La violencia tiene un impacto negativo en el desarrollo físico, social y emocional de los niños, y es crucial reconocerla y abordarla. Existen varios tipos de violencia, incluidos la física, psicológica, sexual y económica, y es fundamental buscar ayuda profesional para enfrentarlos. La violencia es un problema social y de salud pública que debe ser abordado colectivamente para fomentar el desarrollo equitativo y sostenible.