El documento presenta una línea de tiempo que describe los principales hitos en el desarrollo de la comunicación impresa desde los primeros pictogramas en tablillas de barro en Mesopotamia en 3500 a.C. hasta la aparición de la imprenta de tipos móviles en el siglo XV, lo que revolucionó la producción de libros y permitió una mayor difusión de las publicaciones periódicas en Europa occidental en los siglos posteriores.