La lectura puede ser oral o silenciosa y tiene diferentes tipos como la lectura científica, investigativa y de estudio. La lectura científica proporciona información sobre avances tecnológicos e investigaciones que permiten ampliar conocimientos. La lectura investigativa implica subrayar ideas clave y realizar resúmenes para estudiar de manera más efectiva. La lectura de estudio se hace a una velocidad entre 0 y 200 palabras por minuto tomando notas y analizando el material de forma profunda.