22 harvard deusto business review
Caso Iberdrola: 
la sostenibilidad 
como estrategia 
competitiva 
Peter Lacy 
Responsable del área de Sostenibilidad de Accenture 
para Europa, África y América Latina. 
Matías Alonso 
Socio responsable de Recursos Naturales, Energía y 
Utilities de Accenture para SPAI (Spain, Portugal, 
Africa & Israel). 
John Glen 
Senior manager de investigación del Accenture Institute 
for High Performance. 
En los ocho años transcurridos desde su nombramiento como consejero delegado, 
Ignacio Sánchez Galán ha impulsado la revolución de la energía limpia en Iberdrola, 
posicionando a la compañía eléctrica española como agente destacado en el nuevo e 
incierto mundo de la energía sostenible. En 2001 Galán identificó una necesidad 
insatisfecha de inversión energética en España y en el extranjero, e inició una 
ambiciosa estrategia para convertir a Iberdrola en uno de los principales proveedores 
globales de nuevas soluciones energéticas. La empresa ha llevado a la práctica su 
estrategia de forma notable, realizando una cuantiosa inversión en energía eólica, 
cultivando una diversa cartera de energía limpia y renovable, y aumentando el 
tamaño de su plantilla, que ha pasado de 9.600 empleados en 2001 a 33.000 en 
2009. Iberdrola, que en la actualidad opera en cuarenta países, se ha convertido en 
el líder mundial en energía eólica y en referente de la responsabilidad 
medioambiental en el sector global de la energía eléctrica. 
enero 2010 23
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
El compromiso financiero de Iberdrola con la energía 
sostenible constituye de por sí un elemento diferencia-dor 
frente a sus competidores, muchos de los cuales es-tán 
retrasando la realización de inversiones sustancia-les 
hasta que el mercado de energías renovables tome 
forma. En realidad, la decisión estratégica de apostar por 
ello, adelantándose al mercado, no está exenta de ries-go, 
ya que podría hacer a la compañía vulnerable ante 
los cambios en la sociedad (por ejemplo, una variación 
en la opinión pública sobre el cambio climático y las 
emisiones de carbono resultaría devastadora para sus 
planes de crecimiento). No obstante, las considerables 
inversiones de Iberdrola en este aspecto envían un 
En Iberdrola, la sostenibilidad 
no es simplemente una 
oportunidad de negocio, sino 
que se encuentra en la base 
de todas las actividades 
de la organización 
mensa­je 
inequívoco a las autoridades y al resto de los 
grupos de interés sobre su compromiso a largo plazo 
con la energía sostenible, además de otorgarle una voz 
en los debates que se están produciendo alrededor de la 
configuración de un sector que se encuentra en una eta-pa 
en la que aún puede ser fácilmente modificado. 
Aunque el principal foco de atención de Iberdrola es 
la energía eólica, la compañía está convencida de que las 
futuras necesidades energéticas de los clientes no se van 
a satisfacer con una única fuente de energía, sino más 
bien a través de un mosaico de opciones limpias y reno-vables. 
Por tanto, está construyendo una cartera diversa 
de activos energéticos –que abarcan la energía eólica, la 
solar y la hidráulica– con el fin de ofrecer las soluciones 
personalizadas que van a demandar sus clientes. 
Internamente, Iberdrola está preparada para la era 
medioambiental y los objetivos relacionados con la sos-tenibilidad 
se han extendido por toda la organización. 
En cada unidad de negocio, los empleados mantienen 
con los clientes una relación activa que busca la iden-tificación 
de nuevas oportunidades de negocio. Este 
enfoque emprendedor y autónomo hace que la com-pañía 
esté en estrecha sintonía con las necesidades de 
sus clientes en todo el mundo, aumentando así su ven-taja 
frente a la competencia. Sin embargo, la sosteni-bilidad 
no es simplemente una oportunidad de nego-cio, 
sino que se encuentra en la base de todas las acti-vidades 
de la organización, desde el modo en el que se 
examinan las decisiones de inversión teniendo en 
cuenta sus ventajas medioambientales hasta las pro-gresistas 
políticas de baja por maternidad/paternidad 
que aplica. 
Hoy día, Iberdrola se encuentra en la vanguardia de 
la innovación energética y se prepara para ofrecer nue-vas 
tecnologías a medida que resulten comercialmente 
viables en diferentes mercados. Sin embargo, aunque 
está bien posicionada para competir en el sector de la 
energía sostenible, muchos mercados están aún muy 
lejos de implantar aquellas normativas que se espera 
que impulsen la demanda de nuevos tipos de energía, 
más caros, por lo general, que los tradicionales. De este 
modo, está trabajando para acelerar el movimiento de 
la energía limpia y configurar una agenda de políticas 
públicas que complemente sus inversiones estratégicas. 
Si es capaz de ejecutar su ambicioso plan estratégico, 
en opinión de la empresa, podrá garantizarse su posi-cionamiento 
como pionera respetada en el ámbito de 
las tecnologías de generación limpia y como líder global 
en energía eólica. 
Estrategia de sostenibilidad 
En Iberdrola, la sostenibilidad es una iniciativa impul-sada 
por el presidente y consejero delegado, Ignacio 
Sánchez Galán. “La sostenibilidad ha sido siempre una 
prioridad esencial en la agenda de nuestro presidente. 
Él la defiende y siempre ha estado dispuesto a prestarle 
atención”, afirma Carlos Fernández, director de medio 
ambiente y calidad. De hecho, el impulso que Galán ha 
dado a la sostenibilidad comenzó poco después de su 
llegada al cargo, en 2001, cuando perfiló los objetivos 
de la empresa en un plan estratégico para 2002-2006. 
El plan convertía la sostenibilidad –y en concreto la ener-gía 
eólica– en un elemento integrante de la estrategia 
general de desarrollo de Iberdrola, con la previsión de 
que las energías limpias y renovables impulsaran el cre- 
Agradecimientos 
Nos gustaría dar las gracias a las siguientes personas de Iberdrola por sus valiosas aportaciones a este estudio: José Luis 
del Valle, Benito Vera, Pedro Azagra, Carlos Fernández, José María Grijalba, Pablo Mendívil, Ángeles Santamaría, Juan Felipe 
Gutiérrez, Ramón Castresana, Gordon McGregor y Eduardo Andrade. 
24 harvard deusto business review
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
Cuadro 1 
Distribución de las responsabilidades medioambientales en Iberdrola 
Estrategia, política, 
organización 
medioambiental, 
grupo 
Nivel 1 
Alta 
dirección 
Nivel 1 
Funciones 
Nivel 
Organización 
medioambiental 
Estructuras de 
coordinación 
Propuesta de 
política, operaciones 
y orientaciones de 
sistema, mejores 
prácticas 
Comités 
directivos 
Nivel 2 
División de 
calidad y medio 
ambiente 
Nivel 2 
Fuente: recopilado de documentos de la sociedad. 
cimiento de las operaciones tradicionales de la empresa 
y de nuevos mercados. Adoptar nuevas tecnologías an-ticipándose 
a la curva es esencial para la estrategia, del 
mismo modo que lo es el mantenimiento de un com-promiso 
con los objetivos a largo plazo, a pesar de que 
Aspectos jurídicos, 
objetivos, planes… 
Funciones 
operativas 
Responsabilidades 
en instalaciones 
Comités 
Actividad liberalizada y medio ambiente 
Actividad regulada y medio ambiente 
Recursos organizativos y medio ambiente 
medioambientales 
Grupos de trabajo 
medioambiental 
Nivel 4 
Energía renovable y medio ambiente 
Otras áreas y medio ambiente 
Nivel 4 
Comités medioambientales 
específicos por áreas 
Nivel 3 
Nivel 3 
la rentabilidad de algunas de las inversiones está llegan-do 
de manera lenta. “Por este motivo, la mentalidad es-tratégica 
es mucho más importante que la repercusión 
a corto plazo en las cifras”, afirma Pedro Azagra, direc-tor 
de desarrollo. 
enero 2010 25
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
El liderazgo de Galán ha galvanizado una transfor-mación 
cultural en Iberdrola. “Entiende realmente el 
concepto de sostenibilidad. Cree firmemente que de-bemos 
cubrir nuestras necesidades, que no tenemos 
que reducir el grado de comodidad y servicio que ofre-cemos 
a la sociedad, pero que, al mismo tiempo, es ne-cesario 
conservar el entorno o mejorarlo para nuestros 
hijos y los hijos de nuestros hijos”, afirma José Luis del 
Valle, director de estrategia. En la actualidad, los em-pleados 
de todos los niveles de la empresa son respon-sables 
de la ejecución de la visión estratégica, y un nú-mero 
considerable de los empleados se dedica a jorna-da 
parcial o completa a cuestiones medioambientales 
(véase el cuadro 1). Si bien la responsabilidad se com-parte 
en toda la empresa, la política medioambiental y 
los objetivos de rendimiento están centralizados, lo 
cual, en opinión de Fernández, proporciona una ven-taja 
a Iberdrola. “Como aspiramos a alcanzar los mis-mos 
objetivos, es esencial que también compartamos 
Iberdrola mide su rendimiento 
en relación con varios 
parámetros de referencia, 
principalmente su plan 
estratégico y diversos índices 
de mercado, que sirven como 
mediciones para evaluar los 
progresos 
los mismos KPI (indicadores esenciales del rendimien-to) 
–asegura–. Tenemos un sistema que nos permite 
medir nuestros progresos respecto a nuestros objeti-vos 
estratégicos y que nos orienta en nuestro proceso 
de mejora continua”. 
Iberdrola mide su rendimiento en relación con va-rios 
parámetros de referencia, principalmente su plan 
estratégico y diversos índices de mercado, que sirven 
como mediciones para evaluar los progresos. “Cree-mos 
firmemente en el valor que ofrecen los índices pa-ra 
Iberdrola. Se trata de una medición pública de nues-tro 
rendimiento y también de una útil evaluación com-parativa 
respecto a las mejores prácticas de otros sec-tores 
y lugares, lo cual representa posibles oportuni-dades 
que se pueden aprovechar”, explica Fernández. 
Lograr el liderazgo en el Índice de Sostenibilidad Dow 
Jones es una de sus mayores prioridades, por lo que 
un comité interno de la empresa lleva a cabo el segui-miento 
de los progresos en éste y otros índices. 
Otro elemento esencial de la estrategia de Iberdrola 
consiste en aprovechar la reputación de la empresa co-mo 
líder en materia de sostenibilidad para influir sobre 
los interesados de diversos mercados de explotación, 
tal como describe Azagra: “Comunicamos bien nues-tro 
trabajo en materia de sostenibilidad porque tene-mos 
cosas que decir. Existen formas sencillas de comu-nicar 
a los mercados que ‘Estamos muy comprometi-dos 
con la sostenibilidad’ y éstas van cambiando a lo 
largo de los años. Antes solíamos elaborar un prolijo 
informe en papel sobre sostenibilidad que ninguna otra 
organización realizaba; ahora lo estamos trasladando a 
formato digital para reducir el consumo de papel. Sin 
embargo, el simple hecho de contar lo que estamos ha-ciendo 
en materia de sostenibilidad es importante, es-pecialmente 
teniendo en cuenta la amplia atención que 
la Administración Pública presta a la energía ecológica 
y a los objetivos renovables. Creo que la manera de co-municar 
los mensajes es tan importante como su con-tenido”. 
La comunicación de Iberdrola con todos los grupos 
de interés, especialmente con las autoridades, es funda-mental, 
ya que la política energética podría aumentar 
–o reducir– la futura rentabilidad de las tecnologías lim-pias 
y renovables. La compañía opina que participar en 
las políticas públicas aumenta su diferenciación frente 
a los competidores: aunque los espinosos cambios de la 
legislación pueden añadir complejidad a los diferentes 
entornos operativos, las empresas preparadas para cum-plir 
con los requisitos contarán con una ventaja consi-derable. 
Del Valle lo explica: “¿Electricidad subvencio-nada? 
¿Ausencia de competencia? Para las compañías 
que realmente piensan que pueden hacer mejor las co-sas, 
eso no tiene ningún sentido. Si se establece una ta-rifa 
subvencionada, la energía no se aprovecha como 
debería, además de que no existe competencia ni inno-vación. 
A esto hay que añadir que, cuando el consumi-dor 
tiene que pagar el coste real de las cosas, puede 
adoptar la decisión de reducir su uso. Creo que ésta ha 
sido la principal lucha que ha liderado Iberdrola a lo lar-go 
de los últimos años”. 
A la hora de prepararse para aprovechar las ventajas 
de la liberalización en algunos mercados y el aumento 
de la regulación en otros, Iberdrola se guía por su plan 
estratégico 2008-2010, aprobado por el consejo de ad-ministración 
en octubre de 2007. El ambicioso plan as-pira 
a invertir más de 17.800 millones de euros en cre-cimiento 
orgánico y 6.400 millones de euros en tran- 
26 harvard deusto business review
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sacciones corporativas en España y el extranjero. Del 
Valle señala que la inversión en renovables es el “prin-cipal 
vector de crecimiento, con una cifra superior a 
3.700 millones de euros en 2008”, manifiesta el com-promiso 
de la empresa con la “mejora continua de la 
eficiencia medioambiental en sus operaciones” y hace 
hincapié en “la inversión en tecnología de emisión de 
CO2 reducida –o cero– y en la consolidación de sus po-líticas 
de responsabilidad social”. 
Más de cien años preocupados por el 
medio ambiente 
Iberdrola es un grupo eléctrico líder en España y se en-cuentra 
entre las cuatro compañías energéticas más im-portantes 
del mundo por capitalización de mercado. En 
sus orígenes se trataba de una empresa hidroeléctrica y 
cuenta con una prolongada historia de generación de 
energías limpias. “Iberdrola siempre ha sido una empre­sa 
concienciada con el medio ambiente –afirma Del Va-lle–. 
Lleva más de cien años generando hidroelectrici-dad. 
Incluso entonces mostraba respeto por el medio 
ambiente”. 
