Día de Oración Mundial de los
            Ministerios de la Mujer

          Sabado, 13 de Marzo de 2010




¡De Mañana!
              Autora del Sermón:
                 Raquel C. Arrais
   Directora Asociada de Ministerio de la Mujer
             de la Asociación General




                Coordinación:
 Departamento de los Ministerios de la Mujer de la
       División Sudamericana de la IASD




         Diagramação: Victor Hugo Flores
ORDEN SUGERENTE DEL CULTO



Preludio Musical

Entrada de la Plataforma

Doxología

Oración de Invocación

Diezmos y Ofrendas

Himno para las Ofrendas

Oración de Dedicación de las Ofrendas

Himno de Loor:

Oración Intercesora

Adoración Infantil: “Um regalo de sacrifício”

Música Especial

SERMÓN: “De Mañana”

Himno de Consagración:

Bendición Final

Himno de Despedida

Postludio




                        ¡De Mañana!
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Adoración Infantil

        “El poder de la Oración”
Texto de Referencia: 1 Samuel 1:1-28; 2:21
        Esperar el nacimiento de un niño es muy
emocionante. ¿Cómo creen que se sentían sus mamás antes
de que ustedes llegaran?
        Antes, en tiempos del Antiguo Testamento, tener
un niño era un acontecimiento tan especial como ahora,
pero en algunos sentidos, era más significativo. Los padres
no sólo esperaban que sus hijos fueran a nacer, sino que
toda madre de Israel soñaba con la posibilidad de que de
ella naciera el Mesías esperado. Así que cuando una mujer
por alguna razón no llegaba a tener hijos, se sentía muy
infeliz, no sólo por no tener un hijo, sino porque en el fondo
consideraban que habían sido abandonadas por Dios.
        Ana no era la excepción. Ella sentía que de alguna
manera Dios se había alejado de ella porque no podía tener
hijos. Aunque su esposo la amaba, sentía que de alguna
manera ella podría estar mejor si alguna vez llegara a
convertirse en madre.
        En ese tiempo, para ir al Santuario, había que
recorrer muchos kilómetros, por esa razón las personas
iban sólo una vez al año. Ana y su esposo se aprontaron
para ir, ella tenía la esperanza de que en el Santuario podría
contar a Dios, todo lo que estaba en su corazón y Él podría
escucharla.
        Cuando llegó, lo primero que hizo fue dirigirse a


                     ¡De Mañana!
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adorar. Allí comenzó a implorar al Señor. Le contó cuan
triste se sentía de no tener un niño. Le hizo la promesa que
si se convertía en madre iba a ofrecer a su hijo al servicio del
Señor. El sumo sacerdote la vio y pensó por un instante que
ella había bebido, sin embargo, pronto se dio cuenta que
había cometido un error. Ana le contó que estaba orando
por un hijo, y el sumo sacerdote la invitó a confiar en el
Señor y que se fuera tranquila.
        Meses más tarde, ¿qué creen ustedes que pasó?
Si, ella quedó embarazada. Estaba muy contenta. Dios
había contestado su oración. Pasaron varios años y un
día decidió cumplir su promesa y llevó a su pequeño hijo
Samuel al templo para que se convirtiera en un servidor de
Jehová. Año a año iba a ver a su hijo y le llevaba un nuevo
vestido.
        Dios contesta nuestras oraciones siempre y de
maneras que nos sorprenden. Luego de que ella entregó
a Samuel para el servicio del Señor, Ana volvió a quedar
embarazada y así por cuatro ocasiones. No sólo tuvo un
hijo, tuvo cuatro más.
        Dios siempre contesta nuestras oraciones.
        Oremos a Dios para que nos dé cada vez más
confianza en el poder de la oración. (Ore con los niños)




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Sermón


                ¡De Mañana!
Bienvenida e introducción del sermón

Introducción
De mañana al despertar,
De mañana al despertar,
De mañana al despertar,
Dame a Cristo.

Coro:
Dame a Cristo.
Dame a Cristo.
Nada más quiero yo.
Dame a Cristo.

