo y otros, al centro de Parral. En una casa sola, ocultos se encontraban, los cómplices pagados para acabar con él; ya listos con sus armas, a Villa lo esperaban, para cumplir mandatos de inicuo proceder. El día veinte de julio, como a las ocho y media, Villa, Trillo y su escolta marcharon muy veloz, al llegar a las calles de Juárez y Barreda los cómplices hicieron una descarga atroz. Como los asesinos habían hecho sus planes, para evitar que Villa pudiera combatir, descarga tras descarga, hacían los criminales logrando que el gran Villa dejara de existir. En esa escaramuza murió toda la escolta que acompañaba a Villa en esa expedición, lo mismo Miguel Trillo, un hombre tan patriota, murió junto a su jefe, cumpliendo su misión. En su último momento grito el general Villa: “Mis hermanos de raza me traicionaron ya; más nunca crean que tuve codicia por la silla; hacer grande a mi patria, yo quise de verdad". Cuando el gobierno supo los trágicos sucesos, al jefe de las armas, de Hidalgo del Parral, mando que persiguiera y que pusiera presos a todos los culpables, directos por igual. Pero el coronel Lara puso muchos pretextos, diciendo que caballos no había a disposición, por lo que se calcula que éste hombre no persigue, a los que cometieron aquella infame acción. El triste fin funesto que a Villa ha acontecido, ha sido comentado por toda la nación, y todo el pueblo pide el ejemplar castigo de todos los culpables, directos de esta acción. ¡Adiós, General Villa, gran héroe entre los héroes, el bardo que te quiso, no te olvida jamás, descansa entre los muertos, el mundo de otros seres,
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    157 y si haygloria, que goces por siempre eterna paz!.
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    158 La muerte deFrancisco Villa. Segunda parte57 Ezequiel Martínez. Señores tengan presente, y pongan mucho cuidado, que en el día veinte de julio, Villa ha sido asesinado. Año de mil novecientos, en el veintitrés actual, mataron a Pancho Villa en Hidalgo del Parral. Villa era un pollito fino y no había otro en la nación, como le tuvieron miedo lo mataron a traición. Siempre peleaba justicia, no ambiciones de la silla, y regocijaba el alma el nombre de Pancho Villa. Porque aunque a todos les pese dio pruebas de su valor, en los estados del norte, Pancho Villa era el terror. Villa fue leal partidario, siempre benigno y sincero, vengò la horrible traición que le hicieron a Madero. Cuando ese infame Huerta a Madero traicionò, Francisco Villa, en el norte, en armas se levantò. En compañía de Carranza, combatió aquella traición, presentó heroicos combates ç en la ciudad de Torreón. 57 CELESTINO HERRERA FRIMONT. Corridos de la Revolución, Op. Cit. pp. 123 a 125.
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    159 Contra las tropashuertistas, Villa mucho combatió, y después de tanta lucha la Constitución triunfó. Don Venustiano Carranza, cuando triunfante se vio, mirándose en el poder, a Villa desconoció. Desde entonces Pancho Villa prosiguió la rebelión, que causó grandes tristezas a toda nuestra nación. En mil novecientos veinte que la guerra terminó, don Adolfo de la Huerta con Villa conferenció. Y le pidió garantías éste valiente caudillo y el gobierno le cedió la hacienda de Canutillo. En los trabajos del campo él puso su inteligencia, y a los tres años cumplidos le quitaron la existencia. El día veinte, en la mañana, para su hacienda salió de la ciudad de Parral donde la vida perdió. Villa pasó en su automóvil q ue él mismo iba manejando sin saber que los traidores ya lo estaban esperando. En un barrio de la entrada llamado de Guanajuato, pasando una casa sola fue el horrible asesinato. Al pasar por esa casa varias descargas se oyeron,
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    160 Villa, con Trilloy su escolta todos juntos perecieron, Dos infames asesinos al instante se bajaron, sobre Villa y sus soldados sus pistolas descargaron. Con rumbo de Santa Bàrbara los asesinos se fueron y las tropas del gobierno con furor los persiguieron. Grande novedad causò, en Hidalgo del Parral, la muerte tan repentina del valiente general. Vuela, vuela, palomita, párate en esa higuerilla, avísales a los gringos que murió Francisco Villa. Ahora sí, gringos cobardes, recobren ya su valor, ya se acabò Pancho Villa que era de ustedes terror. En el pueblo de Columbus sus recuerdos les dejò, nomás diecisiete gringos fueron los que allí dejò. Despedida no les doy, la angustia no es muy sencilla, ¡la falta que hace a mi patria el señor Francisco Villa! Aunque les pese, repito, sin facha ni alevosías, pollos como Pancho Villa, no nacen todos los días.