En 1901 se creó en España la primera predecesora de 
la compañía, Hidroeléctrica Ibérica, que se expandió a 
lo largo de las cuatro décadas siguientes y en 1944 se 
fusionó con Saltos del Duero para formar Iberduero. En 
los años posteriores, amplió sus capacidades hidroeléc-tricas 
con la creación de varias plantas a gran escala pa-ra 
1970 y el establecimiento de una planta nuclear en 
1971. En 1991 Iberduero se fusionó con Hidroeléctrica 
Española, lo que dio lugar a la creación de Iberdrola en 
1992. Posteriormente, se expandió mediante adquisi-ciones 
–con la compra de empresas ubicadas en Bolivia, 
Brasil, Chile y Guatemala, por ejemplo– y en 1998 fir-mó 
el primer convenio colectivo del grupo. 
En 2001 tuvo lugar un punto de inflexión funda-mental, 
cuando Ignacio Sánchez Galán fue nombrado 
consejero delegado. Ese año la compañía elaboró su 
plan estratégico 2002-2006 y en 2002 lanzó una nue-va 
imagen de marca y plan comercial para “afrontar la 
apertura total del mercado de la energía”. Al mismo 
tiempo, llevó a cabo importantes inversiones en par-ques 
eólicos, con la compra de 982 megavatios (MW) 
de capacidad eólica de Gamesa. En 2003, Iberdrola fi-guraba 
en el Índice Eurotop 100 de FTSE y se enfren-tó 
a una opa hostil por parte de Gas Natural (bloquea-da 
por la Comisión Nacional de la Energía de España). 
Al año siguiente, adquirió 469 MW más de capacidad 
eólica de Gamesa y obtuvo el innovador Certificado de 
Gestión Medioambiental para cuarenta parques eóli-cos. 
Continuó su expansión en 2005, año en el que fue 
considerada una de las diez mejores empresas energé-ticas 
españolas y líder en el sector de los suministros 
públicos. 
En 2006, Iberdrola se introdujo en el mercado esta-dounidense 
de la energía eólica, cerró un acuerdo his-tórico 
con Gamesa por importe de 2.300 millones de 
euros y duplicó su valor de mercado respecto a 2001, 
alcanzando los 24.000 millones de euros. Asimismo, 
se convirtió en la única empresa española que figuraba 
en el Climate Leadership Index. Redobló sus proyectos 
renovables en 2007 con su plan estratégico 2008-2010, 
que exigía inversiones orgánicas y en adquisiciones por 
valor de 24.200 millones de euros a lo largo de tres 
años, con unas previsiones de 3.500 millones de euros 
en beneficio neto para 2010. En 2007 creó también una 
unidad de renovables llamada Iberdrola Renovables. 
Según Fernández, Iberdrola Renovables es “una nueva 
empresa con un nuevo modelo de negocio, con capaci-dades 
La comunicación con todos 
los grupos de interesados, 
especialmente con las 
autoridades, es fundamental, 
ya que la política energética 
podría modificar la futura 
rentabilidad de las tecnologías 
limpias y renovables 
y recursos diferentes, para triunfar en un campo 
distinto”. Añade que la creación de la unidad “era esen-cial 
para implantar de forma rápida e inteligente las re-novables 
en la empresa”. En 2007, adquirió por 17.100 
millones de euros Scottish Power, que contaba con una 
potente cartera de energía renovable. 
En 2008, Iberdrola materializó uno de los principa-les 
objetivos de su plan estratégico –la expansión en 
Estados Unidos– mediante la adquisición de la com-pañía 
estadounidense Energy East en un acuerdo va-lorado 
en más de 6.000 millones de euros. También 
consiguió el primer puesto en el Carbon Disclosure 
Project del Climate Leadership Index para el sector 
energético en 2007, y en 2008/9 fue Global Supersec-tor 
Leader de empresas energéticas en el Dow Jones 
Sustainability Index. Asimismo, Galán fue nombrado 
enero 2010 27
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
“Líder empresarial del año por la Cámara de Comercio 
España-Estados Unidos”. A la conclusión del ejercicio 
fiscal 2008, los beneficios netos habían aumentado un 
21,5%, hasta alcanzar los 2.300 millones de euros. 
El perfil de alto rendimiento de Iberdrola 
En sólo ocho años, el enfoque estratégico de Iberdrola 
centrado en la sostenibilidad ha transformado la com-pañía. 
De hecho, su estrategia de sostenibilidad incor-pora 
los cinco elementos del esquema que Accenture 
utiliza para las empresas de alto rendimiento: creci-miento, 
rentabilidad, posicionamiento, consistencia y 
longevidad. 
Esta estrategia impulsa el crecimiento mediante la 
expansión orgánica en España y en el extranjero, gracias 
a las adquisiciones de empresas de mentalidad afín que 
cuenten con activos que complementen la cartera de 
Iberdrola, y por medio de inversiones en nuevas tecno-logías 
que amplíen su capacidad para satisfacer las ne-cesidades 
de clientes diversos. 
La rentabilidad se hace patente a través del rendi-miento 
de la inversión realizada por la compañía en tec-nologías 
limpias y renovables –especialmente en ener-gía 
eólica– y del incremento de la cuota de energía ge-nerada 
a partir de fuentes eficientes. 
En su condición de productora de energía más lim-pia 
de Europa, Iberdrola se está posicionando como lí-der 
comprometido y creíble en el mercado global de la 
energía, con lo que ha creado una reserva de capital de 
reputación que aprovecha para lograr la colaboración 
y el interés de las autoridades y del resto de los grupos 
de interesados. La empresa refuerza continuamente 
su posición a través de inversiones en energía eólica y 
en otras energías renovables. 
Para lograr la consistencia de su enfoque centrado en 
la sostenibilidad, la compañía constituyó Iberdrola Re-novables, 
una empresa independiente totalmente cen-trada 
en las energías limpias. También ha logrado esa 
consistencia manteniendo de forma continuada el lide-razgo 
en el Dow Jones Sustainability Index y reforzan-do 
la mentalidad de sostenibilidad en todos los niveles 
de la empresa. 
La longevidad del enfoque y de las inversiones cen-tradas 
en la sostenibilidad que ha llevado a cabo Iber-drola 
queda respaldada por la participación estratégica 
de grupos de interesados con perspectivas diversas, co-mo 
pueden ser las ONG ecologistas y las autoridades. 
Gracias a la oferta de avanzadas prestaciones laborales 
y sociales a sus empleados, la organización también ha 
conseguido mantener una responsabilidad y una soli-dez 
en los aspectos sociales que nacen en su interior y 
se proyectan hacia fuera. 
Crecimiento 
La estrategia de sostenibilidad de Iberdrola ha impulsa-do 
el crecimiento mediante la modernización de las efi-ciencias 
tecnológicas de los activos existentes, la diver-sificación 
de su cartera de fuentes de energía y la expan-sión 
hacia nuevos mercados geográficos. Este creci-miento 
por Europa Occidental y Estados Unidos se ha 
acelerado mediante la adquisición de empresas que con-taban 
con interesantes activos de energías limpias y re-novables, 
entre las que destaca especialmente la de Sco-ttish 
Power en 2007 y la de Energy East en 2008. A la 
hora de valorar los objetivos de compra no sólo se tie-nen 
en cuenta las operaciones existentes, sino también 
la cartera de licencias para futuras construcciones. “En 
cuanto llevamos a cabo una adquisición, queremos em-pezar 
a construir en esos lugares –afirma Azagra–. De-seamos 
ayudar a la Administración Pública a alcanzar 
sus objetivos respecto a las energías renovables, o bien 
agilizar las licencias que estén todavía pendientes, de 
manera que en cuanto cerramos el acuerdo nos pone-mos 
manos a la obra”. 
La compañía busca también coincidencias culturales 
y estratégicas que encajen bien con los objetivos de ne-gocio 
ya existentes, como ocurrió en el caso de Scottish 
Power. “Scottish Power estaba en sintonía con nuestras 
propias creencias respecto al futuro de las renovables”, 
afirma Benito Vera, director de análisis estratégico de 
Iberdrola. De hecho, tenía una cartera de activos, como 
inversiones en energía eólica en el Reino Unido y Esta-dos 
Unidos, a través de los cuales Iberdrola pudo am-pliar 
su negocio de renovables. “Fue una integración 
bastante sencilla –señala Azagra–, ya que los activos de 
Gracias a la oferta 
de avanzadas prestaciones 
laborales y sociales a sus 
empleados, la organización 
también ha conseguido 
mantener una responsabilidad 
y una solidez en los aspectos 
sociales que nacen en su 
interior y se proyectan hacia 
fuera 
28 harvard deusto business review
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
Scottish Power realmente coincidían con lo que tenía-mos 
en España y en otros lugares del mundo”. 
El temprano interés demostrado por Scottish Power 
respecto a la sostenibilidad encajaba de forma natural 
con la cultura de Iberdrola. En 1999, la compañía esco-cesa 
ya había establecido principios y objetivos me­dioambientales, 
y gestionaba con gran atención la utili-zación 
de agua, las actividades relacionadas con los re-siduos, 
el impacto en el hábitat y las relaciones con los 
grupos de interesados locales. “Gran parte de nuestro 
enfoque consiste en actuar como una empresa de con-fianza 
y buena ciudadana en todo lo que hacemos”, afir-ma 
Gordon McGregor, director de energía y medio am-biente 
de Scottish Power. “Nos agradó convertirnos en 
parte de Iberdrola porque tenía una cultura y una ética 
muy parecidas a las nuestras –prosigue–. Además, se 
planteaba desafíos estratégicos similares desde el pun-to 
de vista de la introducción en nuevos mercados y va-loraba 
la sostenibilidad en igual medida que nosotros”. 
Según McGregor, la unión con Iberdrola “mejoró y re-forzó” 
el enfoque centrado en la sostenibilidad de Sco-ttish 
Power y amplió su dimensión internacional. “So-mos 
una compañía mucho más concienciada –afirma 
McGregor–. Han aprovechado lo que teníamos y se han 
basado en ello, en lugar de reducirlo”. 
Para ambas organizaciones, la inversión en sostenibi-lidad 
es el siguiente paso natural y una maniobra estra-tégica 
inteligente. Ha aportado ventajas comerciales gra-cias 
a la mejora de las eficiencias y a la creación de nue-vas 
oportunidades de mercado, así como beneficios más 
sutiles en materia de gestión del riesgo y buena reputa-ción 
e imagen entre los grupos de interesados. McGre-gor 
considera que las empresas comparten un “interés 
propio inteligente”, la idea de que una organización res-ponsable 
puede impulsar la creación de valor en el área 
de la sostenibilidad. El concepto de interés propio inte-ligente 
se refleja, por ejemplo, en las ventajas relaciona-das 
con la gestión del riesgo de una cartera energética 
diversificada: la buena consideración que despiertan en 
la opinión pública las iniciativas ecológicas ayuda a com-pensar 
el riesgo que plantean las otras operaciones me-nos 
ecológicas de las organizaciones, con lo que prote-gen 
sus licencias para operar en diferentes mercados. 
“La reducción al mínimo del riesgo es muy importante 
para nuestra empresa, y creo que la agenda de sosteni-bilidad 
resulta útil en ese proceso –afirma McGregor–. 
Operar de forma sostenible y actuar en apoyo de comu-nidades 
sostenibles proporciona a nuestra empresa una 
imagen familiar y favorable. Tratamos de vincular explí-citamente 
el proceso de creación de valor con la sosteni-bilidad 
social y medioambiental”. 
Aunque las decisiones que se 
adoptan en distintos mercados 
vienen en ocasiones limitadas 
por las regulaciones locales, 
esas decisiones se basan en las 
políticas medioambientales 
de Iberdrola, que se establecen 
y supervisan a nivel 
corporativo 
Energy East, con sede en Estados Unidos, fue tam-bién 
una adquisición estratégica para Iberdrola, pero 
sus operaciones no encajaban con las de la compañía 
igual de bien que las de Scottish Power. “Cuando uno 
va a Energy East, todo el negocio está basado en tendi-dos; 
es como si se tratara de una actividad diferente”, 
asegura Azagra. Sin embargo, la participación de los 
grupos de interesados ayudó a facilitar la transición a 
nuevos mercados. “Tras adquirir la empresa, lo prime-ro 
que hice fue sentarme con el gobernador del Estado 
de Nueva York y preguntarle: ‘¿Qué necesita que haga-mos 
en el futuro y, concretamente, cómo podemos ayu-darle 
en materia de nuevas fuentes de energía sosteni-bles, 
como la eólica?’”, afirma Azagra. 
El acuerdo con Energy East se valoró en más de 6.000 
millones de euros (3.222 millones en efectivo y 2.869 
en deuda) y convirtió a Iberdrola en la cuarta compañía 
eléctrica más grande del mundo. No obstante, este cre-cimiento 
también hizo que aumentara su exposición a 
los retos relacionados con la naturaleza del sector ener-gético 
global, que es en realidad un conglomerado de 
sectores locales. “No existe una manera común de regu-lar, 
ni una política energética estándar en todo el mun-do”, 
afirma Vera. Describe un rasgo que algunas perso-nas 
en Iberdrola denominan “glo-cal”, el aspecto global 
y local del sector energético. “Lo cierto es que tenemos 
que cumplir las exigencias de distintas regulaciones en 
diferentes mercados –asegura–. Sin embargo, al mismo 
tiempo dialogamos activamente con los reguladores, ex-poniendo 
nuestro punto de vista y poniendo también 
sobre la mesa nuestra experiencia en otros mercados en 
los que algunos legisladores centran más su atención 
en el aspecto medioambiental. No sólo aportamos solu-ciones 
de regulación, que son importantes en este sec-tor, 
sino que también aportamos soluciones técnicas”. 
Aunque las decisiones que se adoptan en distintos mer- 
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C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
cados vienen en ocasiones limitadas por las regulacio-nes 
locales, esas decisiones se basan en las políticas 
medioambientales de Iberdrola, que se establecen y su-pervisan 
a nivel corporativo. 
