Un hombre se encuentra con la Muerte, quien le dice que ha llegado el momento de irse. La Muerte lleva una maleta pero cuando el hombre la abre se da cuenta que está vacía. La Muerte le explica que nada de lo que creía que poseía - sus pertenencias materiales, recuerdos, talentos, amigos, familia, cuerpo o alma - realmente le pertenecían. Lo único que fue verdaderamente suyo fueron los momentos que vivió.