       Este es un hermoso himno negro espiritual, que se
encuentra en el himnario adventista en inglés.
       Cada uno de nosotros ha tenido noches de mal
sueño, debido al estrés y las preocupaciones con respecto al
siguiente día. Eso le sucedió a David. Había estado huyendo
de Absalón, y en Mahanaim, sus hombres fueron enviados
a detener el ejército israelita. Es muy probable que el Salmo
5 haya sido escrito esa mañana. Cuando David se levantó
esa mañana, se sintió impotente y supo que no tenía a nadie
más a quién acudir, sino a Dios en oración. Al estudiar este
salmo, que es una oración, notemos cómo David eleva su
oración s Dios.
       Dice Salmos 5:3: “Oh Eterno, de mañana oirás mi voz,
de mañana me presentaré ante ti, y esperaré” (versión (NRV


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‘90).
         “De mañana escuchas mi voz; muy temprano te expongo
mi caso” (versión DHH).
         “Señor, de mañana oirás mi voz, de mañana me presentaré
ante ti, y esperaré” (versión NRV 2000).
         Tres diferentes versiones con el mismo mensaje.

El factor “de mañana”
        Hay algo especial con respecto a comenzar nuestro
día con el Señor. David obviamente lo pensaba así, no
solamente como se registra en Salmos 5:3, sino que en otros
salmos también encontramos que las mañanas eran un
tiempo especial para él.
        “Pero yo a ti clamo, oh Eterno. De mañana mi
oración llega ante ti” (Salmos 88:13).
“Me anticipo al alba, clamo, y espero en tu Palabra” (Salmos
119:47).
        ¿Ha escuchado a alguien decir que es una persona
que prefiere la mañana? Hay muchas personas que
realmente les gustan las mañanas, y la razón es porque les
gusta la quietud.
        El mundo actual parece volverse más y más ruidoso,
y algunas veces nuestros sentidos se sienten invadidos
a cada paso. Nuestra tarea es encontrar momentos de
silencio, de reverencia, en un mundo lleno de ruido. Esa
es la razón por la que muchas personas esperan con gusto
la mañana. En la mañana se sienten más relajadas y su
mente está más organizada para comenzar el día. Es en la
mañana que hayan silencio en su mundo privado y pueden
acudir a su lugar favorito mientras el mundo está todavía
durmiendo. A veces, al terminar el día, pensamos que ya
no tenemos energía. Nos sentimos cansados, exhaustos,



                      ¡De Mañana!
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deseamos descansar y tener una buena noche de sueño y
reposo. Sentimos que ya no hay tiempo para nada más.

1. Ora de mañana: “Señor, de mañana oirás mi voz…
       Las palabras del salmista son también para nosotros
hoy: Orar y entregar a Dios en la mañana todos los cuidados
y preocupaciones. ¿Por qué en la mañana? Una de las
razones es que cuando despertamos, nuestra mente está
descansada, calmada y libre de preocupaciones; así es que,
si oramos, no solamente pasaremos un tiempo tranquilo
con Dios, sino que también seremos capaces de escuchar su
voz. Al comenzar cada mañana con el rostro inclinado y el
corazón elevado hacia Dios, nos recordamos del amor de
Dios y su protección.
       Dice Elena G. White: “Conságrate a Dios todas las
mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración:
‘Tómame ¡oh Señor! Como enteramente tuyo. Pongo
todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu servicio.
Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti”. Este es un
asunto diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día.
Somete todos tus planes a él, para ponerlos en práctica o
abandonarlos según te lo indicare su providencia. Sea
puesta así tu vida en las manos de Dios y será cada vez
mas semejante a la de Cristo” (El camino a Cristo. P. 70).
       En otras palabras, está diciendo que si perdemos
la mañana, perdemos el día. Si perdemos el día, nos
olvidaremos de orar. Si nos olvidamos de orar, perderemos
el camino.


