La ley regula el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia en Andalucía. Para ser beneficiario se requiere encontrarse en situación de dependencia y residir en España por cinco años. La ley contempla tres grados de dependencia y objetivos como facilitar la autonomía de la persona. Incluye prestaciones económicas y servicios como teleasistencia y ayuda a domicilio, a prestar a través de centros públicos o privados.