La compañía es consciente del singular papel que 
cumple el sector energético en tanto en cuanto presta 
un servicio al que nadie puede renunciar, pero también 
lo es del impacto medioambiental negativo que lleva 
aparejado. “El suministro adecuado de energía es fun-damental 
para el desarrollo sostenido de la economía a 
lo largo del tiempo”, asegura Vera. Iberdrola intenta ges-tionar 
el uso de los recursos naturales de forma que le 
permita forjarse una reputación favorable en sus mer-cados 
y reforzar así su posición operativa a largo plazo. 
El hincapié que hace en la energía sostenible –y el capi-tal 
de reputación que se deriva de ello– ha ampliado su 
enfoque respecto a la creación de valor, un enfoque se-gún 
El rendimiento a corto plazo 
de muchas inversiones puede 
limitarse estrictamente al 
terreno de la reputación; por 
ejemplo, Iberdrola es famosa 
por proporcionar energía con 
una emisión de carbono 
reducida, un rasgo que espera 
que se convierta en ventaja 
competitiva en el futuro 
el cual el cuidado del medio ambiente y el compro-miso 
con la comunidad dan lugar a beneficios indirec-tos 
para los grupos de interesados. 
En su impulso por conseguir un impacto positivo y 
crear una reputación favorable, Iberdrola anima a los 
directivos locales a participar estrechamente en las co-munidades 
en las que operan; al mismo tiempo, la or-ganización 
adopta medidas para que sus operaciones, 
cada vez más dispersas geográficamente, no se descen-tralicen 
demasiado. Azagra detalla estos proyectos: “So-mos 
personas normales. Creo que, cuando uno es el res-ponsable 
de llevar a cabo la construcción de una nueva 
instalación, los demás (los miembros de la comunidad) 
pueden pensar que gana millones. Simplemente traba-jamos 
muchísimo. No ganamos tanto dinero. Por eso, 
su opinión debería ser más bien la siguiente: ‘Estas per-sonas 
trabajan en una gran multinacional. Sin embar-go, 
me gusta lo que hacen. El presidente ha estado aquí 
tres veces en tres meses. Y la persona que depende je-rárquicamente 
del presidente pasa aquí tres días a la se-mana 
desde hace un año y medio. Por tanto, estas per-sonas 
se están asentando en la comunidad local y son 
accesibles’”. 
Rentabilidad 
Gracias a su condición de líder mundial en producción 
de energía eólica, Iberdrola está en condiciones de apro-vechar 
el aumento de demanda de tecnología de este ti-po. 
La compañía comenzó a interesarse por la tecnolo-gía 
eólica hace sólo ocho años, cuando Galán percibió 
la necesidad existente en España de inversión en redes 
y producción de electricidad. Tras algunas inversiones 
a pequeña escala en España, la estrategia se aceleró rá-pidamente. 
Hoy día, la compañía cuenta con más de 
9.000 MW de capacidad eólica instalada y piensa incre-mentarla 
hasta 13.600 MW para finales de 2010. Su 
planteamiento es que, aunque posiblemente los siste-mas 
de energía eólica necesiten ciertos incentivos du-rante 
algunos años, este segmento acabará siendo ren-table 
por sí solo. 
Mientras consolida su posición de liderazgo en Eu-ropa 
Occidental y Estados Unidos, Iberdrola trata de 
aumentar la rentabilidad con una progresiva evolución 
hacia tecnologías de generación más limpias. Actual-mente, 
las energías limpias y renovables abarcan una 
gran parte de la estructura total de producción de la em-presa: 
el 30,8% de las plantas son de ciclo combinado; 
el 22,8%, hidroeléctricas; el 18,1%, de energías renova-bles; 
el 11,1%, térmicas; el 7,9%, nucleares; el 6,8%, de 
fueloil; y, por último, el 2,5%, de cogeneración. La aten-ción 
prestada a la sostenibilidad ya ha producido bene-ficios: 
de 2006 a 2007, las ventas de energías renova-bles 
crecieron un 37%, pasando de 695 millones de 
euros (con un EBITDA de 557 millones de euros) a 953 
millones de euros (con un EBITDA de 564 millones de 
euros). Iberdrola cuenta con que las renovables alcan-cen 
una rentabilidad mucho mayor en el futuro para 
justificar sus considerables inversiones, que supusie-ron 
más de 3.700 millones de euros en 2008. 
En cualquier caso, buena parte de las inversiones en 
energía eólica y en otras renovables no generarán ren-dimiento 
a corto plazo; o, al menos, no unos rendimien-tos 
comparables a los de las tecnologías más “sucias”. 
“Está claro que hemos realizado una apuesta propia en 
las nuevas tecnologías que se están desarrollando y he-mos 
demostrado que merece la pena hacerlo –asegura 
30 harvard deusto business review
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
Azagra–. En mi opinión, no es algo que ayude a corto 
plazo de cara a los inversores, ya que buena parte de las 
decisiones no tienen un impacto inmediato”. Sin em-bargo, 
no existe ninguna duda sobre el compromiso a 
largo plazo de Iberdrola con los inversores. Tal como ex-plica 
Azagra: “Somos una empresa transparente y co-municamos 
a los mercados lo que vamos a hacer. Siem-pre 
nos hemos marcado objetivos a tres o cinco años y 
esto constituye un reto, ya que todos saben qué estamos 
tratando de hacer y hay que cumplir con esas expectati-vas. 
Nuestro compromiso con los inversores y nuestro 
empeño por alcanzar los objetivos que ponemos sobre 
la mesa constituyen un elemento diferenciador clave”. 
Sin embargo, convencer a los inversores para que apo-yen 
proyectos con horizontes de rentabilidad a largo pla-zo 
es un desafío constante que afecta al potencial de 
Iberdrola en el terreno de la energía nuclear, un área es-tratégica 
esencial en el futuro. “Para construir una ins-talación 
nuclear hacen falta diez años, por lo que los in-versores 
dirán: ‘Vuelva a verme dentro de ocho años’”, 
se lamenta Azagra. 
El rendimiento a corto plazo de muchas inversiones 
puede limitarse estrictamente al terreno de la reputa-ción. 
Por ejemplo, Iberdrola es famosa por proporcio-nar 
energía con una emisión de carbono reducida, un 
rasgo que espera que se convierta en ventaja competiti-va 
en el futuro. “Nuestro esfuerzo constante por alcan-zar 
la sostenibilidad y la eficiencia en todos los aspectos 
de nuestra actividad es la mejor manera de conseguir 
una mejora diferenciada y sustancial de nuestro rendi-miento, 
que es lo que en última instancia genera una 
rentabilidad duradera y continua para nuestros accio-nistas”, 
afirma Fernández. 
Posicionarse para el futuro 
Durante años, el medio ambiente ha ocupado el esce-nario 
central de la política pública, desde los foros polí-ticos 
mundiales hasta los ayuntamientos de innumera-bles 
municipios. No obstante, los avances reales han si-do 
lentos y nada sistemáticos, en cierta medida a causa 
de la resistencia de los empresarios, que se sentían ame-nazados 
por los costes potenciales derivados de las nue-vas 
reglamentaciones. 
Por su parte, Iberdrola acepta de buen grado –e, in-cluso, 
reclama– una política energética progresista. Al 
haber coordinado su plan estratégico con los objetivos 
de sostenibilidad del futuro, se ha posicionado como so-cio 
colaborador de Administraciones Públicas y otros 
grupos de interesados, gracias a lo cual se ha ganado un 
asiento en la mesa en la que se está configurando el en-torno 
legislativo. 
La decisión de Iberdrola de posicionarse como líder de 
las energías limpias y renovables se basa en dos hipótesis: 
en primer lugar, que el sistema actual de producción y su-ministro 
de energía no es sostenible, y, en segundo, que 
la compañía puede aprovechar su reputación histórica, su 
conocimiento y su experiencia para integrarse en la solu-ción. 
Según explica Vera: “El actual modelo de suministro 
de energía se basa en el consumo de combustibles fósiles, 
que tienen una vida limitada. Si seguimos actuando de la 
misma manera, el cambio climático será irreversible. No 
obstante, es posible que existan formas de contribuir al 
nuevo modelo. Hemos decidido que, si el modelo de su-ministro 
de energía tiene que ser modificado, puede ha-ber 
alguna manera de posicionarnos de una forma dife-rente 
a la del resto de la competencia”. 
El simple hecho de reconocer los fallos del sistema 
actual genera credibilidad entre los grupos de interesa-dos. 
Puede que la señal más visible 
enviada por Iberdrola a todos 
los interesados en un 
verdadero compromiso a largo 
plazo con la energía sostenible 
haya sido la creación 
de Iberdrola Renovables, 
una sociedad independiente 
centrada por completo 
en la energía renovable 
“En Iberdrola creemos que el cambio climático es 
una realidad y que las soluciones tendrán que provenir, 
entre otros, del sector de la energía –afirma Vera–. Po-demos 
hacer una contribución real a la resolución de 
este problema; contamos con la tecnología y las capa-cidades 
emprendedoras para lograrlo. Por tanto, que-remos 
promover esta visión para dar forma al posicio-namiento 
de Iberdrola”. Fernández añade: “Nuestra po-sición 
es diferente a la de la competencia, porque no-sotros 
no acostumbramos a regatear en cuestiones de 
sostenibilidad. Otras empresas abordan esta cuestión 
como si se tratara de algo de lo que pueden desenten-derse”. 
El compromiso de la empresa con la lucha con-tra 
el cambio climático ha permitido una reducción sus-tancial 
de su huella de carbono. “Según nuestras esti- 
enero 2010 31
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
Aunque muchas centrales 
eléctricas cuentan con 
sistemas de gestión 
diferenciados, el modelo 
global incluye a todas las 
unidades de negocio en un 
objetivo común y crea 
estándares para toda la 
organización 
maciones, suministramos energía con la mitad de car-bono 
que la empresa energética media en Europa”, ase-gura 
Vera. 
La importante y pionera inversión de Iberdrola en el 
terreno de las energías sostenibles ha ampliado su ven-taja 
respecto a la competencia. Según Fernández, “la in-versión 
de Iberdrola en energías renovables es esencial 
porque demuestra nuestro firme compromiso con la 
sostenibilidad; ésa es la diferencia más significativa en-tre 
nosotros y nuestros competidores”. Estima que la in-versión 
de la empresa en renovables se encuentra en 
torno a los 9.000 millones de euros. En la actualidad, 
Iberdrola se sitúa entre las empresas eléctricas más lim-pias 
de Europa, con una generación de 289 gramos de 
CO2 por kilovatio hora (kWh), en comparación con la 
media europea de 380 gramos. Además, considera que 
cuenta con una combinación diferenciada de activos de 
producción de energía. “El mundo necesita más eficien-cia 
energética, aunque puede que eso no signifique re-ducir 
la cantidad de la electricidad que se produce –afir-ma 
Del Valle–. Podemos ayudar a nuestros clientes a 
utilizar menos energía pidiéndoles que la extraigan de 
diferentes fuentes”. Afirma que, en España, la combi-nación 
de fuentes de producción de electricidad de Iber-drola, 
incluidas la hidroeléctrica, la nuclear, la proceden-te 
de las nuevas fuentes de gas y la eólica, es superior a 
la de la competencia. “Esa combinación de fuentes cons-tituye 
una auténtica ventaja competitiva”. 
Consistencia 
Puede que la señal más visible enviada por Iberdrola a 
todos los interesados en un verdadero compromiso a 
largo plazo con la energía sostenible haya sido la crea-ción 
de Iberdrola Renovables, una sociedad indepen-diente 
centrada por completo en la energía renovable 
(véase el cuadro 2, en el que se ofrece un mapa de los 
activos que Iberdrola Renovables tiene en Estados Uni-dos). 
Esta empresa desarrolla y comercializa operacio-nes 
renovables como eólicas, térmicas y de gas natural 
(incluidos el almacenamiento, el transporte y el sumi-nistro 
a los clientes). También ofrece servicios de ges-tión 
energética y de activos, así como soluciones ener-géticas 
a medida para optimizar la logística relacionada 
con la energía y gestionar los riesgos de un entorno ener-gético 
volátil. Su objetivo estratégico consiste en ampliar 
radicalmente su cartera de energía limpia, centrándose 
en el crecimiento en Europa Occidental y Estados Uni-dos, 
a la vez que presta atención a las próximas tecnolo-gías 
de generación, como la biomasa, la energía eólica 
marina y la energía solar y maremotriz. Es la segunda 
mayor generadora de energía eólica de Estados Unidos, 
con 2.800 MW de capacidad en 13 estados, con lo que 
genera suficiente electricidad para atender las necesida-des 
anuales de 840.000 hogares de Estados Unidos. 
Iberdrola también ha mostrado un compromiso sos-tenido 
con el medio ambiente y las cuestiones sociales 
gracias al desarrollo de unas eficaces unidades de me-dición 
de la sostenibilidad. Se ha marcado el objetivo de 
conseguir una posición destacada en varios índices, en 
especial, en el Índice de Sostenibilidad Dow Jones. De 
todas formas, la utilización de estos índices como ele-mentos 
de medición no se limita a facilitar una referen-cia 
para evaluar la posición de la empresa respecto a los 
competidores. Para atender a las complejas exigencias 
del índice es necesario que la empresa perfeccione su 
enfoque competitivo y desarrolle y mejore la eficiencia 
en todas sus operaciones. Un consejo compuesto por 
profesionales de diferentes áreas de la empresa estudia 
el progreso de la compañía en este ámbito. 
En otros proyectos, Iberdrola ha creado una serie de 
políticas respecto a las cuales se evalúan los programas 
medioambientales de todas las unidades. El modelo de 
gestión medioambiental global de la empresa se extien-de 
a cuestiones internas, a la generación de energía, a 
la distribución y a las ventas. Aunque muchas centrales 
eléctricas cuentan con sistemas de gestión diferencia-dos, 
el modelo global incluye a todas las unidades de ne-gocio 
en un objetivo común y crea estándares para toda 
la organización. 