2. Espera de mañana: “…de mañana me presentaré ante
ti, y esperaré”
         Este es un elemento más en el texto que David nos


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inspira a imitar a fin de tener una respuesta por parte de
Dios: esperar en Dios. No es fácil esperar, especialmente
cuando pasan los años y nuestros sueños y planes todavía
no se han cumplido. De hecho, podemos gastar mucho de
nuestra vida esperando orientación.
        Pero David dice “esperaré”. Cuántas veces oramos
apresuradamente, diciendo: “Querido Dios…gracias por
este día…ayúdame a tener un buen día…cuídame y cuida
a mi familia…no me dejes hacer nada malo hoy…Amén”
(yo, yo, yo, yo, yo). Y luego salimos apresuradamente a
nuestras labores del día. Pero David dice “esperare”. Y
nuevamente en el Salmo 130:6, repite: “Mi alma espera al
Señor”.
        Necesitamos tomar tiempo para esperar. Es al
esperar que de hecho escuchamos la voz de Dios…sentimos
su presencia…y entendemos exactamente lo que desea que
hagamos.
        Sin embargo, en este Salmo, el énfasis no está
puesto tanto en la espera y la paciencia, sino más bien en
la total dependencia de Dios, por parte de David. “esperar
con expectativas” como se encuentra en otras versiones. El
énfasis no está tanto en el tiempo, sino en la persona en la
que él espera –Dios, aquel de quien depende totalmente.
        Algunas de las definiciones de “esperar” en el
Diccionario de la Real Academia Española es: “Permanecer
en sitio adonde se cree que ha de ir alguien o en donde se
presume que ha de ocurrir algo. Creer que ha de suceder
algo, especialmente si es favorable”.
        En otras palabras, David está diciendo: “No corras.
No te apresures. No te desanimes. Quédate quieto. Dios
sabe lo que es mejor. Confía en él”.
        Elena G. White dice: “En las Escrituras hay
promesas preciosas hechas a los que esperan en el Señor.


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Todos deseamos la respuesta inmediata a las oraciones
y nos sentimos tentados a desanimarnos si éstas no son
contestadas inmediatamente. Pero mi experiencia me ha
enseñado que esto es un gran error. La demora es para
nuestro beneficio especial. Tenemos la oportunidad de
ver si nuestra fe es sincera o si es mudable como las olas
del mar. Debemos atarnos al altar con las fuertes cuerdas
de la fe y el amor, y dejar que la paciencia realice su obra
perfecta. La fe se fortalece mediante el ejercicio continuo.
Esta espera no significa que por haberle pedido al Señor
que sane, no hay nada que nosotros podamos hacer. Todo
lo contrario, debemos hacer lo mejor posible para utilizar
los recursos que el Señor ha provisto en su bondad para
satisfacer nuestras necesidades” (Consejos sobre la salud, pp.
378, 379).
        En hebreo, la expresión “esperar con expectativa”
significa literalmente esperar con paciencia por una
respuesta de lo alto aun si Dios nos está mostrando un plan
diferente.
        Esto es muy difícil para muchos de nosotros, porque
a nadie le gusta esperar pacientemente. Nos rodea por
todas partes la presión y no hay tiempo para esperar en la
fila. Pero en términos de crecimiento espiritual, el esperar
pacientemente nos ayuda a crecer en nuestra fe. Esto es
muy importante porque la vida cristiana es una vida de fe.

3. Cree de mañana
      Los creyentes genuinos confían en Dios y ejercitan
su confianza en él. Creen en la palabra de Dios y obran de
acuerdo con ella independientemente de cómo se sienten,
porque Dios promete un buen resultado. Cuando hago eso,
avanzo en forma fenomenal espiritualmente hablando.



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Cuando no hago eso, voy hacia atrás, pierdo terreno y me
alejo de Dios.
        Cuando Dios dice: “No temas, cree solamente”
(Marcos 5:36), nos está dando una lección muy importante.
Cuando oramos solos ante la presencia de Dios, debemos
confiar implícitamente en el amor de Dios y el poder de
nuestro Señor Jesucristo. Jesús nos da la gracia para cada
día que amanece, y nuestra fe debe elevarse a él de acuerdo
a la necesidad de ese día. Jesús enseñó frecuentemente a
sus discípulos cuán indispensable era la fe en la oración
verdadera. También nos lo enseña a nosotros. Necesitamos
perseverar. Como dice Salmo 145:2: “Cada día te alabaré”.
        El buscar tener compañerismo con Dios cada día
a través de su palabra, es un paso adelante en la vida
cristiana. La fe y la perseverancia tendrán éxito si usted es
verdaderamente sincero. La experiencia será más o menos
la siguiente:
• Al despertar en la mañana, aparte un tiempo para la
    oración y resuelva darle a Dios tiempo para escuchar
    peticiones y revelarse a sí mismo. Puede expresarle
    todos sus deseos a Dios y esperar que él le hable al
    corazón.
• Más tarde durante el día, aun cuando sea por unos
    cuántos minutos, tómese tiempo para mantener el
    compañerismo con Dios.
• En la noche, tome tiempo para meditar en el día de
    trabajo y, con confesión de sus pecados, reciba la
    seguridad del perdón. Luego entréguese nuevamente
    a Dios y su servicio.
        Qué hermosa forma de estar ante su presencia todo
el día.
        Hay un himno que conocemos muy bien, que nos
ayuda a recordar cuán importante es orar. Vamos a cantarlo


