El documento discute la pena de muerte, argumentando que viola los derechos humanos y no es un castigo efectivo. Señala que en 2021 hubo al menos 2,052 condenas a muerte en 56 países, un aumento del 39% con respecto al año anterior, aunque las ejecuciones disminuyeron ligeramente a 578. También enumera los métodos de ejecución como la decapitación, el ahorcamiento y la inyección letal, y analiza los argumentos a favor y en contra de la pena capital.