La formación de los empleados es otro de los méto-dos 
empleados por Iberdrola para reforzar una men-talidad 
compartida en toda la compañía. Así, ha poten-ciado 
este aspecto en los últimos ocho años con un in-cremento 
de las horas totales de formación, que han 
pasado de 330.000 en 2001 a 1.100.853 en 2008. La 
formación ha resultado ser una importante plataforma 
para promocionar una concepción común de las cues- 
32 harvard deusto business review
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
Cuadro 2 
Cartera de activos de Iberdrola Renovables en Estados Unidos 
Actualizado a 15 de abril de 2008. 
tiones relacionadas con la sostenibilidad. Por ejemplo, 
los empleados tienen que realizar cursos a través de 
un sitio web interno. La compañía “ha mejorado los 
conocimientos y las capacidades de todos en materia 
de eco-eficiencia y protección de la biodiversidad, con 
el objetivo de llegar a ser la empresa energética más 
limpia del mundo –explica Fernández–. Tenemos un 
sistema digital de aprendizaje que incorpora una serie 
de cursos obligatorios sobre sostenibilidad. Todos los 
empleados tienen que saber que esperamos que lleven 
a cabo su trabajo teniendo en cuenta el punto de vista 
medioambiental y que van a ser examinados por audi-tores 
externos”. 
Longevidad 
Iberdrola comprende que las relaciones de confianza y 
cooperación con los interesados son esenciales para ga-rantizar 
que sus inversiones en nuevas tecnologías, ad-quisiciones 
y desarrollo interno producen un rendi-miento 
sostenible a largo plazo. Por tanto, participa ac-tivamente 
en actividades de política pública, coopera con 
diversas ONG y realiza aportaciones para el bienestar 
de las comunidades en las que opera. 
Proyectos eólicos en propiedad 
Proyectos eólicos en 
construcción 
Almacenamiento de gas en 
propiedad 
Generación térmica 
La política energética encierra el potencial de llegar a 
convertirse en el mayor activo –o la mayor amenaza– de 
Iberdrola. “La eficiencia energética debe estar impulsa-da 
por el legislador, mediante políticas que compatibili-cen 
los incentivos, tanto para los consumidores como 
para las empresas, con el fin de alcanzar un objetivo co-mún”, 
afirma Fernández. De hecho, Iberdrola está en 
condiciones de rentabilizar el momento en el que la nor-mativa 
obligue a los clientes a adquirir tecnologías más 
limpias. No obstante, sigue existiendo cierta preocupa-ción 
por la posibilidad de que unas decisiones políticas 
mal orientadas acaben frustrando los avances del sector. 
“Tratamos de cubrir ese riesgo analizando la normativa 
existente en cada país y manteniendo un diálogo abier-to 
con los legisladores, para lo que es necesario estable-cer 
una relación fluida y transparente con ellos”, afirma 
Vera. Añade que la sinceridad y la apertura por parte de 
Iberdrola animan a las autoridades –y a los competido-res– 
a ser igualmente transparentes: “No podemos ha-blar 
con los responsables de las políticas de energía sin 
declarar públicamente nuestras opiniones, porque es la 
única manera de que ellos planteen públicamente sus 
argumentos”. Hasta la fecha, esta estrategia de diálogo 
enero 2010 33
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
abierto ha ayudado a la empresa a sacar adelante su 
agenda. “Los argumentos que ponemos sobre la mesa 
suelen ser más atractivos que los de nuestros competi-dores”, 
declara Vera. Así explica uno de ellos y la trans-parencia 
que exigió su planteamiento: “A finales de 2003 
se aprobó la directiva sobre emisiones de la Unión Eu-ropea, 
que tuvo que ser trasladada a la legislación espa-ñola. 
Iberdrola abrió un debate público sobre cuáles de-bían 
ser los criterios, cómo debían debatirse y cuál po-dría 
ser la mejor asignación de los certificados. De esta 
forma, obligamos al resto de los competidores a revelar 
sus intenciones con el fin de permitir la comparación y 
un debate realmente abierto. La asignación de certifica-dos 
iba a tener un efecto negativo sobre algunas de las 
tecnologías más limpias, por lo que hicimos valer nues-tra 
postura de que era un método erróneo de abordar esa 
cuestión”. 
A la hora de conseguir el compromiso de los grupos 
de interés, Iberdrola destaca la cooperación, el compro-miso 
y la transparencia, con independencia de las diver-gencias 
existentes en las necesidades y actitudes de és-tos. 
“El entorno del Reino Unido es diferente de, por 
ejemplo, el español, el alemán o el francés. Todos ellos 
tienen, lógicamente, diferentes antecedentes”, afirma 
McGregor. Por ejemplo, en el Reino Unido, donde la “re­volución 
verde” se inició antes, existe un método cohe-rente 
para abordar la agenda de la sostenibilidad. “Ac-tualmente, 
en el Reino Unido tenemos una forma avan-zada 
de reflexión política, a la cual todas las empresas 
están respondiendo”, indica. 
McGregor explica que, al igual que su matriz, Sco­ttish 
Power ha conseguido la participación de un amplio 
abanico de grupos para sacar adelante su agenda. “Te-nemos 
diferentes puntos de compromiso con distintas 
personas y organizaciones –afirma–. No obstante, trata-mos 
de estar siempre al tanto de lo que las diferentes 
partes esperan de nosotros. Tratamos de anticiparnos a 
las nuevas cuestiones”. Aunque las relaciones que man-tiene 
Scottish Power con las diferentes autoridades del 
Reino Unido son distintas, “todas ellas están basadas en 
la obtención de un suministro de energía seguro, diver-so 
y sostenible”. Añade que “nuestro objetivo a la hora 
de configurar la agenda se basa en gran medida en nue-vas 
inversiones en infraestructura que sirvan de apoyo 
a las fuentes de energía limpias y verdes”. 
La legislación también afectará a la investigación y 
desarrollo de tecnologías limpias. Del Valle lo explica: 
“Tenemos que plantear ideas y debemos conseguir la 
ayuda de la normativa que avanza en esa dirección pro-moviendo 
la innovación, animándonos a nosotras, las 
empresas de electricidad, a buscar formas de reducir el 
consumo de energía o, incluso, de reducir el consumo 
de electricidad. Sin embargo, este interés por la innova-ción 
no puede dar lugar a un perjuicio para nuestros ac-cionistas; 
no seríamos una empresa verdaderamente 
sostenible si lo hiciéramos a expensas de nuestros ac-cionistas. 
Es un terreno en el que tenemos que ser crea-tivos. 
Por eso afirmamos que las reglamentaciones y las 
innovaciones adecuadas son esenciales”. 
No obstante, existe el riesgo de que las políticas mal 
concebidas acaben perjudicando las inversiones estra-tégicas. 
“Al igual que ocurre con cualquier sistema de 
control, si un parámetro se desincroniza mucho respec-to 
a los demás, todo el sistema puede acabar desestabi-lizándose”, 
afirma McGregor. A modo de ejemplo, men-ciona 
la excesiva importancia atribuida a los impactos 
sociales, a costa de la protección medioambiental, o el 
exceso de importancia atribuida a la protección medioam­biental, 
sin prestar la debida atención a los costes. “To-do 
el concepto de desarrollo sostenible podría acabar vi-niéndose 
abajo, porque la gente perdería la confianza 
en él. Eso podría ser muy problemático para empresas 
como la nuestra”, añade. 
Además de conseguir el compromiso de las autorida-des, 
la asociación con diferentes ONG es otro ingredien-te 
de la estrategia de sostenibilidad de Iberdrola. Por 
ejemplo, Scottish Power colabora con WWF en cuestio-nes 
de política pública relacionadas con los coches eléc-tricos; 
con Friends of the Earth en la forma de aprove-char 
la captura y almacenamiento de carbono en Esco-cia; 
y con otras organizaciones líderes en materias rela-cionadas 
con la cogeneración y la energía descentraliza-da. 
Las ONG con marcado perfil medioambiental no 
son, a primera vista, colaboradores naturales de una em-presa 
energética. Sin embargo, Iberdrola se apoya en su 
34 harvard deusto business review
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
credibilidad para establecer asociaciones constructivas. 
“Contamos con unas relaciones muy abiertas y transpa-rentes 
con estas ONG –afirma McGregor–. Tenemos co-sas 
en común y en otras ocasiones disentimos, y creo 
que esto seguirá ocurriendo en el futuro”. 
Para reforzar aún más sus asociaciones externas, Sco-ttish 
Power organiza un foro medioambiental bianual 
durante el cual académicos, autoridades públicas, ONG 
y representantes de los consumidores facilitan feedback 
sobre si la empresa es “el bueno, el feo o el malo en al-gunas 
de sus reflexiones”, afirma McGregor. Añade, ade-más, 
que “en más de una ocasión nos hemos llevado 
una considerable sorpresa cuando, después de pensar 
que estábamos desarrollando un fantástico trabajo so-bre 
el medio ambiente, el público nos decía: ‘Bueno, pe-ro 
en realidad eso no es en absoluto estimulante o sos-tenible’. 
Nos llevamos un disgusto, pero acabamos pen-sando: 
‘Bueno, tiene que haber algún motivo para que 
estén tan decepcionados’. Volvimos a plantearnos nues-tros 
métodos y, en ocasiones, modificamos nuestra es-trategia”. 
Iberdrola considera que conseguir el compromiso de 
otro grupo de interesados, los empleados, es esencial 
para su longevidad como organización sostenible. Por 
ejemplo, ofrece generosas prestaciones de permisos por 
maternidad/paternidad y para asistencia a personas de-pendientes. 
También pretende crear un “entorno de tra-bajo 
de mayor calidad” que se rija por los principios de 
lealtad, espíritu de equipo, capacidad de trabajo y hon-radez. 
Con un marcado interés por la igualdad de géne-ro, 
en 2006, el 23% de los directivos de la compañía eran 
mujeres, en comparación con una media del 14,6% en-tre 
las empresas del Fortune 500, Iberdrola fue la prime-ra 
eléctrica española en recibir la certificación de Em-presa 
Familiarmente Responsable por parte de la Fun-dación 
Familia. Según un comunicado de prensa corpo-rativo, 
el certificado “reconoce a las entidades que ma-yor 
aportación han hecho a la conciliación de la vida la-boral 
y familiar, evaluando diferentes factores, como la 
estabilidad en el empleo, la flexibilidad de horarios o el 
apoyo a la integración, a la familia y a la igualdad de 
oportunidades. [...] En el proceso de certificación, Iber-drola 
destacó por su rigor en la definición, aplicación y 
comunicación de las medidas de apoyo y conciliación 
de la vida familiar entre sus empleados”. 
Conclusión 
El sobresaliente rendimiento de Iberdrola durante los 
últimos ocho años pone de manifiesto la extraordinaria 
sofisticación de su estrategia de sostenibilidad. Ha elu-dido 
Las relaciones de confianza 
y cooperación con los 
interesados son esenciales 
para garantizar que sus 
inversiones en nuevas 
tecnologías, adquisiciones 
y desarrollo interno producen 
un rendimiento sostenible 
a largo plazo 
eficazmente el negativo estereotipo de las compa-ñías 
energéticas –el de un monolito burocrático y con-taminante 
con desapego monopolista respecto a la opi-nión 
pública– y en su lugar se ha configurado como un 
icono de progresismo en el mercado global de la ener-gía. 
Además de introducirse en el debate político sobre 
la reglamentación energética, Iberdrola ha convertido 
en amigos a enemigos naturales (pocos habrían previs-to 
la asociación entre un gigante de la energía y Green-peace) 
y al hacerlo ha conseguido valiosos conocimien-tos 
sobre los objetivos de otros agentes en el campo ener-gético. 
La empresa ha logrado diferenciarse en un sec-tor 
que es objeto de un examen cada vez más minucio-so, 
convirtiéndose en defensora de la sostenibilidad al 
mismo tiempo que mantiene, en todos los sentidos, un 
compromiso con sus intereses comerciales. Asimismo, 
aunque en todos los proyectos de Iberdrola está presen-te 
el “interés propio inteligente”, su estrategia aporta a 
los grupos de interesados efectos externos positivos rea-les. 
Su propuesta de sostenibilidad no es en modo algu-no 
papel mojado. “Todo el sector habla de sostenibilidad 
–afirma McGregor–. El reto consiste en eliminar la pa-ja 
de las exposiciones y tener contenido de verdad”. Ahí 
es donde Iberdrola ha triunfado. 
Sin embargo, la estrategia de Iberdrola representa 
una apuesta –aunque se trata de una apuesta bien cu-bierta– 
basada en planteamientos iniciales que aún no 
están contrastados sobre el rumbo que va a seguir la 
regulación global en materia de energía. Existen diver-sos 
elementos de incertidumbre que pueden compli-car 
los planes trazados con gran detenimiento. El en-foque 
estratégico centrado en las energías renovables 
hace que la empresa sea vulnerable a los cambios a 
corto plazo que se pueden producir tanto en la opinión 
pública como en las agendas políticas y, dado que el 
enero 2010 35
C as o I b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va 
Iberdrola ha sido una 
de las primeras compañías 
energéticas en reconocer 
sinceramente el cambio 
climático y la necesidad de un 
nuevo sistema de suministro 
de energía y, por tanto, 
sobresale por estar en sintonía 
con la opinión pública y la 
realidad medioambiental 
efecto de la contracción económica se sigue notando 
en todo el globo, hay asuntos con mayor relevancia a 
corto plazo que están sustituyendo al cambio climáti-co 
en las mesas de debate político. Además, la recesión 
ralentizará probablemente los progresos hacia la ener-gía 
sostenible en algunos mercados, lo cual exigirá una 
dosis aún mayor de paciencia por parte de los inverso-res 
de Iberdrola. Al mismo tiempo, la escasez de capi-tal 
puede perjudicar la estrategia de Iberdrola de ade-lantarse 
a la curva, por ejemplo, demorando su incur-sión 
en la energía nuclear. 
