LAS NOTICIAS DE HOY
Jueves 29 de septiembre de 2022 Número 10
La Moral Social
y sus inicios
Comencemos por referirnos a la conceptuación de
“moralidad social” propuesta por E. M. de Hostos,
filósofo e intelectual portorriqueño, en su obra Moral
Social (1888). La concibe como la aplicación de las
leyes morales a la producción y conservación del
bien social… destinar al provecho de las sociedades
todas aquellas normas naturales que han producido
el orden moral. Para de Hostos, está regida por la
conciencia del hombre en cuanto deber.
los principios morales se van transformando para dar
respuesta a las necesidades de una nueva visión de
convivencia armónica, acorde a avances en la
concepción de derechos humanos, entre los que
destaca una nueva visión de lo que es la libertar, la
equidad de género, el derecho igualitario, y los
aportes que descubrimientos científicos y
tecnológicos han realizado y que lo llevan a tener una
visión distinta de su entorno y consecuentemente de la
forma de adecuar sus principios morales, lo que al
final se traduce en una forma distinta de desarrollar la
convivencia humana.
Todos estos procesos evolutivos conllevan a la
transformación de formas de pensar desde la
perspectiva de directrices morales, cambios que para
un alto porcentaje de la población implican un
retroceso en las buenas costumbres y en el desarrollo
cotidiano de la vida moral de todos los integrantes de
la sociedad, aunque, para la mayoría implica adecuar
los principios morales a las necesidades y exigencias
de un mundo cada vez más globalizado.
La evolución de nuestro sentido moral, que para
muchos constituye el rasgo más distintivo del ser
humano, ha sido objeto de diferentes análisis desde
la aparición del darwinismo. Darwin, en su obra
The Descent of Man and Selection in Relation to
Sex (1871), equipara nuestra moralidad al
sentimiento que nos induce a comportarnos de
manera altruista y que nos causa una sensación de
desa-gra-do cuando actuamos en contra de lo que
consideramos correcto.
Para Darwin, el sentido moral surge, en primer
término, de la naturaleza persistente y constante de
los instintos sociales, incluyendo los lazos
familiares, el amor y la simpatía que se siente hacia
los miembros de la propia tribu o comunidad; en
segundo término, del aprecio en que tiene el
hombre la aprobación de sus compañeros y el
disgusto que le genera su reprobación; y, por
último, de la extraordinaria capacidad de sus
facultades mentales, que le permiten reflexionar
sobre sus actos pasados y sus motivos y que le
orientan en la búsqueda de la felicidad, parte
fundamental de la cual consiste en lograr el bien
común.
Darwin concebía nuestra disposición moral como
una adaptación, un instinto social que asegura el
bienestar de los hijos, favorece la cooperación
entre parientes y transforma un grupo animal en
una comunidad. Darwin, cuya principal aportación
a la ciencia fue su teoría de la selección natural,
consideraba que la evolución de los instintos
sociales y, con ellos, de la sensibilidad moral, ha
estado dirigida por procesos de selección natural
que favorecen el desarrollo de disposiciones para
actuar en beneficio de la comunidad, lo que hoy en
día se conoce como selección de grupo.
Página
1
Últimas noticias
Antecedentes de la
moral
Muchos son los tratadistas que han escrito sobre
el origen de la moral, algunos lo encuentran en
dos corrientes, una que considera que la
moralidad es una innovación cultural propia del
ser humano. No considera la moral como propia
de la naturaleza humana. Thomas Henry
mencionado por Molina (2013) señala “La
moralidad es un revestimiento cultural, una fina
capa que oculta una naturaleza egoísta y brutal”,
la otra corriente sostiene que es parte del instinto
social que son comunes a otros animales, en otras
palabras, es el resultado de la evolución social.
(Molina, 2013).
