La moral, los valores y la ética han evolucionado a lo largo de la historia para adaptarse a los cambios sociales y nuevos conocimientos. Originalmente se basaban en una ética colectiva, pero con la introducción de la propiedad privada y el capitalismo, la moral se volvió más individualista. Hoy en día continúa este proceso de evolución a medida que las sociedades aceptan nuevas ideas sobre lo que es correcto e incorrecto.