La ley protege los datos personales almacenados en archivos, registros y bancos de datos. Establece principios como el consentimiento informado para el tratamiento de datos, la calidad y seguridad de los datos, y los derechos de los titulares sobre sus datos personales. Además, regula aspectos como la cesión de datos y categorías especiales de datos como los sensibles o de salud.