Thomas Henry Huxley
jueves, 29 de septiembre de 2022
Último artículo de noticias
Ver las novedades de hoy
LAS
NOTICIAS DE
HOY
Número 10
Si bien hay varias maneras de responder o comportarse frente a una situación determinada, siendo que las personas somos primariamente libres en este sentido,
será la moral que sostengamos, producto del aprendizaje y la experiencia, la que nos oriente hacia lo correcto o
MORAL
SOCIAL
QUÉ ES?
La moral social está definida por lo que los
moralistas y sociólogos llaman los mores, en ella
se implica la escala de valores que sirve de común
denominador a la mayoría del cuerpo social. Si no
existe ese común denominador caemos en la
anomia más absoluta, lo que irrevocablemente
conduce a la desintegración de la sociedad,
manifestación a su vez de un proceso colectivo de
desmoralización.
Las consideraciones anteriores creemos que son
pertinentes para enjuiciar algunos de los aspectos
más negativos de nuestra actual situación.
El hecho de que la transición a la democracia se
realizase mediante un proceso de reforma
política, que alejaba automáticamente toda
tentación rupturista, provocó la permanencia, en
amplios sectores de población, de una moral
heredada del régimen anterior
En la dictadura franquista se imponía
imperiosamente una ética del éxito, ya que era
muy peligroso destacarse políticamente a menos
de estar seguro del triunfo, pues el fracaso de
cualquier iniciativa de oposición acababa
necesariamente en la persecución, en la
clandestinidad o, como mínimo, en la
marginación social.
La pervivencia de esta ética social es lo que da
sentido a la expresión "franquismo sociológico",
mediante la cual no hay que entender sólo -como
se ha hecho- el conjunto de intereses
socioeconómicos y administrativos bajo los que
se hizo la transición, sino todo el depósito de
la moral como construcción social en tiempos del
modelo neoliberal
ANDREA
RODRÍGUEZ
HERNÁNDEZ
implícitos una serie de valores que son los que se
espera sean practicados en la sociedad y con los
cuales se buscan formas de actuar consideradas
como adecuadas por la colectividad, el cual trae
implícitos una serie de valores que son los que se
espera sean practicados en la sociedad y con los
cuales se buscan formas de actuar consideradas
como adecuadas por la colectividad.
La moral, adquiere un aspecto social e individual,
en donde actuamos de forma libre (de acuerdo con
una reflexión y decisión individual), pero nos
vemos permeados por lo social, que condiciona
nuestro comportamiento y nuestras decisiones. De
esta forma, en una sociedad abierta y globalizada
como la actual, estamos subordinando la ética y lo
moral a la marcada influencia del capitalismo y la
economía de mercado, que con una tendencia
hacia la “maximización del beneficio económico”
nos lleva más hacia consumismo y a la defensa de
unos valores económicos que al desarrollo de la
sociedad.
El modelo neoliberal en el que estamos inmersos,
privilegia una ética individualista donde lo que
importa son los intereses privados, donde el fin
justifica los medios, y donde el modelo adquiere
un poder tal que le permite generar una ideología
y cambio en el pensamiento de las personas.
Los aspectos sociales e históricos hacen que la
moral esté en continua transformación. Las ideas
que en un momento determinado de la historia se
tomaron como válidas, luego de un proceso de
“evolución” social, se empiezan a cuestionar,
generando contradicciones, rupturas y cambios
en la cultura, las costumbres, creencias,
tradiciones, etc., aspectos que inciden en el
comportamiento humano y en la determinación
de lo que es el “deber ser”, el cual trae
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SU IMPORTANCIA:
La moral es lo que nos permite a las personas
distinguir entre el bien y el mal, respetar la ley, y
brindarles a los demás un trato respetuoso y digno,
siendo en el plano de la conciencia donde se dirime
esta cuestión tan íntima y personal.
Una guía que orienta según lo aprendido y los
modelos
Ahora bien, las personas no nacemos con tal o cual
moral, sino que la misma se va formando y
modelando en relación a la enseñanza de valores y
los modelos que observamos en nuestro entorno
próximo, primeramente en el hogar, a través de los
padres y el resto de la familia, y luego en la escuela,
en la interacción con pares y maestros.
actitudes y disposiciones morales anclados en el
cuerpo social a que nos estamos refiriendo
incorrecto.
