El documento describe varios retratos de Jesucristo en el Antiguo Testamento, incluyendo la Pascua, donde Jesús es nuestro Cordero Pascual que murió por nosotros; la liberación de Israel de Egipto, donde Jesús nos liberó del pecado; y la provisión de Dios para Israel, donde Jesús es el pan de vida y agua viva que Dios provee. También señala que las bendiciones de Dios para los creyentes dependen de la obediencia perfecta de Jesucristo al Padre.