El documento discute los beneficios de un estilo de vida más lento para la salud cardiovascular y el envejecimiento. Vivir de forma más lenta reduce la activación del sistema nervioso simpático, disminuyendo la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y los niveles de cortisol. Técnicas como la respiración y meditación lentas promueven la relajación y mejoran la variabilidad del ritmo cardíaco. Un estilo de vida más pausado favorece funciones cerebrales superiores y retrasa el envejecimiento al nivel cel