La Revolución Rusa de 1917 derrocó al gobierno zarista y estableció el primer estado socialista inspirado en el marxismo. Los bolcheviques liderados por Lenin asaltaron el Palacio de Invierno y convocaron un congreso de soviets para transferir el poder al gobierno de los trabajadores. Las reformas bolcheviques incluyeron la abolición de la propiedad privada y el establecimiento del control obrero de las empresas, dando forma a la Unión Soviética en 1923.