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himno Nº 344
       Las palabras del himno dicen: “Dulce oración aliento
y gozo al alma das”
       El Dr. Larry Keefauver, en su libro Cuando Dios no
sana ahora mismo, provee una útil lista de formas como
puede orar el cristiano. Nos insta a :
        • Orar humildemente
        • Orar intrépidamente
        • Orar continuamente
        • Orar con fe –por su necesidad
        • Orar por otros
        • Orar con alabanza
        • Orar en su nombre y según su voluntad
        • Orar para recibir
        • Orar de acuerdo con alguien más
        • Orar con la Palabra
       Debemos de reconocer que no hay poder en
nosotros mismos para mantener nuestra vida espiritual.
Necesitamos recibir diariamente nueva gracia del cielo a
través del compañerismo con el Señor Jesús.
       De mañana, mire hacia arriba, clame a Dios, escuche,
espere y encuentre ayuda bajo sus alas. No hay lugar mejor
para estar.
       Dice Elena G. White: “Haced cuanto podáis para que
haya una comunión continua entre Jesús y vuestra alma.
Aprovechad toda oportunidad de ir donde se suela orar.
Los que están realmente procurando estar en comunión
con Dios, asistirán a los cultos de oración, fieles en cumplir
su deber, ávidos y ansiosos de cosechar todos los beneficios
que puedan alcanzar. Aprovecharán toda oportunidad de
colocarse donde puedan recibir rayos de luz celestial” (El
camino a Cristo, p. 98).
       Es tan maravilloso que en medio de nuestra ocupada


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vida Dios no nos abandona. Él no deja nunca de escucharnos,
nunca deja de escuchar oraciones dondequiera y donde sea
que las elevemos, y él puede usar aun la más vacilante y
torpe oración como instrumento de nuestra redención.
       Que aun si solamente le dirigimos oraciones
apresuradas, o solamente nos volvemos a él cuando
necesitamos algo, él todavía responderá a nuestras
oraciones partiendo de allí.
       Que aun si solamente podemos dedicarle quince
minutos al día, él honrará nuestra fidelidad en esos quince
minutos y usará ese tiempo para atraernos hacia él.
       Que si necesitamos un instrumento para enfocar
nuestra atención y disciplinar nuestras oraciones, él nos
bendecirá abundantemente a través de eso.
       De hecho, entre más tiempo pasemos con él, más lo
conoceremos y más fluirá libremente su amor hacia nuestra
vida.

Conclusión
        El brillante científico Sir Isaac Newton dijo que él
podía tomar su telescopio y observar millones y millones
de millas espaciales. Luego añadió: Pero cuando lo pongo a
un lado, voy a mi recámara, cierro la puerta y me arrodillo
en oración ferviente, veo más del cielo y me siento más cerca
del Señor que si utilizara todos los telescopios de la tierra”.
Al acercarnos más a Dios, él se acerca más a nosotros. Esto
es lo que hace la oración en nuestra jornada espiritual.

