La atmósfera terrestre consiste principalmente en nitrógeno, oxígeno y pequeñas cantidades de otros gases. Se divide en cinco capas - la troposfera, la estratosfera, la mesosfera, la termosfera y la exosfera - cada una con características de temperatura únicas. La atmósfera es esencial para la vida en la Tierra ya que mantiene una temperatura adecuada, hace posible la respiración y la combustión, y protege de la radiación solar.