El documento habla sobre descubrir las raíces hebreas de los creyentes. Explica que las diez tribus perdidas de Israel se encuentran dispersas entre las naciones y religiones del mundo. También aclara que no hay raíces hebreas del cristianismo, sino que los creyentes deben abrazar sus verdaderas raíces hebreas siguiendo los mandamientos de Dios encontrados en la Biblia.