El documento examina la parábola de las diez vírgenes, simbolizando a la iglesia en espera de la segunda venida de Cristo, donde cinco vírgenes son sabias y cinco insensatas, destacando la importancia del aceite como símbolo del Espíritu Santo. Se hace referencia a la tardanza del novio y el clamor de medianoche, ilustrando la necesidad de estar preparados y atentos a la llegada del Señor. Además, se abordan los mensajes de los tres ángeles en el libro de Apocalipsis, que forman un llamado a la adición de la verdad y la advertencia contra la adoración de la bestia.