El sistema de seguridad social integral en Colombia, establecido por la ley 100 de 1993, busca garantizar una calidad de vida digna a través de prestaciones económicas y de salud para diversas poblaciones. Está dividido en cuatro componentes principales: pensiones, salud, riesgos laborales y servicios sociales complementarios, con énfasis en principios como eficiencia, universalidad y solidaridad. Además, se promueve la participación comunitaria y la cobertura ampliada para sectores vulnerables con el fin de asegurar el acceso integral al sistema.