La ley de defensa de los consumidores de Nicaragua tiene como objetivo garantizar que los consumidores reciban bienes y servicios de calidad a través de un trato justo por parte de las empresas. La ley establece los derechos de los consumidores, como recibir información veraz sobre los productos y servicios, y ser protegidos contra prácticas engañosas o abusivas. También regula los contratos de adhesión y requiere que la publicidad sea clara y precisa.