El documento describe la Puerta de Taddi del Templo de Jerusalén, que era conocida como la puerta de la modestia. Los sacerdotes (kohanim) que se volvían impuros por alguna razón salían discretamente por esta puerta secundaria para purificarse sin que nadie lo notara. De esta forma, la santidad del templo no se veía comprometida y la gente no perdía la confianza en los sacerdotes ni en sus ofrendas. La puerta servía como un recordatorio de la modestia y la necesidad de purificación incluso