La responsabilidad se considera una cualidad positiva que implica respetar a uno mismo y a los demás, ser consciente de los propios límites y cumplir con las obligaciones de acuerdo con la edad y actividad de cada persona. Una persona responsable actúa de forma adecuada y cumple con las tareas asignadas, respeta las leyes y construye una sociedad sólida donde cada quien contribuye en lo que le corresponde.