El documento describe las tres principales funciones del lenguaje: la función representativa, que se usa para transmitir información de manera objetiva; la función expresiva, que se usa para expresar sentimientos y opiniones de manera subjetiva; y la función apelativa, que se usa para influir en el receptor mediante órdenes, preguntas o consejos. Cada función se asocia con características lingüísticas como la persona, el modo verbal y la modalidad oracional.