Este documento habla sobre las maldiciones y cómo se pueden romper. Explica que las maldiciones pueden provenir de nosotros mismos, cuando maldecimos a otros o nos maldecimos a nosotros mismos. También pueden ser impuestas por brujos. El documento luego proporciona una oración para romper maldiciones que involucra la confesión, el arrepentimiento y el uso de la armadura espiritual de Dios.