Este documento discute la importancia de la lectura y la escritura en la educación infantil. Argumenta que la literatura es un recurso valioso para promover el desarrollo de competencias lingüísticas y cognitivas en los niños. También enfatiza la necesidad de que los maestros reflexionen sobre sus prácticas de enseñanza y utilicen estrategias que desarrollen la autonomía de los estudiantes y mejoren la calidad de la adquisición del código escrito.