Este documento habla sobre la importancia del ayuno y la oración, especialmente en tiempos difíciles. Explica que el ayuno y la oración son formas de humillarse ante Dios y confiar menos en uno mismo. La primera persona bendecida por el ayuno y la oración es uno mismo, ya que fortalecen la fe y la relación con Dios. Finalmente, anima a los jóvenes a renovar su vida espiritual a través del ayuno, la oración y la lectura bíblica diaria para ser bendecidos.