La Ley de Dependencia (Ley 39/2006) en España establece un sistema nacional para la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, definiendo requisitos y un calendario de aplicación para acceder a servicios y prestaciones. Los beneficiarios deben ser ciudadanos españoles, demostrar su situación de dependencia y haber residido en España durante cinco años, siguiendo un proceso de evaluación y solicitud. Incluye diversas prestaciones económicas y servicios para mejorar la calidad de vida de las personas dependientes, priorizando el acceso en función del grado de dependencia y la situación económica.