Corregir con castigos ejemplares
Como modalidad pedagógica efectiva aparece el
castigo ejemplar, aplicado por padres y maestros
a los niños o jóvenes con el claro y único objetivo
de enseñarles lo que está bien y lo que no; el
diálogo constructivo y no destructivo debe ser el
camino, mientras que la violencia y los gritos no
harán más que profundizar las malas conductas.
Martes, 23 de septiembre de 20XX
LAS NOTICIAS DE HOY Número 10
MORAL SOCIAL FUNDAMENTAL.
En la Iglesia siempre ha existido eso que hoy llamamos «moral social», cuyo
objetivo es mostrar cómo debe ser la vida en sociedad según la fe cristiana.
La enseñanza social de los santos padres (es decir, los grandes teólogos de
los ocho primeros siglos) fue, por lo general, de carácter ocasional, a través
de homilías, pero se caracterizó por un notable talante profético. Con la
escolástica comenzaron ya los tratados sistemáticos, que alcanzaron en el
siglo XVI gran altura y notable influencia. A partir de la publicación de la
encíclica Rerum novarum (1891), de León XIII, se ha hecho costumbre que
los mismos papas y las distintas conferencias episcopales iluminen con su
magisterio los problemas sociales.
Dos son las fuentes de la moral social: la Sagrada Escritura y la razón
humana. Como es lógico, en la Biblia no se encuentran juicios sobre la
mayoría de las cuestiones sociales que hoy nos preocupan, porque no existían
entonces. Sin embargo, encontramos en ella una serie de principios —el
destino universal de los bienes, la preferencia por los débiles, la autoridad
como servicio, etc.– con los que es posible enjuiciar las realidades actuales.
El recurso a la razón es igualmente necesario, sobre
todo si pretendemos que nuestro discurso ético
pueda tener alguna validez para quienes no
comparten la fe cristiana (cf FR 98).
En la moral social existen ciertos principios de
carácter permanente. El más importante de todos es
la dignidad de la persona humana, del que se
derivan otros dos: el principio de solidaridad (todos
somos responsables de los demás) y el principio de
subsidiariedad (las instancias superiores deben
respetar las iniciativas de las instancias inferiores
La moral social debe moverse entre la utop
realismo. En todos los temas —des
distribución de los bienes hasta el recurso
violencia y desde los sistemas económicos h
legislación– los cristianos deben intentar
presentes ya en el mundo los valores de la
creación inaugurada por Cristo, pero no p
ignorar que la creación anterior conserva t
mucha fuerza. Pablo sabía de esto cuando es
a los corintios: «Os di a beber leche, no ali
sólido, porque no lo podíais soportar; ni podé
todavía, pues aún sois carnales»
que favorezcan el bien común, e incluso facilitarles
los medios necesarios para llevarlas a cabo).
Ambos principios se complementan. Debido al
principio de solidaridad la moral social cristiana se
opone a todas las formas de individualismo, y
debido al principio de subsidiariedad se opone a
todas las formas de colectivismo.
En la moral social existen también muchos juicios
que, al referirse a realidades cambiantes, tienen
una validez igualmente limitada (más
adelante encontraremos un ejemplo al
hablar de la doctrina de la guerra justa).
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Noticias de última hora
Ejemplos de la moral social
EN LA VIDA COTIDIANA
La fidelidad conyugal.
Tradicionalmente, se considera en muchas culturas que la promiscuidad es
inmoral y que las parejas formales deben ser exclusivas. Sin embargo, en
muchas otras culturas un mismo hombre puede desposar a varias mujeres.
El respeto por nuestros mayores.
Desde la infancia, se nos enseña a respetar a nuestros mayores: a no faltarles
el respeto, no alzarles la voz, a no interrumpirlos cuando hablan. No existe
ninguna ley al respecto, sino una enseñanza moral que se transmite de
generación en generación.
