La Tierra se formó hace aproximadamente 4.5 mil millones de años y su superficie única contiene agua líquida. La corteza terrestre está compuesta de grandes placas tectónicas que se mueven lentamente y pueden causar la formación de montañas cuando colisionan. El interior de la Tierra consiste en una delgada corteza rocosa, un denso manto y un núcleo dividido en parte sólida e interna fundida.