Lilith fue la primera esposa de Adán antes de Eva. Según la mitología, Lilith abandonó el Edén porque se negó a someterse a Adán durante el sexo. Posteriormente se convirtió en un demonio asociado con la oscuridad, la noche y la tentación. Existen varias interpretaciones simbólicas de Lilith en la tradición judía y otras mitologías como una figura rebelde, independiente y ambigua.