La ley establece el derecho a la protección de datos personales como un derecho inherente a las personas. Define los principios de legalidad, veracidad, finalidad, consentimiento informado, seguridad de datos, reserva y responsabilidad que deben guiar el tratamiento de datos personales. También establece los derechos de los titulares de datos a la información, acceso, rectificación y oposición a decisiones automatizadas basadas en sus datos.