La protección del menor.
Los menores de edad son una categoría de personas protegidas en nuestra
sociedad. Por eso no pueden votar, ni beber alcohol y sus derechos deben ser
protegidos.
La aceptación o condena de la El castigo del robo. homosexualidad.
Robar no solo es contrario a la ley, sino
La homosexualidad es aceptada en la que también es una acción inmoral, mayoría de las naciones occidentales, condenable por la sociedad.
Sin pero en ciertas naciones es vista como embargo, en ciertas circunstancias, la algo inmoral e incluso penada por la ley. sociedad misma puede verse
inclinada a perdonar o ignorar moralmente el robo.
Decir la verdad.
El castigo del robo.
Desde la infancia, se nos inculca el
compromiso con la verdad, es decir, se Robar no solo es contrario a la ley, sino nos enseña que decir la verdad es que también es una acción inmoral, siempre
lo correcto, incluso cuando ello condenable por la sociedad. Sin trae consecuencias negativas. embargo, en ciertas circunstancias, la
sociedad misma puede verse inclinada a
La prohibición del incesto. perdonar o ignorar moralmente el robo.
Las relaciones de pareja entre hermanos, El respeto por la intimidad ajena. entre padres e hijos, o a veces entre
primos son consideradas inmorales Espiar a los vecinos y grabar los desde los tiempos ancestrales de los espacios privados ajenos son acciones humanidad.
consideradas inmorales en nuestra
sociedad.
La condena de la bigamia.
La idea del matrimonio en Occidente es la de una unión entre pares, es decir,
dos personas que desean pasar su vida juntas y se comprometen formalmente
ante el Estado para crear una comunidad legal, social y económica. Por eso la
bigamia, o sea, el matrimonio simultáneo con dos o más personas, es
considerado no solo algo repudiable, sino también un delito
Las reglas de cortesía. El trato interpersonal está intermediado por ciertas
reglas de cortesía: formas de cordialidad que incluyen apretones de manos,
grados de proximidad corporal y otros códigos que pueden variar de cultura
en cultura, pero que se consideran parte de los buenos modales.
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“La buena conciencia
es la
mejor almohada
para dormir”
(Sócrates)
Martes, 23 de septiembre de 20XX
LAS NOTICIAS DE HOY Número 10

La moral social

  • 1.
    LAS NOTICIAS DEHOY Jueves 29 de septiembre de 2022 Número 10 La Moral Social y sus inicios Comencemos por referirnos a la conceptuación de “moralidad social” propuesta por E. M. de Hostos, filósofo e intelectual portorriqueño, en su obra Moral Social (1888). La concibe como la aplicación de las leyes morales a la producción y conservación del bien social… destinar al provecho de las sociedades todas aquellas normas naturales que han producido el orden moral. Para de Hostos, está regida por la conciencia del hombre en cuanto deber. los principios morales se van transformando para dar respuesta a las necesidades de una nueva visión de convivencia armónica, acorde a avances en la concepción de derechos humanos, entre los que destaca una nueva visión de lo que es la libertar, la equidad de género, el derecho igualitario, y los aportes que descubrimientos científicos y tecnológicos han realizado y que lo llevan a tener una visión distinta de su entorno y consecuentemente de la forma de adecuar sus principios morales, lo que al final se traduce en una forma distinta de desarrollar la convivencia humana. Todos estos procesos evolutivos conllevan a la transformación de formas de pensar desde la perspectiva de directrices morales, cambios que para un alto porcentaje de la población implican un retroceso en las buenas costumbres y en el desarrollo cotidiano de la vida moral de todos los integrantes de la sociedad, aunque, para la mayoría implica adecuar los principios morales a las necesidades y exigencias de un mundo cada vez más globalizado. La evolución de nuestro sentido moral, que para muchos constituye el rasgo más distintivo del ser humano, ha sido objeto de diferentes análisis desde la aparición del darwinismo. Darwin, en su obra The Descent of Man and Selection in Relation to Sex (1871), equipara nuestra moralidad al sentimiento que nos induce a comportarnos de manera altruista y que nos causa una sensación de desa-gra-do cuando actuamos en contra de lo que consideramos correcto. Para Darwin, el sentido moral surge, en primer término, de la naturaleza persistente y constante de los instintos sociales, incluyendo los lazos familiares, el amor y la simpatía que se siente hacia los miembros de la propia tribu o comunidad; en segundo término, del aprecio en que