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    161 El 20 dejulio de 1923, el General de División Francisco Villa (Doroteo Arango) fue asesinado, al caer en una emboscada, cuando viajaba a bordo de su automóvil al dirigirse; de la ciudad de Parral, Chihuahua, a la hacienda de Canutio, Durango. En el atentado murieron también: el secretario de Villa Miguel Trillo, Claro Hurtado, Ramón Contreras, Daniel Tamayo y Rosalío Hurtado. Jesús Salas Barraza, diputado local del estado de Durango, organizó a un grupo de enemigos de Villa para darle muerte, el grupo estuvo integrado por: Melitòn Lozoya, Librado Martínez, Ramón Guerra; quien murió en la refriega, Josè Saenz Pardo, José Guerra, José Barraza, Ruperto Vara y Juan López Saenz Pardo. Existen varias versiones acerca de la dirección intelectual y el patrocinio del asesinato de Villa. Según Jesús Salas Barraza, se tratò de una venganza personal: "En bien de la patria". Según el diputado Emilio Gandarilla, el general Plutarco Elìas Calles fue el autor intelectual y patrocinador de la acción. También se ha relacionado con el suceso a: Gabriel Chávez, Eduardo Rico, Guillermo Portillo y a Jesús Corral Valles. Los supuestos motivos del asesinato de Villa fueron sobre todo: su virtual apoyo a la inminente candidatura de don Adolfo de la Huerta, así como los supuestos planes de organización de una nueva rebelión en contra de Àlvaro Obregón, para la cual Villa ya contaba con armas y parque, así como con gente dispuesta en el norte de Durango, el sur de los estados de Chihuahua y Coahuila. La muerte de Villa fue teatralizada por Juan Tovar en su obra: La Madrugada o Corrido de la muerte y atroz asesinato del general Francisco Villa, asimismo existe el relato de Victor Ceja Reyes: Yo Maté a Villa, de la misma manera, la representación de la muerte de Villa aparece en diversas películas nacionales. Entre los corridos màs famosos que se refiere al asesinato de Villa se encuentran: La tumba abandonada, de Pepe Albarrán y El Mayor de los Dorados, de Jesús Berrones.
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    166 La decapitacion dePancho Villa58 Anónimo. No respetan ya los gringos, ni hasta la paz sepulcral, pues profanaron la tumba, de Pancho Villa en Parral. Se le puso en el magín, a un mercachifle sajón, que ganaría muchos pesos explotando un buen filón. En cada pueblo de primos les haría una exhibición, donde vieran la cabeza de Pancho Villa , a tostón. Y cual lo pensó lo hizo, ni respeto ni razón, profanó aquel cadáver en esa triste ocasión. El cemento lo rompió con un barretón de hierro y quitando tierra suelta, sacó el cuerpo de su entierro. Luego cortó la cabeza, mísero despojo humano y dejando abierta la fosa huyó aquel americano. El cuerpo ya cercenado, arrojado en la oquedad, fue encontrado al día siguiente ¡Oh, quò lujo de maldad! Y cuentan que en un papel decía con mucha malicia: "Si reclaman la cabeza en Columbus se cotiza". Infamia tan peregrina, 58 JESÙS ROMERO FLORES. Corridos dé la Revolución Mexicana, Op. Cit. pp. 256 a 257.
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    167 nadie pensándolo habría siel metal no lo pusieran màs alto que la "hombradía". Aunque se discuta mucho al general Pancho Villa, al morir mal y a traición indigna tanta mancilla. Solo en tiempos de barbarie se vieron cosas malvadas, pero en este siglo veinte no debían ser fraguadas. No lo pudieron vencer los yanquis en buena lid y cortaron su cabeza, pues cuenta no ha de pedir. Ese infame que esperò a triunfar sobre un difunto, merecía que lo enterraran con Pancho Villa allí junto. Con ésta ya me despido, de tan amable reunión, quisiera no haber sabido esta infame y vil acción. El 5 de febrero de 1926 en el Panteón de la ciudad de Parral, Chihuahua fue exhumado y decapitado el cadáver del general Francisco Villa; así, en forma involuntaria, Pancho Villa fue el protagonista post mortem de un corrido. Los primeros rumores acerca del paradero de la cabeza del cadáver de Villa fueron, como menciona el corrido; que se exhibía para espectáculo de circo, en el circo Ringling Bros, de los Estados Unidos, otro rumor decía que algunos doctores estadounidenses habían comprado la cabeza de Villa para examinarla, por sus características criminales, estos y otros rumores corrieron y nunca se supo a ciencia cierta a donde fue a parar la cabeza de Villa. Años después del suceso, Victor Ceja Reyes investigò a fondo el asunto y llegò a la conclusión de que el capitán José Elpidio Garcilazo, obedeciendo las òrdenes del
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    168 general Francisco Durazo,ordenò a algunos de sus subalternos; la exhumación y decapitación del cadáver de Villa. Ceja Reyes, después de indagar esta necrófila historia, nunca pudo saber tampoco, qué hicieron los profanadores con la cabeza de Villa, ni los motivos de ilìcito.
