El documento habla sobre el sexting, que es cuando alguien toma una foto sexual de sí mismo y la envía a otra persona por teléfono celular. Esto conlleva riesgos como que la imagen pueda ser compartida sin control con más personas, incluso desconocidos. También es ilegal compartir imágenes sexuales de menores de 18 años. El documento advierte sobre cómo el acoso cibernético a niños y jóvenes comienza con conversaciones para ganar su confianza y luego incluir temas sexuales.