Llamado
       Si oramos y esperamos activamente una respuesta
de Dios, no nos demos por vencidos. Escuchemos a quien
nos dice que todo va a ir bien, y mantengámonos orando


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y esperando. Dios no está dormido, él está con nosotros
hoy al enfrentar todos nuestros desafíos. Te dice hoy: “Yo
Soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin” (Apocalipsis
21:6) Es por eso que hoy, antes de alejarnos de este lugar,
le invito a ponerse de pie y decir: “Oh Eterno, de mañana
oirás mi voz, de mañana me presentaré ante ti, y esperaré”
(Salmos 5:3)

Oración
Ante ti, Señor,
Sentado a tus pies
Tu amor me rodea
Y me hace completo.
Sólo en ti hay descanso
Hay contentamiento
Querría así quedarme
En todo momento.
AMÉN




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Libreto Día de Oración Mundial
Libreto Día de Oración Mundial

Libreto Día de Oración Mundial

  • 1.
    Día de OraciónMundial de los Ministerios de la Mujer Sabado, 13 de Marzo de 2010 ¡De Mañana! Autora del Sermón: Raquel C. Arrais Directora Asociada de Ministerio de la Mujer de la Asociación General Coordinación: Departamento de los Ministerios de la Mujer de la División Sudamericana de la IASD Diagramação: Victor Hugo Flores
  • 3.
    ORDEN SUGERENTE DELCULTO Preludio Musical Entrada de la Plataforma Doxología Oración de Invocación Diezmos y Ofrendas Himno para las Ofrendas Oración de Dedicación de las Ofrendas Himno de Loor: Oración Intercesora Adoración Infantil: “Um regalo de sacrifício” Música Especial SERMÓN: “De Mañana” Himno de Consagración: Bendición Final Himno de Despedida Postludio ¡De Mañana! 3
  • 5.
    Adoración Infantil “El poder de la Oración” Texto de Referencia: 1 Samuel 1:1-28; 2:21 Esperar el nacimiento de un niño es muy emocionante. ¿Cómo creen que se sentían sus mamás antes de que ustedes llegaran? Antes, en tiempos del Antiguo Testamento, tener un niño era un acontecimiento tan especial como ahora, pero en algunos sentidos, era más significativo. Los padres no sólo esperaban que sus hijos fueran a nacer, sino que toda madre de Israel soñaba con la posibilidad de que de ella naciera el Mesías esperado. Así que cuando una mujer por alguna razón no llegaba a tener hijos, se sentía muy infeliz, no sólo por no tener un hijo, sino porque en el fondo consideraban que habían sido abandonadas por Dios. Ana no era la excepción. Ella sentía que de alguna manera Dios se había alejado de ella porque no podía tener hijos. Aunque su esposo la amaba, sentía que de alguna manera ella podría estar mejor si alguna vez llegara a convertirse en madre. En ese tiempo, para ir al Santuario, había que recorrer muchos kilómetros, por esa razón las personas iban sólo una vez al año. Ana y su esposo se aprontaron para ir, ella tenía la esperanza de que en el Santuario podría contar a Dios, todo lo que estaba en su corazón y Él podría escucharla. Cuando llegó, lo primero que hizo fue dirigirse a ¡De Mañana! 5
  • 6.
    adorar. Allí comenzóa implorar al Señor. Le contó cuan triste se sentía de no tener un niño. Le hizo la promesa que si se convertía en madre iba a ofrecer a su hijo al servicio del Señor. El sumo sacerdote la vio y pensó por un instante que ella había bebido, sin embargo, pronto se dio cuenta que había cometido un error. Ana le contó que estaba orando por un hijo, y el sumo sacerdote la invitó a confiar en el Señor y que se fuera tranquila. Meses más tarde, ¿qué creen ustedes que pasó? Si, ella quedó embarazada. Estaba muy contenta. Dios había contestado su oración. Pasaron varios años y un día decidió cumplir su promesa y llevó a su pequeño hijo Samuel al templo para que se convirtiera en un servidor de Jehová. Año a año iba a ver a su hijo y le llevaba un nuevo vestido. Dios contesta nuestras oraciones siempre y de maneras que nos sorprenden. Luego de que ella entregó a Samuel para el servicio del Señor, Ana volvió a quedar embarazada y así por cuatro ocasiones. No sólo tuvo un hijo, tuvo cuatro más. Dios siempre contesta nuestras oraciones. Oremos a Dios para que nos dé cada vez más confianza en el poder de la oración. (Ore con los niños) ¡De Mañana! 6
