La fuga disociativa se caracteriza por (1) viajes repentinos e inesperados lejos del hogar o trabajo con incapacidad para recordar el pasado, (2) confusión sobre la identidad personal o asunción de una nueva identidad, y (3) malestar clínico significativo. Se asocia con eventos traumáticos y tiene una prevalencia del 0,2% en la población general. La recuperación puede ser rápida pero en algunos casos persiste como amnesia disociativa refractaria.