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    169 La tumba abandonada59 PepeAlbarrán. Cuantos jilgueros y zenzontles veo pasar pero qué tristes cantan esas avecillas, van a Chihuahua y a llorar sobre Parral donde descansa el General Francisco Villa. Lloran al ver... aquella tumba donde descansa para siempre el General, sin un clavel... sin flor ninguna solo hojas secas que le ofrenda el vendaval. De sus Dorados nadie quiere recordar que Villa duerme bajo el cielo de Chihuahua, solo las aves que gorgean sobre el Parral van a llorar sobre la tumba abandonada. Solo uno fue... que no ha olvidado y a su sepulcro una oración le fue a dejar, amigo fiel... y gran soldado. Grabo en su tumba: "Estoy presente General". Canten zenzontles y jilgueros sin parar y que sus trinos se oigan en la serranía, y cuando vuelen bajo el cielo de Parral lloren conmigo por aquel Francisco Villa. Adiós, Adiós... mis avecillas yo también'quiero recordarle a mi Nación, que allá en Parral... descansa Villa ç en el regazo del lugar que tanto amó. Compositor villista por convencimiento, Pepe Albarrán ha producido una buena cantidad de corridos sobre la figura del, asì llamado, Centauro del Norte, entre los que sobresale:. La tumba abandonada. Según Arturo Langle: "En esa pieza musical, Albarrán cantó una verdad que, aunque triste, se prolongó por muchos años, pues 59 Corridos Famosos, Los Halcones del Sálitrlllo, Album de Discos FM-AFM- 2005, cantado por los Halcones del Salítrillo.
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    170 a pesar deque Villa construyò, con anterioridad a su muerte, una capilla en el cementerio de la ciudad de Chihuahua, para que en ella fuera depositado su cuerpo, el destino se encargò de cambiar sus deseos. Su calidad de exrevolucionario derrotado y el odio que las autoridades y mucha gente màs le profesaba, dieron por resultado que; después de cometido el crimen artero fuera enterrado en una fosa común en el Panteón Municipal de Parral. (...) El éxito de La tumba abandonada llevo a Pepe a visitar Parral, obtuvo mayor información y compuso lo que podemos considerar como la continuación de aquel corrido. La inscripción que leyó en la tumba: "Estoy presente General" le impresionò profundamente y con los nuevos datos compuso la versión definitiva de su corrido".60 La tumba abandonada, autor Pepe Albarràn, cantado pr Los Alegres de Teràn https://www.youtube.com/watch?v=GWc_c176dSs 60 ARTURO LANGLE RAMÌREZ. Crónica de la cobija de Pancho Villa, Mèxico, ediciòn del autor, s / f., pp. 86 a 87.
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    177 Ìndice Pàgina PRÒLOGO________________________________________________________3 La Perra Valiente___________________________________________________9 ElCorrido de Columbus_____________________________________________13 Corrido del ataque de Ramón Ortiz al pueblo de Salamanca________________16 La persecución de Villa_____________________________________________19 El Chivo Encantado________________________________________________28 ROMANCE HISTÓRICO VILLISTA____________________________________31 La toma de La Piedad______________________________________________55 Combate de Numarán______________________________________________57 Corrido del saqueo de Salamanca_____________________________________59 La llegada de Villa a Tepehuanes_____________________________________62 Corrido al General Aguirre___________________________________________64 Corrido de Chávez Garcia vs. Flores___________________________________67 Corrido de Inés Chávez Garcia o El desafío de Chávez Garcia______________69 Corrido de la Defensa Social de Valparaíso, Zacatecas____________________74 Corrido de Eligio Daza Gòmez_______________________________________80 Gran tragedia del horrible asalto que sufrió el tren de Tepehuanes___________82 Corrido de Pueblo Nuevo de Degollado________________________________86 Corrido de Uriangato_______________________________________________88 Corrido de Juan Garcia_____________________________________________92 Corrido del asalto al tren de pasajeros en La Piedra Encimada, o La muerte de Marcial Ortiz___________________________________________95 Corrido de Rafael “El Mocho” Nares___________________________________98 Corrido de Orlachia________________________________________________99 Corrido de Macario Silva___________________________________________103 Corrido de Chàvez Garcìa contra Villarreal_____________________________105
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    178 Corrido de ChàvezGarcìa__________________________________________107 Tragedia del combate en Navacoyàn y en La Estancia de San Pablo, el dia trece de mayo de 1919________________________________________113 Corrido de Naranjo y Sabino________________________________________118 El Corrido de Carreón_____________________________________________122 Tragedia de Martín________________________________________________126 Aprehensiòn del General Àngeles____________________________________129 Tragedia del General Felipe Àngeles_________________________________132 Corrido del General Felipe Àngeles___________________________________136 La rendicion de Villa_______________________________________________142 La conferencia con Villa____________________________________________145 Rendición de Francisco Villa y sus leales guerrilleros_____________________150 Verdaderos detalles del asesinato del General Francisco Villa. Cometido en Hidalgo del Parral, Chih., el 20 de julio de 1923______________155 La muerte de Francisco Villa. Segunda parte___________________________158 La decapitacion de Pancho Villa_____________________________________166 La tumba abandonada_____________________________________________169 FUENTES______________________________________________________171