tiene el hombre la aprobación de sus compañeros y el disgusto que le genera su reprobación; y, por último, de la extraordinaria capacidad de sus facultades mentales, que le permiten reflexionar sobre sus actos pasados y sus motivos y que le orientan en la búsqueda de la felicidad, parte fundamental de la cual consiste en lograr el bien común. Darwin concebía nuestra disposición moral como una adaptación, un instinto social que asegura el bienestar de los hijos, favorece la cooperación entre parientes y transforma un grupo animal en una comunidad. Darwin, cuya principal aportación a la ciencia fue su teoría de la selección natural, consideraba que la evolución de los instintos sociales y, con ellos, de la sensibilidad moral, ha estado dirigida por procesos de selección natural que favorecen el desarrollo de disposiciones para actuar en beneficio de la comunidad, lo que hoy en día se conoce como selección de grupo. Página 1 Últimas noticias Antecedentes de la moral Muchos son los tratadistas que han escrito sobre el origen de la moral, algunos lo encuentran en dos corrientes, una que considera que la moralidad es una innovación cultural propia del ser humano. No considera la moral como propia de la naturaleza humana. Thomas Henry mencionado por Molina (2013) señala “La moralidad es un revestimiento cultural, una fina capa que oculta una naturaleza egoísta y brutal”, la otra corriente sostiene que es parte del instinto social que son comunes a otros animales, en otras palabras, es el resultado de la evolución social. (Molina, 2013). Thomas Henry Huxley
  • 2.
    jueves, 29 deseptiembre de 2022 Último artículo de noticias Ver las novedades de hoy LAS NOTICIAS DE HOY Número 10 Si bien hay varias maneras de responder o comportarse frente a una situación determinada, siendo que las personas somos primariamente libres en este sentido, será la moral que sostengamos, producto del aprendizaje y la experiencia, la que nos oriente hacia lo correcto o MORAL SOCIAL QUÉ ES? La moral social está definida por lo que los moralistas y sociólogos llaman los mores, en ella se implica la escala de valores que sirve de común denominador a la mayoría del cuerpo social. Si no existe ese común denominador caemos en la anomia más absoluta, lo que irrevocablemente conduce a la desintegración de la sociedad, manifestación a su vez de un proceso colectivo de desmoralización. Las consideraciones anteriores creemos que son pertinentes para enjuiciar algunos de los aspectos más negativos de nuestra actual situación. El hecho de que la transición a la democracia se realizase mediante un proceso de reforma política, que alejaba automáticamente toda tentación rupturista, provocó la permanencia, en amplios sectores de población, de una moral heredada del régimen anterior En la dictadura franquista se imponía imperiosamente una ética del éxito, ya que era muy peligroso destacarse políticamente a menos de estar seguro del triunfo, pues el fracaso de cualquier iniciativa de oposición acababa necesariamente en la persecución, en la clandestinidad o, como mínimo, en la marginación social. La pervivencia de esta ética social es lo que da sentido a la expresión "franquismo sociológico", mediante la cual no hay que entender sólo -como se ha hecho- el conjunto de intereses socioeconómicos y administrativos bajo los que se hizo la transición, sino todo el depósito de la moral como construcción social en tiempos del modelo neoliberal ANDREA RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ implícitos una serie de valores que son los que se espera sean practicados en la sociedad y con los cuales se buscan formas de actuar consideradas como adecuadas por la colectividad, el cual trae implícitos una serie de valores que son los que se espera sean practicados en la sociedad y con los cuales se buscan formas de actuar consideradas como adecuadas por la colectividad. La moral, adquiere un aspecto social e individual, en donde actuamos de forma libre (de acuerdo con una reflexión y decisión individual), pero nos vemos permeados por lo social, que condiciona nuestro comportamiento y nuestras decisiones. De esta forma, en una sociedad abierta y globalizada como la actual, estamos subordinando la ética y lo moral a la marcada influencia del capitalismo y la economía de mercado, que con una tendencia hacia la “maximización del beneficio económico” nos lleva más hacia consumismo y a la defensa de unos valores económicos que al desarrollo de la sociedad. El modelo neoliberal en el que estamos inmersos, privilegia una ética individualista donde lo que importa son los intereses