En un bosque canadiense, dos amigos cazan un alce cuando se encuentran con un oso pardo, llevando a uno de ellos a trepar a un árbol mientras el otro cae y se lastima. El oso olfatea al hombre en el suelo, que permanece inmóvil, y finalmente se aleja, permitiendo que los amigos se reúnan nuevamente. La historia destaca el valor de la amistad y la confianza, ilustrado por el comentario del hombre herido sobre la traición de su amigo al dejarlo solo en peligro.