Este documento discute la violencia en México resultado de 4 años y medio de guerra contra el crimen organizado que ha dejado más de 40,000 muertos. Propone cambiar la estrategia punitiva a una disuasiva que identifique palancas para modificar el comportamiento criminal mediante intervenciones. Explica que la fragmentación de los cárteles y la inestabilidad de sus liderazgos ha dispersado la violencia y que el abatimiento de directivos aumenta conflictos sucesorios y oportunismo de grupos rivales.