La posición de avance de los competidores plantea 
otra nueva amenaza. Según McGregor, “algunos com-petidores 
han estado llevando a cabo buenas inversio-nes, 
de riesgos gestionados y comercialmente inteligen-tes, 
igual que nosotros. Conocen perfectamente la agen-da 
de desarrollo sostenible y yo diría que están avanzan-do 
en ese camino con nosotros”. Cuando la competen-cia 
se ponga a la altura y el grupo de empresas “comer-cialmente 
inteligentes” aumente, ¿perderá Iberdrola su 
ventaja? 
Para minimizar estos riesgos, la compañía contará 
con su ambicioso plan estratégico, con su creativa ma-nera 
de abordar la sostenibilidad y con un liderazgo ca-rismático. 
Del Valle afirma lo siguiente: “Vamos a se-guir 
invirtiendo en desarrollar la forma de hacer las co-sas 
de Iberdrola: ser más sostenibles, más renovables y 
vender nuestras ideas al público”. Al mismo tiempo, con 
la flexibilidad incorporada en sus planes de inversión, 
Iberdrola está preparada para superar la actual recesión 
sin perder el rumbo de su compromiso estratégico por 
las energías renovables. “Probablemente retrasaremos 
nuestras inversiones, pero seguiremos realizándolas 
–afirma Vera–. Vamos a seguir tratando de ampliar 
nuestras opciones y nuestra capacidad. Pueden existir 
oportunidades de expansión en algunos mercados en 
los que ya estamos operando y en mercados nuevos gra-cias 
a la evaluación de opciones. Básicamente, eso sig-nifica 
que no tenemos que comprometer una cantidad 
excesiva de capital a corto plazo, pero que tampoco nos 
desentendemos de esa oportunidad en el futuro”. 
Si el pasado es indicativo en alguna medida del fu-turo, 
Iberdrola mantendrá su liderazgo en la energía 
eólica y en energía sostenible utilizando las mismas tác-ticas 
que han alimentado los progresos de los ocho úl-timos 
años: cooperación, transparencia y un enfoque 
inteligente, perspicaz e innovador para dar respuesta a 
los retos energéticos y lograr la participación de los gru-pos 
de interesados. Ha sido una de las primeras com-pañías 
energéticas en reconocer sinceramente el cam-bio 
climático y la necesidad de un nuevo sistema de su-ministro 
de energía y, por tanto, sobresale por estar en 
sintonía con la opinión pública y la realidad medioam-biental. 
El capital de su reputación seguirá siendo un 
activo importante en el recorrido que realiza Iberdrola 
–con una cuidadosa combinación de previsión y res-puesta– 
por los mercados de las energías del futuro. 
«Caso Iberdrola: la sostenibilidad como estrategia competitiva». © Accen-ture. 
Referencia n.O 3539. 
Si desea más información relacionada 
con este tema, introduzca el código 21197 
en www.e-deusto.com/buscadorempresarial 
36 harvard deusto business review

Lectura caso iberdrola [1]

  • 1.
    22 harvard deustobusiness review
  • 2.
    Caso Iberdrola: lasostenibilidad como estrategia competitiva Peter Lacy Responsable del área de Sostenibilidad de Accenture para Europa, África y América Latina. Matías Alonso Socio responsable de Recursos Naturales, Energía y Utilities de Accenture para SPAI (Spain, Portugal, Africa & Israel). John Glen Senior manager de investigación del Accenture Institute for High Performance. En los ocho años transcurridos desde su nombramiento como consejero delegado, Ignacio Sánchez Galán ha impulsado la revolución de la energía limpia en Iberdrola, posicionando a la compañía eléctrica española como agente destacado en el nuevo e incierto mundo de la energía sostenible. En 2001 Galán identificó una necesidad insatisfecha de inversión energética en España y en el extranjero, e inició una ambiciosa estrategia para convertir a Iberdrola en uno de los principales proveedores globales de nuevas soluciones energéticas. La empresa ha llevado a la práctica su estrategia de forma notable, realizando una cuantiosa inversión en energía eólica, cultivando una diversa cartera de energía limpia y renovable, y aumentando el tamaño de su plantilla, que ha pasado de 9.600 empleados en 2001 a 33.000 en 2009. Iberdrola, que en la actualidad opera en cuarenta países, se ha convertido en el líder mundial en energía eólica y en referente de la responsabilidad medioambiental en el sector global de la energía eléctrica. enero 2010 23
  • 3.
    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va El compromiso financiero de Iberdrola con la energía sostenible constituye de por sí un elemento diferencia-dor frente a sus competidores, muchos de los cuales es-tán retrasando la realización de inversiones sustancia-les hasta que el mercado de energías renovables tome forma. En realidad, la decisión estratégica de apostar por ello, adelantándose al mercado, no está exenta de ries-go, ya que podría hacer a la compañía vulnerable ante los cambios en la sociedad (por ejemplo, una variación en la opinión pública sobre el cambio climático y las emisiones de carbono resultaría devastadora para sus planes de crecimiento). No obstante, las considerables inversiones de Iberdrola en este aspecto envían un En Iberdrola, la sostenibilidad no es simplemente una oportunidad de negocio, sino que se encuentra en la base de todas las actividades de la organización mensa­je inequívoco a las autoridades y al resto de los grupos de interés sobre su compromiso a largo plazo con la energía sostenible, además de otorgarle una voz en los debates que se están produciendo alrededor de la configuración de un sector que se encuentra en una eta-pa en la que aún puede ser fácilmente modificado. Aunque el principal foco de atención de Iberdrola es la energía eólica, la compañía está convencida de que las futuras necesidades energéticas de los clientes no se van a satisfacer con una única fuente de energía, sino más bien a través de un mosaico de opciones limpias y reno-vables. Por tanto, está construyendo una cartera diversa de activos energéticos –que abarcan la energía eólica, la solar y la hidráulica– con el fin de ofrecer las soluciones personalizadas que van a demandar sus clientes. Internamente, Iberdrola está preparada para la era medioambiental y los objetivos relacionados con la sos-tenibilidad se han extendido por toda la organización. En cada unidad de negocio, los empleados mantienen con los clientes una relación activa que busca la iden-tificación de nuevas oportunidades de negocio. Este enfoque emprendedor y autónomo hace que la com-pañía esté en estrecha sintonía con las necesidades de sus clientes en todo el mundo, aumentando así su ven-taja frente a la competencia. Sin embargo, la sosteni-bilidad no es simplemente una oportunidad de nego-cio, sino que se encuentra en la base de todas las acti-vidades de la organización, desde el modo en el que se examinan las decisiones de inversión teniendo en cuenta sus ventajas medioambientales hasta las pro-gresistas políticas de baja por maternidad/paternidad que aplica. Hoy día, Iberdrola se encuentra en la vanguardia de la innovación energética y se prepara para ofrecer nue-vas tecnologías a medida que resulten comercialmente viables en diferentes mercados. Sin embargo, aunque está bien posicionada para competir en el sector de la energía sostenible, muchos mercados están aún muy lejos de implantar aquellas normativas que se espera que impulsen la demanda de nuevos tipos de energía, más caros, por lo general, que los tradicionales. De este modo, está trabajando para acelerar el movimiento de la energía limpia y configurar una agenda de políticas públicas que complemente sus inversiones estratégicas. Si es capaz de ejecutar su ambicioso plan estratégico, en opinión de la empresa, podrá garantizarse su posi-cionamiento como pionera respetada en el ámbito de las tecnologías de generación limpia y como líder global en energía eólica. Estrategia de sostenibilidad En Iberdrola, la sostenibilidad es una iniciativa impul-sada por el presidente y consejero delegado, Ignacio Sánchez Galán. “La sostenibilidad ha sido siempre una prioridad esencial en la agenda de nuestro presidente. Él la defiende y siempre ha estado dispuesto a prestarle atención”, afirma Carlos Fernández, director de medio ambiente y calidad. De hecho, el impulso que Galán ha dado a la sostenibilidad comenzó poco después de su llegada al cargo, en 2001, cuando perfiló los objetivos de la empresa en un plan estratégico para 2002-2006. El plan convertía la sostenibilidad –y en concreto la ener-gía eólica– en un elemento integrante de la estrategia general de desarrollo de Iberdrola, con la previsión de que las energías limpias y renovables impulsaran el cre- Agradecimientos Nos gustaría dar las gracias a las siguientes personas de Iberdrola por sus valiosas aportaciones a este estudio: José Luis del Valle, Benito Vera, Pedro Azagra, Carlos Fernández, José María Grijalba, Pablo Mendívil, Ángeles Santamaría, Juan Felipe Gutiérrez, Ramón Castresana, Gordon McGregor y Eduardo Andrade. 24 harvard deusto business review
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va Cuadro 1 Distribución de las responsabilidades medioambientales en Iberdrola Estrategia, política, organización medioambiental, grupo Nivel 1 Alta dirección Nivel 1 Funciones Nivel Organización medioambiental Estructuras de coordinación Propuesta de política, operaciones y orientaciones de sistema, mejores prácticas Comités directivos Nivel 2 División de calidad y medio ambiente Nivel 2 Fuente: recopilado de documentos de la sociedad. cimiento de las operaciones tradicionales de la empresa y de nuevos mercados. Adoptar nuevas tecnologías an-ticipándose a la curva es esencial para la estrategia, del mismo modo que lo es el mantenimiento de un com-promiso con los objetivos a largo plazo, a pesar de que Aspectos jurídicos, objetivos, planes… Funciones operativas Responsabilidades en instalaciones Comités Actividad liberalizada y medio ambiente Actividad regulada y medio ambiente Recursos organizativos y medio ambiente medioambientales Grupos de trabajo medioambiental Nivel 4 Energía renovable y medio ambiente Otras áreas y medio ambiente Nivel 4 Comités medioambientales específicos por áreas Nivel 3 Nivel 3 la rentabilidad de algunas de las inversiones está llegan-do de manera lenta. “Por este motivo, la mentalidad es-tratégica es mucho más importante que la repercusión a corto plazo en las cifras”, afirma Pedro Azagra, direc-tor de desarrollo. enero 2010 25
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va El liderazgo de Galán ha galvanizado una transfor-mación cultural en Iberdrola. “Entiende realmente el concepto de sostenibilidad. Cree firmemente que de-bemos cubrir nuestras necesidades, que no tenemos que reducir el grado de comodidad y servicio que ofre-cemos a la sociedad, pero que, al mismo tiempo, es ne-cesario conservar el entorno o mejorarlo para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos”, afirma José Luis del Valle, director de estrategia. En la actualidad, los em-pleados de todos los niveles de la empresa son respon-sables de la ejecución de la visión estratégica, y un nú-mero considerable de los empleados se dedica a jorna-da parcial o completa a cuestiones medioambientales (véase el cuadro 1). Si bien la responsabilidad se com-parte en toda la empresa, la política medioambiental y los objetivos de rendimiento están centralizados, lo cual, en opinión de Fernández, proporciona una ven-taja a Iberdrola. “Como aspiramos a alcanzar los mis-mos objetivos, es esencial que también compartamos Iberdrola mide su rendimiento en relación con varios parámetros de referencia, principalmente su plan estratégico y diversos índices de mercado, que sirven como mediciones para evaluar los progresos los mismos KPI (indicadores esenciales del rendimien-to) –asegura–. Tenemos un sistema que nos permite medir nuestros progresos respecto a nuestros objeti-vos estratégicos y que nos orienta en nuestro proceso de mejora continua”. Iberdrola mide su rendimiento en relación con va-rios parámetros de referencia, principalmente su plan estratégico y diversos índices de mercado, que sirven como mediciones para evaluar los progresos. “Cree-mos firmemente en el valor que ofrecen los índices pa-ra Iberdrola. Se trata de una medición pública de nues-tro rendimiento y también de una útil evaluación com-parativa respecto a las mejores prácticas de otros sec-tores y lugares, lo cual representa posibles oportuni-dades que se pueden aprovechar”, explica Fernández. Lograr el liderazgo en el Índice de Sostenibilidad Dow Jones es una de sus mayores prioridades, por lo que un comité interno de la empresa lleva a cabo el segui-miento de los progresos en éste y otros índices. Otro elemento esencial de la estrategia de Iberdrola consiste en aprovechar la reputación de la empresa co-mo líder en materia de sostenibilidad para influir sobre los interesados de diversos mercados de explotación, tal como describe Azagra: “Comunicamos bien nues-tro trabajo en materia de sostenibilidad porque tene-mos cosas que decir. Existen formas sencillas de comu-nicar a los mercados que ‘Estamos muy comprometi-dos con la sostenibilidad’ y éstas van cambiando a lo largo de los años. Antes solíamos elaborar un prolijo informe en papel sobre sostenibilidad que ninguna otra organización realizaba; ahora lo estamos trasladando a formato digital para reducir el consumo de papel. Sin embargo, el simple hecho de contar lo que estamos ha-ciendo en materia de sostenibilidad es importante, es-pecialmente teniendo en cuenta la amplia atención que la Administración Pública presta a la energía ecológica y a los objetivos renovables. Creo que la manera de co-municar los mensajes es tan importante como su con-tenido”. La comunicación de Iberdrola con todos los grupos de interés, especialmente con las autoridades, es funda-mental, ya que la política energética podría aumentar –o reducir– la futura rentabilidad de las tecnologías lim-pias y renovables. La compañía opina que participar en las políticas públicas aumenta su diferenciación frente a los competidores: aunque los espinosos cambios de la legislación pueden añadir complejidad a los diferentes entornos operativos, las empresas preparadas para cum-plir con los requisitos contarán con una ventaja consi-derable. Del Valle lo explica: “¿Electricidad subvencio-nada? ¿Ausencia de competencia? Para las compañías que realmente piensan que pueden hacer mejor las co-sas, eso no tiene ningún sentido. Si se establece una ta-rifa subvencionada, la energía no se aprovecha como debería, además de que no existe competencia ni inno-vación. A esto hay que añadir que, cuando el consumi-dor tiene que pagar el coste real de las cosas, puede adoptar la decisión de reducir su uso. Creo que ésta ha sido la principal lucha que ha liderado Iberdrola a lo lar-go de los últimos años”. A la hora de prepararse para aprovechar las ventajas de la liberalización en algunos mercados y el aumento de la regulación en otros, Iberdrola se guía por su plan estratégico 2008-2010, aprobado por el consejo de ad-ministración en octubre de 2007. El ambicioso plan as-pira a invertir más de 17.800 millones de euros en cre-cimiento orgánico y 6.400 millones de euros en tran- 26 harvard deusto business review