  • 7.
    Sermón ¡De Mañana! Bienvenida e introducción del sermón Introducción De mañana al despertar, De mañana al despertar, De mañana al despertar, Dame a Cristo. Coro: Dame a Cristo. Dame a Cristo. Nada más quiero yo. Dame a Cristo. Este es un hermoso himno negro espiritual, que se encuentra en el himnario adventista en inglés. Cada uno de nosotros ha tenido noches de mal sueño, debido al estrés y las preocupaciones con respecto al siguiente día. Eso le sucedió a David. Había estado huyendo de Absalón, y en Mahanaim, sus hombres fueron enviados a detener el ejército israelita. Es muy probable que el Salmo 5 haya sido escrito esa mañana. Cuando David se levantó esa mañana, se sintió impotente y supo que no tenía a nadie más a quién acudir, sino a Dios en oración. Al estudiar este salmo, que es una oración, notemos cómo David eleva su oración s Dios. Dice Salmos 5:3: “Oh Eterno, de mañana oirás mi voz, de mañana me presentaré ante ti, y esperaré” (versión (NRV ¡De Mañana! 7
  • 8.
    ‘90). “De mañana escuchas mi voz; muy temprano te expongo mi caso” (versión DHH). “Señor, de mañana oirás mi voz, de mañana me presentaré ante ti, y esperaré” (versión NRV 2000). Tres diferentes versiones con el mismo mensaje. El factor “de mañana” Hay algo especial con respecto a comenzar nuestro día con el Señor. David obviamente lo pensaba así, no solamente como se registra en Salmos 5:3, sino que en otros salmos también encontramos que las mañanas eran un tiempo especial para él. “Pero yo a ti clamo, oh Eterno. De mañana mi oración llega ante ti” (Salmos 88:13). “Me anticipo al alba, clamo, y espero en tu Palabra” (Salmos 119:47). ¿Ha escuchado a alguien decir que es una persona que prefiere la mañana? Hay muchas personas que realmente les gustan las mañanas, y la razón es porque les gusta la quietud. El mundo actual parece volverse más y más ruidoso, y algunas veces nuestros sentidos se sienten invadidos a cada paso. Nuestra tarea es encontrar momentos de silencio, de reverencia, en un mundo lleno de ruido. Esa es la razón por la que muchas personas esperan con gusto la mañana. En la mañana se sienten más relajadas y su mente está más organizada para comenzar el día. Es en la mañana que hayan silencio en su mundo privado y pueden acudir a su lugar favorito mientras el mundo está todavía durmiendo. A veces, al terminar el día, pensamos que ya no tenemos energía. Nos sentimos cansados, exhaustos, ¡De Mañana! 8
  • 9.
    deseamos descansar ytener una buena noche de sueño y reposo. Sentimos que ya no hay tiempo para nada más. 1. Ora de mañana: “Señor, de mañana oirás mi voz… Las palabras del salmista son también para nosotros hoy: Orar y entregar a Dios en la mañana todos los cuidados y preocupaciones. ¿Por qué en la mañana? Una de las razones es que cuando despertamos, nuestra mente está descansada, calmada y libre de preocupaciones; así es que, si oramos, no solamente pasaremos un tiempo tranquilo con Dios, sino que también seremos capaces de escuchar su voz. Al comenzar cada mañana con el rostro inclinado y el corazón elevado hacia Dios, nos recordamos del amor de Dios y su protección. Dice Elena G. White: “Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: ‘Tómame ¡oh Señor! Como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti”. Este es un asunto diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a él, para ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indicare su providencia. Sea puesta así tu vida en las manos de Dios y será cada vez mas semejante a la de Cristo” (El camino a Cristo. P. 70). En otras palabras, está diciendo que si perdemos la mañana, perdemos el día. Si perdemos el día, nos olvidaremos de orar. Si nos olvidamos de orar, perderemos el camino. 2. Espera de mañana: “…de mañana me presentaré ante ti, y esperaré” Este es un elemento más en el texto que David nos ¡De Mañana! 9
  • 10.
