El documento habla sobre la valentía en el liderazgo cristiano. Argumenta que la valentía proviene de (1) un claro encargo de Dios, (2) la afirmación de la presencia de Dios, y (3) una determinación concreta para obedecer a Dios. También señala que la valentía se sostiene mediante (4) una relación íntima con la Palabra de Dios a través de la proclamación, meditación y obediencia de lo que dice. El documento exhorta a los líderes cristianos