privados, donde el fin justifica los medios, y donde el modelo adquiere un poder tal que le permite generar una ideología y cambio en el pensamiento de las personas. Los aspectos sociales e históricos hacen que la moral esté en continua transformación. Las ideas que en un momento determinado de la historia se tomaron como válidas, luego de un proceso de “evolución” social, se empiezan a cuestionar, generando contradicciones, rupturas y cambios en la cultura, las costumbres, creencias, tradiciones, etc., aspectos que inciden en el comportamiento humano y en la determinación de lo que es el “deber ser”, el cual trae Página 2 SU IMPORTANCIA: La moral es lo que nos permite a las personas distinguir entre el bien y el mal, respetar la ley, y brindarles a los demás un trato respetuoso y digno, siendo en el plano de la conciencia donde se dirime esta cuestión tan íntima y personal. Una guía que orienta según lo aprendido y los modelos Ahora bien, las personas no nacemos con tal o cual moral, sino que la misma se va formando y modelando en relación a la enseñanza de valores y los modelos que observamos en nuestro entorno próximo, primeramente en el hogar, a través de los padres y el resto de la familia, y luego en la escuela, en la interacción con pares y maestros.
  • 3.
    actitudes y disposicionesmorales anclados en el cuerpo social a que nos estamos refiriendo incorrecto. Corregir con castigos ejemplares Como modalidad pedagógica efectiva aparece el castigo ejemplar, aplicado por padres y maestros a los niños o jóvenes con el claro y único objetivo de enseñarles lo que está bien y lo que no; el diálogo constructivo y no destructivo debe ser el camino, mientras que la violencia y los gritos no harán más que profundizar las malas conductas. Martes, 23 de septiembre de 20XX LAS NOTICIAS DE HOY Número 10 MORAL SOCIAL FUNDAMENTAL. En la Iglesia siempre ha existido eso que hoy llamamos «moral social», cuyo objetivo es mostrar cómo debe ser la vida en sociedad según la fe cristiana. La enseñanza social de los santos padres (es decir, los grandes teólogos de los ocho primeros siglos) fue, por lo general, de carácter ocasional, a través de homilías, pero se caracterizó por un notable talante profético. Con la escolástica comenzaron ya los tratados sistemáticos, que alcanzaron en el siglo XVI gran altura y notable influencia. A partir de la publicación de la encíclica Rerum novarum (1891), de León XIII, se ha hecho costumbre que los mismos papas y las distintas conferencias episcopales iluminen con su magisterio los problemas sociales. Dos son las fuentes de la moral social: la Sagrada Escritura y la razón humana. Como es lógico, en la Biblia no se encuentran juicios sobre la mayoría de las cuestiones sociales que hoy nos preocupan, porque no existían entonces. Sin embargo, encontramos en ella una serie de principios —el destino universal de los bienes, la preferencia por los débiles, la autoridad como servicio, etc.– con los que es posible enjuiciar las realidades actuales. El recurso a la razón es igualmente necesario, sobre todo si pretendemos que nuestro discurso ético pueda tener alguna validez para quienes no comparten la fe cristiana (cf FR 98). En la moral social existen ciertos principios de carácter permanente. El más importante de todos es la dignidad de la persona humana, del que se derivan otros dos: el principio de solidaridad (todos somos responsables de los demás) y el principio de subsidiariedad (las instancias superiores deben respetar las iniciativas de las instancias inferiores La moral social debe moverse entre la utop realismo. En todos los temas —des distribución de los bienes hasta el recurso violencia y desde los sistemas económicos h legislación– los cristianos deben intentar presentes ya en el mundo los valores de la creación inaugurada por Cristo, pero no p ignorar que la creación anterior conserva t mucha fuerza. Pablo sabía de esto cuando es a los corintios: «Os di a beber leche, no ali sólido, porque no lo podíais soportar; ni podé todavía, pues aún sois carnales» que favorezcan el bien común, e incluso facilitarles los medios necesarios para llevarlas a cabo). Ambos principios se complementan. Debido al principio de solidaridad la moral social cristiana se opone a todas las formas de individualismo, y debido al principio de subsidiariedad se opone a todas las formas de colectivismo. En la moral social existen también muchos juicios que, al referirse a realidades cambiantes, tienen una validez igualmente limitada (más adelante encontraremos un ejemplo al hablar de la doctrina de la guerra justa).