    inspira a imitara fin de tener una respuesta por parte de Dios: esperar en Dios. No es fácil esperar, especialmente cuando pasan los años y nuestros sueños y planes todavía no se han cumplido. De hecho, podemos gastar mucho de nuestra vida esperando orientación. Pero David dice “esperaré”. Cuántas veces oramos apresuradamente, diciendo: “Querido Dios…gracias por este día…ayúdame a tener un buen día…cuídame y cuida a mi familia…no me dejes hacer nada malo hoy…Amén” (yo, yo, yo, yo, yo). Y luego salimos apresuradamente a nuestras labores del día. Pero David dice “esperare”. Y nuevamente en el Salmo 130:6, repite: “Mi alma espera al Señor”. Necesitamos tomar tiempo para esperar. Es al esperar que de hecho escuchamos la voz de Dios…sentimos su presencia…y entendemos exactamente lo que desea que hagamos. Sin embargo, en este Salmo, el énfasis no está puesto tanto en la espera y la paciencia, sino más bien en la total dependencia de Dios, por parte de David. “esperar con expectativas” como se encuentra en otras versiones. El énfasis no está tanto en el tiempo, sino en la persona en la que él espera –Dios, aquel de quien depende totalmente. Algunas de las definiciones de “esperar” en el Diccionario de la Real Academia Española es: “Permanecer en sitio adonde se cree que ha de ir alguien o en donde se presume que ha de ocurrir algo. Creer que ha de suceder algo, especialmente si es favorable”. En otras palabras, David está diciendo: “No corras. No te apresures. No te desanimes. Quédate quieto. Dios sabe lo que es mejor. Confía en él”. Elena G. White dice: “En las Escrituras hay promesas preciosas hechas a los que esperan en el Señor. ¡De Mañana! 10
  • 11.
    Todos deseamos larespuesta inmediata a las oraciones y nos sentimos tentados a desanimarnos si éstas no son contestadas inmediatamente. Pero mi experiencia me ha enseñado que esto es un gran error. La demora es para nuestro beneficio especial. Tenemos la oportunidad de ver si nuestra fe es sincera o si es mudable como las olas del mar. Debemos atarnos al altar con las fuertes cuerdas de la fe y el amor, y dejar que la paciencia realice su obra perfecta. La fe se fortalece mediante el ejercicio continuo. Esta espera no significa que por haberle pedido al Señor que sane, no hay nada que nosotros podamos hacer. Todo lo contrario, debemos hacer lo mejor posible para utilizar los recursos que el Señor ha provisto en su bondad para satisfacer nuestras necesidades” (Consejos sobre la salud, pp. 378, 379). En hebreo, la expresión “esperar con expectativa” significa literalmente esperar con paciencia por una respuesta de lo alto aun si Dios nos está mostrando un plan diferente. Esto es muy difícil para muchos de nosotros, porque a nadie le gusta esperar pacientemente. Nos rodea por todas partes la presión y no hay tiempo para esperar en la fila. Pero en términos de crecimiento espiritual, el esperar pacientemente nos ayuda a crecer en nuestra fe. Esto es muy importante porque la vida cristiana es una vida de fe. 3. Cree de mañana Los creyentes genuinos confían en Dios y ejercitan su confianza en él. Creen en la palabra de Dios y obran de acuerdo con ella independientemente de cómo se sienten, porque Dios promete un buen resultado. Cuando hago eso, avanzo en forma fenomenal espiritualmente hablando. ¡De Mañana! 11
  • 12.
    Cuando no hagoeso, voy hacia atrás, pierdo terreno y me alejo de Dios. Cuando Dios dice: “No temas, cree solamente” (Marcos 5:36), nos está dando una lección muy importante. Cuando oramos solos ante la presencia de Dios, debemos confiar implícitamente en el amor de Dios y el poder de nuestro Señor Jesucristo. Jesús nos da la gracia para cada día que amanece, y nuestra fe debe elevarse a él de acuerdo a la necesidad de ese día. Jesús enseñó frecuentemente a sus discípulos cuán indispensable era la fe en la oración verdadera. También nos lo enseña a nosotros. Necesitamos perseverar. Como dice Salmo 145:2: “Cada día te alabaré”. El buscar tener compañerismo con Dios cada día a través de su palabra, es un paso adelante en la vida cristiana. La fe y la perseverancia tendrán éxito si usted es verdaderamente sincero. La experiencia será más o menos la siguiente: • Al despertar en la mañana, aparte un tiempo para la oración y resuelva darle a Dios tiempo para escuchar peticiones y revelarse a sí mismo. Puede expresarle todos sus deseos a Dios y esperar que él le hable al corazón. • Más tarde durante el día, aun cuando sea por unos cuántos minutos, tómese tiempo para mantener el compañerismo con Dios. • En la noche, tome tiempo para meditar en el día de trabajo y, con confesión de sus pecados, reciba la seguridad del perdón. Luego entréguese nuevamente a Dios y su servicio. Qué hermosa forma de estar ante su presencia todo el día. Hay un himno que conocemos muy bien, que nos ayuda a recordar cuán importante es orar. Vamos a cantarlo ¡De Mañana! 12