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va sacciones corporativas en España y el extranjero. Del Valle señala que la inversión en renovables es el “prin-cipal vector de crecimiento, con una cifra superior a 3.700 millones de euros en 2008”, manifiesta el com-promiso de la empresa con la “mejora continua de la eficiencia medioambiental en sus operaciones” y hace hincapié en “la inversión en tecnología de emisión de CO2 reducida –o cero– y en la consolidación de sus po-líticas de responsabilidad social”. Más de cien años preocupados por el medio ambiente Iberdrola es un grupo eléctrico líder en España y se en-cuentra entre las cuatro compañías energéticas más im-portantes del mundo por capitalización de mercado. En sus orígenes se trataba de una empresa hidroeléctrica y cuenta con una prolongada historia de generación de energías limpias. “Iberdrola siempre ha sido una empre­sa concienciada con el medio ambiente –afirma Del Va-lle–. Lleva más de cien años generando hidroelectrici-dad. Incluso entonces mostraba respeto por el medio ambiente”. En 1901 se creó en España la primera predecesora de la compañía, Hidroeléctrica Ibérica, que se expandió a lo largo de las cuatro décadas siguientes y en 1944 se fusionó con Saltos del Duero para formar Iberduero. En los años posteriores, amplió sus capacidades hidroeléc-tricas con la creación de varias plantas a gran escala pa-ra 1970 y el establecimiento de una planta nuclear en 1971. En 1991 Iberduero se fusionó con Hidroeléctrica Española, lo que dio lugar a la creación de Iberdrola en 1992. Posteriormente, se expandió mediante adquisi-ciones –con la compra de empresas ubicadas en Bolivia, Brasil, Chile y Guatemala, por ejemplo– y en 1998 fir-mó el primer convenio colectivo del grupo. En 2001 tuvo lugar un punto de inflexión funda-mental, cuando Ignacio Sánchez Galán fue nombrado consejero delegado. Ese año la compañía elaboró su plan estratégico 2002-2006 y en 2002 lanzó una nue-va imagen de marca y plan comercial para “afrontar la apertura total del mercado de la energía”. Al mismo tiempo, llevó a cabo importantes inversiones en par-ques eólicos, con la compra de 982 megavatios (MW) de capacidad eólica de Gamesa. En 2003, Iberdrola fi-guraba en el Índice Eurotop 100 de FTSE y se enfren-tó a una opa hostil por parte de Gas Natural (bloquea-da por la Comisión Nacional de la Energía de España). Al año siguiente, adquirió 469 MW más de capacidad eólica de Gamesa y obtuvo el innovador Certificado de Gestión Medioambiental para cuarenta parques eóli-cos. Continuó su expansión en 2005, año en el que fue considerada una de las diez mejores empresas energé-ticas españolas y líder en el sector de los suministros públicos. En 2006, Iberdrola se introdujo en el mercado esta-dounidense de la energía eólica, cerró un acuerdo his-tórico con Gamesa por importe de 2.300 millones de euros y duplicó su valor de mercado respecto a 2001, alcanzando los 24.000 millones de euros. Asimismo, se convirtió en la única empresa española que figuraba en el Climate Leadership Index. Redobló sus proyectos renovables en 2007 con su plan estratégico 2008-2010, que exigía inversiones orgánicas y en adquisiciones por valor de 24.200 millones de euros a lo largo de tres años, con unas previsiones de 3.500 millones de euros en beneficio neto para 2010. En 2007 creó también una unidad de renovables llamada Iberdrola Renovables. Según Fernández, Iberdrola Renovables es “una nueva empresa con un nuevo modelo de negocio, con capaci-dades La comunicación con todos los grupos de interesados, especialmente con las autoridades, es fundamental, ya que la política energética podría modificar la futura rentabilidad de las tecnologías limpias y renovables y recursos diferentes, para triunfar en un campo distinto”. Añade que la creación de la unidad “era esen-cial para implantar de forma rápida e inteligente las re-novables en la empresa”. En 2007, adquirió por 17.100 millones de euros Scottish Power, que contaba con una potente cartera de energía renovable. En 2008, Iberdrola materializó uno de los principa-les objetivos de su plan estratégico –la expansión en Estados Unidos– mediante la adquisición de la com-pañía estadounidense Energy East en un acuerdo va-lorado en más de 6.000 millones de euros. También consiguió el primer puesto en el Carbon Disclosure Project del Climate Leadership Index para el sector energético en 2007, y en 2008/9 fue Global Supersec-tor Leader de empresas energéticas en el Dow Jones Sustainability Index. Asimismo, Galán fue nombrado enero 2010 27
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va “Líder empresarial del año por la Cámara de Comercio España-Estados Unidos”. A la conclusión del ejercicio fiscal 2008, los beneficios netos habían aumentado un 21,5%, hasta alcanzar los 2.300 millones de euros. El perfil de alto rendimiento de Iberdrola En sólo ocho años, el enfoque estratégico de Iberdrola centrado en la sostenibilidad ha transformado la com-pañía. De hecho, su estrategia de sostenibilidad incor-pora los cinco elementos del esquema que Accenture utiliza para las empresas de alto rendimiento: creci-miento, rentabilidad, posicionamiento, consistencia y longevidad. Esta estrategia impulsa el crecimiento mediante la expansión orgánica en España y en el extranjero, gracias a las adquisiciones de empresas de mentalidad afín que cuenten con activos que complementen la cartera de Iberdrola, y por medio de inversiones en nuevas tecno-logías que amplíen su capacidad para satisfacer las ne-cesidades de clientes diversos. La rentabilidad se hace patente a través del rendi-miento de la inversión realizada por la compañía en tec-nologías limpias y renovables –especialmente en ener-gía eólica– y del incremento de la cuota de energía ge-nerada a partir de fuentes eficientes. En su condición de productora de energía más lim-pia de Europa, Iberdrola se está posicionando como lí-der comprometido y creíble en el mercado global de la energía, con lo que ha creado una reserva de capital de reputación que aprovecha para lograr la colaboración y el interés de las autoridades y del resto de los grupos de interesados. La empresa refuerza continuamente su posición a través de inversiones en energía eólica y en otras energías renovables. Para lograr la consistencia de su enfoque centrado en la sostenibilidad, la compañía constituyó Iberdrola Re-novables, una empresa independiente totalmente cen-trada en las energías limpias. También ha logrado esa consistencia manteniendo de forma continuada el lide-razgo en el Dow Jones Sustainability Index y reforzan-do la mentalidad de sostenibilidad en todos los niveles de la empresa. La longevidad del enfoque y de las inversiones cen-tradas en la sostenibilidad que ha llevado a cabo Iber-drola queda respaldada por la participación estratégica de grupos de interesados con perspectivas diversas, co-mo pueden ser las ONG ecologistas y las autoridades. Gracias a la oferta de avanzadas prestaciones laborales y sociales a sus empleados, la organización también ha conseguido mantener una responsabilidad y una soli-dez en los aspectos sociales que nacen en su interior y se proyectan hacia fuera. Crecimiento La estrategia de sostenibilidad de Iberdrola ha impulsa-do el crecimiento mediante la modernización de las efi-ciencias tecnológicas de los activos existentes, la diver-sificación de su cartera de fuentes de energía y la expan-sión hacia nuevos mercados geográficos. Este creci-miento por Europa Occidental y Estados Unidos se ha acelerado mediante la adquisición de empresas que con-taban con interesantes activos de energías limpias y re-novables, entre las que destaca especialmente la de Sco-ttish Power en 2007 y la de Energy East en 2008. A la hora de valorar los objetivos de compra no sólo se tie-nen en cuenta las operaciones existentes, sino también la cartera de licencias para futuras construcciones. “En cuanto llevamos a cabo una adquisición, queremos em-pezar a construir en esos lugares –afirma Azagra–. De-seamos ayudar a la Administración Pública a alcanzar sus objetivos respecto a las energías renovables, o bien agilizar las licencias que estén todavía pendientes, de manera que en cuanto cerramos el acuerdo nos pone-mos manos a la obra”. La compañía busca también coincidencias culturales y estratégicas que encajen bien con los objetivos de ne-gocio ya existentes, como ocurrió en el caso de Scottish Power. “Scottish Power estaba en sintonía con nuestras propias creencias respecto al futuro de las renovables”, afirma Benito Vera, director de análisis estratégico de Iberdrola. De hecho, tenía una cartera de activos, como inversiones en energía eólica en el Reino Unido y Esta-dos Unidos, a través de los cuales Iberdrola pudo am-pliar su negocio de renovables. “Fue una integración bastante sencilla –señala Azagra–, ya que los activos de Gracias a la oferta de avanzadas prestaciones laborales y sociales a sus empleados, la organización también ha conseguido mantener una responsabilidad y una solidez en los aspectos sociales que nacen en su interior y se proyectan hacia fuera 28 harvard deusto business review
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va Scottish Power realmente coincidían con lo que tenía-mos en España y en otros lugares del mundo”. El temprano interés demostrado por Scottish Power respecto a la sostenibilidad encajaba de forma natural con la cultura de Iberdrola. En 1999, la compañía esco-cesa ya había establecido principios y objetivos me­dioambientales, y gestionaba con gran atención la utili-zación de agua, las actividades relacionadas con los re-siduos, el impacto en el hábitat y las relaciones con los grupos de interesados locales. “Gran parte de nuestro enfoque consiste en actuar como una empresa de con-fianza y buena ciudadana en todo lo que hacemos”, afir-ma Gordon McGregor, director de energía y medio am-biente de Scottish Power. “Nos agradó convertirnos en parte de Iberdrola porque tenía una cultura y una ética muy parecidas a las nuestras –prosigue–. Además, se planteaba desafíos estratégicos similares desde el pun-to de vista de la introducción en nuevos mercados y va-loraba la sostenibilidad en igual medida que nosotros”. Según McGregor, la unión con Iberdrola “mejoró y re-forzó” el enfoque centrado en la sostenibilidad de Sco-ttish Power y amplió su dimensión internacional. “So-mos una compañía mucho más concienciada –afirma McGregor–. Han aprovechado lo que teníamos y se han basado en ello, en lugar de reducirlo”. Para ambas organizaciones, la inversión en sostenibi-lidad es el siguiente paso natural y una maniobra estra-tégica inteligente. Ha aportado ventajas comerciales gra-cias a la mejora de las eficiencias y a la creación de nue-vas oportunidades de mercado, así como beneficios más sutiles en materia de gestión del riesgo y buena reputa-ción e imagen entre los grupos de interesados. McGre-gor considera que las empresas comparten un “interés propio inteligente”, la idea de que una organización res-ponsable puede impulsar la creación de valor en el área de la sostenibilidad. El concepto de interés propio inte-ligente se refleja, por ejemplo, en las ventajas relaciona-das con la gestión del riesgo de una cartera energética diversificada: la buena consideración que despiertan en la opinión pública las iniciativas ecológicas ayuda a com-pensar el riesgo que plantean las otras operaciones me-nos ecológicas de las organizaciones, con lo que prote-gen sus licencias para operar en diferentes mercados. “La reducción al mínimo del riesgo es muy importante para nuestra empresa, y creo que la agenda de sosteni-bilidad resulta útil en ese proceso –afirma McGregor–. Operar de forma sostenible y actuar en apoyo de comu-nidades sostenibles proporciona a nuestra empresa una imagen familiar y favorable. Tratamos de vincular explí-citamente el proceso de creación de valor con la sosteni-bilidad social y medioambiental”. Aunque las decisiones que se adoptan en distintos mercados vienen en ocasiones limitadas por las regulaciones locales, esas decisiones se basan en las políticas medioambientales de Iberdrola, que se establecen y supervisan a nivel corporativo Energy East, con sede en Estados Unidos, fue tam-bién una adquisición estratégica para Iberdrola, pero sus operaciones no encajaban con las de la compañía igual de bien que las de Scottish Power. “Cuando uno va a Energy East, todo el negocio está basado en tendi-dos; es como si se tratara de una actividad diferente”, asegura Azagra. Sin embargo, la participación de los grupos de interesados ayudó a facilitar la transición a nuevos mercados. “Tras adquirir la empresa, lo prime-ro que hice fue sentarme con el gobernador del Estado de Nueva York y preguntarle: ‘¿Qué necesita que haga-mos en el futuro y, concretamente, cómo podemos ayu-darle en materia de nuevas fuentes de energía sosteni-bles, como la eólica?’”, afirma Azagra. El acuerdo con Energy East se valoró en más de 6.000 millones de euros (3.222 millones en efectivo y 2.869 en deuda) y convirtió a Iberdrola en la cuarta compañía eléctrica más grande del mundo. No obstante, este cre-cimiento también hizo que aumentara su exposición a los retos relacionados con la naturaleza del sector ener-gético global, que es en realidad un conglomerado de sectores locales. “No existe una manera común de regu-lar, ni una política energética estándar en todo el mun-do”, afirma Vera. Describe un rasgo que algunas perso-nas en Iberdrola denominan “glo-cal”, el aspecto global y local del sector energético. “Lo cierto es que tenemos que cumplir las exigencias de distintas regulaciones en diferentes mercados –asegura–. Sin embargo, al mismo tiempo dialogamos activamente con los reguladores, ex-poniendo nuestro punto de vista y poniendo también sobre la mesa nuestra experiencia en otros mercados en los que algunos legisladores centran más su atención en el aspecto medioambiental. No sólo aportamos solu-ciones de regulación, que son importantes en este sec-tor, sino que también aportamos soluciones técnicas”. Aunque las decisiones que se adoptan en distintos mer- enero 2010 29
