La lectura fácil busca democratizar el acceso a la cultura y la información para personas con dificultades lectoras, representando alrededor del 30% de la población. Las bibliotecas y los clubes de lectura fácil juegan un papel crucial en fomentar la comprensión y la inclusión social. Iniciativas como la Asociación de Lectura Fácil y programas en diversas comunidades, como Cataluña y Castilla-La Mancha, promueven la creación y difusión de materiales adaptados, así como actividades complementarias.