  • 4.
    Página 3 Noticias deúltima hora Ejemplos de la moral social EN LA VIDA COTIDIANA La fidelidad conyugal. Tradicionalmente, se considera en muchas culturas que la promiscuidad es inmoral y que las parejas formales deben ser exclusivas. Sin embargo, en muchas otras culturas un mismo hombre puede desposar a varias mujeres. El respeto por nuestros mayores. Desde la infancia, se nos enseña a respetar a nuestros mayores: a no faltarles el respeto, no alzarles la voz, a no interrumpirlos cuando hablan. No existe ninguna ley al respecto, sino una enseñanza moral que se transmite de generación en generación. La protección del menor. Los menores de edad son una categoría de personas protegidas en nuestra sociedad. Por eso no pueden votar, ni beber alcohol y sus derechos deben ser protegidos.
  • 5.
    La aceptación ocondena de la El castigo del robo. homosexualidad. Robar no solo es contrario a la ley, sino La homosexualidad es aceptada en la que también es una acción inmoral, mayoría de las naciones occidentales, condenable por la sociedad. Sin pero en ciertas naciones es vista como embargo, en ciertas circunstancias, la algo inmoral e incluso penada por la ley. sociedad misma puede verse inclinada a perdonar o ignorar moralmente el robo. Decir la verdad. El castigo del robo. Desde la infancia, se nos inculca el compromiso con la verdad, es decir, se Robar no solo es contrario a la ley, sino nos enseña que decir la verdad es que también es una acción inmoral, siempre lo correcto, incluso cuando ello condenable por la sociedad. Sin trae consecuencias negativas. embargo, en ciertas circunstancias, la sociedad misma puede verse inclinada a La prohibición del incesto. perdonar o ignorar moralmente el robo. Las relaciones de pareja entre hermanos, El respeto por la intimidad ajena. entre padres e hijos, o a veces entre primos son consideradas inmorales Espiar a los vecinos y grabar los desde los tiempos ancestrales de los espacios privados ajenos son acciones humanidad. consideradas inmorales en nuestra sociedad. La condena de la bigamia. La idea del matrimonio en Occidente es la de una unión entre pares, es decir, dos personas que desean pasar su vida juntas y se comprometen formalmente ante el Estado para crear una comunidad legal, social y económica. Por eso la bigamia, o sea, el matrimonio simultáneo con dos o más personas, es considerado no solo algo repudiable, sino también un delito Las reglas de cortesía. El trato interpersonal está intermediado por ciertas reglas de cortesía: formas de cordialidad que incluyen apretones de manos, grados de proximidad corporal y otros códigos que pueden variar de cultura en cultura, pero que se consideran parte de los buenos modales. Página 4 “La buena conciencia es la mejor almohada para dormir” (Sócrates) Martes, 23 de septiembre de 20XX LAS NOTICIAS DE HOY Número 10