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va cados vienen en ocasiones limitadas por las regulacio-nes locales, esas decisiones se basan en las políticas medioambientales de Iberdrola, que se establecen y su-pervisan a nivel corporativo. La compañía es consciente del singular papel que cumple el sector energético en tanto en cuanto presta un servicio al que nadie puede renunciar, pero también lo es del impacto medioambiental negativo que lleva aparejado. “El suministro adecuado de energía es fun-damental para el desarrollo sostenido de la economía a lo largo del tiempo”, asegura Vera. Iberdrola intenta ges-tionar el uso de los recursos naturales de forma que le permita forjarse una reputación favorable en sus mer-cados y reforzar así su posición operativa a largo plazo. El hincapié que hace en la energía sostenible –y el capi-tal de reputación que se deriva de ello– ha ampliado su enfoque respecto a la creación de valor, un enfoque se-gún El rendimiento a corto plazo de muchas inversiones puede limitarse estrictamente al terreno de la reputación; por ejemplo, Iberdrola es famosa por proporcionar energía con una emisión de carbono reducida, un rasgo que espera que se convierta en ventaja competitiva en el futuro el cual el cuidado del medio ambiente y el compro-miso con la comunidad dan lugar a beneficios indirec-tos para los grupos de interesados. En su impulso por conseguir un impacto positivo y crear una reputación favorable, Iberdrola anima a los directivos locales a participar estrechamente en las co-munidades en las que operan; al mismo tiempo, la or-ganización adopta medidas para que sus operaciones, cada vez más dispersas geográficamente, no se descen-tralicen demasiado. Azagra detalla estos proyectos: “So-mos personas normales. Creo que, cuando uno es el res-ponsable de llevar a cabo la construcción de una nueva instalación, los demás (los miembros de la comunidad) pueden pensar que gana millones. Simplemente traba-jamos muchísimo. No ganamos tanto dinero. Por eso, su opinión debería ser más bien la siguiente: ‘Estas per-sonas trabajan en una gran multinacional. Sin embar-go, me gusta lo que hacen. El presidente ha estado aquí tres veces en tres meses. Y la persona que depende je-rárquicamente del presidente pasa aquí tres días a la se-mana desde hace un año y medio. Por tanto, estas per-sonas se están asentando en la comunidad local y son accesibles’”. Rentabilidad Gracias a su condición de líder mundial en producción de energía eólica, Iberdrola está en condiciones de apro-vechar el aumento de demanda de tecnología de este ti-po. La compañía comenzó a interesarse por la tecnolo-gía eólica hace sólo ocho años, cuando Galán percibió la necesidad existente en España de inversión en redes y producción de electricidad. Tras algunas inversiones a pequeña escala en España, la estrategia se aceleró rá-pidamente. Hoy día, la compañía cuenta con más de 9.000 MW de capacidad eólica instalada y piensa incre-mentarla hasta 13.600 MW para finales de 2010. Su planteamiento es que, aunque posiblemente los siste-mas de energía eólica necesiten ciertos incentivos du-rante algunos años, este segmento acabará siendo ren-table por sí solo. Mientras consolida su posición de liderazgo en Eu-ropa Occidental y Estados Unidos, Iberdrola trata de aumentar la rentabilidad con una progresiva evolución hacia tecnologías de generación más limpias. Actual-mente, las energías limpias y renovables abarcan una gran parte de la estructura total de producción de la em-presa: el 30,8% de las plantas son de ciclo combinado; el 22,8%, hidroeléctricas; el 18,1%, de energías renova-bles; el 11,1%, térmicas; el 7,9%, nucleares; el 6,8%, de fueloil; y, por último, el 2,5%, de cogeneración. La aten-ción prestada a la sostenibilidad ya ha producido bene-ficios: de 2006 a 2007, las ventas de energías renova-bles crecieron un 37%, pasando de 695 millones de euros (con un EBITDA de 557 millones de euros) a 953 millones de euros (con un EBITDA de 564 millones de euros). Iberdrola cuenta con que las renovables alcan-cen una rentabilidad mucho mayor en el futuro para justificar sus considerables inversiones, que supusie-ron más de 3.700 millones de euros en 2008. En cualquier caso, buena parte de las inversiones en energía eólica y en otras renovables no generarán ren-dimiento a corto plazo; o, al menos, no unos rendimien-tos comparables a los de las tecnologías más “sucias”. “Está claro que hemos realizado una apuesta propia en las nuevas tecnologías que se están desarrollando y he-mos demostrado que merece la pena hacerlo –asegura 30 harvard deusto business review
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va Azagra–. En mi opinión, no es algo que ayude a corto plazo de cara a los inversores, ya que buena parte de las decisiones no tienen un impacto inmediato”. Sin em-bargo, no existe ninguna duda sobre el compromiso a largo plazo de Iberdrola con los inversores. Tal como ex-plica Azagra: “Somos una empresa transparente y co-municamos a los mercados lo que vamos a hacer. Siem-pre nos hemos marcado objetivos a tres o cinco años y esto constituye un reto, ya que todos saben qué estamos tratando de hacer y hay que cumplir con esas expectati-vas. Nuestro compromiso con los inversores y nuestro empeño por alcanzar los objetivos que ponemos sobre la mesa constituyen un elemento diferenciador clave”. Sin embargo, convencer a los inversores para que apo-yen proyectos con horizontes de rentabilidad a largo pla-zo es un desafío constante que afecta al potencial de Iberdrola en el terreno de la energía nuclear, un área es-tratégica esencial en el futuro. “Para construir una ins-talación nuclear hacen falta diez años, por lo que los in-versores dirán: ‘Vuelva a verme dentro de ocho años’”, se lamenta Azagra. El rendimiento a corto plazo de muchas inversiones puede limitarse estrictamente al terreno de la reputa-ción. Por ejemplo, Iberdrola es famosa por proporcio-nar energía con una emisión de carbono reducida, un rasgo que espera que se convierta en ventaja competiti-va en el futuro. “Nuestro esfuerzo constante por alcan-zar la sostenibilidad y la eficiencia en todos los aspectos de nuestra actividad es la mejor manera de conseguir una mejora diferenciada y sustancial de nuestro rendi-miento, que es lo que en última instancia genera una rentabilidad duradera y continua para nuestros accio-nistas”, afirma Fernández. Posicionarse para el futuro Durante años, el medio ambiente ha ocupado el esce-nario central de la política pública, desde los foros polí-ticos mundiales hasta los ayuntamientos de innumera-bles municipios. No obstante, los avances reales han si-do lentos y nada sistemáticos, en cierta medida a causa de la resistencia de los empresarios, que se sentían ame-nazados por los costes potenciales derivados de las nue-vas reglamentaciones. Por su parte, Iberdrola acepta de buen grado –e, in-cluso, reclama– una política energética progresista. Al haber coordinado su plan estratégico con los objetivos de sostenibilidad del futuro, se ha posicionado como so-cio colaborador de Administraciones Públicas y otros grupos de interesados, gracias a lo cual se ha ganado un asiento en la mesa en la que se está configurando el en-torno legislativo. La decisión de Iberdrola de posicionarse como líder de las energías limpias y renovables se basa en dos hipótesis: en primer lugar, que el sistema actual de producción y su-ministro de energía no es sostenible, y, en segundo, que la compañía puede aprovechar su reputación histórica, su conocimiento y su experiencia para integrarse en la solu-ción. Según explica Vera: “El actual modelo de suministro de energía se basa en el consumo de combustibles fósiles, que tienen una vida limitada. Si seguimos actuando de la misma manera, el cambio climático será irreversible. No obstante, es posible que existan formas de contribuir al nuevo modelo. Hemos decidido que, si el modelo de su-ministro de energía tiene que ser modificado, puede ha-ber alguna manera de posicionarnos de una forma dife-rente a la del resto de la competencia”. El simple hecho de reconocer los fallos del sistema actual genera credibilidad entre los grupos de interesa-dos. Puede que la señal más visible enviada por Iberdrola a todos los interesados en un verdadero compromiso a largo plazo con la energía sostenible haya sido la creación de Iberdrola Renovables, una sociedad independiente centrada por completo en la energía renovable “En Iberdrola creemos que el cambio climático es una realidad y que las soluciones tendrán que provenir, entre otros, del sector de la energía –afirma Vera–. Po-demos hacer una contribución real a la resolución de este problema; contamos con la tecnología y las capa-cidades emprendedoras para lograrlo. Por tanto, que-remos promover esta visión para dar forma al posicio-namiento de Iberdrola”. Fernández añade: “Nuestra po-sición es diferente a la de la competencia, porque no-sotros no acostumbramos a regatear en cuestiones de sostenibilidad. Otras empresas abordan esta cuestión como si se tratara de algo de lo que pueden desenten-derse”. El compromiso de la empresa con la lucha con-tra el cambio climático ha permitido una reducción sus-tancial de su huella de carbono. “Según nuestras esti- enero 2010 31
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va Aunque muchas centrales eléctricas cuentan con sistemas de gestión diferenciados, el modelo global incluye a todas las unidades de negocio en un objetivo común y crea estándares para toda la organización maciones, suministramos energía con la mitad de car-bono que la empresa energética media en Europa”, ase-gura Vera. La importante y pionera inversión de Iberdrola en el terreno de las energías sostenibles ha ampliado su ven-taja respecto a la competencia. Según Fernández, “la in-versión de Iberdrola en energías renovables es esencial porque demuestra nuestro firme compromiso con la sostenibilidad; ésa es la diferencia más significativa en-tre nosotros y nuestros competidores”. Estima que la in-versión de la empresa en renovables se encuentra en torno a los 9.000 millones de euros. En la actualidad, Iberdrola se sitúa entre las empresas eléctricas más lim-pias de Europa, con una generación de 289 gramos de CO2 por kilovatio hora (kWh), en comparación con la media europea de 380 gramos. Además, considera que cuenta con una combinación diferenciada de activos de producción de energía. “El mundo necesita más eficien-cia energética, aunque puede que eso no signifique re-ducir la cantidad de la electricidad que se produce –afir-ma Del Valle–. Podemos ayudar a nuestros clientes a utilizar menos energía pidiéndoles que la extraigan de diferentes fuentes”. Afirma que, en España, la combi-nación de fuentes de producción de electricidad de Iber-drola, incluidas la hidroeléctrica, la nuclear, la proceden-te de las nuevas fuentes de gas y la eólica, es superior a la de la competencia. “Esa combinación de fuentes cons-tituye una auténtica ventaja competitiva”. Consistencia Puede que la señal más visible enviada por Iberdrola a todos los interesados en un verdadero compromiso a largo plazo con la energía sostenible haya sido la crea-ción de Iberdrola Renovables, una sociedad indepen-diente centrada por completo en la energía renovable (véase el cuadro 2, en el que se ofrece un mapa de los activos que Iberdrola Renovables tiene en Estados Uni-dos). Esta empresa desarrolla y comercializa operacio-nes renovables como eólicas, térmicas y de gas natural (incluidos el almacenamiento, el transporte y el sumi-nistro a los clientes). También ofrece servicios de ges-tión energética y de activos, así como soluciones ener-géticas a medida para optimizar la logística relacionada con la energía y gestionar los riesgos de un entorno ener-gético volátil. Su objetivo estratégico consiste en ampliar radicalmente su cartera de energía limpia, centrándose en el crecimiento en Europa Occidental y Estados Uni-dos, a la vez que presta atención a las próximas tecnolo-gías de generación, como la biomasa, la energía eólica marina y la energía solar y maremotriz. Es la segunda mayor generadora de energía eólica de Estados Unidos, con 2.800 MW de capacidad en 13 estados, con lo que genera suficiente electricidad para atender las necesida-des anuales de 840.000 hogares de Estados Unidos. Iberdrola también ha mostrado un compromiso sos-tenido con el medio ambiente y las cuestiones sociales gracias al desarrollo de unas eficaces unidades de me-dición de la sostenibilidad. Se ha marcado el objetivo de conseguir una posición destacada en varios índices, en especial, en el Índice de Sostenibilidad Dow Jones. De todas formas, la utilización de estos índices como ele-mentos de medición no se limita a facilitar una referen-cia para evaluar la posición de la empresa respecto a los competidores. Para atender a las complejas exigencias del índice es necesario que la empresa perfeccione su enfoque competitivo y desarrolle y mejore la eficiencia en todas sus operaciones. Un consejo compuesto por profesionales de diferentes áreas de la empresa estudia el progreso de la compañía en este ámbito. En otros proyectos, Iberdrola ha creado una serie de políticas respecto a las cuales se evalúan los programas medioambientales de todas las unidades. El modelo de gestión medioambiental global de la empresa se extien-de a cuestiones internas, a la generación de energía, a la distribución y a las ventas. Aunque muchas centrales eléctricas cuentan con sistemas de gestión diferencia-dos, el modelo global incluye a todas las unidades de ne-gocio en un objetivo común y crea estándares para toda la organización. La formación de los empleados es otro de los méto-dos empleados por Iberdrola para reforzar una men-talidad compartida en toda la compañía. Así, ha poten-ciado este aspecto en los últimos ocho años con un in-cremento de las horas totales de formación, que han pasado de 330.000 en 2001 a 1.100.853 en 2008. La formación ha resultado ser una importante plataforma para promocionar una concepción común de las cues- 32 harvard deusto business review