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    himno Nº 344 Las palabras del himno dicen: “Dulce oración aliento y gozo al alma das” El Dr. Larry Keefauver, en su libro Cuando Dios no sana ahora mismo, provee una útil lista de formas como puede orar el cristiano. Nos insta a : • Orar humildemente • Orar intrépidamente • Orar continuamente • Orar con fe –por su necesidad • Orar por otros • Orar con alabanza • Orar en su nombre y según su voluntad • Orar para recibir • Orar de acuerdo con alguien más • Orar con la Palabra Debemos de reconocer que no hay poder en nosotros mismos para mantener nuestra vida espiritual. Necesitamos recibir diariamente nueva gracia del cielo a través del compañerismo con el Señor Jesús. De mañana, mire hacia arriba, clame a Dios, escuche, espere y encuentre ayuda bajo sus alas. No hay lugar mejor para estar. Dice Elena G. White: “Haced cuanto podáis para que haya una comunión continua entre Jesús y vuestra alma. Aprovechad toda oportunidad de ir donde se suela orar. Los que están realmente procurando estar en comunión con Dios, asistirán a los cultos de oración, fieles en cumplir su deber, ávidos y ansiosos de cosechar todos los beneficios que puedan alcanzar. Aprovecharán toda oportunidad de colocarse donde puedan recibir rayos de luz celestial” (El camino a Cristo, p. 98). Es tan maravilloso que en medio de nuestra ocupada ¡De Mañana! 13
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    vida Dios nonos abandona. Él no deja nunca de escucharnos, nunca deja de escuchar oraciones dondequiera y donde sea que las elevemos, y él puede usar aun la más vacilante y torpe oración como instrumento de nuestra redención. Que aun si solamente le dirigimos oraciones apresuradas, o solamente nos volvemos a él cuando necesitamos algo, él todavía responderá a nuestras oraciones partiendo de allí. Que aun si solamente podemos dedicarle quince minutos al día, él honrará nuestra fidelidad en esos quince minutos y usará ese tiempo para atraernos hacia él. Que si necesitamos un instrumento para enfocar nuestra atención y disciplinar nuestras oraciones, él nos bendecirá abundantemente a través de eso. De hecho, entre más tiempo pasemos con él, más lo conoceremos y más fluirá libremente su amor hacia nuestra vida. Conclusión El brillante científico Sir Isaac Newton dijo que él podía tomar su telescopio y observar millones y millones de millas espaciales. Luego añadió: Pero cuando lo pongo a un lado, voy a mi recámara, cierro la puerta y me arrodillo en oración ferviente, veo más del cielo y me siento más cerca del Señor que si utilizara todos los telescopios de la tierra”. Al acercarnos más a Dios, él se acerca más a nosotros. Esto es lo que hace la oración en nuestra jornada espiritual. Llamado Si oramos y esperamos activamente una respuesta de Dios, no nos demos por vencidos. Escuchemos a quien nos dice que todo va a ir bien, y mantengámonos orando ¡De Mañana! 14
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    y esperando. Diosno está dormido, él está con nosotros hoy al enfrentar todos nuestros desafíos. Te dice hoy: “Yo Soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin” (Apocalipsis 21:6) Es por eso que hoy, antes de alejarnos de este lugar, le invito a ponerse de pie y decir: “Oh Eterno, de mañana oirás mi voz, de mañana me presentaré ante ti, y esperaré” (Salmos 5:3) Oración Ante ti, Señor, Sentado a tus pies Tu amor me rodea Y me hace completo. Sólo en ti hay descanso Hay contentamiento Querría así quedarme En todo momento. AMÉN ¡De Mañana! 15