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va Cuadro 2 Cartera de activos de Iberdrola Renovables en Estados Unidos Actualizado a 15 de abril de 2008. tiones relacionadas con la sostenibilidad. Por ejemplo, los empleados tienen que realizar cursos a través de un sitio web interno. La compañía “ha mejorado los conocimientos y las capacidades de todos en materia de eco-eficiencia y protección de la biodiversidad, con el objetivo de llegar a ser la empresa energética más limpia del mundo –explica Fernández–. Tenemos un sistema digital de aprendizaje que incorpora una serie de cursos obligatorios sobre sostenibilidad. Todos los empleados tienen que saber que esperamos que lleven a cabo su trabajo teniendo en cuenta el punto de vista medioambiental y que van a ser examinados por audi-tores externos”. Longevidad Iberdrola comprende que las relaciones de confianza y cooperación con los interesados son esenciales para ga-rantizar que sus inversiones en nuevas tecnologías, ad-quisiciones y desarrollo interno producen un rendi-miento sostenible a largo plazo. Por tanto, participa ac-tivamente en actividades de política pública, coopera con diversas ONG y realiza aportaciones para el bienestar de las comunidades en las que opera. Proyectos eólicos en propiedad Proyectos eólicos en construcción Almacenamiento de gas en propiedad Generación térmica La política energética encierra el potencial de llegar a convertirse en el mayor activo –o la mayor amenaza– de Iberdrola. “La eficiencia energética debe estar impulsa-da por el legislador, mediante políticas que compatibili-cen los incentivos, tanto para los consumidores como para las empresas, con el fin de alcanzar un objetivo co-mún”, afirma Fernández. De hecho, Iberdrola está en condiciones de rentabilizar el momento en el que la nor-mativa obligue a los clientes a adquirir tecnologías más limpias. No obstante, sigue existiendo cierta preocupa-ción por la posibilidad de que unas decisiones políticas mal orientadas acaben frustrando los avances del sector. “Tratamos de cubrir ese riesgo analizando la normativa existente en cada país y manteniendo un diálogo abier-to con los legisladores, para lo que es necesario estable-cer una relación fluida y transparente con ellos”, afirma Vera. Añade que la sinceridad y la apertura por parte de Iberdrola animan a las autoridades –y a los competido-res– a ser igualmente transparentes: “No podemos ha-blar con los responsables de las políticas de energía sin declarar públicamente nuestras opiniones, porque es la única manera de que ellos planteen públicamente sus argumentos”. Hasta la fecha, esta estrategia de diálogo enero 2010 33
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va abierto ha ayudado a la empresa a sacar adelante su agenda. “Los argumentos que ponemos sobre la mesa suelen ser más atractivos que los de nuestros competi-dores”, declara Vera. Así explica uno de ellos y la trans-parencia que exigió su planteamiento: “A finales de 2003 se aprobó la directiva sobre emisiones de la Unión Eu-ropea, que tuvo que ser trasladada a la legislación espa-ñola. Iberdrola abrió un debate público sobre cuáles de-bían ser los criterios, cómo debían debatirse y cuál po-dría ser la mejor asignación de los certificados. De esta forma, obligamos al resto de los competidores a revelar sus intenciones con el fin de permitir la comparación y un debate realmente abierto. La asignación de certifica-dos iba a tener un efecto negativo sobre algunas de las tecnologías más limpias, por lo que hicimos valer nues-tra postura de que era un método erróneo de abordar esa cuestión”. A la hora de conseguir el compromiso de los grupos de interés, Iberdrola destaca la cooperación, el compro-miso y la transparencia, con independencia de las diver-gencias existentes en las necesidades y actitudes de és-tos. “El entorno del Reino Unido es diferente de, por ejemplo, el español, el alemán o el francés. Todos ellos tienen, lógicamente, diferentes antecedentes”, afirma McGregor. Por ejemplo, en el Reino Unido, donde la “re­volución verde” se inició antes, existe un método cohe-rente para abordar la agenda de la sostenibilidad. “Ac-tualmente, en el Reino Unido tenemos una forma avan-zada de reflexión política, a la cual todas las empresas están respondiendo”, indica. McGregor explica que, al igual que su matriz, Sco­ttish Power ha conseguido la participación de un amplio abanico de grupos para sacar adelante su agenda. “Te-nemos diferentes puntos de compromiso con distintas personas y organizaciones –afirma–. No obstante, trata-mos de estar siempre al tanto de lo que las diferentes partes esperan de nosotros. Tratamos de anticiparnos a las nuevas cuestiones”. Aunque las relaciones que man-tiene Scottish Power con las diferentes autoridades del Reino Unido son distintas, “todas ellas están basadas en la obtención de un suministro de energía seguro, diver-so y sostenible”. Añade que “nuestro objetivo a la hora de configurar la agenda se basa en gran medida en nue-vas inversiones en infraestructura que sirvan de apoyo a las fuentes de energía limpias y verdes”. La legislación también afectará a la investigación y desarrollo de tecnologías limpias. Del Valle lo explica: “Tenemos que plantear ideas y debemos conseguir la ayuda de la normativa que avanza en esa dirección pro-moviendo la innovación, animándonos a nosotras, las empresas de electricidad, a buscar formas de reducir el consumo de energía o, incluso, de reducir el consumo de electricidad. Sin embargo, este interés por la innova-ción no puede dar lugar a un perjuicio para nuestros ac-cionistas; no seríamos una empresa verdaderamente sostenible si lo hiciéramos a expensas de nuestros ac-cionistas. Es un terreno en el que tenemos que ser crea-tivos. Por eso afirmamos que las reglamentaciones y las innovaciones adecuadas son esenciales”. No obstante, existe el riesgo de que las políticas mal concebidas acaben perjudicando las inversiones estra-tégicas. “Al igual que ocurre con cualquier sistema de control, si un parámetro se desincroniza mucho respec-to a los demás, todo el sistema puede acabar desestabi-lizándose”, afirma McGregor. A modo de ejemplo, men-ciona la excesiva importancia atribuida a los impactos sociales, a costa de la protección medioambiental, o el exceso de importancia atribuida a la protección medioam­biental, sin prestar la debida atención a los costes. “To-do el concepto de desarrollo sostenible podría acabar vi-niéndose abajo, porque la gente perdería la confianza en él. Eso podría ser muy problemático para empresas como la nuestra”, añade. Además de conseguir el compromiso de las autorida-des, la asociación con diferentes ONG es otro ingredien-te de la estrategia de sostenibilidad de Iberdrola. Por ejemplo, Scottish Power colabora con WWF en cuestio-nes de política pública relacionadas con los coches eléc-tricos; con Friends of the Earth en la forma de aprove-char la captura y almacenamiento de carbono en Esco-cia; y con otras organizaciones líderes en materias rela-cionadas con la cogeneración y la energía descentraliza-da. Las ONG con marcado perfil medioambiental no son, a primera vista, colaboradores naturales de una em-presa energética. Sin embargo, Iberdrola se apoya en su 34 harvard deusto business review
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va credibilidad para establecer asociaciones constructivas. “Contamos con unas relaciones muy abiertas y transpa-rentes con estas ONG –afirma McGregor–. Tenemos co-sas en común y en otras ocasiones disentimos, y creo que esto seguirá ocurriendo en el futuro”. Para reforzar aún más sus asociaciones externas, Sco-ttish Power organiza un foro medioambiental bianual durante el cual académicos, autoridades públicas, ONG y representantes de los consumidores facilitan feedback sobre si la empresa es “el bueno, el feo o el malo en al-gunas de sus reflexiones”, afirma McGregor. Añade, ade-más, que “en más de una ocasión nos hemos llevado una considerable sorpresa cuando, después de pensar que estábamos desarrollando un fantástico trabajo so-bre el medio ambiente, el público nos decía: ‘Bueno, pe-ro en realidad eso no es en absoluto estimulante o sos-tenible’. Nos llevamos un disgusto, pero acabamos pen-sando: ‘Bueno, tiene que haber algún motivo para que estén tan decepcionados’. Volvimos a plantearnos nues-tros métodos y, en ocasiones, modificamos nuestra es-trategia”. Iberdrola considera que conseguir el compromiso de otro grupo de interesados, los empleados, es esencial para su longevidad como organización sostenible. Por ejemplo, ofrece generosas prestaciones de permisos por maternidad/paternidad y para asistencia a personas de-pendientes. También pretende crear un “entorno de tra-bajo de mayor calidad” que se rija por los principios de lealtad, espíritu de equipo, capacidad de trabajo y hon-radez. Con un marcado interés por la igualdad de géne-ro, en 2006, el 23% de los directivos de la compañía eran mujeres, en comparación con una media del 14,6% en-tre las empresas del Fortune 500, Iberdrola fue la prime-ra eléctrica española en recibir la certificación de Em-presa Familiarmente Responsable por parte de la Fun-dación Familia. Según un comunicado de prensa corpo-rativo, el certificado “reconoce a las entidades que ma-yor aportación han hecho a la conciliación de la vida la-boral y familiar, evaluando diferentes factores, como la estabilidad en el empleo, la flexibilidad de horarios o el apoyo a la integración, a la familia y a la igualdad de oportunidades. [...] En el proceso de certificación, Iber-drola destacó por su rigor en la definición, aplicación y comunicación de las medidas de apoyo y conciliación de la vida familiar entre sus empleados”. Conclusión El sobresaliente rendimiento de Iberdrola durante los últimos ocho años pone de manifiesto la extraordinaria sofisticación de su estrategia de sostenibilidad. Ha elu-dido Las relaciones de confianza y cooperación con los interesados son esenciales para garantizar que sus inversiones en nuevas tecnologías, adquisiciones y desarrollo interno producen un rendimiento sostenible a largo plazo eficazmente el negativo estereotipo de las compa-ñías energéticas –el de un monolito burocrático y con-taminante con desapego monopolista respecto a la opi-nión pública– y en su lugar se ha configurado como un icono de progresismo en el mercado global de la ener-gía. Además de introducirse en el debate político sobre la reglamentación energética, Iberdrola ha convertido en amigos a enemigos naturales (pocos habrían previs-to la asociación entre un gigante de la energía y Green-peace) y al hacerlo ha conseguido valiosos conocimien-tos sobre los objetivos de otros agentes en el campo ener-gético. La empresa ha logrado diferenciarse en un sec-tor que es objeto de un examen cada vez más minucio-so, convirtiéndose en defensora de la sostenibilidad al mismo tiempo que mantiene, en todos los sentidos, un compromiso con sus intereses comerciales. Asimismo, aunque en todos los proyectos de Iberdrola está presen-te el “interés propio inteligente”, su estrategia aporta a los grupos de interesados efectos externos positivos rea-les. Su propuesta de sostenibilidad no es en modo algu-no papel mojado. “Todo el sector habla de sostenibilidad –afirma McGregor–. El reto consiste en eliminar la pa-ja de las exposiciones y tener contenido de verdad”. Ahí es donde Iberdrola ha triunfado. Sin embargo, la estrategia de Iberdrola representa una apuesta –aunque se trata de una apuesta bien cu-bierta– basada en planteamientos iniciales que aún no están contrastados sobre el rumbo que va a seguir la regulación global en materia de energía. Existen diver-sos elementos de incertidumbre que pueden compli-car los planes trazados con gran detenimiento. El en-foque estratégico centrado en las energías renovables hace que la empresa sea vulnerable a los cambios a corto plazo que se pueden producir tanto en la opinión pública como en las agendas políticas y, dado que el enero 2010 35
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    C as oI b er drola : L a sos t eni b ili da d c o m o es t ra t egia compe t i t i va Iberdrola ha sido una de las primeras compañías energéticas en reconocer sinceramente el cambio climático y la necesidad de un nuevo sistema de suministro de energía y, por tanto, sobresale por estar en sintonía con la opinión pública y la realidad medioambiental efecto de la contracción económica se sigue notando en todo el globo, hay asuntos con mayor relevancia a corto plazo que están sustituyendo al cambio climáti-co en las mesas de debate político. Además, la recesión ralentizará probablemente los progresos hacia la ener-gía sostenible en algunos mercados, lo cual exigirá una dosis aún mayor de paciencia por parte de los inverso-res de Iberdrola. Al mismo tiempo, la escasez de capi-tal puede perjudicar la estrategia de Iberdrola de ade-lantarse a la curva, por ejemplo, demorando su incur-sión en la energía nuclear. La posición de avance de los competidores plantea otra nueva amenaza. Según McGregor, “algunos com-petidores han estado llevando a cabo buenas inversio-nes, de riesgos gestionados y comercialmente inteligen-tes, igual que nosotros. Conocen perfectamente la agen-da de desarrollo sostenible y yo diría que están avanzan-do en ese camino con nosotros”. Cuando la competen-cia se ponga a la altura y el grupo de empresas “comer-cialmente inteligentes” aumente, ¿perderá Iberdrola su ventaja? Para minimizar estos riesgos, la compañía contará con su ambicioso plan estratégico, con su creativa ma-nera de abordar la sostenibilidad y con un liderazgo ca-rismático. Del Valle afirma lo siguiente: “Vamos a se-guir invirtiendo en desarrollar la forma de hacer las co-sas de Iberdrola: ser más sostenibles, más renovables y vender nuestras ideas al público”. Al mismo tiempo, con la flexibilidad incorporada en sus planes de inversión, Iberdrola está preparada para superar la actual recesión sin perder el rumbo de su compromiso estratégico por las energías renovables. “Probablemente retrasaremos nuestras inversiones, pero seguiremos realizándolas –afirma Vera–. Vamos a seguir tratando de ampliar nuestras opciones y nuestra capacidad. Pueden existir oportunidades de expansión en algunos mercados en los que ya estamos operando y en mercados nuevos gra-cias a la evaluación de opciones. Básicamente, eso sig-nifica que no tenemos que comprometer una cantidad excesiva de capital a corto plazo, pero que tampoco nos desentendemos de esa oportunidad en el futuro”. Si el pasado es indicativo en alguna medida del fu-turo, Iberdrola mantendrá su liderazgo en la energía eólica y en energía sostenible utilizando las mismas tác-ticas que han alimentado los progresos de los ocho úl-timos años: cooperación, transparencia y un enfoque inteligente, perspicaz e innovador para dar respuesta a los retos energéticos y lograr la participación de los gru-pos de interesados. Ha sido una de las primeras com-pañías energéticas en reconocer sinceramente el cam-bio climático y la necesidad de un nuevo sistema de su-ministro de energía y, por tanto, sobresale por estar en sintonía con la opinión pública y la realidad medioam-biental. El capital de su reputación seguirá siendo un activo importante en el recorrido que realiza Iberdrola –con una cuidadosa combinación de previsión y res-puesta– por los mercados de las energías del futuro. «Caso Iberdrola: la sostenibilidad como estrategia competitiva». © Accen-ture. Referencia n.O 3539. Si desea más información relacionada con este tema, introduzca el código 21197 en www.e-deusto.com/buscadorempresarial 36 harvard deusto business review